Vornex: Temporada 1 - Capítulo 108
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- Capítulo 108 - 108 Capítulo 108 Cael Justicia retorcida
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108: Capítulo 108: Cael, Justicia retorcida 108: Capítulo 108: Cael, Justicia retorcida La prisión de Senner temblaba levemente bajo los pies de los combatientes.
Selanne, Drosk y Teneb se encontraban frente a Looper, conscientes de que cualquier error podía costarles la vida.
Looper los observaba con frialdad, sus ojos calculando cada movimiento, cada posible ataque, como si ya los tuviera bajo su control.
—¿Creen que pueden derrotarme?
—su voz resonó con autoridad mientras extendía una mano, y un escudo de energía oscura surgió alrededor de su cuerpo, brillando con un aura intimidante.
Selanne fue la primera en atacar.
Corrió a gran velocidad, sus manos lanzando rayos oscuros con precisión letal.
Cada disparo golpeaba el escudo de Looper, quien los absorbía y amplificaba, devolviendo pequeñas ráfagas de energía que los empujaban hacia atrás.
La joven esquivaba con agilidad, pero cada golpe la hacía retroceder un poco más, sintiendo cómo la fuerza del general la empujaba a sus límites.
Drosk aprovechó la distracción.
Golpeó el suelo con puños poderosos, provocando mini terremotos que desestabilizaban el terreno frente a Looper.
La intención era romper su postura, debilitar su defensa.
Looper, sin embargo, saltó en el aire con rapidez sobrehumana, evitando el golpe de lleno y lanzando cuchillas mágicas que giraban hacia Drosk, obligándolo a retroceder y protegerse con fuerza.
Cada impacto retumbaba por la prisión, un recordatorio de la diferencia abismal de poder.
Teneb apareció a un costado, moviéndose con cautela.
Creó clones ilusorios de sí mismo, cada uno atacando a Looper desde ángulos distintos.
Las sombras de Teneb parecían multiplicarse, y durante unos segundos Looper se vio forzado a concentrarse en esquivar múltiples ataques simultáneos.
Sin embargo, el general no era un rival cualquiera: bloqueaba con destreza cada embestida, contrarrestando con ráfagas de energía que despedazaban los clones y enviaban fragmentos de roca y polvo flotando por el aire.
—¿Eso es todo lo que tienen?
—Looper murmuró, su voz goteando con desdén.
Una ráfaga de energía mágica se expandió desde él, derribando a Drosk unos metros atrás y obligando a Selanne a esquivar de inmediato.
Teneb retrocedió, su respiración agitada, sabiendo que incluso un solo error podía ser fatal.
Los tres combinaron sus fuerzas en un último intento coordinado.
Drosk hizo temblar el suelo a máxima potencia, Selanne disparó rayos oscuros con todo su alcance, y Teneb lanzó sus sombras con precisión quirúrgica, buscando romper la defensa de Looper.
Durante un instante, parecía que habían logrado herir al general: chispas y humo surgieron de su escudo, y Looper retrocedió un paso.
Pero la calma fue efímera.
Looper absorvió la energía restante, reconfigurando su escudo y contrarrestando con una ráfaga devastadora que los lanzó a los tres contra el suelo de manera violenta.
Selanne escupió sangre y Drosk quedó parcialmente aturdido, mientras Teneb caía a unos metros, jadeando.
—No subestimen a un general —dijo Looper, avanzando con pasos firmes, mientras los tres intentaban recomponerse.
Cada golpe que daba enviaba ondas de energía que sacudían las paredes de la prisión.
Intentaron levantarse, pero la presión era abrumadora.
Selanne lanzó un ataque concentrado llamado “Rayum”, un rayo oscuro potenciado que impactó con fuerza sobre el escudo de Looper.
La explosión levantó polvo y escombros por todos lados.
Durante unos segundos, todos creyeron haber logrado un golpe definitivo… hasta que Looper emergió, intacto, golpeando a Selanne en el estómago y enviándola de rodillas, sangrando y débil.
Drosk intentó estabilizarse y acercarse, pero Looper esquivó sus golpes, lanzando cuchillas de energía que lo mantenían a raya.
Teneb trató de reaccionar con un ataque de sombras, pero Looper lo interceptó con rapidez sobrehumana, lanzando un golpe devastador en su rostro que lo mandó volando varios metros, dejándolo inconsciente por un instante.
El combate continuaba, cada movimiento era un intercambio de ataques y defensas casi imposibles de seguir para cualquiera que no estuviera entrenado.
Selanne, con su habilidad para moverse velozmente, intentó crear distancia para recuperar energías y lanzar otro ataque potente, mientras Drosk y Teneb trataban de reagruparse.
Pero Looper estaba un paso adelante, anticipando cada acción, desarmando sus tácticas y obligándolos a retroceder constantemente.
Uno tras otro, los golpes de Looper dejaban a Selanne, Drosk y Teneb exhaustos, lastimados y al borde de la derrota.
Sus cuerpos estaban cubiertos de cortes y magulladuras, y sus respiraciones eran pesadas.
Parecía imposible que pudieran continuar… hasta que Teneb, con un hilo de fuerza, logró activar su escudo y prepararse para una última ofensiva.
