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Waifu yandere(Collection) - Capítulo 109

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  4. Capítulo 109 - 109 Pyrrha Nikos part 5 Rwby
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109: Pyrrha Nikos part 5 (Rwby) 109: Pyrrha Nikos part 5 (Rwby) Advertencia ⚠️ ⚠️ Futuro contenido para mayores 18 leer bajo su propio criterio Advertencia contenido grafico de violencia y Advertencia ⚠️ temas cuestionables y sensibles se sugiere que si no es de su agrado salga de aquí y de paso aclaro que personajes o imágenes no me pertenecen crédito a sus autores.

Agrego personajes no me pertenecen.

Imágenes y personajes no me pertenece crédito a sus autores.

Advertencia este capítulo contiene escenas para mayores y lenguaje bulgar están advertidos.

_____________________________________________________________- Estuve ocupado con otras dos historias…………y descubro que otros reciben lo que me falta y me cuestiono si acaso esto sirve o entretiene…….de entre toda la cosa que tengo escrita esta es la única que al parecer llama la atención pero dudo de eso.

_________________________________________________________________________________________ Siguieron un rato más juntos, compartiendo palabras suaves y algunas risas contenidas, hasta que llegó la hora de irse a sus habitaciones.

Cuando Tn entró a la suya, notó que Weiss ya había ordenado todo con una precisión casi obsesiva.

Su lado del cuarto estaba impecable, los vestidos colgados según el tono, los zapatos alineados perfectamente.

Ella lo miró desde el espejo mientras acomodaba una última cinta.

—¿Cuándo comenzaremos los entrenamientos en equipo?

—preguntó con una mezcla de entusiasmo y seriedad—.

Estoy emocionada de ver lo que podemos lograr.

Tener a alguien como tú es una gran ventaja.

Tn se quedó en silencio un segundo.

No porque no quisiera responder, sino porque aún le costaba aceptar el entusiasmo ajeno.

Seguía sintiéndose un extraño en medio de un torbellino de expectativas.

Era curioso cómo su fama, esa reputación que no terminaba de entender del todo, provocaba reacciones tan intensas.

—Mañana podríamos probar algo…

tal vez algo suave para iniciar —respondió finalmente, con tono calmo pero cordial.Apreto la mano sintiendo su aura recuperandose.

—Perfecto —dijo Weiss, sonriendo satisfecha.

En ese momento se abrió la puerta del baño.

Yang salió con una toalla envuelta apenas en su cuerpo y otra enredada en su cabello aún húmedo.

Su sonrisa despreocupada contrastaba con la tensión elegante de Weiss.

—Hey, Tn ~—dijo, apoyándose en el marco de la puerta—.

¿No quieres ducharte conmigo?

Hay espacio para dos, prometo no morder…

mucho Mmm~.

Weiss giró sobre sus talones, el rostro encendido en furia.

—¡Pervertida!

¡¿Qué clase de indecencia es esa?!

¡Vístete de inmediato!

¡Esto no es un hotel de mala muerte!

Yang solo se rió, sin molestarse siquiera en discutir.

Se dirigió a su cama con paso juguetón, lanzándole un guiño a Tn antes de dejarse caer la toalla revelando un cuerpo trabajado y humedo,el cabello le cubria hasta el trasero.

Tn, paralizado por unos segundos, solo suspiró con resignación.

No era inmune a ese tipo de cosas, pero tampoco podía darse el lujo de permitir que lo tomaran como alguien fácil.

La academia era un lugar donde debía mantener cierto control.

Yang, aunque parecía bromear, era el tipo de chica que empujaba límites… y eso podía escalar si no se ponía un freno.

Se levantó sin decir palabra, tomó su ropa y se dirigió al baño.

Cuando cerró la puerta, dejó escapar un largo suspiro.

El agua caliente comenzó a correr, cubriéndolo de vapor mientras murmuraba con los ojos cerrados:.

—…esto va a ser un infierno.

El sonido del agua golpeando la cerámica ofrecía un momento de calma que no había tenido desde que llegó a Beacon.

Cerró los ojos y dejó que el calor relajara sus músculos.

Silencio, al fin.

Mientras tanto, al otro lado de la puerta, Weiss le lanzaba una mirada asesina a Yang.

—¡¿Puedes dejar de andar así?!

¡Podrías al menos mantener la ropa puesta frente a los demás!

¡Parece que no tienes ni una pizca de vergüenza!

—reclamó con indignación, cruzada de brazos.

Yang, tumbada en su cama con una pierna colgando, solo se rio.

Vestía solo una camiseta corta y ropa interior, y parecía disfrutar el escándalo que causaba.—¿Vergüenza?

¿Quién necesita eso cuando tienes confianza y estas tetas~?

—dijo guiñando un ojo moviendo sus atributos—.

Además, me gusta cómo se siente el aire.

¿No será que estás celosa?

—¡¿Celosa de qué?!

—Weiss casi gritó, el rubor en sus mejillas traicionándola—.

¡Simplemente me parece indignante!

¡Inapropiado!

¡Completamente indecente!

En ese momento, la puerta se abrió de nuevo y Blake entró en la habitación.

Llevaba una pequeña bolsa de papel y su usual rostro serio.—Volví —dijo en voz baja, como si ignorara por completo la pequeña batalla entre la rubia y la heredera Schnee.

Yang se giró hacia ella con una sonrisa.—¿Y tú dónde estabas, Fuiste con algun chico~?

Blake alzó la bolsa.—Comprando sardinas deshidratadas.

Son meriendas para mí.

No quise molestar pidiendo comida.

Weiss frunció el ceño mientras su ojo temblaba levemente.—¿Sardinas…?

Por favor dime que no las vas a abrir aquí mismo.

Blake se encogió de hombros y se sentó en su cama, sacando una pequeña tira y llevándola a la boca con naturalidad.—Ya lo hice.

Weiss exhaló con fuerza, girándose bruscamente para no ver más.—GAaaghghg Voy a desmayarme….

En ese preciso momento, la puerta del baño se abrió, y Tn salió secándose el cabello con una toalla.

Vestía solo la parte baja de su uniforme, dejando su torso al descubierto.

Su cuerpo mostraba cicatrices marcadas, recuerdos de batallas pasadas, y aunque no lo hacía con intención, su entrada silenciosa llamó la atención de inmediato.

Yang soltó un fuerte silbido y se incorporó como un resorte.—¡Me gusta lo que veo!

¿Eso viene incluido con la habitación?Carajo ven aqui baby~.

Tn alzó una ceja, sin mucho interés, y dejó caer la toalla sobre su cuello.—Eeeeeh nope es primer dia de clases y no quiero ser expulsado.

Weiss, por reflejo, se cubrió los ojos con una mano mientras murmuraba—Indecencia…

pura y absoluta indecencia….

Blake, como si nada, continuó comiendo su sardina.—No está mal.

Buen físico.

—¡¿Blake?!

—gritó Weiss, horrorizada.

Blake simplemente asintió.

—Objetivamente hablando, claro.

Tn caminó con calma hacia su litera, sentándose sin decir más palabra.

Weiss respiró hondo, recuperando algo de compostura.

—Muy bien… —dijo finalmente—.

Antes de que alguno de ustedes comience a desnudarse más o a comer pescado podrido, necesitamos hablar de estrategias.

Debemos saber cómo funcionan nuestras Semblanzas si queremos sobrevivir como equipo.

—Eso sí que suena divertido… —murmuró Yang con ironía, apoyando la barbilla en sus manos.

Blake alzó una ceja, curiosa.

—¿Tn?

¿Vas a compartir la tuya?

Tn miró a las tres… y por un momento, se hizo un leve silencio.

—Tal vez —respondió con calma—.

Pero solo si ustedes son honestas primero.

Yang sonrió con malicia.—Al menos sabemos que no eres tímido.

Eso ya es un comienzo.

Weiss suspiró otra vez.

—Va a ser un semestre muy largo….

Weiss, con un suspiro elegante pero firme, se dirigió al escritorio y sacó una pequeña pizarra portátil que había traído consigo “por si acaso”.

La colocó sobre la mesa común de la habitación y, tras limpiarla con un paño, comenzó a escribir con rapidez.

—Muy bien, si vamos a funcionar como equipo, necesitamos estrategias sólidas y saber qué puede hacer cada uno —declaró mientras dibujaba columnas ordenadas—.

Primero, yo.

Se giró ligeramente para mostrárselo a todas.

—Mi arma es Myrtenaster, un estoque con compartimientos de polvo intercambiables.

Gracias a ello puedo cambiar de estilo en pleno combate.

Mi semblanza es la Glyph, o Glifo.

