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Vornex: Temporada 1 - Capítulo 94

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  4. Capítulo 94 - 94 Capítulo 94 Percepción y potencia
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94: Capítulo 94: Percepción y potencia 94: Capítulo 94: Percepción y potencia El camino hacia el lago no era sencillo.

Suli avanzaba al frente, guiando al grupo por senderos que parecían normales para un viajero experimentado, pero que para los demás estaban llenos de trampas naturales y pequeños obstáculos.

Las ramas crujían bajo sus pies, y los árboles formaban sombras que se movían con el viento, como si observaran cada paso.

—Manténganse juntos —ordenó Suli, sin mirar atrás—.

No quiero que nadie se separe y termine en problemas.

Eiden caminaba al lado de Karl, pero la tensión entre ellos era palpable.

Cada tanto, Eiden miraba hacia él, como si quisiera medirlo.

Karl, consciente, fruncía el ceño y miraba al frente, evitando la confrontación.

—¿Sabes lo que me preocupa?

—dijo Eiden finalmente, rompiendo el silencio—.

No es el lago, ni la energía oscura, ni siquiera Orión.

Es que cada paso que damos depende de confiar en quienes podrían no hacerlo.

Karl suspiró, apoyando las manos sobre sus rodillas mientras se detenían a revisar un sendero complicado.

—¿Y eso qué significa?

¿Que no confías en mí?

—dijo con un hilo de sarcasmo—.

Porque, si quieres saberlo, yo he estado contigo desde que esto comenzó.

—No se trata de eso —replicó Eiden, encogiéndose de hombros—.

Es que…

confío en ti, sí, pero también sé lo que Orión espera de nosotros.

Y no quiero que un error de nadie nos cueste caro.

Ravel los miró desde atrás, cruzando los brazos con impaciencia.

—Siempre con estas discusiones, ¿eh?

—gruñó—.

Si seguimos hablando, llegamos a Orión cuando ya se hizo de noche.

Marla, caminando a su lado, suspiró.

—Dejen de pelear como niños —dijo—.

Esto es serio, y cuanto antes lleguemos, mejor.

Eiden se calló, pero su mirada seguía fija en Karl.

Había algo en su gesto que lo desafiaba: la mezcla de confianza y orgullo que siempre habían tenido, ahora potenciada por el hecho de que estaban a punto de enfrentarse a algo desconocido.

—Escuchen —dijo Suli, deteniéndose y señalando un claro más adelante—.

Por ahí está el lago.

Manténganse alerta.

No sabemos qué causó que se llenara de esa energía oscura, y eso lo hace impredecible.

El grupo avanzó con cautela, observando cómo el aire se hacía más pesado, como si cada respiración costara un poco más.

La neblina sobre el agua era más densa de lo que habían esperado.

Cada paso sobre el borde del lago hacía vibrar el suelo ligeramente, como si la energía que fluye en todo el mundo reaccionara a su presencia.

—No me gusta esto —susurró Marla—.

Se siente…

vigilado.

—Eso es porque lo estamos —dijo Karl, serio—.

Y no solo por la energía, sino por Orión.

Él quiere ver hasta dónde podemos llegar.

Eiden apretó los puños, sintiendo cómo su respiración se aceleraba.

—Sí…

y no quiero que nadie me supere antes de tiempo —dijo, sin disimular la rivalidad que lo quemaba por dentro.

Karl lo miró con una ceja levantada.

—¿Ah, entonces esto es competencia?

Perfecto.

Que así sea.

Pero no creas que te voy a dejar ganar fácil.

—Ni yo a ti —replicó Eiden con un hilo de sonrisa—.

Que quede claro.

Ravel rodó los ojos, pero no dijo nada, mientras Suli seguía al frente, inmóvil y observador, como un guía que sabía que estas tensiones solo eran el primer obstáculo antes de enfrentarse a la verdadera prueba.

— Cuando finalmente llegaron al borde del lago, la neblina oscura cubría la superficie del agua como un manto inquietante.

No había señales de Orión, ni rastro de alguien más.

Cada paso sobre el terreno húmedo crujía y hacía vibrar el suelo ligeramente, recordándoles que la energía residual de Dark estaba presente, latente y peligrosa.

—Esto…

no se ve muy bien —susurró Marla, ajustándose la capa sobre los hombros—.

Está demasiado silencioso.

—Exacto —dijo Karl, frunciendo el ceño—.

Parece que alguien nos está esperando…

o que no hay nadie.

Eiden apretó los puños y avanzó con cautela, mirando cada sombra entre los árboles.

De repente, un movimiento suave recorrió la neblina.

La oscuridad frente al lago se densificó, y del centro de la sombra emergió una figura imponente.

Orión apareció, caminando hacia ellos con pasos seguros, su mirada penetrante y calculadora recorriendo a cada uno del grupo.

—¿Qué buscan aquí?

—preguntó, su voz grave rompiendo el silencio, mientras la neblina ondulaba a su alrededor.

