Viajé a otro Mundo para crear mi Propio Imperio Futurista - Capítulo 25
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- Capítulo 25 - 25 25 Memorias parte 6
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25: 25 Memorias parte 6 25: 25 Memorias parte 6 Reymond acatando las ordenes al pie de la letra comienza a prepararse para su nueva misión.
No tarda en quitarse todo el equipo que le sobra, quedándose a penas con solamente con el torzo protegido el mismo que en el que cambia su anterior robusta y reluciente armadura plateada por una mucho más sencilla y ligera de cuero endurecido.
Además de que sustituye su anterior espada larga por otra mucho más corta que a penas supera la extensión de su brazo.
Mismo equipo que se lo entrega todo a Linz que lo observa con una expresión confundida mientras atrapa las partes que su compañero le arroja y dice: “Pero Reymond..
¿Cambiar todo este buen equipo por ese no te va a poner en un peligro aun mayor?
¿Porque ese simple protector no te va a servir de mucho si algún monstruo te logra dar de lleno..
es que a penas alcanza para protegerte de algunos cortes.” Reymond mientras le hace una señal para que lo ayude a ajustarse los amarres del protector en la espalda responde: “El problema es que la idea no es enfrentarme a ningún mostruo Linz, es simplemente ir observando el terreno en busca de posibles peligros en cuanto vea alguno regresar rápido con el resto para informarlo.
Cosa para la que un equipo pesado, con poca movilidad y hasta llamativo como ese no me sirve de mucho, al contrario lo que ese si de verdad que me pone en peligro ya que me haría más lento dándole mayores posibilidades a los monstruos de atraparme antes de que me reúna con ustedes.
Por eso mismo decidí cambiarlo por este que prácticamente no pesa nada y me permite ser lo más ágil y discreto posible.” El más joven entendiendo su enfoque ladea un poco la cabeza asintiendo y dándole los últimos ajustes a los cordones en la espalda de su compañero contesta: “Tienes razón..
tenía completamente confundida mi idea de como debe actuar un explorador, pensando que tenía que ir bien preparado para enfrentarse a cualquier enemigo y es totalmente lo contrario, lo que tienes es que ir bien preparado pero para poder huir en cualquier momento.” Después con una sonrisa de admiración le da una palmada en la espalda y con los brazos apoyados en su cintura le dice: “Listo..
ya puedes ir y hacer tu trabajo.” Reymond viendo a el pantano de adelante con una mirada fija de absoluta determinación dice: “Bien..
ahí voy entonces.” Y caminando sin ningún miedo al peligro lentamente se aleja hasta terminar desapareciendo entre toda la maleza que cubre el camino.
Edmund que lo ve alejarse con su espada en mano se queda esperando un par de minutos y después se voltea al grupo y haciendo un movimiento con el brazo les da la señal de avanzar.
Observando desde arriba lo que sucede podemos ver a Reymond que se mantiene bastante al frente del grupo pero no demasiado, una distancia no superior a los 40 pasos y que lentamente mientras se mantiene alerta viendo constantemente a su alrredor sosteniendo su arma se va desplazado a través de la vegetación y por encima de los incontables troncos.
Hasta que eventualmente nota algo sospechoso en el suelo que lo hace detenerse de inmediato y con una mirada profunda en el objeto se dice: “Eso es..” Cambiamos la imagen hasta la perspectiva del soldado y podemos notar una gruesa liana en el suelo, de un color verde oscuro exactamente igual que el que tienen la mayoría de las algas y repleta de ileras de espinas curvas tal y como las que había descrito el Comandante antes y dándose cuenta de ello, piensa: “Parece ser esta plata carnívora que había dicho Edmund..” Pero todavía no se siente convencido y decide seguir la liana desde una distancia prudente en busca de la dirección de origen de esta y luego de a penas dar unos pocos pasos se encuentra con un enorme arbusto del tamaño de una casa que se aprecia muy similar a un montón de cables enrollados de forma desordenada sobresale en un borde del camino con una buena parte de él que se sumerge en el agua fangosa y la otra que se extiende sobre el suelo tejiendo una red de espinas, y entre sus ramas se aprecian completamente envueltos como varias serpientes a una sola presa a cuerpos calavericos de muchos monstruos pequeños como goblis, chupa sangres y hasta un desafortunado joven troull que ya las ramas le han hasta atravesado su torzo descompuesto y salen por los lados de su cuello y desde el interior de su boca.