Me permite invocar sellos que pueden alterar la gravedad, crear plataformas o incluso invocar entidades…

como el caballero que algunas ya han visto.

Blake, sentada sobre su cama con la bolsa de sardinas deshidratadas aún en el regazo, asintió suavemente antes de intervenir.

—Mi arma es Gambol Shroud.

Es versátil, puedo usarla como katana, kusarigama o pistola.

En combate cuerpo a cuerpo o a distancia, puedo adaptarme.

Y mi semblanza…

—dijo con voz tranquila, aunque algo sombría— …me permite dejar una sombra detrás.

Una réplica temporal que recibe el daño o distrae al oponente.

Útil para evasión.

Aunque normlamente lo uso para otras……cosas.

El termino lamerse asi mismo nunca habia sido tan correcto con ella.

—Y súper útil para desaparecer cuando las cosas se ponen incómodas —añadió Yang con una risita.

Blake solo la miró de reojo y siguió comiendo una sardina con expresión neutra.

Yang se estiró, haciendo crujir sus hombros antes de hablar.

—Yo tengo Ember Celica, mis guanteletes de fuego y explosiones.

Me encanta el combate cercano.

Y mi semblanza me permite absorber daño cinético y devolverlo con más fuerza.

Cuanto más me golpean, más fuerte golpeo de vuelta.

Simple —dijo, alzando un puño sonriente.Lado negativo, eso la pone super cachonda.

Weiss hizo un gesto para que se apuraran y luego miró a Tn, que recién había terminado de secarse el cabello con una toalla, ya vestido, aunque sin la parte superior de su atuendo, dejando su torso a la vista.

Yang silbó en broma al verlo, ganándose una mirada de muerte de Weiss, que se apresuró a cubrirse los ojos con la mano.

—¡¿Puedes por favor vestirte adecuadamente?!

¡Esto es una reunión táctica, no una pasarela!

Blake simplemente continuó comiendo, como si aquello fuera de lo más normal.

Tn se encogió de hombros ligeramente antes de acercarse al grupo.

—Mi habilidad…

—comenzó— se llama Adaptación.

—Extendió una mano hacia el aire y, con un resplandor leve, apareció sobre su cabeza una gran rueda dividida en segmentos, cada uno con símbolos extraños y luminosos que giraban lentamente—.

Esta es mi Rueda.

Cuando recibo un ataque, la rueda gira automáticamente hacia el patrón que me permita resistirlo.

Fuego, impacto, armas, polvo…

se adapta.

Yang lo miró fijamente por un momento, pensativa, antes de golpear su propio puño con la palma.

—¡Ah!

¿Entonces por eso sobreviviste cuando el grimm te ataco?

¿La rueda te protegió?

Tn asintió con naturalidad.

—Exacto.

Me adaptó al impacto cinético justo a tiempo.

Weiss observó la rueda con interés, sin dejar de fruncir el ceño.

—¿Y esa cosa…

puede ser destruida?

¿O al menos retirada?

—No —dijo él, con seriedad—.

No se puede destruir, y no se despega de mí.

Siempre me sigue, incluso si me meuvo constantemente o me oculto.

Es una extensión de mí…

como un reflejo de mi aura.

Blake alzó la mirada, dejando caer una sardina a su boca.

—Suena útil…

pero también debe haber una desventaja.

—La hay —Tn bajó la rueda lentamente, dejando que se desvaneciera—.

Si me atacan con todo de una sola vez, sin dar tiempo a que la rueda se adapte, podría ser derrotado.

La adaptación no es instantánea, hay una fracción de segundo donde soy…

vulnerable.

Las chicas se quedaron en silencio por un momento, asimilando la información.

Weiss escribió todo con letras claras y grandes en su pizarra.

Blake parecía pensar en posibles combinaciones, mientras Yang sonreía como si ya estuviera imaginando una pelea explosiva con él.

—Entonces —dijo Weiss finalmente—, nos cubriremos entre todos.

No se trata de quién es el más fuerte, sino de cómo complementamos nuestras habilidades.

—Estoy de acuerdo —dijo Blake.

Yang solo lanzó el pulgar arriba.

Tn asintió, cruzado de brazos, y por primera vez, una ligera y breve sonrisa cruzó su rostro.

La reunión apenas comenzaba, pero la semilla de una verdadera cooperación ya estaba plantada.

.

.

Mientras tanto, Pyrrha estaba sentada al borde de su cama, observando con resignación el caos que reinaba en su equipo.

Nora y Ruby habían comenzado una batalla de almohadas improvisada, lanzando plumas por todo el cuarto mientras reían como niñas pequeñas.

Ren, ajeno al desastre, dormía profundamente en su litera con una respiración tan tranquila que parecía no formar parte del mismo mundo.

“Maldito suertudo”.

Pyrrha suspiró, llevándose una mano a la frente.

Aunque adoraba (tolerar) a sus compañeras, ese nivel de energía constante la agotaba, más aún cuando su mente no estaba completamente en el presente.

Sus pensamientos estaban, como muchas veces, con Tn.Recordaba claramente que los equipos solo eran obligatorios por tres años.

Tres años….

Tres años sin él.

Tres años sabiendo que compartiría habitación con tres chicas, una de ellas siendo Yang, y la otra Weiss, que no ocultaba el rubor constante cuando Tn estaba cerca.

Blake no mostraba interés, pero… ¿acaso alguien podía confiar plenamente en una situación así?

No.

Pyrrha no iba a dejar que pasara tanto tiempo sin actuar.

Tal vez…

podía hablar con algún profesor.

Explicar que su rendimiento académico y emocional se beneficiaría si pudiera cambiar de equipo.

Sí, eso sonaba razonable.

No era imposible.

Al menos, tenía que intentar estar más cerca de Tn.

No solo por seguridad, sino porque cada noche sin verlo le pesaba más.

Sin darse cuenta, su mano izquierda comenzó a moverse.

Rasguñaba con suavidad la piel de su palma, casi como si algo dentro de ella buscara salir.

No le dolía, pero sí sentía una incomodidad extraña, una comezón que no se calmaba con nada.

Su respiración se hizo más corta.

Su mirada, antes enfocada en el techo, se nubló.

Quedó de pie, inmóvil.

Sus ojos fijos en la pared, pero su mente estaba en otro lugar.Un leve temblor cruzó sus dedos.

El roce contra su propia piel se volvió más firme, casi como si rascar fuera lo único que evitaba que perdiera el control.Su pulso aceleraba, pero ella no lo notaba.

Solo había una cosa clara en su mente:Tenía que estar con Tn.

A como diera lugar.

*Rascar*.

Pyrrha se rascaba la mano sin darse cuenta, la piel empezó a irritarse y, antes de que pudiera detenerse, un pequeño hilo de sangre brotó.

Su semblanza reaccionó inmediatamente, activándose sin que ella quisiera, un cálido resplandor dorado envolvió su mano, sanando la herida en cuestión de segundos.

Pyrrha observó la piel regenerada, su cuerpo tembló levemente, la tensión acumulada comenzaba a aflojarse, pero no del todo.

Necesitaba descansar, recuperar fuerzas.

Pero, por más que lo intentaba, su mente no se apagaba.

Sacó su pergamino con dedos temblorosos.

La pantalla vibró con notificaciones.

Su mirada se posó en la aplicación de redes sociales, y allí estaba: un post reciente que hizo que sus ojos se abrieran como platos, su corazón se acelerara, y una mezcla de sentimientos la golpeara con fuerza.

La imagen mostraba a Tn, sin camisa, en lo que claramente era su habitación en Beacon.

La luz tenue del cuarto, la decoración sobria y personal, y una ventana que dejaba entrar la luz de la tarde, todo indicaba que era un espacio privado.

Lo que hizo que Pyrrha sintiera un nudo en la garganta no fue solo la foto, sino el perfil que la compartía: hornny69xiaolong.

Un nombre provocador y descarado, una clara señal de burla y jactancia.

Y el comentario que acompañaba la foto, hiriente y arrogante, como un puñal directo a su pecho:“Ufff, mira lo que mami se comerá.”.

Pyrrha no necesitó pensar más para saber quién estaba detrás de esa publicación.

Su pulso se aceleró, una mezcla de ira y tristeza la invadió.

Era Yang, sin duda.

—Yang…maldita perra —murmuró con voz baja, cargada de veneno y decepción.

Estaba presumiendo, exhibiendo a Tn como un trofeo, como si fuera algo suyo para mostrar ante todos.

No se lo decía directamente a ella, pero el mensaje estaba claro para cualquiera que supiera leer entre líneas: Yang quería que todos supieran que tenía a Tn en su equipo, que él estaba bajo su protección y control.

Temblar.

Pyrrha cerró los ojos un momento, tratando de controlar el fuego que ardía en su interior.

La rabia se mezclaba con el miedo, con la inseguridad, con la profunda necesidad de proteger lo que sentía por Tn.

Pero también había algo más: la sensación amarga de perder algo que quizá nunca había tenido por completo.

Apretó los puños con fuerza, hasta que sus nudillos se pusieron blancos.

Respiró hondo, tratando de calmarse, pero la determinación en su voz fue firme cuando susurró para sí misma—No permitiré que Yang se lo lleve… No sin luchar.

Un silencio pesado la envolvió, y mientras observaba la pantalla una vez más, supo que aquella batalla apenas comenzaba.

Su mirada era fría, afilada, como la punta de su lanza.

—Voy a cuidarlo.

—se prometió—.

Aunque tenga que vigilarlo desde las sombras, aunque tenga que pelear contra quien sea.

No iba a dejar que ninguna zorra se lo quitara.

Por un momento, Pyrrha se permitió sentir la vulnerabilidad que había estado ocultando.

Pero esa sensación se disipó rápidamente, reemplazada por un fuego que ardía con más fuerza que nunca.

La noche cayó afuera, la luz de la pantalla reflejándose en sus ojos esmeralda, mientras en su corazón, una promesa silenciosa se convertía en un juramento inquebrantable.

.

.

Yang soltó una risita baja y apagó su pergamino con un toque rápido.

Estaba en su habitación, con la luz tenue y cálida que entraba por la ventana, y tenía a Tn durmiendo plácidamente en la cama.

Él, tan ardiente y firme, parecía una oportunidad demasiado buena como para dejarla pasar.

Sacó su teléfono de nuevo y, con cuidado para no despertarlo, tomó una foto más, capturando esa expresión serena y relajada que rara vez mostraba.

Después, no pudo evitar presumir un poco.

Subió la imagen a sus redes con un mensaje juguetón:”A ver quién puede resistirse a este chico…

¿quién quiere una sesión privada con Tn?

😉🔥”.

*Mover*.

Se reclinó en la cama y lanzó una mirada hacia Weiss esperando que no haya escuchado su gemido involuntario,auqnue weiss quien ya tenía su antifaz para dormir puesto, claramente lista para cerrar los ojos y descansar.

La princesa Schnee siempre tan formal, tan disciplinada, incluso en momentos de descanso.

*gemido*.

Tn ya estaba profundamente dormido, respirando con calma, y Blake permanecía en la habitación con una linterna encendida, completamente absorta en su lectura.

Masticaba un trozo de pescado deshidratado con la misma concentración con la que leía, como si cada palabra en el libro fuera vital.

A pesar del silencio, se podía sentir la energía tranquila que Blake emanaba, una calma que contrastaba con la energía juguetona de Yang.

Yang bostezó satisfecha, seguia masturbandoce con las fotos que habia sacado y carajo si no se tocaria antes de dormir.

Sabía que el día siguiente sería duro, con la clase de combate programada para la mañana y la exigencia de estar siempre alerta en Beacon.

Aunque.

Su mente no podía dejar de recordar aquel encuentro con el Grimm gigante, cómo la bestia casi la aplasta, y cómo Tn, con su semblanza, se interpuso justo a tiempo para protegerla.

Mordio su labio moviendo sus dedos mas profundo dentro de ella, el liquido caia por su sabana.

El recuerdo le provocó una sonrisa involuntaria y un rubor sutil en las mejillas.

Tn había estado ahí, firme, como un escudo impenetrable, y ella no podía ignorar lo mucho que eso significaba para ella.

Pero también sabía que tendría que mantenerse fuerte, no solo por ella, sino por el equipo, y especialmente por él.

Mientras se acomodaba entre las sábanas su vagina convulsiono soltando mas fluidos, Yang dejó escapar un suspiro satisfecho habia acabado.

Mañana sería un día lleno de retos, pero con Tn a su lado, sentía que podían enfrentarlo todo.

Cerró los ojos lentamente, dejando que el sueño la envolviera, pero en su mente, seguían girando los pensamientos y planes para proteger a Tn, para mantenerlo cerca, y para demostrar que ella era la única que podía cuidar de ese chico ardiente que había conquistado su atención.

_____________________________________________________________________ Pondría imágenes suculentas de las waifus pero…..wattpad y los tards no me dejarían en paz 😑 así que ni modo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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