Eiden dio un paso adelante y explicó sin titubear: —Vinimos porque necesitamos entrenar.

Para ser más fuertes.

Y…

también para rescatar a Liam.

Karl intervino, recordándole a Orión que él ya había sido entrenado antes: —Él (Eiden) y los demás no lo saben, pero yo ya estuve bajo tu instrucción.

Así que tendré ventaja…

aunque eso no significa que no daré lo mejor de mí ahora.

Orión los observó en silencio por unos instantes, evaluando, antes de asentir levemente.

—Bien —dijo finalmente—.

Puedo entrenarlos.

Pero no aquí.

El lago está contaminado por residuos de energía oscura; es una fuerza residual de Dark.

Entrenar aquí sería…

imprudente.

Eiden miró el lago con desconfianza.

—¿Eso significa que…

podríamos lastimarnos?

—Exacto —respondió Orión—.

Esta energía es impredecible.

Podría consumirlos o potenciar sus habilidades de manera descontrolada.

Por eso, el entrenamiento real será en otro lugar, donde podamos controlar todo.

Karl, con una media sonrisa, miró a Eiden: —Bueno, parece que todavía tengo algunas ventajas, pero no te confíes.

Vamos a darlo todo.

Eiden apretó los puños, con determinación: —No importa, daré lo mejor de mí, incluso para alcanzarte.

Ravel y Marla asintieron, igualmente decididos.

—Entonces, ¿a dónde vamos primero?

—preguntó Ravel, cruzando los brazos.

Orión dio un paso atrás, evaluando al grupo con la mirada de alguien que mide fuerza y potencial: —Sigan mis instrucciones.

El lugar donde entrenaremos es seguro, pero exigirá concentración, fuerza y coraje.

Si están dispuestos a trabajar juntos y a superar sus límites, allí los esperaré.

Suli, que había permanecido en silencio a un costado, los miró y luego asintió: —Perfecto.

Vamos a llegar hasta allí con cuidado.

Manténganse alerta.

El grupo respiró hondo, sintiendo por primera vez una mezcla de anticipación y desafío.

Sabían que este sería solo el comienzo, pero también que no podían permitirse fallar: Liam, y todo lo que seguía, dependía de ellos.

— —Bienvenidos —dijo Orión, su voz grave resonando entre los árboles—.

Antes que nada, necesito decirles algo: mi lugar de descanso y entrenamiento habitual ya no puede ser utilizado.

Hay residuos de energía oscura de Dark, y no quiero que nadie se arriesgue a dañarse.

Así que trabajaremos aquí.

Eiden frunció el ceño, mirando alrededor.

—¿Residuos de energía oscura?

—preguntó—.

¿Qué tan peligroso es?

Orión negó con la cabeza.

—Suficiente para alterar sus cuerpos y mentes si se exponen demasiado.

Por eso no trabajaremos allí.

Pero no se preocupen, aquí estarán a salvo, y podremos concentrarnos en lo más importante: sentir y controlar la energía vital.

Karl esbozó una sonrisa ligera, recordando sus entrenamientos pasados.

—Entonces…

vamos al grano.

¿Qué es lo primero que nos enseñas?

Orión caminó lentamente alrededor del grupo, observando sus posturas y la energía que emanaban.

—Primero deben conocer los tipos de energía.

Todas son manifestaciones de la energía vital, que fluye dentro de ustedes y en todo lo que los rodea.

No todos la dominan de la misma manera, pero cada tipo tiene ventajas y desventajas.

Hay ocho principales: Frente a ellos, aparecieron símbolos flotantes que representaban cada energía: Mágica —una esfera azul brillante—: orientada a los ofensivos.

Permite ataques versátiles, hechizos y fuerza estratégica directa.

Requiere concentración y control para amplificar su poder sin desperdiciar energía vital.

Poder —un símbolo rojo que vibraba intensamente—: fuerza bruta pura, aumenta la resistencia y los reflejos.

Ideal para los ofensivos que quieren impactar directamente en el enemigo.

Consume mucha energía vital si se usa de manera excesiva.

Oscura —una sombra ondulante—: también ofensiva.

Potente en ataques sorpresivos y manipulaciones, pero puede corromper al usuario si se controla mal.

Requiere disciplina mental y coraje.

Natural —un símbolo verde como hoja—: defensiva y de protección.

Perfecta para absorber impactos, regenerar fuerzas y mantenerse firme.

Los defensivos pueden adaptarla para maniobras de protección y supervivencia.

Energética —una chispa pura y vibrante—: defensiva y estratégica.

Permite canalizar fuerza bruta de manera controlada, reforzar estructuras, escudos o incluso civilizaciones enteras, según su uso.

Luz —una chispa dorada—: estratégica y protectora.

Favorece planificación, defensa y refuerzos tácticos, excelente para quienes buscan anticiparse y controlar la batalla, aunque limitada en ataques directos.

Hada —una esfera rosa con destellos—: estratégica y etérea.

Sirve para maniobras tácticas, protección de aliados, ilusiones y maniobras de apoyo.

Celestial —una luz blanca plateada—: estratégica y armoniosa con el entorno.

Influye en el clima, la atmósfera, la percepción y la sincronización con el mundo que les rodea.

Difícil de dominar fuera de su planeta de origen.

—Todas estas energías son manifestaciones de la energía vital —aclaró Orión—.

Pueden aprender habilidades de otras energías, pero será más efectivo si usan la correspondiente a su tendencia natural.

-Recuerden —continuó—: si son ofensivos, su mejor combinación será Mágica, Poder y Oscura.

Si son defensivos, Natural y Energética.

Si son estratégicos, Hada, Luz y Celestial.

Aprender a sensire cada flujo será el primer paso para dominar su estilo.

Eiden, Karl, Marla y Ravel respiraron hondo, dejando que Orión los guiara a través de la sensación de la energía que fluía a su alrededor y dentro de sí.

Cada uno empezaba a percibir cuál era su tendencia natural y cómo podrían combinarla para sus habilidades.

—Si dominan esto —dijo Orión finalmente—, no solo serán más fuertes, sino que cada habilidad que aprendan será más precisa y poderosa.

Es hora de entrenar el Sensire.

Hizo un gesto con la mano, y frente a ellos aparecieron símbolos flotantes que representaban cada energía.

—Ninguna es más fuerte que otra —agregó Orión—.

Lo importante es aprender a sentirlas, a reconocerlas, a mezclarlas y potenciar la que mejor dominen.

Eiden se movió ligeramente, concentrando su atención.

—¿Y cómo sentimos estas energías?

—preguntó.

Orión sonrió apenas y extendió las manos hacia ellos.

—Con esta habilidad, llamada Sensire, aprenderán a percibir la energía vital a su alrededor y dentro de ustedes.

Es como sentir el pulso de la vida y la fuerza de todo lo que los rodea, incluso la energía residual de Dark.

Solo cuando dominen esto, podrán mejorar su energía principal.

Se detuvo frente a cada uno, evaluando sus auras y posturas.

—Eiden y Karl, su mejor energía es la Mágica.

Marla, aunque no eres una mística, vienes de Gerintt-T83 y tu energía Celestial es fuerte, además de tener un potencial para la Natural.

Ravel, tu energía principal es la Natural, también de tu planeta de origen.

Ravel levantó la mirada, sorprendido.

—¿Así que tú también vienes de Gerintt-T83?

—preguntó a Marla.

—Sí —respondió ella con una sonrisa cansada—.

Allí aprendimos a dominar la Celestial y la Natural.

Pero todavía me falta control en la Natural.

—Y Suli —intervino Orión— ha trabajado su Mágica, pero ahora intentará dominar también la energía de Poder, como lo hacen Eiden, Karl y Liam.

Eiden miró a Karl y murmuró: —Parece que tú tendrás ventajas aquí, ¿eh?

Karl sonrió, con un brillo competitivo en los ojos.

—Sí…

pero eso solo significa que tendrás que esforzarte más.

Y no voy a dejar que te quedes atrás.

Orión levantó la voz, rompiendo el pequeño duelo de miradas.

—Basta de hablar.

Es hora de sentir la energía vital.

Todos cerraron los ojos.

El viento movía las hojas, los rayos de sol entraban entre los árboles, y poco a poco empezaron a notar algo extraño: un flujo, una vibración, un latido sutil que recorría el aire.

—Sensire —repitió Orión—.

No se trata solo de atacar o defender, sino de conocer la energía vital.

Percibirla, sincronizarse con ella, sentir sus pulsos y reconocer cuál es la suya.

Esto también les permitirá percibir energías externas y peligros, como los residuos de Dark.

Eiden y Karl se concentraron intensamente, mientras Ravel y Marla extendían sus sentidos hacia la tierra, el aire, los árboles y la luz que los rodeaba.

Cada uno empezaba a percibir la energía vital que fluía a su alrededor y dentro de sí, un primer paso para poder mejorar lo que ya dominaban.

—Muy bien —dijo Orión—.

Quien lo haga correctamente, verá cómo su energía principal se amplifica y se vuelve más precisa.

Y recuerden: dominar su energía vital no solo los hará más fuertes, también les permitirá protegerse y rescatar a Liam.

Eiden abrió los ojos, y una chispa de determinación brilló en su mirada.

—Lo haremos.

Por Liam, y por todo lo que perdimos.

Karl lo miró, con la misma determinación.

—Y no importa quién tenga ventaja.

Solo importa que salgamos vivos de esto y que aprendamos a usar nuestro poder.

Ravel y Marla asintieron, sintiendo que este entrenamiento marcaría un antes y un después.

Orión los observó, satisfecho.

—Entonces comencemos —dijo—.

Y recuerden, esto será solo el inicio.

La energía vital es la base de todo lo que harán; aprender a sentirla es el primer paso para dominar su verdadero potencial.

—

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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