Viajé a otro Mundo para crear mi Propio Imperio Futurista - Capítulo 34
- Inicio
- Todas las novelas
- Viajé a otro Mundo para crear mi Propio Imperio Futurista
- Capítulo 34 - Capítulo 34: 34
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 34: 34
El gas venenoso del monstruo logra rodear por completo a Edmund pero es incapaz de traspasar la furia de sus llamas que lo protegen porque en cuanto las toca se termina evaporando al momento, haciendo esta defensa del la criatura algo completamente inútil. Pero sin embargo el cangrejo permanece desafiante y lanza un ataque de tenaza queriendo atraparle al aventurero, acto que no preocupa a el hombre en lo más mínimo porque en cuanto esta entra en contacto con el fuego igual que el gas se comienza a consumir, haciendo que la bestia la retire de inmediato. Pero Edmund no se que quieto y con una expresión bien seria pero a la vez estando concentrado deja caer su espada de una forma completamente vertical, donde con una facilidad increíble rebana la extremidad de la criatura y hace que esta que ahora se encuentra dividida en dos partes casi idénticas las que comienzan a ser devoradas por su fuego azul. La bestia a causa del terrible dolor al mismo tiempo que chilla de forma desenfrenada no para de sacudir continuamente su tenaza herida pero no logra a hacer demasiado porque Edmund encadena su primer ataque con una secuencia de otro corte pero en esta ocasión en una dirección ascendente que le empieza a partir el cuerpo del monstruo desde lo que pudiera ser su estómago y tomando impulso con la ayuda de sus piernas lo sigue hasta que termina saliendo por la cabeza y que casi igual que su tenaza termina partido en dos partes las que inicialmente solo tienen un poco de fuego en la parte del corte pero después de una manera muy rápida se acaba propagando por todo el resto del cuerpo que se termina transformando en una enorme hoguera.
El resto del equipo se quedan helados con el nuevo poder que demuestra Edmund e incluso Timur que recientemente lo vemos despertarse levantando la cabeza del suelo con mucha dificultad y con un ojo todavía cerrado, cubierto de su propia sangre y el otro a medio abrir con su visión algo nublada lo puede reconocer debido al muy familiar color azul de su maná transformado en fuego. El que muy orgulloso sonríe y con una voz casi inaudible menciona: “De verdad que el jefe nunca deja de sorprenderme. En momentos así me siento como el aventurero más afortunado del mundo al haber tenido la gran suerte de estar en este equipo.” Pero la alegría del lancero no dura demasiado tiempo porque muy pronto se cambia a preocupación cuando oye a un soldado gritar alarmado que dice: “¡Los otros cangrejos están aquí!”
Timur usando su lanza como si fuera un bastón con mucho trabajo se levanta y cuando logra enfocar bien sus ojos se encuentra con la muy precupante visión de decenas de acechadores como una enorme ola se les están acercand, situación que tremendamente asustado lo único que le hace pensar es ‘¡Oh mierda! ¡Tengo que largarme de aquí!’ Y junto a los demás que cargan a los heridos como lo son la Sub comandante y Oldnin que apoyando completamente sobre sus hombros se llevan a Valdir, y Hilken por otra parte también es asistido por un soldado, los que avanzan cogeando con mucha dificultad y luchando contra todos los dolores de sus lesiones.
Debido al tan lento ritmo del grupo los enemigos no tardan en alcanzarles y Olivia a percibir el peligro deja con cuidado a su compañero en el suelo mientras que haciendo de escudo se interpone delante de él y se prepara para volver a pelear liberando su poder y a el primer cangrejo que se les acerca le encaja su hacha justo en medio de la cabeza, seguido del próximo que le amputa una tenaza y después le atraviesa la cabeza desde el costado.
Oldnin no se queda de brazos cruzados y con su martillo no para de atacar a todos los que se le acercan al mismo tiempo que les grita: “¡Ya déjennos en paz bichos de mierda! ¡Estamos como a 100 pasos de su asqueroso pantano y hasta aquí vienen a joder! ¡Lárgense de aquí porque los voy a aplastar a todos!” Dando un muy potente golpe que hunde su martillo casi hasta por la mitad en la cabeza de un monstruo termina.
Incluso Valdir desde su posición desventajosa en el suelo se defiende de un cangrejo al que le atraviesa la cabeza a colar su espada por el interior de la boca que traía abierta, mientras le grita: “¡No pinses que te la voy a poner fácil engendro de mierda! ¡Hasta así sea usando solo los dientes yo voy a seguir peleando!” Tira el cuerpo para un lado y mirando de forma desafiante y agitando los brazos con los puños cerrados a otros monstruos más que se acercan les dice: “¡Así que vengan todos los que quieran que aquí les voy a estar esperando!”
El gran número de monstruos no tarda en comenzar a rodear a los hombres y Jhon que es uno de los que se encuentra en peor estado y que todavía está recostado al árbol se encuentra luchando con un cangrejo al que usando su alabarda lo tiene retenido por las dos tenazas pero de a poco comienza a ceder a causa de la debilidad que le causa el dolor en sus abdomen. Donde se aprecia claramente su expresión de miedo apretando los dientes y con algo de sangre saliendo de las comisuras de su boca. El monstruo aprovechando la oportunidad extiende sus tentáculos bañados en ácido y algunas gotas de este caen sobre los brazos del hombre, el que se queja al sentir como le comienzan a quemar pero le resulta peor aún cuando ve que esos mismos tentáculos se le van acercando a su rostro y perdido en la desesperación mientras voltea el rostro y trata de alejar su cabeza al mismo tiempo que alzando la voz comienza decir: “¡Oh mierda! ¡No.. no.. no! ¡Aleja esas cosas asquerosas de mi!” Y justo después comienza a gritar lo más fuerte que puede.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com