Vilus Cazador De Grietas - Capítulo 18
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
18: DONDE LA SEGURIDAD DESAPARECE 18: DONDE LA SEGURIDAD DESAPARECE La noche cayó sin aviso.
No hubo transición.
Un momento había luz… Y al siguiente… Oscuridad.
CLAY fue el primero en notarlo.
—¿Ya es de noche?
RUSELF miró el cielo.
No había estrellas.
No había luna.
—No debería.
Silencio.
TALIA salió de la cabaña.
—Esto no es normal… Cali también se levantó.
Más estable.
Pero aún débil.
—No es noche —dijo—.
Pausa.
—Es algo más.
El aire estaba inmóvil.
El bosque… No hacía ruido.
Nada.
Ni viento.
Ni hojas.
Ni vida.
Vilus ya estaba afuera.
De pie.
Mirando el horizonte.
—Está aquí.
El ambiente se tensó.
CLAY tomó su arma.
—¿Qué cosa?
Vilus no respondió.
No podía explicarlo.
Pero lo sentía.
Más claro que nunca.
No como antes.
No como presencia lejana.
Sino… Cerca.
Demasiado.
El suelo vibró.
Leve.
Pero suficiente.
—¡Formación!
—gritó RUSELF.
Todos se movieron.
Incluso Cali.
A pesar del dolor.
TALIA preparó sus frascos.
CLAY se adelantó.
—Que venga.
Silencio.
Y entonces… El suelo no se abrió.
El espacio se rompió.
Justo frente a ellos.
Como si algo lo hubiera cortado.
Una línea.
Oscura.
Perfecta.
Y desde ahí… Emergió.
No como las otras criaturas.
No fragmentada.
No inestable.
Era… completa.
Alta.
Delgada.
Con forma humanoide.
Pero incorrecta.
Su cuerpo estaba compuesto de capas oscuras.
Como si fueran piezas mal ensambladas.
Sus ojos… Fijos.
En Vilus.
Silencio.
—…objetivo… La voz fue clara.
Sin distorsión.
TALIA retrocedió.
—No… CLAY apretó su arma.
—Eso no es como las otras.
RUSELF dio un paso adelante.
—Prepárense.
Pero la criatura no los miró.
Solo a Vilus.
—…confirmado… Vilus levantó la pala.
—Tú otra vez.
La criatura inclinó la cabeza.
—…mejorado… Silencio.
—…pero incompleto… El aire se tensó.
Y sin previo aviso… Atacó.
No se movió hacia ellos.
Apareció frente a Vilus.
En un instante.
El impacto fue brutal.
Vilus bloqueó con la pala.
Pero fue lanzado hacia atrás.
Golpeó el suelo.
—¡VILUS!
—gritó TALIA.
CLAY avanzó.
—¡AHORA!
Atacó directamente.
Su arma atravesó el cuerpo de la criatura.
Pero… No hubo efecto.
La criatura no reaccionó.
Giró lentamente.
Y lo golpeó.
CLAY fue lanzado contra un árbol.
RUSELF intervino.
Ataque preciso.
Directo.
La criatura bloqueó.
Sin esfuerzo.
—…irrelevante… TALIA lanzó un frasco.
Explosión de energía.
Impacto directo.
La criatura retrocedió.
Por primera vez.
—¡Sí funciona!
—gritó.
Pero no duró.
La energía fue absorbida.
—…analizado… Y desapareció.
Silencio.
—¿Dónde está?
—susurró CLAY.
—Arriba —dijo Vilus.
Demasiado tarde.
La criatura cayó.
Directo hacia él.
Impacto.
El suelo se rompió.
Vilus quedó atrapado.
—¡VILUS!
Intentó moverse.
Pero la criatura lo sujetó.
Firme.
Inmovilizándolo.
—…conexión… El mundo se detuvo.
Vilus no podía moverse.
No podía respirar.
Pero… Podía sentir.
Más fuerte que nunca.
El pulso.
La voz.
—…ahora… Sus ojos se oscurecieron.
El suelo respondió.
Pero no como antes.
No como una grieta.
Como una ruptura.
Violenta.
Inestable.
El espacio se dobló.
La criatura reaccionó.
—…error… Pero no soltó.
—…confirmado… Vilus apretó la pala.
—No.
El suelo explotó.
No hacia afuera.
Hacia adentro.
Absorbiendo.
Arrastrando.
Todo hacia un punto.
La criatura fue afectada.
Por primera vez… Retrocedió.
—…anomalía… Vilus gritó.
No de dolor.
De esfuerzo.
—¡SUÉLTAME!
La conexión se rompió.
La criatura fue empujada hacia atrás.
Pero no derrotada.
Se estabilizó.
—…interesante… Silencio.
—…progreso real… El ambiente se volvió más pesado.
—…pero insuficiente… Vilus intentó levantarse.
Pero no podía.
Su cuerpo no respondía.
CLAY se acercó.
—¡Levántate!
Pero Vilus no podía.
RUSELF se interpuso.
—Retirada.
—¿Qué?
—gritó CLAY.
—Ahora.
La criatura los observaba.
No atacaba.
Analizaba.
—…estrategia… TALIA tomó a Cali.
—¡Muévanse!
CLAY dudó.
Miró a Vilus.
Luego a la criatura.
Y retrocedió.
RUSELF tomó a Vilus.
—Nos vamos.
La criatura no los siguió.
Solo observó.
—…huida… Pausa.
—…aceptable… Y desapareció.
Como si nunca hubiera estado.
Silencio.
El bosque volvió.
Pero no la calma.
Nunca más.
Horas después… La cabaña.
Vilus estaba acostado.
Inmóvil.
Respirando.
Pero apenas.
TALIA trabajaba.
—Está agotado… pero no es físico.
Cali lo observaba.
—Lo tocó.
Silencio.
CLAY estaba de pie.
—Y casi lo mata.
RUSELF negó.
—No.
Pausa.
—Lo estaba probando.
Silencio.
—Entonces esto recién empieza… —murmuró TALIA.
Cali miró a Vilus.
—No.
Pausa.
—Esto ya empezó hace tiempo.
El viento pasó.
Y en la oscuridad… Algo sonrió.
No por victoria.
Sino por confirmación.
Había encontrado lo que buscaba.
Y ahora… No lo dejaría ir.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com