Esa impactante imagen hace que el soldado se sienta un poco atemorizado y hasta en su mente se crea la idea de verse a si mismo en la misma situación que el troull, y con la respiración algo agitada se devuelve en dirección a sus compañeros mientras piensa: “Esto es malo, debo de avisar a lo demás ahora mismo.” Los de atrás continúan avanzando con mucha calma y Edric sintiéndose preocupado por el explorador se aproxima a su hermano y en un tono muy bajo con la vista todavía enfocada al frente le habla: “Me preocupa nuestro explorador..
ya llevamos un buen rato caminando y todavía no ha regresado a avisarnos de nada.
Creo que ya es probable que le haya sucedido algo.” Pero su hermano mayor completamente impacible responde: “Yo pienso que todavía es muy pronto para afirmar algo así..
Espera un poco más y si no aparece ya entonces nos podemos preocupar en serio.” Casi que al instante de que el líder termina su frase se puede oír a algo que se acerca a toda prisa por entre la tupida hierba y el más joven reacciona sosteniendo su espada al frente y sumamente nervioso menciona: “¡Viene algo!
¡De seguro que es lo que mató a Reymond y ahora viene a por nosotros!
” Luego levanta su espada y con mucha furia listo para lanzarse al frente dice: “¡Yo mismo voy a acabar con esa cosa y vengarlo!” Pero Edmund interponiendo su brazo delante lo detiene mientras que totalmente calmado le dice: “Espera un momento que pude ser el mismo Reymond que regresa y tú le quieres atacar imaginándote cosas.
Si no hace la señal entonces no dudes en usas tu espada.” Edric se limita a asentir con la mirada pero manteniéndose en guardia.
Pasan un par de segundos y no se puede oír más nada que aquello acercándose cada vez más y ya Oldnin que llega por detrás levantando su martillo con las dos manos muy preocupado a líder le habla: “No hay ninguna señal señor y está demasiado cerca..
no debe de ser otra cosa que un monstruo.” El Comandante tuerce los labios sintiendo algo de pesar y después levantando también su arma responde: “Eso parece..” Después realiza una señal al resto del grupo llevando su espada aun más alto y después indicando al frente que los hace prepararce para una pelea.
Toda la multitud por un momento se queda a la expectativa listos para saltar contra el enemigo en cuando aparezca pero repentinamente escuchan un silbido que los hace relajarse bajando sus armas mientras algunos dicen: “Es Reymond que viene..
no hay de que preocuparse.” Pero la situación no termina ahí cuando se escucha otro silbido que le sucede, y se continúa repitiendo ese patrón de dos contínuos varias veces, suceso que hace que Edmund se alarme y al mismo tiempo que se pone en guardia a todos les avisa: “¡Dos silbidos!
¡Un monstruo le está persiguiendo!
¡Prepárense!” Luego este le hace una señal con la cabeza a el enano para que este se ponga en el otro extremo del camino, orden que este cumple de inmediato y a penas un segundo después se ve a Reymond que sale a toda prisa de la tupida maleza con una babosa enorme poco mas grande que él justo detrás.
Criatura que posee las características únicas de tener dos líneas rojas en su espalda y cientos de patas pequeñas igual que un cien pies, además de una boca con forma de una línea vertical repleta de filas de dientes altenos como agujas.
Oldnin aunque algo sorprendido por las dimensiones de la criatura no demora en responder en el momento crítico y le deja caer un potente matillazo justo en medio del cuerpo que la deja fija en el lugar y Edmund demostrando una coordinación increíble en menos de un parpadeo con un corte ascendente la deja sin su cabeza.
Al instante el mostruo se queda inmóvil y su cuerpo rebanado colapsa en el suelo dejando salir el líquido baboso y verde brillante que compone su sangre e igual que el insecto de antes al tocar la tierra la empieza a corroer.
Edmund dando una fuerte sacudida a su espada la deja limpia de ese desagradable ácido y viendo impresionado las dimensiones del monstruo menciona: “¡Esa si que es una babosa grande!” Oldnin algo furioso agitando su martillo en alto le reclama: “¡¿Grande dices?!
¡Más bien yo la llamaría enorme!
¡Es al menos cien veces más de lo que nos habías dicho!
¡Esto cambia mucho las cosas Edmund!” El líder manteniendo la compostura y observando el cuerpo en el suelo con un ligero signo de preocupación comenta: “Ciertamente que esto lo cambia todo..
Parece que desde la última vez que se les vió han logrado evolucionar al punto de crecer así.” Después cambia su mirada en dirección a Reymond que está a un lado totalmente fatigado y apoyándose sobre sus rodillas y le habla: “Raymond..
tu misión como explorador queda cancelada.
Habiendo monstruos así rondando tan casualmente por aquí es una completa locura dejar que sigas avanzando solo.” Luego con un rostro inconforme y con el brazo que le queda libre encima de su cintura, para él mismo comenta: “Bueno..
hasta aquí llegó el trabajo de nuestro explorador..
Vaya mierda, ni al primer puente llegamos..” Se voltea para ver con desagrado a el molusco muerto y tratando de aliviar su disgusto menciona: “Al menos ya no nos va a tomar por sorpresa ver a otros así de grandes más adelante.” Reymond que lo oyó hablar intercede en sus ideas alzando el brazo y diciendo: “No es solo eso señor Edmund, más adelante hay una de esas plantas espinosas que usted mencionó y esa si que es grande en verdad.” El Comandante lo juzga con una mirada mordaz y bastante molesto señalandolo con su espada le reclama: “¡¿Y por qué no habías dicho nada hasta ahora?!
¡Casi lo dejamos pasar por alto y pudiéramos haber terminado en peligro!” El joven que todavía se encuentra recuperandose de la última carrera sosteniendose la zona del vaso responde: “Porque ahora es que pude recuperar el aire y contárselo, mo objetivo original era hablarle sobre esa planta no sobre lo ortro..
Ese maldito bicho ( indica al cadáver con rápido movimiento del brazo) me lo encontré de pura casualidad cuando regresaba y me asustó tanto que hizo que me fatigara de más.”( se expresa mientras recuerda que iba de vuelta con un trote ligero hasta que de forma inesperada le aparece desde un costado desde el interior de unos arbustos aquella desagradable criatura realizando una especie de chillido extraño mientras se abalanzaba contra él con sus fauces bien abiertas, a lo que él para salvarse responde dando un explosivo salto en diagonal al frente y sigue corriendo lo más rápido que puede) Edmund luego de oír la historia de su subordinado y haber comprendido bien lo que sucedió con un tono de arrepentimiento contesta: “Ah bueno..
si todo fue así como dices pues te debo una disculpa o más bien un agradecimiento por el esfuerzo que hiciste al arriesgarte así.” Termina mostrando un pulgar para arriba seguido de la frase: “Muy buen trabajo Reymond..
fue algo más corto de lo esperado pero bien hecho.” El soldado con una actitud modesta y asumiendo la posición de firme redonde: “Solo cumplía sus órdenes mi Comandante.” El aventurero al mismo tiempo que guarda su espada, asiente una vez al soldado y después dirige su atención al los demás y dando una palmada para que lo escuchen comienza a hablar: “Bueno amigos..
hay un ligero cambio de planes..” Después con el dedo señala a el monstruo muerto y menciona: “Como pudieron ver ahora mismo las cosas son un poco diferente de lo que creíamos y por ende el anterior plan ya no nos sirve, así que toca cambiar de estrategia.” Luego dirige su mirada a el Capitán y levantando un poco la barbilla le pregunta: “Dígame usted mismo señor Garanth.
¿Qué cree que es mejor hacer en esta situación?” El oficial se queda algo pensativo cruzando los brazos y responde: “En una situación así siempre lo mejor es replegarse para después regresar con más refuerzos y equipo más acorde para este trabajo pero teniendo en cuenta que eso no es posible si es que todavía queremos evitar la siguiente horda, no nos queda más remedio que hacer lo siguiente..” Libera sus manos y mientras comienza a hacer orientaciones moviendolas continuamente, dice: “Aquí lo mejor es organizar dos filas, una al lado de otra con los guerreros de corta distancia en los extremos, los arqueros y todos los suministros en el centro; además de que usted y yo podemos ir por fuera a cada lado para asegurar esos flancos y no quede ningún punto expuesto.” El Comandante con un movimiento del cuello muestra estar de acuerdo y después dice: “Excelente Capitán Garanth, senota que tienes mucha experiencia creando formaciones y estrategias de batalla.” Después hace un gesto con la mano al frente y sintiéndose entusiasmado menciona: “Así mismo se hará..” Luego mientras va señalando con el dedo a cada persona al Capitán mientras explica: “Entonces lo mejor es que encabezado los extremos vayan los más fuertes y con mayor experiencia, así que para la línea del frente yo propongo que vayan Olivia y Jhon, y por la parte de atrás que la asuman los enanos.
Los demás los puedes repartir a como estimes conveniente.” El Capitán sin intenciones de objetar y estando totalmente de acuerdo asume la postura de firme y responde: “Así se hará Comandante Edmund.” Un tiempo después vemos a todo el grupo perfectamente organizado que van avanzando con calma a través de la espesa vegetación hasta que finalmente Olivia que va adelante sosteniendo una antorcha se encuentra con la primera liana espinosa y se detiene de inmediato mientras dice: “Ya la encontré, recuerden ir pasando de uno en uno para que no vayan chocar unos con otros..
y mucho cuidado con tan siquiera rosar una de esas cosas sino es que quieren terminar igual que esos goblis.” Señalando con un gesto del cuello a los cuerpos esqueléticos termina.
Escena que hace varios de los presentes se sienten nerviosos y hasta tragen sale y Linz que es uno de ellos responde: “Está bien señorita Olivia.” Después de un rato ya casi la mitad del grupo han logrado pasar a través de las cientos de lianas dispuestas en el suelo que se cruzan y se sobreponen que no hace demasiado sencillo el paso de unos aproximados 30 metros de largo.
Pero la suerte no les quiere acompañar porque justo cuando uno de los soldados está cruzando ve sobre su cabeza una enorme nube de chupa sangres que se le acerca y los demás le comienzan gritar que se apure, en especial por sus camaradas que le dicen: “¡Apúrate Robin!
“¡Arojales tu antorcha para que se alejen!” Edmund por otro lado muy alarmado con las dos manos al lado de su boca también levanta la voz y les cuestiona diciendo: “¡No..
no lo hagas porque si cae encima de esas lianas lo que vas a lograr es que la planta comience a atarcar descontroladamente para todos lados y eso será aun peor que lidiar con esos bichos!
¡Trata de llegar hasta este lado cuanto antes y así con la ayuda de todos los podemos espantar!
¡Vamos no te detengas y llega aquí de una vez!” El hombre hace lo que se le pide y ya temeroso comenzando a sudar a mares a la par que va dando zancadas y pequeños saltos entre los pocos espacios que deja la planta pero todavía faltando muy poco, apenas unos 10 metros el enjambre lo logra alcanzar y este muy desesperado saca su espada y junto a su antorcha comienza a agitar los brazos contra los insectos, y aunque logra matar a algunos de ellos no es suficiente y lo terminan envolviendo, donde le encajan sus tentáculos por todas partes como si fueran puñales y le comienzan a drenar muy rápido la sangre donde se ve como sus pechos comienzan a adquirir un color rojizo.
Pero el soldado todavía intentando resistirse termina por dar un paso en falso y cae sobre las lianas que de inmediato como si fueran una ratonera lo rodean a el junto a los insectos.
Pero la situación no termina ahí porque la planta como si se hubiera despertado furiosa de un sueño comienza a hacer que sus cientos de ramas como tentáculos se comiencen a sacudir para todos lados donde logra atrapar a algunas personas más, siendo estos otros dos soldados y hasta el mismo Capitán, al que unas lianas se le envuelme como un látigo en un brazo y pierna las que lo tiran con mucha fuerza en la dirección de otras más que lo esperan y sin ánimos de rendirse con su espada las enfrenta pero a pesar lograr cortar varias de ellas no paran de seguirle atacando otras más que se le acercan, donde muchas de ellas al ser inusualmente duras no basta con un solo golpe para cortarlas haciendo su defensa un engorroso desafío.
Pero el grupo de aventureros no sale ileso porque Jhon y Edric también son atrapados por sus piernas siendo derribandos en el acto y haciendo que dejen caer sus armas en el proceso, y después estos comienzan a ser arrastrados mientras batallan continuamente por tratar de liberarse a pesar del terrible dolor de las espinas incrudtándose cada vez más en su piel.
Todas aquellas personas comienzan a gritar tan adolirodos como aterrados mientras que el resto se defienden continuamente cortando las lianas que los atacan haciendoles casi imposible ayudar a los demás.
Situación en la que Edmund se siente indeciso en a cual persona ir a salvar..
si a su hermano menor o a sus compañeros que los tiene más cerca.
Pero tantos gritos de ayuda no le dejan pensar con claridad y mirando una y otra vez para hambos lados mientras se defiende de la planta carnívora y todavía sigue escuchando sus voces rasgadas que mientras extienden los brazos en su dirección y le suplican: “¡Hermano salvame!” “¡Comandante ayúdeme!”( Jhon)” “¡Auxilo Señor Edmund!”( Garanth)
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