Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Vornex: Temporada 1 - Capítulo 45

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Vornex: Temporada 1
  4. Capítulo 45 - 45 Capítulo 45 La última función
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

45: Capítulo 45: La última función 45: Capítulo 45: La última función …

“A veces, el verdadero monstruo no es el que ríe como loco…

sino el que olvidó cómo llorar.” …

La batalla había comenzado.

Los tres chicos estaban jadeando, apenas comprendiendo lo que estaban enfrentando.

El Bufón Rojo, Valdir, no era un enemigo cualquiera.

Se movía como si la gravedad no existiera para él.

Daba volteretas en el aire, se reía como un lunático, y sus ataques eran rápidos, erráticos…

impredecibles.

-¡¿Esto es en serio?!

-gritó Karl, esquivando por milímetros una ráfaga de cuchillos carmesí.

-Tenemos que pelear…

si queremos sobrevivir -dijo Liam, ya cubierto de rasguños.

El campo era un escenario demente: columnas flotantes, relojes colgando del cielo, pisos que cambiaban de forma cada pocos segundos.

Valdir se movía entre todo con una gracia imposible.

Pero había algo extraño en él…

su risa sonaba forzada.

Durante el combate, cada vez que los chicos lograban golpearlo, algo ocurría.

No solo sangraba: su máscara…

comenzaba a resquebrajarse.

-¡Buen golpe, Eiden!

-gritó Karl mientras Valdir retrocedía.

Un trozo de su máscara cayó al suelo.

Por debajo, por un segundo, vieron parte de un rostro humano.

No un monstruo.

Un hombre.

O más bien…

lo que quedaba de uno.

Valdir se llevó una mano al rostro, sorprendido.

-No…

no otra vez…

¡No me hagan recordar!

Lanzó una ola de energía caótica, pero más débil que antes.

Los chicos se miraron.

Algo estaba cambiando.

Este enemigo no estaba simplemente combatiendo.

Estaba siendo…

desgarrado desde adentro.

-¿Quién eres en realidad?

-preguntó Liam con voz firme.

-¿Quién era…?

-Valdir murmuró-.

Hace siglos…

me llamaban Dalren.

Era explorador dimensional…

como ustedes.

Otro pedazo de máscara se rompió.

-Entré aquí con un equipo.

Éramos seis.

Buscábamos respuestas.

Pero este lugar…

se alimentó de nuestras dudas.

Uno por uno, mis compañeros murieron.

Y yo…

quedé atrapado.

La batalla se detuvo por un momento.

No porque alguien ganara.

Sino porque las emociones habían golpeado más fuerte que cualquier técnica.

-Este mundo me ofreció poder…

a cambio de olvidar.

Olvidar mi nombre, mi historia…

mi dolor.

Me dio esta máscara.

Este personaje.

Me convertí en el bufón…

porque era más fácil que llorar.

Eiden dio un paso al frente.

-¿Por eso atacas a quienes llegan aquí?

¿Por qué no soportas que recuerden lo que tú olvidaste?

¡CRACK!

Otro pedazo cayó.

El rostro de Valdir ya era visible a medias.

Joven.

Roto.

Cansado.

-No lo entienden…

si vuelven a recordar, este lugar se resquebraja.

¡Y si se resquebraja…

yo me deshago con él!

Valdir gritó, desesperado, y atacó de nuevo.

Pero sus movimientos eran torpes.

Inestables.

Como si él mismo dudara.

Los chicos no contraatacaban.

Solo se defendían.

Aguardaban.

Algo en él…

pedía ayuda.

Liam bajó los brazos.

-No vamos a seguir golpeando a alguien que lo que necesita…

es ser escuchado.

-¡NO!

-Valdir gritó, pero su voz ya no era la misma.

Estaba quebrada-.

¡No me den esa opción!

¡Yo soy el bufón!

¡El bufón no puede ser salvado!

La máscara se rompió por completo.

Valdir cayó de rodillas.

Su traje, antes rojo brillante, empezó a desteñirse.

Su bastón se volvió madera vieja.

Ya no había espectáculo.

Solo un hombre…

llorando.

-¿Por qué…

me escucharon?

-susurró-.

¿Por qué no me destruyeron…

como los demás?

Eiden se acercó.

No como un enemigo.

Como un ser humano.

-Porque eso es lo que querías, ¿no?

Ser destruido…

para dejar de sentir.

Pero nosotros…

no vinimos a matarte.

Vinimos a entenderte.

Valdir levantó la mirada.

Lágrimas reales.

Respiraba temblando, como quien lleva siglos reprimiendo un grito.

-Yo…

solo quería dejar de estar solo.

Olvidé quién era para no sufrir.

Pero ahora…

al recordar…

me duele más.

Porque me doy cuenta de lo que perdí.

-Pero ya no estás solo -dijo Karl, colocándose junto a Eiden-.

Podemos ayudarte a sanar.

-Si tú quieres…

-añadió Liam.

Una energía suave, blanca, casi imperceptible, surgió entre ellos.

No era mágica.

Era humana.

Era compasión.

Los tres chicos colocaron sus manos sobre Valdir.

No hubo rayos.

No hubo portales.

Solo un silencio profundo…

y una mente rota comenzando a recomponerse.

Valdir cerró los ojos.

-Gracias…

por romper mi máscara…

y no mi alma.

— Valdir, aún de rodillas, respiraba como si el alma le pesara más que el cuerpo.

Los chicos lo rodeaban, en silencio, respetando ese momento en el que un hombre, después de años de locura y máscaras, volvía a ser humano.

-He recordado más…

-susurró con los ojos vidriosos-.

Demasiado más.

Este lugar…

no es lo que creen.

