Viajé a otro Mundo para crear mi Propio Imperio Futurista - Capítulo 15
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- Capítulo 15 - 15 15 Oldnin y Thomen
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15: 15 Oldnin y Thomen 15: 15 Oldnin y Thomen El enano se dirige a toda prisa hacia el origen del sonido y una vez allí no tarda en encontrar las marcas de deslizamiento en el suelo y luego de seguirlos por un momento lo conducen directo al vorde del acantilado.
Una vez de pie allí muy desconsolado se queda viendo hacia el oscuro vacío delante de él mientras que en voz baja algo molesto dice: “Maldito idiota y eso que te dije que tuvieras cuidado..
Ahora que le voy a decir a tu padre cuando lo vea.” Después cabisbajo se dispone a marcharse pero un curioso sonido de alguien forcejeando le hace reaccionar y sin perder un segundo se aproxima bien al vorde y tras arrodillarse con mucho cuidado y ver hacia abajo, puede discernir la figura de su amigo colgado con ambas manos de una roca saliente y vista que genera que en ese instante sienta que su corazón recibe una abalancha de alegría cosa que le hace mostrar una maravillada sonrisa mientras igual de bajo que antes pero con emociones contrarias abriendo los ojos dice: “¡Está vivo!” El chico que nota a su compañero más arriba, todavía luchando para que los dedos no se le sigan resbalando e igual de molesto como desesperado dando un grito le habla: “¡Vamos..
deja de estarme mirando con esa cara de idiota y ayúdame de una vez que ya no aguanto más!” Oldnin al oír los reclamos de ayuda del chico sacudiendo la cabeza reacciona de inmediato y sin espacio para las dudas pegándose al suelo estirandose con dificultad le extiende su brazo.
Thomen lleno de desesperación rápido atrapa la mano mientras sigue luchando por no caer hacia el vacío.
El mayor de inmediato comienza a levantarlo con todas sus fuerzas mientras que entre temblores por esfuerzo le pide: “Ayudate con los pies para subir..
que pesas demasiado y casi no te puedo mover.” “Eso intento pero mis pies no paran de resbalar..
Esfuérzate más para que yo pueda apoyar un pie en el saliente para subir..” Menciona a la par que sus pies continuamente intenta apoyar en la pared pero estos no hacen más que resbalar dejando caer pedazos de tiera y pequeñas rocas al vacío.
Oldnin apretando los dientes y con la frente llena de venas responde: “¡Mierda..
ya estoy dándolo todo y no puedo moverte!” Entonces para la fatídica suerte de los dos las piernas del mayor comienzan a ceder y lentamente se van deslizando en la misma dirección que su compañero.
Thomen que percibe la grave situación con pesar y los ojos medio llorosos a su rescilente amigo le pide: “Suéltame Oldnin..” La propuesta al mayor le enoja demasiado y completamente en desacuerdo le dice: “¡Maldita sea..
por supuesto que no Thomen!..
¡¿Cómo se te puede ocurrir algo tan estúpido?!..
¡¿Te golpeaste la cabeza con el borde del acantilado o qué?!” Con los ánimos por el suelo Thomen se justifica: “No me golpee la cabeza ni nada amigo..
simplemente no quiero que por mi culpa los dos terminemos muriendo.” Aún más irritado Oldnin le reprende: “¡Cállate..
no digas más estupideces y sigelo intentando Thomen..
Todavía es muy pronto para que te rindas!..
¡Vamos..
mueve esos malditos pies a ver si logras subir de una vez!” Rebosante de frustración y levantando la voz el chico dice: “¡Es inútil Oldnin!..
¡Suéltame ya que vamos a morir los dos anciano cabeza dura!” El otro enano sin la más mínima intención de rendirse y dando hasta la última gota de su ser con el rostro enrrojecido como tomate justo en su límite le grita: “¡No..Thomen..
ni lo sueñes!” “¡Haslo!..
!Tienes que hacerlo Oldnin!” “¡Ya te dije que no maldita sea!” Entonces en un tono muy bajo el chico resignado dice: “Pues no me queda más remedio que hacerlo yo mismo.” El comentario al mayor lo alarma mucho y abriendo los ojos como platos y sumido en la desesperación alzando aun más la voz le reprende: “¡Ni se te ocurra pedazo de idiota!..
¡Eso yo no lo voy a permitir!..
¡Aunque se me caigan los brazos yo juro que te voy a sacar de ahí!” Thomen ya aceptando su final y con lágrimas sobre sus mejillas habla: “Ya eso no lo decides tú amigo.” En cuanto termina de pronunciar sus últimas palabras, libera si agarre permitiendo que lentamente su mano se deslise a la par que se escuchan los gritos desesperados de Oldnin que dicen: “¡No..
pedazo de estúpido..
agarra de nuevo mi mano..
no hagas eso maldición!” Ya a punto de que él más joven termine cayendo hacia su muerte una inesperada mano savadora aparece y en el momento crítico lo atrapa.
Oldnin sorprendido hacia el lado se voltea y tras reconocer a su compañero lleno de alegría se expresa: “¡Edmund!..
¡Viniste!” El hombre sin prestarle atención y con suma facilidad levanta al enano en apuros y una vez que ya lo tiene a salvo recuperando un poco el aliento menciona: “Te lo había dicho Alex..
algo tenía que haberles pasado como para que todavía no hubieran llegado.” Por detrás lo voz de otro joven al enano mayor le sorprende diciendo: “Recuerdame nunca volver a desconfiar en el agudo instinto de un aventurero veterano como tú Edmund.” Oldnin de inmediato lleno de alegría se voltea y al ver a su amigo bajandose de un caballo sin dudar se lanza hacia este y dándole un fuerte abrazo muy amigable lo saluda: “Finalmente nos volveremos a ver mi viejo amigo.” Entonces tanteandole los brazos un poco impresionado le habla: “Y parece que has estado entrenando muy duro todo ese tiempo porque te noto mucho más fuerte que aquel escuálido joven que conocí hace tres años..
Hasta te has dejado crecer la barba.” Durante un segundo con el dedo debajo de la barbilla le dirije una mirada analítica y después estando a gusto con el pulgar para arriba le afirma: “Y te queda bien..
nunca te la quites.” Alex algo apenado rascándose la cabeza menciona: “Si..
se puede decir que si he entrenado mucho..
Los demás miembros de Los Lobos Plateados han sido muy exigentes conmigo todo este tiempo y no me han dejado olgazanear ni un solo día.” Después se acaricia la barba y comenta pensativo viendo a las nubes: “Y lo de la barba me lo sugirió Hart que decía que me vería mejor con una ya que según él hace ver a uno más rudo o algo así.” Contrayendo un brazo el comentario termina.
El enano asintiendo con las manos en las caderas le apoya diciendo: “Y está en lo cierto..
Ahora tienes una apariencia mucho más masculina.” Luego la voz de otro hombre que llega montado otro caballo y entrometiendose en la conversación afirma: “Y si vieras como ahora puede manejar la espada te sorprenderías aún más.” Oldnin que identifica la grave voz igual de impresinado que antes responde: “¿Ha si?..
Pues quisiera ver eso..” Sosteniendose el mentón comenta.
Después cambiando su tono a un sentido más respetuoso le saluda: “Es todo un gusto volver a verte Hart..
y por lo que veo has seguido engordando..” Concluye a la par que a la considerable barriga de su amigo se queda viendo.
Para Hart el comentario del enano le resulta muy chistoso y luego de reírse un poco, completamente despreocupado y agitando un brazo responde: “Imaginate Oldnin..
tu sabes que me gusta mucho estofado y comer hasta sentirme bien lleno.” Acariciandose el estómago con una sonrisa inocente concluye.
El enano no muy sorprendido con la justificación de su gloton amigo solo se limita a girar los ojos y nuevamente centra su atención en Alex al que un tanto sobresaltado con los puños en las caderas le dice: “Vaya…
y yo que pensaba que tu talento solo se limitaba a la herrería igual que a mí..
aunque se pelear de forma decente no se compara a mi habilidad forjando el hierro..