—¡No podemos rendirnos!
—gritó Teneb, mientras sus ojos brillaban con determinación.
Selanne y Drosk, inspirados, se pusieron de pie una vez más.
El polvo aún flotaba en el aire, los restos de los ataques anteriores creaban una cortina que los escondía parcialmente, y aunque estaban agotados, la decisión de proteger a Liam y derrotar a Looper les daba un impulso que parecía renacer de la nada.
Era el momento de su contraofensiva, la última oportunidad de voltear la batalla, aunque fuera por un instante.
Cada golpe, cada hechizo y cada movimiento iba a contar.
El choque estaba por alcanzar su clímax… — El aire aún estaba cargado de polvo y olor a magia quemada.
Selanne y Drosk estaban heridos, jadeando, sus cuerpos temblando por el esfuerzo, pero no habían perdido la voluntad.
Teneb, sangrando por cortes en brazos y rostro, se levantó lentamente, mirando a Looper.
Sabía que la fuerza bruta ya no bastaría; necesitaba estrategia y velocidad, y sobre todo, aprovechar cada error del general.
Looper, confiado, sonrió con arrogancia.
—Creí que esto sería más divertido… —dijo, ajustando su escudo de energía—.
Vamos, muéstrenme de qué son capaces.
Teneb apretó los puños, su mirada fija, y comenzó a canalizar la energía de sombra que había perfeccionado en secreto.
Sus movimientos eran rápidos, casi imposibles de seguir.
Selanne y Drosk lo miraron, comprendiendo que esta era su última oportunidad, y se reagruparon a su lado para coordinar sus ataques.
—¡Ahora, juntos!
—gritó Teneb, y al instante, Selanne lanzó rayos oscuros que se entrelazaban con las sombras de Teneb, mientras Drosk hacía temblar el suelo en sincronía con los golpes de ambos.
Looper reaccionó, elevando su escudo de energía y contrarrestando los ataques combinados, pero esta vez la presión era distinta.
Teneb había aprendido a moverse alrededor de su defensa, lanzando ráfagas de sombra desde ángulos que Looper no podía cubrir por completo.
Las sombras parecían multiplicarse, confundiéndolo y obligándolo a dividir su concentración.
—¡Es inútil!
—gritó Looper, intentando absorber la energía oscura—.
¡No pueden superar la experiencia de un general!
Pero Teneb no se detuvo.
Con un salto ágil, apareció frente a Looper, desatando su habilidad llamada “Sombra Serpenteante”, una corriente de energía oscura que giraba como un dragón alrededor del general, atacando desde todas las direcciones.
Looper trató de bloquearla, pero parte de la energía logró penetrar, rozándole el hombro y haciéndolo retroceder un paso, sorprendido por la fuerza y precisión del ataque.
Selanne aprovechó la apertura.
Desde un costado, lanzó su Rayum Potenciado, un rayo oscuro amplificado que impactó directamente sobre Looper, provocando una explosión de energía que levantó polvo y escombros.
Looper salió proyectado unos metros, tambaleándose, mientras Teneb y Drosk avanzaban para mantener la presión.
—¡No puede ser…!
—exclamó Looper, su expresión cambiando por primera vez de arrogancia a concentración pura.
En ese momento, Teneb combinó su sombra con la habilidad de Drosk de crear terremotos localizados.
Cada paso de Teneb hacía vibrar el suelo, cada movimiento generaba ondas de energía que dificultaban que Looper se mantuviera estable.
Selanne corría alrededor del general, golpeando con velocidad, evitando los ataques mientras amplificaba sus hechizos oscuros.
El enfrentamiento se volvió un juego de reflejos y anticipación.
Looper lanzaba ráfagas, escudos y cuchillas mágicas, pero el ataque coordinado de los tres jóvenes era incesante.
Teneb detectó una apertura, un instante mínimo en el patrón de defensa de Looper, y concentró toda su energía en un último movimiento: su Sombra Final, una gigantesca corriente de energía oscura que envolvía todo el área, girando como un remolino de noche y destrucción.
Looper intentó resistir, pero la magnitud del ataque era demasiado.
La corriente lo atrapó, girándolo y golpeándolo con fuerza contra el suelo, rompiendo su escudo por completo.
Selanne y Drosk aprovecharon el momento para impactarlo con ataques finales: rayos concentrados, puños sísmicos y golpes veloces que lo dejaron indefenso.
El polvo se disipó lentamente.
Looper yacía en el suelo, exhausto, derrotado.
Sus ojos reflejaban incredulidad y enojo, pero ya no tenía fuerzas para levantarse.
—Lo… logramos… —jadeó Teneb, apoyándose en sus rodillas, mientras Selanne y Drosk lo miraban, exhaustos pero aliviados.
Al otro lado, Cael observaba todo desde su posición.
La derrota del general Looper le hizo fruncir el ceño, su furia creciendo.
—¡Esto no termina aquí!
—gruñó—.
¡Si creen que esto fue suficiente… están muy equivocados!
Senner también apareció, su rostro tenso.
