Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Vornex: Temporada 1 - Capítulo 2

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Vornex: Temporada 1
  4. Capítulo 2 - 2 Capítulo 2 El bosque retorcido
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

2: Capítulo 2: El bosque retorcido 2: Capítulo 2: El bosque retorcido El sol se ocultaba lentamente detrás de las colinas, tiñendo el cielo de un tono anaranjado que poco a poco daba paso al azul oscuro de la noche.

El viento soplaba con suavidad, como si el bosque mismo respirara.

Los chicos se encontraron cerca del límite del pueblo, en ese lugar donde los árboles parecían susurrar secretos con cada movimiento de sus ramas.

-¿Listos?

-preguntó Eiden, ajustando su mochila mientras sonreía con emoción.

-Siempre -dijo Karl, cruzado de brazos-.

Pero si esto termina siendo una pérdida de tiempo, te pateo.

-Ya veremos…

-respondió Liam, que miraba el bosque con intriga más que con miedo.

Los tres avanzaron sin prisa pero sin dudas.

Entre risas nerviosas y miradas al horizonte, la aventura comenzaba.

Al poco tiempo, se toparon con un cartel medio oxidado y cubierto de ramas: “Prohibido el paso”.

-Genial, justo lo que necesitábamos -comentó Karl con sarcasmo.

Siguieron adelante y, unos metros más adelante, otro cartel más viejo aún los detuvo: “Bienvenidos al Bosque Retorcido” -Ahhh, con que así se llama -murmuró Liam, arqueando una ceja.

-¿Bosque Retorcido?

Qué nombre más raro -dijo Eiden, sorprendido y algo inquieto.

-Mi tío Alen me lo había mencionado alguna vez -intervino Karl, observando los árboles-.

Dice que se llama así porque cuanto más te adentras, más torcidos están los árboles…

hasta llegar al del centro, uno gigante, retorcido como una espiral, que cubre a los demás.

Eiden y Liam lo escucharon con atención.

La historia, aunque inquietante, les encendía una chispa de curiosidad.

-¿Y nadie más lo conocía?

-preguntó Eiden.

-Parece que no.

Los viejos del pueblo evitaban hablar de este lugar -contestó Karl, encogiéndose de hombros.

Siguieron caminando hasta que una figura se movió entre las sombras, fugaz como un destello.

Los tres se detuvieron en seco.

-¿Vieron eso?

-dijo Liam, con el ceño fruncido.

-Sí, y si es otro idiota grafitero, le meto una patada -gruñó Karl, apretando los puños.

Karl salió disparado tras la sombra, fiel a su carácter directo y protector, sobre todo con Liam, que solía ser blanco de burlas en el pasado.

Eiden fue detrás de él, preocupado de que se separaran, y Liam, aunque dudó un segundo, corrió tras ellos.

La persecución terminó frente a una antigua choza de madera con una chimenea cubierta de enredaderas.

Cerca, había una fogata apagada, y no muy lejos, una cueva oscura y silenciosa.

El ambiente tenía algo…

irreal.

-Wow…

-dijo Eiden, mirando todo con los ojos abiertos de par en par.

Liam y él entraron a la cueva, mientras Karl revisaba la choza.

Dentro de la cueva, las paredes estaban cubiertas de símbolos extraños y frases escritas en una lengua arcana.

Pero algunas eran legibles: “El portal no funcionó.

Aún no.” “Sigo buscando la forma de cruzar…” -Esto no parece una cueva cualquiera -dijo Liam, intrigado-.

Parece parte de algo más grande.

En ese momento, la voz de Karl los llamó desde la choza: -¡Vengan, encontré algo!

Corrieron hacia él y lo encontraron hojeando papeles viejos y desgastados sobre una mesa polvorienta.

-No entiendo mucho esto -admitió Karl, pasándoselos a Liam.

Liam leyó en voz baja.

Hablaban de un experimento con dimensiones, de un mago que intentaba abrir un portal usando magia, pero fracasó una y otra vez.

Hasta que, según decía, un amigo le entregó un libro especial.

Lo usó para invocar a un ente que le ofreció tres respuestas…

a cambio de su alma.

-Primera pregunta: ¿Existen otras dimensiones?

-leyó Liam-.

Y el ente dijo que sí.

-Segunda: ¿Cómo viajar a una?

-Tercera: ¿Cómo crear un portal?

El mago escribió todo antes de desaparecer.

-¿Y qué pasó después?

-preguntó Eiden.

-Nada más.

No hay más hojas -dijo Liam.

-Quizás cruzó…

y nunca volvió -dijo Eiden, bajando la voz.

Karl bufó, negando con la cabeza: -Eso suena a película barata.

Portales, magia, entes…

por favor.

Pero incluso él estaba intrigado.

Entonces vieron un libro grueso y gastado con letras doradas en la tapa: La Dmillh -una abreviatura de “La de mil hechizos”.

Karl, sabiendo que podía ser importante, se lo guardó en la mochila.

Sobre una mesa había también una fotografía.

En ella, un hombre con túnica abrazaba a una mujer y a una niña.

Tenía escrito: “Con amor, para William”.

-Así que ese es el mago…

William -dijo Liam.

-Vamos a buscarlo.

Si hay un portal, debe haber una forma de saber adónde fue -dijo Eiden con emoción.

Karl rodó los ojos pero no se negó.

-Si esto resulta ser real, será la historia del siglo.

Si no…

me deben una cena.

Afuera, entre piedras y ramas, encontraron un objeto azul brillante, como una gema, pero estaba dañado.

Cerca, un dibujo mostraba cómo encender un portal usando un objeto de valor personal.

-¿Creen que…?

-empezó Liam.

-Lo hacemos o no lo hacemos, pero ya estamos metidos -interrumpió Karl, serio.

Uno por uno, colocaron sus objetos sobre la piedra central.

El collar de Eiden.

Los lentes de Karl.

La pelota de Liam.

La piedra empezó a brillar con fuerza, haciendo vibrar el suelo.

Un remolino de luz se alzó, abriendo un vórtice delante de ellos.

-¡¿Esto es en serio?!

-gritó Eiden, con el corazón latiendo a mil.

-Lo haré yo primero -dijo de repente, avanzando-.

Yo los traje aquí, yo quería comprobar si la leyenda era cierta.

Pero justo cuando iba a entrar, unos policías llegaron corriendo por los ruidos.

-¡Ustedes tres!

¡Prohibido estar aquí!

Se detuvieron al ver el portal.

Boquiabiertos.

-¡Ahora!

-gritó Liam.

Y sin pensarlo, los tres saltaron dentro.

El portal se cerró tras ellos…

—

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo