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Vornex: Temporada 1 - Capítulo 46

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  4. Capítulo 46 - 46 Capítulo 46 Lo cotidiano entre mundos
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46: Capítulo 46: Lo cotidiano entre mundos 46: Capítulo 46: Lo cotidiano entre mundos “A veces, el camino más difícil no es el que se recorre con los pies, sino el que se carga en el corazón.” …

El sol caía a plomo sobre sus cabezas, filtrándose entre las ramas de los árboles altos y delgados.

El calor del mediodía no era insoportable, pero sí lo suficiente como para agotar lentamente.

Ya había pasado algo de tiempo desde la despedida de Valdir, pero el recuerdo aún les colgaba del pecho como una piedra.

A pesar del silencio, no era difícil adivinar en qué pensaba cada uno.

No era solo cansancio físico lo que los frenaba, sino esa carga invisible que deja el haber presenciado algo más grande que uno mismo.

Nadie dijo nada mientras avanzaban unos metros más, hasta encontrar una formación rocosa que les ofrecía cierta sombra y una cueva de boca baja, apenas lo suficiente como para agacharse y entrar.

Allí decidieron detenerse un rato.

El lugar era fresco, y la sombra los envolvió como un suspiro aliviado.

Karl fue el primero en soltar su mochila, se quitó la camiseta empapada y, como si necesitara distraerse del peso en su mente, se puso a hacer flexiones con determinación.

Cada movimiento golpeaba el suelo con fuerza, como si pudiera aplastar las emociones bajo sus manos.

Liam, un poco más alejado, practicaba su puntería con su energía.

Formaba pequeñas esferas brillantes que lanzaba contra piedras, árboles secos, o contra el aire mismo.

A veces daba en el blanco.

Otras veces fallaba.

Murmuraba algo para sí, pero su expresión era más tensa que concentrada.

Eiden, en cambio, se sentó cerca de las mochilas.

Las abrió una por una y comenzó a revisar el contenido con método y cuidado.

Agua, vendas, mantas, el pan que quedaba…

una rutina que le permitía enfocarse, sentir que al menos tenía algo bajo control.

En eso, al revisar la mochila de Karl, sintió un objeto metálico bajo una manta.

Lo sacó, curioso.

—¿Una brújula?

—dijo sorprendido, levantando el objeto hacia la luz.

Tenía una tapa gastada y marcas en el metal, pero era firme.

La abrió, y la aguja giró unos segundos antes de fijarse con fuerza.

Apuntaba claramente al sur.

—¡Eh!

¿Desde cuándo tienes esto?

—preguntó Eiden, levantando la voz hacia Karl.

Karl se detuvo, apoyando los brazos sobre las rodillas.

—Ah, eso…

se me había olvidado.

Me la dio un vendedor en Beinever, ¿te acuerdas?

Ese viejo medio loco que tenía un montón de cachivaches raros.

Antes de irnos, me la puso en la mano y me dijo: “Te va a servir más adelante.

No pierdas el sur.” —¿Y recién ahora lo dices?

—Liam se acercó curioso, con una ceja levantada.

—No le di importancia —respondió Karl, encogiéndose de hombros—.

Pensé que era una de esas cosas que la gente regala sin sentido.

—Pues parece que sí tenía sentido —dijo Eiden, observando la aguja—.

Si Eldrys está al sur, esto podría ayudarnos a llegar sin desviarnos.

—O al menos evitar que demos vueltas como la otra vez —añadió Liam.

Se quedaron un momento en silencio.

El sonido del bosque se colaba entre las pausas: grillos, hojas crujiendo, ramas que se mecían con suavidad.

—Es raro… —murmuró Eiden—.

Todo lo que está pasando, la historia de Valdir, los objetos que encontramos, la gente que conocemos.

Todo parece formar parte de algo más grande.

—Como si estuviéramos metidos en una obra que no terminamos de entender —dijo Liam, más para sí que para los demás.

Karl asintió.

—Lo importante es que no estamos solos.

Y ahora tenemos rumbo.

Sigamos.

Eiden guardó la brújula en uno de los bolsillos de su chaqueta.

La miró una vez más, como si quisiera grabarse la dirección.

Luego se pusieron en marcha, dejando atrás la cueva y el calor del descanso.

Mientras caminaban, con la brújula marcando el sur y los árboles susurrando a su alrededor, aún no sabían que ese rumbo claro pronto se volvería confuso.

Pero por ahora, era suficiente.

Tenían dirección.

Tenían propósito.

Y eso bastaba.

—

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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