Vilus Cazador De Grietas - Capítulo 27
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
27: CUANDO YA NO ERES TÚ QUIEN CAZA 27: CUANDO YA NO ERES TÚ QUIEN CAZA El bosque volvió a moverse.
Pero esta vez… No fue el suelo.
Fue el aire.
Pesado.
Denso.
Como si algo invisible hubiera ocupado el espacio.
Nadie habló.
No hacía falta.
Todos lo sentían.
—No está lejos… —murmuró Vilus.
Cali lo miró.
—¿Cuántos?
Silencio.
—No es cantidad.
Pausa.
—Es uno.
Eso fue peor.
— CLAY seguía en el suelo.
Respirando.
Más estable.
Pero no completamente.
Sus manos temblaban.
Leve.
Constante.
—Levántate —dijo RUSELF.
CLAY lo hizo.
Con esfuerzo.
Pero se puso de pie.
—No me pienso quedar atrás… Intentó sonreír.
No funcionó.
— TALIA miraba el entorno.
—Esto no es normal… Pausa.
—El bosque está… reaccionando.
RUSELF frunció el ceño.
—¿A qué?
Silencio.
—A nosotros.
— Un sonido.
Seco.
Lejano.
Como un paso.
Pero no había nadie.
—…contacto… La voz.
Pero esta vez… No dentro de Vilus.
Afuera.
En el entorno.
Todos la escucharon.
El silencio se rompió.
—Eso no es bueno —dijo CLAY.
—No —respondió Vilus——no lo es.
— El primer impacto no vino de frente.
Vino de arriba.
Algo descendió.
Rápido.
Invisible hasta el último segundo.
RUSELF reaccionó.
Bloqueó.
Pero fue empujado varios metros.
—¡MUÉVANSE!
—gritó.
La figura aterrizó.
Y esta vez… Era clara.
Humanoide.
Pero no humana.
Más alta.
Más delgada.
Como si estuviera incompleta… Pero estabilizada.
—…fase tres activa… Su voz no era eco.
Era directa.
Presente.
CLAY apretó su arma.
—Esto sí es nuevo… — La criatura no atacó de inmediato.
Observó.
Uno por uno.
Hasta detenerse en Vilus.
—…núcleo prioritario… Silencio.
—Eso eres tú —dijo CLAY.
—Lo sé.
— Y entonces… Se movió.
No rápido.
Instantáneo.
Apareció frente a Vilus.
Impacto.
Bloqueo.
La pala resistió.
Pero el suelo bajo él se rompió.
—¡VILUS!
—gritó Cali.
RUSELF intervino.
Ataque lateral.
La criatura lo esquivó.
Sin esfuerzo.
—…patrones repetidos… Contraatacó.
RUSELF cayó.
CLAY avanzó.
Golpe directo.
Impacto.
Esta vez sí conectó.
La criatura retrocedió.
Un paso.
—…adaptación parcial… CLAY sonrió.
—Todavía puedes sangrar.
Pero algo cambió.
Sus ojos.
Oscuros.
Un instante.
Y atacó de nuevo.
Más rápido.
Más agresivo.
—CLAY, espera—gritó TALIA.
Pero no escuchó.
— La criatura respondió.
Bloqueó.
Y golpeó.
CLAY salió disparado.
Golpe seco.
Silencio.
—¡CLAY!
—gritó Cali.
Vilus reaccionó.
Pero no hacia la criatura.
Hacia CLAY.
Porque lo sintió.
El pulso.
Descontrolándose.
—No… ahora no… CLAY se levantó.
Pero su postura… Era diferente.
Inestable.
Rota.
—…liberación… La voz.
Pero esta vez… Desde él.
—¡No!
—gritó Vilus.
Demasiado tarde.
CLAY atacó.
Pero no a la criatura.
Al grupo.
TALIA apenas esquivó.
—¡Está perdiendo el control!
RUSELF intentó contenerlo.
Pero CLAY era más fuerte.
Más rápido.
—¡DETÉNGANLO!
Cali dudó.
Un segundo.
Solo uno.
Y eso casi le cuesta.
CLAY apareció frente a ella.
Listo para atacar.
Pero se detuvo.
Un instante.
Sus ojos temblaron.
—…no… Silencio.
—…cali… Ese momento… Fue suficiente.
Vilus actuó.
La pala impactó el suelo.
Pero no abrió una grieta.
Encerró.
Un campo.
Pequeño.
Alrededor de CLAY.
—…interferencia forzada… CLAY gritó.
De dolor.
—¡AAAAH!
La criatura observaba.
Sin intervenir.
—…resultado interesante… Vilus no se detuvo.
—No te voy a perder.
Aumentó la presión.
El pulso se estabilizó.
Parcialmente.
CLAY cayó de rodillas.
Respirando con dificultad.
—…yo… Silencio.
—…sigo… Y entonces… La criatura se movió.
Directo hacia ellos.
—…prioridad confirmada… Pero esta vez… No atacó.
Se detuvo.
A unos metros.
Observando.
—…proceso incompleto… Silencio.
—…continuará… Y desapareció.
Sin dejar rastro.
Sin sonido.
Sin error.
— El bosque quedó en silencio.
Pesado.
Cargado.
Real.
— Nadie habló.
Nadie se movió.
Hasta que CLAY cayó.
Otra vez.
Pero esta vez… Respiraba.
Normal.
— Cali se acercó.
—Esto no puede seguir así… TALIA asintió.
—No podemos controlarlo… RUSELF miró a Vilus.
—Ni a él.
Silencio.
Pero Vilus no respondió.
Porque ya lo sabía.
Y esta vez… También lo aceptaba.
— Miró la pala.
Sus manos.
El suelo.
La conexión.
Y por primera vez… No sintió duda.
Sintió dirección.
— —Esto ya no es supervivencia.
Silencio.
—Es cacería.
Cali lo miró.
—¿De quién?
Pausa.
Vilus levantó la mirada.
—De ambos.
El viento pasó.
Pero esta vez… No estaba vacío.
Algo venía.
Y no pensaba detenerse.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com