Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Viajé a otro Mundo para crear mi Propio Imperio Futurista - Capítulo 62

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Viajé a otro Mundo para crear mi Propio Imperio Futurista
  4. Capítulo 62 - Capítulo 62: 63 Intriga
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 62: 63 Intriga

Mientras tanto en otro lugar vemos al hombre encapuchado de antes que va corriendo lo más rápido que puede por el bosque, con la espesa nieve casi le llega hasta las rodillas y ya sintiéndose cansado comienza a jadear hasta que decide detenerse, se descubre la nariz dejando visible su rostro de un hombre algo mayor con un notable bigote rubio. Luego toma un poco de aire a la par que se inclina al frente y se apoya sobre sus dos rodillas y entonces escucha el estallido del rayo del cañón hecho por Alex a lo que reacciona rápidamente volteandose en la dirección del sonido a la vez que un muy sorprendido “¡Pero qué es eso!” exclama. Entonces viendo al edificio en lo alto de aquella montaña distingue el enorme rayo azul que atraviesa el cielo hasta alcanzar las mismas nubes y abriendo mucho los ojos de la sorpresa comienza a asentir lentamente a la par que menciona: “Ya veo.. así que por eso es que esos fenómenos estaban tan interesados en ese mago. Con ese poder tan inmenso Edmund ya no sería nuestro principal problema sino ese mago tan misterioso.” Después aprieta los labios, se vuelve a cubrir si rostro y a la par que vuelve a echar a correr comenta: “Esto lo debo de informar cuánto antes.” Y reinicia su marcha.

Cambiamos de lugar y vemos entre las sombras de unorme habitación de paredes de piedra como si fuera el interior de un castillo a la figura de un hombre de espaldas, vestido con ropa militar el que se encuentra sentado delante de una rústica mesa de madera. Allí lee con atención un pergamino que sostiene en sus robustas manos a la par que toma vino de una copa plateada, luego apoya la copa encima de la mesa y realizando un gesto con un dedo le ordena a un sirviente que se encuentra de pie al lado sostenido una botella que le siga sirviendo, orden que el chico alguien bastante joven de cabello rubio cumple de inmediato y mientras eso suecede se ve interrumpido en el pacífico ambiente del lugar con un fuerte alboroto proveniente desde fuera donde se escuchan las voces de unos hombres que dicen: “¡Usted no puede entrar así sin más! ¡Tienes que pedir una audiencia!” Suceso que asusta al sirviente haciendo que este mueva de forma brusca la botella y termine derramando parte de la bebida encima de la mano del oficial. Entonces el juven muy asustado se para bien recto y dice: “Mil disculpas señor..” Es interrumpido por el hombre que en un tono muy serio pero irritado que indicando con un dedo hacia abajo le ordena: “Pon la botella en la mesa.”

El chico responde con un obediente pero nervioso “Si mi señor” y cumple la orden. El militar recoge la botella de forma brusca con una mano y con la otra de un fuerte puñetazo en la cara que lo envía al suelo al mismo tiempo que bien furioso le grita: “¡Pedazo de idiota! ¡Presta atención a lo que haces! ¡Por tu culpa ahora tengo mi uniforme manchado de vino! ¡Así que vete olvidando de la mitad de tu paga por los próximos 4 meses y cuidado hasta más! ¡Hasta que no me hayas pagado lo que vale un uniforme nuevo no te volveré a dar tu paga completa me oíste! ¡Y eso será hoy.. ( resalta levantando un dedo) a la próxima estupidez que me hagas así te corto uno de tus inútiles brazos y te vas a buscar trabajo a otra parte!” Luego bajo un poco un tono de su voz y viéndolo con sumo desprecio le vuelve a decir: “Aunque dudo que alguien le de trabajo a un manco.. Pasarte el resto de tu vida mendigando en las calles es lo que te espera.”

El joven que todavía se encuentra tendido en el suelo sosteniendose el lugar donde recibió golpe y al que su nariz le comienza a sangrar, agachando la cabeza tanto con culpa como con temor con un muy débil “Si mi señor le he oído. Le prometo que no se va volver a repetir.” Responde.

Y el militar de mala gana le contesta: “Más te vale que así sea.. por tu bien. Te acepté como mi aprendis porque tu padre y yo éramos muy buenos amigos pero de verdad que ya me estoy hartando de tí y de tus incompetencias, Padel. Así que mejor concéntrate si no quieres regresar a dormir a las calles de donde te recogí..” Luego igual de enfadado ve a la puerta de entrada y levantando la voz dice: “¡Ya dejale entrar Conrad! ¡Si tiene tanta prisa es porque debe de ser algo importante! ¡Si no que se abstenga a las consecuencias por venir a molestarme en vano!”

