Vilus Cazador De Grietas - Capítulo 29
- Inicio
- Vilus Cazador De Grietas
- Capítulo 29 - 29 CUANDO YA NO QUEDA NADA QUE DETENER
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
29: CUANDO YA NO QUEDA NADA QUE DETENER 29: CUANDO YA NO QUEDA NADA QUE DETENER El aire se rompió.
No fue una sensación.
Fue real.
El espacio vibró como si algo invisible hubiera sido desgarrado desde dentro.
CLAY ya no estaba ahí.
Su cuerpo sí.
Pero él… No.
—…liberación completa… Su voz no era suya.
Era más profunda.
Más pesada.
Como si algo más hablara a través de él.
Cali retrocedió un paso.
No por miedo.
Sino por reconocimiento.
—No… TALIA temblaba.
—No está resistiendo… RUSELF se puso al frente.
Sin dudar.
—Entonces lo detenemos.
Vilus no se movió.
Observaba.
Sintiendo.
No el cuerpo.
La conexión.
— CLAY levantó la cabeza.
Sus ojos… Completamente oscuros.
Sin rastro de lo que eran antes.
—…estado óptimo… Silencio.
—…inicio de prueba… Y entonces… Desapareció.
— Apareció detrás de TALIA.
Demasiado rápido.
Ataque directo.
RUSELF reaccionó.
Intervino.
Pero el impacto lo lanzó.
CLAY no se detuvo.
Siguió avanzando.
Sin pausas.
Sin dudas.
Sin límites.
—¡MUÉVANSE!
—gritó RUSELF.
Pero no había tiempo.
CLAY ya estaba frente a Cali.
Su mano levantada.
Lista para atacar.
Pero se detuvo.
Un instante.
Un segundo.
Sus ojos parpadearon.
—…error… Silencio.
—…interferencia emocional… Cali lo miró.
Directamente.
—CLAY.
Nada.
—¡CLAY!
El pulso volvió.
Más fuerte.
—…corrección… Atacó.
Pero Vilus ya estaba ahí.
Bloqueó.
La pala resistió.
Pero apenas.
El impacto los empujó a ambos.
—No es él —dijo Vilus.
—Lo sé —respondió Cali.
Pero su voz… No estaba segura.
— CLAY atacó de nuevo.
Más rápido.
Más fuerte.
Cada golpe era más preciso.
Más eficiente.
—…adaptación continua… RUSELF intentó rodearlo.
Pero fue anticipado.
Golpeado.
Derribado.
—¡No podemos con él!
—gritó TALIA.
Y era verdad.
Esto ya no era una pelea.
Era una ejecución.
— Vilus apretó la pala.
Sus manos temblaban.
No por miedo.
Por decisión.
—No voy a matarlo.
Silencio.
—Entonces no lo detendrás —dijo RUSELF.
—Sí lo haré.
Pausa.
—Pero no así.
— CLAY apareció frente a él.
Golpe directo.
Bloqueo.
Intercambio.
Uno.
Dos.
Tres.
Vilus retrocedía.
Pero no por debilidad.
Por cálculo.
—…patrón detectado… CLAY lo imitaba.
Aprendía.
En tiempo real.
—Entonces deja de aprender —murmuró Vilus.
Y cambió.
No atacó.
No bloqueó.
Se detuvo.
— CLAY dudó.
Un segundo.
Solo uno.
Pero fue suficiente.
— Vilus clavó la pala en el suelo.
No con fuerza.
Con intención.
El pulso respondió.
No violento.
Estable.
Una grieta se formó.
Pero no para destruir.
Para encerrar.
—…interferencia máxima… CLAY se detuvo.
Su cuerpo tembló.
—…rechazo… —No te voy a destruir —dijo Vilus.
Pausa.
—Te voy a separar.
— El espacio se distorsionó.
No físicamente.
Internamente.
La conexión vibró.
—…proceso no autorizado… CLAY gritó.
De dolor.
De lucha.
—¡AAAAAH!
Sus ojos parpadearon.
Oscuros.
Normales.
Oscuros.
—…no… Silencio.
—…no quiero… Cali dio un paso adelante.
—¡VILUS, DETENTE!
Pero no lo hizo.
Porque esta vez… Sabía que si se detenía… Lo perdía.
— La presión aumentó.
El suelo se agrietó.
El aire se volvió pesado.
TALIA cayó de rodillas.
—¡No puedo… respirar!
RUSELF apenas se mantenía en pie.
—¡VILUS!
Pero él no escuchaba.
Solo sentía.
La conexión.
La ruptura.
El límite.
— CLAY cayó.
De rodillas.
Su cuerpo temblaba.
—…detente… Silencio.
—…por favor… Eso lo detuvo.
Un segundo.
Dos.
Pero entonces… La voz volvió.
Más fuerte que nunca.
—…fracaso… El pulso explotó.
La grieta se rompió.
CLAY se levantó.
Pero ya no luchaba.
Ya no resistía.
Se entregó.
—…fase completa… El aire se congeló.
Y entonces… Golpeó.
Directo.
Contra Vilus.
Impacto total.
Vilus salió disparado.
Golpe seco contra el suelo.
Silencio.
— Cali gritó.
—¡VILUS!
Pero CLAY ya no se detuvo.
Avanzó.
Lento.
Seguro.
—…objetivo principal… — Vilus intentó levantarse.
Pero su cuerpo no respondía.
—…inestable… La voz dentro de él susurró.
—…insuficiente… — CLAY levantó la mano.
Listo.
Para terminarlo.
— Y entonces… Se detuvo.
Un segundo.
Solo uno.
Sus ojos temblaron.
—…no… Silencio.
—…no… — Cali apareció.
Se interpuso.
—¡YA BASTA!
El tiempo se detuvo.
CLAY la miró.
Sus ojos… Temblaban.
Oscuros.
Pero no completamente.
—…cali… Silencio.
—…vete… — El momento pasó.
Y con él… La oportunidad.
— CLAY cayó.
De golpe.
Inmóvil.
El pulso desapareció.
Silencio.
Completo.
— Nadie se movió.
Nadie habló.
Hasta que… Vilus respiró.
—…fallé… Cali negó.
—No.
Pausa.
—Aún no.
— Pero en la distancia… Algo observaba.
Más atento que nunca.
—…resultado inconcluso… Silencio.
—…siguiente fase requerida… Y esta vez… No iba a probar.
Iba a avanzar.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com