Viajé a otro Mundo para crear mi Propio Imperio Futurista - Capítulo 59
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Capítulo 59: 59 Reencuentro
Timur sigue corriendo hasta que de un momento a otro de entre la niebla aparece una mano gigante que casi lo atrapa pero el joven lanzandose al suelo la logra esquivar y cuando dirige la vista a su atacante se da cuenta que es un troul de pantano convertido en un cadáver con toda la piel muy pálida y al que la mayor parte de su cuerpo le faltan pedazos carne dejando visibles los huesos, principalmente en los brazos y el abdomen al que se le aprecian la mayoría de sus costillas y la misma columna vertebral.
En ese momento aparece el cadáver de un soldado al que parecen haberlo aplastado con su armadura muy magullada y torcida, además de tener algunos intestinos colgando por el costado y un brazo y pierna retorcidos de una forma muy extraña. Él que mientras camina hacia el chico se tambalea de un lado a otro al mismo tiempo que mediante una boca torcida y destrozada que solo está pegada de un lado de su mandíbula con mucha dificultad le dice: “Timur no temas. No te vamos hacer nada.”
Al lancero por un momento le incomoda la presencia del muerto pensando: ‘Genial.. otro más para estorbarme..’ Pero en un instante sus ojos se llenan de brillo cundo ve que colgando de la cintura de este hay una espada en su funda y entonces muy animado razona: ‘¡Pero eso es..’ rie alegre y sigue pensando: ‘Al final de cuentas mi suerte no es tan mala como pensaba.’ Y a la par que salta para escapar de otro ataque a modo de martillo del monstruo extiende su mano y atrapa el arma. Justo después se gira y ataca a una de las rodillas de la rana que al estar la carne podrida es montones de veces más débil que como lo sería en vida y la corta de un único tajo y mientras ve a su enemigo caer con una expresión satisfecha se dice: ‘Aunque esta no es el arma que yo prefiero igual me puede servir de mucho.. Y tampoco es que yo no tenga no idea de cómo usar una espada, simplemente siempre se a dado mejor la lanza pero esto es lo que hay y muy bienvenido que sea.’
El monstruo cae de espaldas pero Timur no pretende quedarse a seguirlo viendo y vuelve a correr. Pero su margen con su mayor enemigo se ha reducido tanto que casi de inmediato que se marcha justo en la posición de donde acababa de estar de pie cae encajada una de las tenazas del cangrejo.
Timur continúa huyendo y aunque aparecen más zombis a intentar detenerlo con mucha facilidad los rebanada, partiendo a uno por la mitad y al otro dejándolo sin un brazo que extendía hacia el frente, el que lo corta con el primer tajo para adentro seguida de la cabeza que se la lleva a modo de retroceso con corte hacia afuera.
La persecución continúa hasta que el joven se ve obligado a detenerse de lleno porque a último momento ve un barranco delante pero a pesar de ello sus piernas resbalan en la tierra fangosa a causa del impulso que traía. Provocando que Timur por poco se caiga hacia el agua ácida tan mortal que hay poco más abajo, pero por suerte logra voltearse a tiempo y usando un brazo para aferrarse del borde junto la espada que la encaja en la tierra. Luego sin demora ayudándose de su arma se comienza a levantar pero entonces salta del agua un horrendo pes de sin escamas de piel oscura y babosa con su boca completamente abierta mostrando sus ileras de dientes filosos con la clara intención de morderlo pero Timur logra actuar lo suficientemente rápido para lograr subir a tiempo y al mismo tiempo que hace girar todo su cuerpo también lo hace con la espada que saca de la tierra y le corta la cabeza mientras todavía se encuentra en el aire.
Timur se queda sentado por un segundo a recuperar algo de su aliento mientras ve al agua burbujeante, luego cambia su atención a uno de sus brazos y a la par nota como este le tiembla así como todo su cuerpo razona: ‘Eso estuvo demasiado cerca. Tengo ponerme más atento si no es quiero que me vuelva a pasar lo mismo.’ No obstante no tiene demasiado tiempo para relajarse cuando escucha la voz de su supuesto amigo que diciendo “Timur por qué te alejas.. ¿Acaso ya no eres mi amigo? Ven conmigo y sigamos juntos como era antes..”
El chico muy asustado de inmediato vuelve a correr y sintiéndose algo frustrado se dice: ‘¡Oh mierda! ¡Ya está aquí de nuevo! ¡Malditos sean estos no muertos que nunca se cansan! ¡En momentos así son un verdadero dolor en culo!’
Timur sigue corriendo por todo la orilla del acantilaso hasta que eventualmente vuelve a dar con otro callejón sin salida porque de forma abrupta se le termina la tierra por donde correr quedando delante de sí más agua fangosa y al mismo tiempo que apretando tanto los puños como los dientes de tanta impotencia piensa: ‘¡Maldición! ¡No otra vez!’ Luego se gira buscando otra ruta para escapar pero se percata que ya no hay a dónde huir porque el cangrejo gigante acompañado de otros más pequeños, donde muchos de ellos tienen sus cabezas con enormes agujeros de haber sido aplastadas y grades cortes; incluso hasta hay uno que otro decapitado. Todos lo tienen rodeado.
Timur con pánico comienza a retroceder a la par que ya aceptando lo peor menciona: “¡Diablos! ¡Creo que ya se me acabó la suerte por hoy!” Hasta que eventualmente con el talón de su pie nota que ya no hay más tierra a sus espaldas y se voltea por un segundo para ver al agua verdosa a la vez que entre temblores dice: “¡Oh.. no, no..!
El cangrejo acechador avanza casi que hasta quedar cara a cara con el joven y de una forma repentina tanto él como los demás se detienen, suceso que deja a Timur sumamente confundido que en su cabeza se pregunta: ‘¡¿Eh?! ¡¿Pero qué está pasando?! ¡¿Por qué es que se han detenido así si es que hasta hace un momento no paraban de perseguirme?!’
Timur no tarda en saber su respuesta porque de un segundo a otro el cangrejo separa por completo sus dos mitades y justo del interior de su cuerpo sale como si fuera algún tipo de lengua una masa viscosa de carne podrida y huesos que lentamente se va aproximadando al chico el que bien asustado abre los ojos y sin dudar la ataca con un corte vertical al mismo tiempo que tan furioso como asustado grita: “¡No te me acerques!” Y después de haberle encajado el muy profundo el filo de su espada medio burlón y riéndose comenta: “¡Pensabas que yo no iba a hacer nada o qué!” Pero su actitud desafiante no demora en desvanecerse cuando nota que no es capaz de retirarla porque esta prácticamente se queda pegada en el montón de carne y a la par que se esfuerza jalando y sintiéndose asustado de nuevo, dice: “¡Pero qué rayos! ¡¿Por qué no se mueve?!” Y de forma inesperada de entre aquella masa aparece una mano podrida que le atrapa muy firmemente de un brazo seguida de la cabeza de Imir unida a un cuello inusualmente largo, él que con una apariencia cadavérica, sin nariz ni labios, la mayor parte de su cabello caído y los ojos completamente blancos al mismo tiempo que se le acerca lentamente a su amigo le dice: “Hola Timur.. Hace mucho tiempo que no nos veíamos.” Situación en la que el chico suelta su arma y comienza a hacer todo lo posible por liberarse tirando y empujando la mano esquelética con la otra suya mientras no hace más que dar puros gritos de terror diciendo: “¡No, no..! ¡Oh mierda no te me acerques! ¡No..!”
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