Luego se escucha al guardia hablar que no demasiado dispuesto dice: “Está bien.. Pero recuerda que solo te dejamos entrar porque el mismo General lo ha pedido. Así que no te vayas a creer que puedes llegar a aquí y pasar sin más cada vez que se te de la gana. Para eso existe el protocolo y las escalas de mando..” Seguidamente se abre la puerta dejando pasar al mismo hombre encapuchado de antes. El que mientras pasa ve con recelo para atrás mientras razona: ‘Estos tipos simplemente por formar parte de la escolta del General Dinarus se creen mejores que nadie..’

En cuanto el hombre llega al centro de la habitación se inclina al frente apoyando una rodilla y el puño sobre el suelo y con mucho respeto a viva voz se presenta: “¡Mi General.. Capitán Johan Olsen se presenta para informarle sobre el resultado de la misión!”

El General realiza un sonido con la nariz en señal de recordarlo y después con cierto optimismo menciona: “Si. ya me acuerdo de quien eres. Recuerdo que fuiste tú el escogió asistente Von Munthe para que se hiciera de guía y supervisara que esos raros de la Secta cumpliera su parte de quitarme de en medio a ese estorbo de Edmund. Bueno.. me imagino que estás aquí para informarme que la misión fue todo un éxito y que ese dichoso aventurero ya no respira.. ¿Verdad?” Sirviendose otra copa de vino su comentario termina.

El hombre ladeando la cabeza algo indispuesto duda por un segundo y después responde: “Pues no mi General. Lamento informarle que la misión fracasó.”

“¡¿Qué?! ¡¿Cómo que fracasó?! ¡¿Pero qué diablos tú estabas haciendo allí entonces?! ¡Tu tarea era garantizar esa misión Capitán!” Estallando de rabia reacciona el superior mientras se pone de pie, lo señala con una mano y con la otra golpea continuamente usando el puño sobre la mesa, sobre la que derrama todo el vino que se había acabado de servir y continúa gritando: “¡Maldición! ¡Estoy rodeado de inútiles! ¡Ahora Edmund está alerta y de seguro que dentro de poco se va a poner a investigar! ¡Genial quería librarme de un problema y resulta ser me gané otro mayor!” Apoyando hambos brazos sobre la mesa y medio pensativo negando continuamente termina.

El encapuchado todavía con la mirada baja menciona: “Mi General yo sé que le he fallado a usted y que merezco un castigo por ello, pero no fue precisamente por el mal resultado de la misión por lo que yo me atreví a saltarme la escala de mando y venir directamente a informarle a usted. Es de algo mucho más serio que descubrí durante la misión que creo con total seguridad que es de su interés.”

El General muy sorprendido con el nuevo dato un curioso “¡¿En serio?!” se le escapa. Luego realiza un sonido pensativo con la garganta y agitando un brazo en dirección a su sirviente que se está poniendo de pie mientras se limpia con el antebrazo la sangre de su nariz, con un tono molesto le dice: “Padel, hazme el favor y vete a ayudar en la cocina que tengo que estar a solas con el Capitán Johan por un momento. Y no regreses hasta qie yo te lo ordene.”

El empleado muy obediente responde con un apresurado “Si mi señor” e igual de rápido abandona el recinto. Pero en cuanto sale al exterior dobla por un pasillo en el que queda fuera de la vista de los centinelas de la puerta y de un bolsillo de su ropa saca una especie de artículo parecido a un medallón dorado poco más pequeño que la palma de su mano y con mucha prisa lo apoya en la pared y después hace girar una especie de mecanismo que tiene la apariencia de unas ranuras por todo su alrededor y justo después se abre exactamente igual al lente de una cámara antigua, una ranura justo en el centro del artefacto a la que el chico aproxima su oído y puede oír con claridad lo que hablan las personas de adentro y lo primero que escucha es al encapuchado que dice: “Mi señor le vine a informar que esos bastardos de la Secta de La Verdadera Sangre nos mintieron. Ese supuesto mago insignificante que tenía asuntos pendientes con ellos no es tan insignificante como ellos decían. Tiene un poder muchas veces mayor que cualquier mago que yo jamás haya visto…” Tales revelaciones del hombre hacen que el espía habra bien los ojos con tanta sorpresa como interés, y que en su rostro se le dibuje una sutil sonrisa de triunfo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo