Viajé a otro Mundo para crear mi Propio Imperio Futurista - Capítulo 57
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Capítulo 57: 57 Trato
A último momento Yggdrasil se voltea específicamente para Oldnin y con sus brazos a la espalda le menciona: “Oldnin, tú ahora me acabas de decir que estabas dispuesto a hacer cualquier cosa para salvar a tú amigo.. ¿No es así?”
A lo que el enano lleno de seguridad levanta la cabeza y apretando los puños delante de su pecho responde: “¡Así es su altesa! ¡Haré cualquier cosa con tal de que eso pueda salvar a Timur!”
El dios asiente muy conforme a la par que se gira lentamente a Hart y le dice: ¿Y tú Hart? ¿Tú también estás igual de dispuesto?”
Hart sin tan siquiera titubear levanta la mirada y todavía con sus brazos apoyados en el suelo lo ve directo a la cara y completamente seguro contesta: “¡Si, su señoría! ¡Yo también estoy dispuesto a hacer lo mismo!”
Yggdrasil sonríe muy sutilmente mientras vuelve a asentir y realizando un gesto de la mano a hambos nuevamente se les dirige: “¡Les informo que una vez que alguien hace un juramento o promesa con un dios como yo( se señala a si mismo apoyándose la mano sobre el pecho) no hay vueltas atrás y por mucho que alguien desee retractarse ya no será posible. El juramento obligatoriamente se debe de cumplir sin importar los cambios que después puedan ocurrir porque así funcionan las leyes celestiales que ni tan siquiera yo mismo puedo cambiarlo y mucho menos incumplir a no ser que quiera que el poder del juicio me obligue a hacerlo y después disipe mi espíritu. Así que ahora como saben este detelle les voy a repetir la pregunta por una última vez.. ” Levanta ligeramente su pecho y con tono muy serio les habla: “¿Ustedes dos están dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de poder salvar a Timur?”
A Hart ese último comentario le hace sentir un ligera sospecha y se queda en silencio dudando y tiene la intención de hacer una pregunta pero cuando se dispone a hacerlo Oldnin se le adelanta y de un grito responde: “¡Si, reina Yggdrasil! ¡Yo haré cualquier cosa para que le salves la vida a mi amigo!”
Hart tuerce el rostro con disgusto por la acción precipitada de su compañero y bien frustrado piensa: ‘¡Mierda Oldnin! ¡¿Desde cuándo eres así de imprudente?!.. En fin.. ya no hay vuelta atrás. Que sea lo que tenga que ser.’ Y con la misma actitud segura de su compañero y levantando el pecho contesta: “¡Si señor Yggdrasil! ¡Yo sigo dispuesto a hacer lo que sea para evitar que esa cosa se lleve a nuestro amigo.” Viendo de reojo a La Muerte con un marcado desprecio concluye.
Yggdrasil muy sonriente menciona un animado “Excelente” y justo después ve a la criatura a la que le dice: “Ya los oíste. Así que ya puedes hacer lo que acordamos.” Luego da un chasquido de dedos y el muro se abre dejando pasar al espectro que avanza lentamente hasta estar dentro. Ve por un segundo al joven en la cama y justo después cambia su atención a los dos que están en frente de Yggdrasil, a los que les dirige una intención macabra que les pone los pelos de punta.
Hart muy nervioso con lo sucedido mientras se pone de pie y agitada los brazos sintiéndose engañado al dios le reclama: ¡No engañaste! ¡Dijiste que ibas a salvar a Timur y de todos modos dejaste entrar a esa cosa!” Señalando con el brazo a La Muerte termina.
Yggdrasil con los brazos cruzados y totalmente relajado responde: “Yo no he engañado a nadie Hart. Incluso hice un juramento contigo y Oldnin para demostrarlo. Pero para que eso se cumpla también hice uno con él.” Indicándo a la criatura sombría con un movimiento de la mano acaba.
“¡Cállate Hart! ¡Solo estás poniéndonos a los dos en ridículo! ¡La palabra de un dios es absoluta y por supuesto que la va a cumplir! ¡No sabes ni bien lo que está pasando y ya estás queriendo opinar!” Le grita Oldnin muy irritado. Luego cambia toda su atención para la muerte y abriendo los brazos muy dispuesto le invita diciendo: “¡Vamos! ¡Has lo que tengas que hacer a ver si así dejes a nuestro amigo en paz!”
Hart ve muy asustado la actitud de Oldnin y le dice: “¡Oldnin! ¡¿Pero qué estás haciendo?! ¡¿Te has vuelto loco o qué?!”
“Él no está loco ni nada parecido. Simplemente ya sabe lo que hay que hacer y está dispuesto a cumplirlo.” Interviene Yggdrasil dirigiendo una expresión satisfecha hacia el enano.
Hart todavía sin entender nada muy aturdido moviendo los brazos comenta: “¡¿Pero de qué estás hablando?! ¡¿Qué es eso que usted dice que Oldnin va a cumplir?!”
Repentinamente se escucha un fuerte gruñido de dolor que hace que Hart se gire para ver lo que pasa a la par que se le escapa un sorprendido “¡¿Eh?!” y entonces ve que la muerte usando su guadaña le acaba de atravesar el pecho a Oldnin el que con sus piernas temblando del sufrimiento todavía a penas se permanece en pie mientras aprieta los dientes y puños tratando de aguantar el dolor. Hasta que la criatura de un rápido movimiento retira el arma de su pecho, que es seguida de un gran chorro de sangre de grave herida y más atrás le sigue el cuerpo del enano que colapsa de cara en el suelo.”
Hart retrocede varios pasos mientras que igual de aterrado como molesto a gritos menciona: “¡Oh mierda! ¡Lo sabía! ¡Siempre noté algo extraño en ese juramento tuyo! ¡Todo era una trampa para ofrecernos como sacrificio para esa cosa ! ¡Yggdrasil eres un maldito bastardo!”
El dios todavía con los brazos entrelazados y viendo de forma inexpresiva al enano desangrarse en el suelo contesta: “Hart.. creo que te falla la cabeza al momento de entender que cuando se dice cualquier cosa es cualquier cosa..” Luego se voltea hacia él y viéndolo ligeramente desde arriba le continúa hablando: “Y eso incluye hasta tú propia vida.” Ladeando de forma sutil su frase concluye.
El hombre todavía impactado viéndo al espectro que comienza a avanzar hacia él comienza a sudar frío y a la para que dice un atemorizado “¡No!” y se da la vuelta para salir huyendo mientras no para de maldecir pero solo logra alejarse demasiado cuando nota que no logra seguir avanzando y para su amarga sorpresa por mucho que corre no lo consigue. Entonces viendo al enemigo que se le hacerca cada vez más confundido pregunta: “¡¿Pero qué está pasando?! ¡¿Por qué diablos no puedo moverme?!”
El dios lo señala con el dedo y al mismo tiempo que de alguna forma hace que él se vaya hacercando a La Muerte le comenta: “Ya yo te había dicho antes que en este lugar yo tengo el control absoluto y tú no eres excepción.”
Hart ya tiene a La Muerte en su espalda, donde puede oir con claridad las voces de las almas que a esta la rodean y que con su guadaña en alto ya se encuentra lista para cortarle. El hombre comienza a correr lo más rápido que puede pero igual que antes no logra avanzar y viendo al arma aproximarse a su cuerpo una última vez grita: “¡Joder! ¡No..!” Y vemos como el largo filo de guadaña lo alcanza por el abdomen, dividiendo su cuerpo como si nada, del que todavía estándo el torzo en el aire muy rápido se le cuelgan los intestinos y que de tanto de esta parte como la de abajo a montones la la sangre les comienza a brotar.
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