La derrota de Looper no era solo un golpe físico, sino un golpe directo a su plan de mantener control sobre sus prisiones.
Pero ahora sabían que Alis, Liam y el grupo de ex-prisioneros tenían la ventaja momentánea.
—Preparen a Cael —ordenó Senner con voz firme—.
¡Él pondrá fin a esto!
Mientras el grupo recuperaba el aliento y curaba sus heridas leves, sabían que la batalla aún no había terminado.
Looper había caído, sí, pero Cael era mucho más peligroso, y la verdadera prueba estaba por llegar.
El eco de la batalla se mezclaba con los gritos de los guardias y el humo de los ataques, creando un ambiente cargado de tensión, donde cada decisión podría significar la diferencia entre la vida y la muerte.
— Senner respiraba hondo, temblándole un poco la mandíbula por la mezcla de rabia, preocupación y orgullo herido.
Looper, su general más confiado, estaba tirado en el suelo como si fuera un simple guardia novato.
Eso ya no era una falta… era una humillación directa.
Y Senner no funcionaba bien con las humillaciones.
Dio un paso al frente, su voz retumbó entre los muros destruidos de la prisión.
—Vaya… vaya.
Ustedes realmente se atrevieron a desafiarme —murmuró, con ese tono que anunciaba tormenta—.
Tiraron al suelo a mi general… en mi propia prisión.
Selanne se puso en guardia.
Drosk se mantuvo firme aunque apenas podía sostenerse.
Teneb respiraba como si le faltara aire.
Paul estaba inconsciente, y Yon y Richeld seguían tirados, respirando con dificultad.
Liam, aún medio débil, se apoyaba en Alis.
Era un caos.
Y en ese caos, Senner sonrió.
Una sonrisa fría, lenta… peligrosa.
—Lo que acaban de hacer… —dijo, elevando la voz— …es su perdición.
El ambiente se tensó al punto de sentirse en el pecho.
Todos sabían que lo que venía ahora no era un “enemigo más”.
—Se acabó el juego —continuó Senner, abriendo los brazos—.
Ahora sí van a conocer lo que es el miedo real.
De pronto, giró hacia la torre donde Cael observaba, inmóvil como un depredador esperando orden.
Senner alzó la voz en un grito que hizo vibrar las piedras.
—¡¡¡CAEL, ATACA!!!
No fue solo un grito.
Fue una orden cargada de autoridad, odio y urgencia.
Y Cael obedeció… sin dudar ni un segundo.
El guardia élite saltó desde la torre, cayendo como un meteorito, levantando una nube de polvo al impactar el suelo.
Sus ojos brillaban con una mezcla de obediencia y furia pura.
Sus botas crujieron contra la tierra apenas se enderezó, clavando su mirada en el grupo.
Su voz era baja, pero cargada como si viniera desde el interior de un monstruo dormido.
—Se acabó la diversión… Y antes de que Alis pudiera activar un escudo, Cael ya estaba encima de ellos.
Un destello.
Un golpe.
Un sonido seco como el hueso partiendo el aire.
—¡Cuidado!
—gritó Varka, saltando hacia adelante.
Pero Cael era demasiado rápido.
Demasiado preciso.
Demasiado peligroso.
La batalla contra Looper había sido dura, sí.
Pero esto… Esto era otra liga.
Drosk gritó y lanzó un mini-terremoto para frenar el avance del enemigo, pero Cael lo esquivó como si nadara entre el temblor y en un parpadeo apareció frente a él, su rodilla impactando directo en el estómago.
Drosk salió volando varios metros, chocando contra una pared que ya estaba rota.
Teneb abrió los ojos como platos.
—¿Qué…?
¿Qué velocidad es esa?
Selanne intentó disparar un rayo oscuro, pero Cael simplemente giró el cuerpo, lo esquivó y con un movimiento del brazo, lanzó un corte de energía que casi le abre el pecho.
Selanne cayó de rodillas, evitando el golpe solo por un reflejo.
Liam, aún apoyado en Alis, tragó saliva.
—Ese tipo… no es humano.
Varka gruñó, formando en sus manos un fuego tan brillante que iluminó toda la zona.
—¡¡No le tenemos miedo!!
Cael ni siquiera la miró.
Simplemente desapareció de la vista y reapareció justo al lado, golpeando con la palma abierta.
El impacto la hizo retroceder varios metros mientras la llama en su mano se extinguía parcialmente.
Esto ya no era un combate.
Era una cacería.
Y Cael era el cazador absoluto.
Senner observaba desde arriba, con una tranquilidad escalofriante.
—Sí… justo así.
Que aprendan que nadie se mete con mis negocios.
Cael avanzó lentamente hacia Alis, Liam y Teneb, como un lobo acercándose a presas heridas.
Su sombra cubrió el suelo.
Sus pasos eran pesados.
Cada respiración suya sonaba como un aviso.
—Es hora de terminar con ustedes… —murmuró Cael, levantando su brazo para un ataque que parecía final.
Y aquí… justo aquí… es donde empieza la parte más intensa.
Porque alguien va a reaccionar.
Alguien va a interponerse.
Alguien va a resistir lo que parece imposible.
—
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