Vornex: Temporada 1 - Capítulo 101
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- Capítulo 101 - 101 Capítulo 101 El combate invisible
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101: Capítulo 101: El combate invisible 101: Capítulo 101: El combate invisible La sala de piedra estaba en un silencio casi absoluto, roto únicamente por el leve zumbido de la energía vital que emanaba de los cuerpos de los chicos mientras concentraban su atención.
La luz que entraba por los ventanales altos dibujaba sombras largas en el suelo, que parecían moverse con vida propia.
Orión se detuvo en el centro y levantó ambas manos, concentrando su energía vital.
-Hoy enfrentarán algo más que un adversario -dijo, con voz firme que retumbaba en las paredes-.
Para dominar el Pre-first power, primero deben enfrentarse a ustedes mismos.
Sus sombras los esperan.
Lentamente, formas oscuras comenzaron a materializarse en la sala.
Al principio parecían niebla densa, pero poco a poco tomaron la figura exacta de cada uno de los chicos.
Sus ojos, aunque solo sombras, reflejaban dudas, miedos y frustraciones.
-Estas son sus sombras -explicó Orión-.
No podrán vencerlas con fuerza bruta.
Cada movimiento que hagan será reflejado y contrarrestado.
Deben comprenderlas, sentirlas, anticiparlas.
Solo así podrán dominar su energía vital y sus multiplicadores.
Marla fue la primera en moverse.
Cada gesto suyo era replicado por su sombra con precisión perfecta.
Intentó golpear, pero su reflejo esquivaba con exactitud, enseñándole que no bastaba la fuerza.
-Recuerden -gritó Orión-, la energía vital no lucha por ustedes.
Es su esencia.
Son ustedes quienes deben guiarla, no dejar que los guíe a ustedes.
Suli cerró los ojos, respiró hondo y sintió cómo su energía vital fluía por todo su cuerpo.
Esta vez, su sombra atacó, pero ella pudo anticipar cada movimiento, esquivando y respondiendo con agilidad.
Su rostro se iluminó con sorpresa y satisfacción: por primera vez, sentía que controlaba la manifestación de su propia esencia.
Ravel, al principio rígido, parecía perder la calma.
Cada intento de golpear era inútil; cada ataque era bloqueado por su sombra.
Entonces recordó lo que Orión había explicado sobre los multiplicadores: primero el x2, la base.
Concentró su energía vital, permitiendo que sus emociones lo guiaran sin dominarlo.
Un brillo apareció alrededor de él: el x2 se activó.
Su sombra vaciló por un instante, y él aprovechó para esquivar y contraatacar.
Marla y Suli, ya con el x3, sentían cómo cada incremento exigía equilibrio y concentración total.
Sus cuerpos vibraban con energía vital, pero sus mentes estaban claras, leyendo cada patrón de sus sombras.
Eiden y Karl avanzaban más lento.
Cada movimiento requería esfuerzo extremo; cada esquiva drenaba su energía vital.
Orión los observaba: no era debilidad, sino aprendizaje y adaptación.
-No se rindan -les recordó-.
Este no es solo un combate.
Cada multiplicador que logren dominar es un paso hacia comprender su verdadera esencia.
Finalmente, tras repetidos intentos y varios fallos, Eiden y Karl lograron sostener el x2, luego el x3.
La primera chispa del x4 apareció, mostrándoles que podían controlar más de lo que imaginaban.
Cada avance no era solo fuerza, sino comprensión profunda de sí mismos.
Sabían que el x5 sería la meta final, pero aún no era el momento.
El brillo pulsante de la sala iluminaba sus cuerpos.
Cada sombra vibraba con la energía vital de su dueño, y cada golpe, cada esquiva, enseñaba algo nuevo.
Orión permanecía en el centro, observando y ajustando la manifestación de las sombras, asegurándose de que los desafíos fueran reales y que no cedieran a la tentación de usar fuerza sin control.
-Este entrenamiento no termina hasta que comprendan que su poder proviene de su interior -dijo Orión-.
Cada multiplicador no es solo un número, sino un paso hacia la maestría de ustedes mismos.
El silencio volvió a la sala mientras los chicos retomaban su práctica, enfrentándose a sus sombras, aprendiendo, cayendo y levantándose.
El Pre-first power ya no era solo un concepto: era un reflejo de su alma, y cada movimiento los acercaba más a la verdadera comprensión de su energía vital y su control.
— El salón de piedra estaba silencioso, solo roto por la respiración de los cinco y el eco de sus pasos al acercarse al centro.
Orión, de pie frente a ellos, alzó la mano y una luz vibrante recorrió el espacio.
Poco a poco, las sombras de cada uno comenzaron a materializarse, igualando sus formas, movimientos y expresiones.
-Hoy no se enfrentan a otros -dijo Orión con gravedad-.
Se enfrentarán a ustedes mismos.
Si no dominan esto, nada de lo que venga les servirá.
Suli se encontró cara a cara con su sombra.
La copia se movía de forma idéntica, anticipando cada respiración y cada gesto.
Suli inhaló profundamente, sintiendo el x5 latente en su interior.
No podía simplemente atacar; debía leer sus movimientos, predecir y equilibrar su fuerza con estrategia.
Sus golpes fueron rápidos, pero medidos, y cada vez que la sombra replicaba un ataque, ella ajustaba la postura y el ritmo.
Cada movimiento enseñaba algo nuevo: cómo su fuerza podía canalizarse sin desperdicio, cómo la energía vital podía fluir sin desbordarse.
Ravel se enfrentó a su propio reflejo.
Su sombra era más grande de lo que él había imaginado, su energía vital resonaba con un eco natural que duplicaba su presencia.
Durante los primeros instantes, Ravel se dejó llevar por la fuerza bruta del x5, golpeando con rabia, impulsado por el miedo y la frustración.
Pero la sombra no se rendía.
Cada ataque recibido le enseñaba a modular su fuerza, a encontrar los momentos precisos para usar su poder duplicado sin perder concentración ni equilibrio.
Con cada intercambio, Ravel sentía cómo la Pre-First Power fluía más limpia, más consciente, más propia.
Marla, con su energía vital, tuvo que enfrentar a su sombra en un baile casi etéreo.
La copia de ella parecía flotar, atacando desde ángulos imposibles, siempre sincronizada con sus movimientos.
Marla comprendió rápido que si quería vencerla, debía fusionar velocidad, fuerza y estrategia.
Los golpes y defensas se volvieron un juego de anticipación, donde cada error la enseñaba a leer el flujo de la energía vital y el x5 de manera más consciente.
Karl y Eiden tuvieron un inicio más difícil.
Su resistencia era limitada, y el x5 les exigía un control absoluto.
Al principio sus sombras los superaban con facilidad.
Eiden intentó un ataque directo, dejando que la rabia lo guiara, pero su sombra lo esquivó con movimientos idénticos.
Karl, intentando seguirlo, se dio cuenta de que no podía vencer solo con fuerza.
-Concéntrate -gritó Orión desde un lado del salón-.
Controla tu energía vital, no la dejes controlar a ti.
Respirando profundo, Eiden empezó a sentir la sincronía entre su cuerpo, su mente y el x5.
Cada golpe que daba ahora estaba medido; cada defensa era anticipada.
Karl aplicó lo mismo, estudiando su sombra, aprendiendo de sus reflejos y ajustando su fuerza con precisión.
Poco a poco, ambos empezaron a equilibrar poder e instinto, y las sombras comenzaron a flaquear frente a ellos.
Suli fue la primera en superar a su sombra, no eliminándola sino mostrando dominio en control y estrategia, demostrando que la fuerza y la conciencia podían coexistir.
Ravel y Marla la siguieron poco después, encontrando el equilibrio en sus ataques y defensas.
Finalmente, Eiden y Karl lograron dominar sus sombras, pero no sin esfuerzo.
Cada movimiento requería concentración absoluta, y cada segundo de exceso de fuerza podría haberlos hecho perder el control.
Cuando sus sombras finalmente se disiparon, los cinco respiraron profundo, agotados pero con la satisfacción de haber superado su propio reflejo por primera vez.
Orión los observaba, sorprendido y orgulloso.
-Han avanzado más rápido de lo que esperaba -dijo, con un leve asentimiento-.
No es solo fuerza lo que han ganado, sino conciencia, control y entendimiento de su energía vital.
Esto es lo que los prepara para todo lo que viene.
Eiden miró a sus compañeros, sintiendo la energía vital fluyendo en su interior de manera distinta.
-Nunca había sentido algo así…
como si realmente yo controlara lo que podía hacer.
Marla sonrió, exhalando lentamente.
-No es solo poder.
Es nosotros…
trabajando juntos con nuestra fuerza.
Ravel asintió.
-Esto…
esto es solo el principio.
Y Orión, en silencio, sonrió.
Sabía que con esta base sólida del x5 y el control del Pre-First Power, sus alumnos estaban listos para comenzar el siguiente paso cuando llegara el momento.
— -Dominar tu propia chispa es el primer paso para cambiar el destino que te espera -susurró Orión, dejando que sus palabras flotaran en la sala.
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