Así que ya te has vuelto espadachin y todo.” El chico un poco pensativo se queda observando hacia la nada acariciandose el cuello y siendo discreto responde: “No..
para yo considerarme un espadachin de verdad todavía me falta mucho.
Solo se puede decir que he logrado un nivel destacable pero no tanto como dice Hart..
el solo está exagerando un poco.” El hombre obeso sin querer insistir demasiado a la afirmación del chico responde: “Pues yo de verdad que si creo que tanto tú como Marco son realmente buenos con la espada..
pero si lo ves de ese modo..
tus razones tendrás.” “El problema es que él quiere ser lo suficientemente fuerte como para poder vencer a un caballero de segundo rango sin la necesidad de contar con la ayuda de esos aparatos que él hace..” Añade Edmund a la par que ayuda a el otro enano a levantarse que todo el momento había estado tendido en suelo recuperándose.
Luego ve directo al más joven y siendo realista con una mano en la cintura y la otra moviendola un poco le comenta: “Pero para llegar a ese nivel te faltan por lo menos diez años más manejando la espada..” Luego alzando una ceja recalca: “Eso..
si es que tienes la suerte o más bien el don para poder aprender a controlar el maná en tu cuerpo porque del contrario nunca lo lograrás..
y te recuerdo que son muy pocos lo que lo consiguen.
Como máximo solo 1 de cada 10000 espadachines logran alcanzar el segundo rango.” “Edmund tiene mucha razón Alex..
yo mismo que he estado entrenandome desde que soy prácticamente un niño..
llevo casi 20 años estancado en la cima del tercer rango..
Y ya a estas alturas de mi vida no creo poder llegar más lejos.” Apoyando el comentario del veterano en un inusual tono serio se suma Hart.
Realiza una corta pausa y señalando al más fornido del grupo agrega: “Es que solamente el Comandante Edmund y la Subcomandante Olivia representan la mitad de todos los de segundo rango aquí en Koria y nos sentimos más que afortunados con que en nuestro pequeño reino pueda haber esa cantidad..
Hay montones de otros de igual tamaño que el nuestro que no hay ni tan siquiera un segundo rango.” Esos datos dejan al chico meditando por un segundo mientras se queda viendo para abajo y mordiendose la uña de su pulgar, pero después tornandose curioso, se gira hacia el Comandante del grupo y muy directo le pregunta: “Entonces Edmund..
si aquí en Koria un lugar tan pequeño y aislado solo hay 4 espadachines de segundo rango eso puede significar que en un lugar tan grande y poblado como Rusbor deben ser bastantes más..
¿Oh me equivoco?” Ladeando un poco la cabeza y enarcando una de sus cejas termina.
El veterano no se detiene a pensarlo demasiado y tras hacer un rápido recorrido por sus memorias muy conciso le responde: “Pues si..
porque además de ser un reino considerablemente grande también es uno que cuenta con una historia muy destacada en cuanto a tener siempre a los guerreros más talentosos de toda Ilmania..
Aunque en eso último no estoy muy de acuerdo porque también están los casos como el nuestro pero es lo que siempre han dicho los rumores de por ahí.” A Alex la palabreria del hombre le resulta bien incómoda y tornandose impaciente a la par que agita los brazos le pide: “Pero la cantidad es lo que necesito saber..
por favor no me des más rodeos y dime de una vez el número exacto para saber a lo que nos vamos enfrentar cuando estemos allí.
” Con los ojos llenos de una mezcla tanto de interés como de determinación sus exigencias pronuncia.
Edmund sintiéndose preocupado de asustar al chico duda por un momento en compartirle el dato, pero finalmente cede ante la presión de los ojos del joven que llenos de deseos por saber no dejan de verle.
Así que suspira resignado, deja colgar los brazos por un momento y después llevándose una mano a la cintura y levantando un dedo se dispone a hablar, pero justo antes de poder decir una sola palabra el enano Thomen muy furioso le interrumpe: “¡Oigan!..
¡¿Acaso no estamos en medio de una ventizca como para estar hablando así tan relajados?!..
¡Joder..que yo me estoy congelando aquí y ustedes haciendo cuentos como si nada¡” Entonces en un intento de darse calor se abraza a si mismo y sin reducir su enfado quejándose continúa: “¡Ya ustedes estarán acostumbrados a este clima de mierda pero yo no..
siento tanto frío que creo que si paso un rato más aquí afuera me voy a morir..” De forma inesperada se le escapa un estornudo lleno de mocos y limpiándose la nariz con el antebrazo aun más frustrado comenta: “Maldición..
ya creo que hasta pesqué un resfriado.” A todos la inesperada actitud explosiva de su compañero los deja pasmados, quedándose viéndo los unos a los otros por un tiempo muy breve, hasta que rompen el silencio con una lluvia de carcajadas y Hart mientras le señala sin dejar de reírse menciona: “Miren como tiembla..
lo hace tanto que parece una hoja.” Alex tratando de contener sus deseos de reír se cubre la boca con la mano y señalando a los pies del enano dice: “Tienes razón..
nunca había visto a alguien que le temblaran tanto las piernas.” Thomen aún más molesto agitando los brazos reacciona: “¡Esto no es gracioso!..
¡Maldición que yo me estoy congelando aquí o acaso no lo ven!..
¡¿Se les ha metido nieve en los ojos o qué?!” Completamente contrario a la intención del enano de hacerlos dejar de reírse de su estado, lo único que logra es que estos lo hagan aun más fuerte.
Mismo sonido que termina resonando en toda la cordillera.
Thomen al ver lo poco en serio que le toman desiste de sus quejas y ya harto apretando los puños se da la vuelta y mientras que se aleja caminando con prisa en dirección al fuerte todavía irritado les dice: “¡Pues si les parece tan divertido seguir aquí afuera con este maldito frío pues los dejo con él para que lo disfruten como les plazca..
porque yo me voy a calentar a la base y a ver si como algo que también tengo un hambre horrible como para seguir esperando por la calma de ustedes y además soportando sus burlas!” Oldnin algo preocupado le intenta detener diciendo levantando la voz a la par que corriendo le sigue: “¡Espera Thomen..
solo estábamos bromeando!” El joven sin perder el ritmo ni darse la vuelta manteniendo su enojo contesta: “¡Pues vayan a hacerle bromas a su madre si les parece!” Después continúa murmurando algunos insultos mientras se continúa alejando.
Hart manteniendo una sonrisa divertida a Oldnin tranquiliza: “Descuida..
ya después de que entre en calor y tenga la barriga llena se le pasa..
A veces tener hambre pone a las personas de mal humor..
por experiencia propia te lo digo.” Asegura tocándose el estómago con unas ligeras palmadas.
Oldnin todavía sin calmarse levantando los brazos comenta: “¿Pero..
y las carretas?
¿No nos hará falta su ayuda?
Porque déjame decirte que están pesadas.” Su compañero completamente despreocupado agita una mano y después muy seguro en Indicándose con el pulgar afirma: “Eso no es problema..
Con nosotros tres y nuestros caballos es más que suficiente.” El enano ya calmado a la par que va en dirección de una de las carretas responde: “Ah bueno..
Si estás tan seguro pues entonces no me preocupo..” Y justo antes de que este se suba a su transporte y mientras todavía mantiene un pie en el suelo, Alex se le acerca y muy interesado le pregunta: “Entonces Oldnin..
me imagino que trajiste todo lo que te pedí..
¿Creés poder dejarme verlo?..
Es que estoy algo impaciente.” Frotandose con una notable emoción acaba.
El enano con una sonrisa de complicidad muy alegre responde: “Por supuesto..
no hay ningún problema..
De todas formas tú eres el que mejor sabe lo que necesitamos..” Termina levantando una sección de la manta que recubre el cargamento mientras que exudante de orgullo le dice: “Aquí está..
Tal y como pediste..
400 kilos de mineral de hierro mítico de la mejor calidad.” Alex muy satisfecho asintiendo con la cabeza y con los ojos brillantes como estrellas menciona: “Excelente..
Oldnin..
excelente.”
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