Los tres se tensaron.

Liam frunció el ceño.

Karl se acercó un poco más.

-¿Qué estás diciendo?

Valdir alzó lentamente la vista.

Ya no había locura en ella, solo verdad.

-Este mundo…

esta dimensión…

no fue creada como un simple espacio interdimensional.

Fue fabricada.

Por alguien.

O algo.

Un ente que ni siquiera yo logré ver del todo.

Eiden se inclinó hacia él.

-¿Fabricada?

¿Con qué propósito?

-Para observar…

-respondió con un hilo de voz-.

Y para probar.

Quienes caen aquí…

no son elegidos por azar.

Este lugar atrae a quienes tienen el potencial de cambiar algo…

o de destruirlo todo.

-¿Entonces…

nos trajeron a propósito?

-preguntó Karl, su voz conteniendo una mezcla de ira y temor.

Valdir asintió lentamente.

-El que controla esto…

los está evaluando.

Desde el primer momento.

Cada decisión, cada pelea, cada duda…

alimenta su juicio.

Y si no logran demostrar que valen más de lo que se espera…

entonces este mundo los devora.

Un silencio sepulcral cayó sobre los tres.

Valdir respiró hondo.

Luego miró sus manos, ya debilitadas.

Su cuerpo comenzaba a brillar con una luz tenue, inestable, como si su ser estuviera comenzando a descomponerse.

-¿Qué te está pasando?

-exclamó Liam, acercándose.

Valdir sonrió…

triste, sereno.

-He recordado demasiado…

y en este lugar, recordar es traición.

El sistema no perdona a los que rompen las reglas que lo mantienen en control.

Estoy pagando el precio…

de recuperar mi identidad.

-¡No!

-gritó Eiden- ¡Tiene que haber una manera de ayudarte!

Valdir negó suavemente con la cabeza.

-Ya hicieron más de lo que alguien ha hecho por mí en siglos…

Me devolvieron mi nombre.

Los chicos estaban desesperados, buscando alguna forma de detener lo inevitable.

Pero el cuerpo de Valdir comenzaba a desintegrarse en pequeñas partículas rojas, como polvo atrapado en el viento.

-Escuchen…

-dijo Valdir, ya con voz temblorosa-.

Si siguen adelante…

encontrarán la sala del juicio.

Ahí…

todo se revela.

Todo.

Pero tengan cuidado…

el ente que los observa puede meterse en su mente, en sus recuerdos…

y volverlos contra ustedes.

-¿Cómo lo enfrentamos?

-preguntó Karl, desesperado.

Valdir miró al cielo, como si pudiera ver más allá de esa realidad.

-No lo enfrentan.

Lo superan.

Demostrando que son algo que este mundo no puede controlar.

Una última lágrima cayó por su mejilla.

-Vivan.

Luchen.

Recuerden…

y no se conviertan en máscaras…

como yo lo fui.

Y con un destello rojo profundo, como un atardecer que se desvanece, Valdir desapareció.

No quedó rastro.

Ni su risa.

Ni su dolor.

Solo un susurro en el viento, que decía: “Gracias.” — El eco de las últimas palabras de Valdir aún retumbaba en sus mentes, como si su voz se hubiera quedado atrapada entre las paredes resquebrajadas del laberinto.

La máscara, ya hecha trizas, reposaba inerte sobre el suelo, y con ella, toda la farsa que había sostenido durante tanto tiempo.

Liam se arrodilló un momento, sin tocar nada, solo contemplando los pedazos.

-No era solo un bufón…

-murmuró-.

Era alguien…

que había olvidado quién era realmente.

Karl lo miró en silencio.

Su rostro, generalmente firme, mostraba una expresión difícil de descifrar: mezcla de rabia, compasión y desconcierto.

-La máscara fue su prisión, pero también su escudo.

Tal vez lo único que lo mantenía en pie en este lugar…

Eiden cruzó los brazos, con la mirada clavada en el vacío que dejó la desaparición de Valdir.

-Antes de irse…

dijo algo sobre la Sala del Juicio.

Que un día la veríamos…

y entenderíamos.

-Pero no ahora -agregó Karl, con tono reflexivo-.

Dijo que no era momento.

Tal vez aún no estamos listos.

O tal vez alguien más lo decide por nosotros…

Liam se puso de pie lentamente, sacudiéndose el polvo.

-No sabemos quién maneja los hilos acá, pero lo que sí sabemos…

es que la Sala del Juicio no será cualquier cosa.

Tiene que ser algo importante, algo que nos obligará a enfrentar lo peor de nosotros.

Hubo una pausa.

No era miedo lo que los detenía, era la seriedad de lo que intuían.

Eiden, con la mirada al horizonte, rompió el silencio.

-Valdir también mencionó el pueblo de Eldrys…

y la Taberna del Lobo.

Dijo que allí encontraríamos más respuestas.

Tal vez ahí podamos comenzar a entender todo esto.

Karl asintió con firmeza.

-No podemos quedarnos aquí, atrapados en este momento.

Él…

se redimió.

Nos mostró lo que significa perderse.

Pero también que aún se puede volver.

Liam miró una última vez los restos de la máscara.

Luego, sin decir una palabra más, comenzó a caminar.

-Vamos.

No lo olvidaremos.

Pero tenemos que seguir.

Y así, con el recuerdo de Valdir pesando en sus pensamientos y un nuevo destino claro en su camino, los tres se alejaron del campo de batalla.

Más decididos.

Más heridos.

Pero también más despiertos que nunca.

El camino hacia Eldrys apenas comenzaba.

— …

“No todo enemigo quiere destruirte.

Algunos solo quieren que alguien los salve.”

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo