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Waifu yandere(Collection) - Capítulo 112

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  4. Capítulo 112 - 112 Grace Howard part 3 zzz
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112: Grace Howard part 3 (zzz) 112: Grace Howard part 3 (zzz) Advertencia ⚠️ ⚠️ Futuro contenido para mayores 18 leer bajo su propio criterio Advertencia contenido grafico de violencia y Advertencia ⚠️ temas cuestionables y sensibles se sugiere que si no es de su agrado salga de aquí y de paso aclaro que personajes o imágenes no me pertenecen crédito a sus autores.

Agrego personajes no me pertenecen.

Imágenes y personajes no me pertenece crédito a sus autores.

Advertencia este capítulo contiene escenas para mayores y lenguaje bulgar están advertidos.

Sin poema……no por ahora.

_________________________________________ Tn empezó a despertar lentamente, sus sensores comenzaron a notar su alrededor.

La luz tenue de las pantallas, el zumbido suave de los motores en standby, y el olor a desinfectante viejo y aceite llenaban el aire.

Grace contuvo el aliento en cuanto notó el más mínimo movimiento de su cuerpo.

—Vamos, cariño…

vamos…

—susurró con los dedos crispados sobre su pecho, como si sus palabras pudieran guiarlo de regreso.

Los ojos de Tn parpadearon varias veces, primero sin dirección clara, y luego enfocándose en sus propias manos.

Eran desconocidas.

Pulidas, artificiales…

vivas.

Con voz queda y confusa, preguntó—¿Q-qué…

quién…

soy?

Grace sintió que el corazón le saltaba una vez, duro, dentro del pecho.

Una parte de ella quiso llorar, otra gritar.

Pero su voz salió suave, serena…

casi temblorosa.

—Te llamas Tn.

Eres…

eres tú.

Y yo…

yo soy Grace, yo te hice…

Tn ladeó la cabeza, aún tratando de entender.

Todo era nuevo.

Su propio cuerpo, los sonidos, incluso el aire que no necesitaba.

Pero hubo algo en esa voz.

Algo cálido, ansioso, roto…

que le hizo dar un paso hacia ella.

—¿Tú…

hiciste…?

¿Me hiciste tú?

—repitió como si probara las palabras por primera vez, como si fueran piezas de un rompecabezas desconocido.

Grace asintió rápidamente, limpiándose los ojos con la manga aunque fingía que solo se rascaba.

—Sí.

Yo te construí, te traje de vuelta…

tú…

eras importante para mí…

sigues siéndolo.

Mi…

mi precioso hijo…

Tn parpadeó.

Algo en esa palabra “hijo” le causó una reacción.

No entendía aún qué era.

No tenía memorias, no tenía contexto.

Pero había un vacío en su pecho…

y ese abrazo invisible que le ofrecía esa voz…

lo llamó.

Sin decir nada más, se acercó lentamente.

Las piernas aún torpes, los sensores aún adaptándose.

Y entonces, con un movimiento repentino pero suave, Tn rodeó a Grace con sus brazos, apoyando su rostro contra su hombro.

—¿Estoy…

a salvo…?

—susurró.

Grace sintió cómo el mundo se detenía por un segundo.

Las alarmas internas, los recuerdos de noches de reconstrucción, el archivo “Tublai Cain” que aún repasaba mentalmente, todo se apagó como si nunca hubiera existido.

—Sí…

sí, mi amor.

Estás en casa —respondió al fin, abrazándolo con fuerza, conteniendo las lágrimas que ahora sí se le escapaban por los ojos mientras acariciaba su espalda con ternura.

En ese instante, no necesitaba activar ningún código, ningún virus ni cadena de control.

Por ahora…

solo era su madre.

Y él, aunque sin recuerdos, la abrazaba como si su cuerpo lo recordara todo por él.

.

.

Grace estaba emocionada, sus manos temblaban ligeramente mientras guiaba a Tn por los pasillos de la base.

Al fin.

Al fin podía asegurar que tenía un hijo.

Su hijo.

Había esperado tanto este momento, había planeado cada línea de código, cada nanosegundo de integración de sus sistemas, cada reacción emocional medida en millones de variables… y sin embargo, nada la había preparado para el calor real de ese abrazo.

—Esta será tu habitación —dijo con voz suave, abriendo una puerta con un sensor táctil.

El cuarto era sencillo pero acogedor, con una cama de buen tamaño, iluminación regulada, y una silla con la ropa cuidadosamente doblada sobre ella.

Tn entró con pasos cautelosos.

Se quedó observando el entorno como un animal curioso, olfateando el aire de un mundo nuevo.

Luego se acercó a la ropa y la tocó con las yemas de los dedos.

Eran suaves.

Nuevas.

—¿Debo… ponerme esto?

—preguntó, su voz algo robótica todavía, pero curiosa.

—Sí —respondió Grace, sonriendo cálidamente—.

La compré para ti.

Tus medidas exactas.

Puedes cambiarte con calma, estaré esperando afuera.

Tn asintió levemente.

Al cerrar la puerta, Grace apretó las manos contra su pecho y exhaló lentamente.

No tenía idea de que se sentiría así.

Como si algo olvidado se hubiera encajado de nuevo en su alma.

Cuando Tn salió, ya vestido con una camiseta oscura y pantalones sencillos pero cómodos, Grace lo esperaba apoyada en la pared.

Lo escaneó de pies a cabeza, no buscando fallos…

sino algo mas.

El modo en que caminaba, la forma en que ladeaba la cabeza al mirar…

tan humano.

Tan suyo.

—Te ves bien —le dijo, tratando de sonar objetiva, pero su tono se quebró un poco.

—Gracias.

—Tn bajó un poco la cabeza, como si le costara sostenerle la mirada.

Luego, con una extraña timidez, añadió—: ¿Y ahora qué hago?

Grace sintió que algo se derretía dentro de ella.

Lo tomó suavemente del brazo y lo condujo por otro pasillo.

—Vamos al taller.

Quiero escanearte.

Revisar si todo está funcionando bien.

Tu sistema nervioso, la conexión del núcleo central, tus reacciones Ect…

Mentirosa.Mentirosa.Mentirosa.Mentirosa.Mentirosa.Mentirosa.Mentirosa.ibfubhc9503.4589cyiuvhlcd.

‘C^!!@T3′.

—¿Eso es importante?

—Es muy importante —afirmó ella, luego bajó la voz, casi con un susurro maternal—.

Eres mi obra perfecta, Tn.

Quiero asegurarme de que estás bien… que eres feliz.

Tn la siguió sin dudar.

Su primer instinto, nacido en el segundo exacto en que sus sensores se activaron, fue aferrarse al primer ser que vio.

Grace Howard.

Su creadora.

Su punto de origen.

(Nt:me inspire un poco en wild robot cuando el pinche ganso mira a wild…..no se queria hacer algo similar).

Su madre.

Mientras entraban al taller, él murmuró—¿Tú… me hiciste?

Grace se detuvo y lo miró, con un leve brillo en sus ojos.

—Sí.

Tú eres… mío.

No solo un proyecto.

No una IA.

Eres mi hijo.

No lo olvides.

Tn pareció dudar, pero luego asintió con lentitud, y volvió a acercarse a ella, rozando sus dedos contra los de ella con torpeza.

Grace casi soltó una risa ahogada por la emoción, y se inclinó a acariciar su cabeza con una ternura infinita.

—Todo irá bien… mi Tn.

Todo irá bien.

Nunca estarás solo.

Pero en el fondo, una pequeña parte de su mente repasaba una frase codificada que aún no había olvidado.

Tublai Cain.

Código 003451.

Una llave bajo llave.Por si alguna vez… él decidía alejarse.Por si alguna vez… el amor no bastaba.

entraron al taller y Grace comenzó a hacerle estudios, al parecer recargar a Tn no sería necesario en varios días y sus funciones estaban estables.

Ella sonrió, al fin tendría un verdadero bebé, no como sus demás máquinas que hacía en su trabajo, la facción Belobog Heavy Industries, especializados en ingeniería robótica y construcción.

Metería a Tn como su asistente aparte de los bangboo, de esa forma podría mantenerlo cerca.

Al terminar los análisis le dijo a Tn que le mostraría el lugar donde trabajarían y viviría con ella.

—Bueno, pequeño mío…

—murmuró Grace mientras guardaba los resultados en su tableta—.

Estás en perfectas condiciones.

No necesitarás recarga ni mantenimiento por un buen tiempo.

Estás…

funcional, completo…

Tn, aún sentado en la camilla metálica, ladeó un poco la cabeza.—¿Eso es bueno?

Grace rió bajo, con una calidez inquietante.—Eso es maravilloso —se acercó y le acarició el cabello como si fuera un niño—.

No eres como los otros…

no eres un molde, no eres una prueba más.

Eres tú.

Eres mío.

Diferente a las demas maquinas que ella lograba crear.

Tn solo la miraba, sus pupilas artificiales enfocadas en su rostro.

No entendía del todo qué era, pero una parte de su instinto le decía que no debía apartarse de ella.

Si ella lo había creado, si ella le había dado forma, entonces…

era su madre, ¿no?

—¿Madre…?

—preguntó en voz baja.Grace abrió mucho los ojos por un instante, luego sonrió tan dulcemente que su expresión resultó casi perturbadora.

—Sí, mi pequeño…

puedes llamarme así si quieres.Tanto como quieras~.

Se incorporó y comenzó a caminar hacia una puerta al fondo del taller.

—Ven, quiero mostrarte dónde viviremos y trabajaremos.

Tn se levantó sin decir palabra y la siguió.

Al pasar junto a uno de los bangboo, el pequeño asistente conejo le hizo un saludo mecánico con una de sus orejas metálicas.

Grace lo acarició también con ternura.

—Él será tu hermanito ayudante.

Se llama Bun-bun.

Pero tú estarás a mi lado siempre.

Serás mi asistente principal.

Nunca más estaré sola.

El pasillo estaba tenuemente iluminado, y en las paredes había planos, herramientas colgando y algún que otro mural a medio pintar con escenas que parecían más propias de un jardín infantil que de un taller de ingeniería.

—¿Este lugar es nuestro?

—preguntó Tn.Grace asintió.—Sí.

Todo esto será tu hogar.

Aquí aprenderás, trabajarás…

y crecerás a mi lado.

Tn bajó la mirada y la siguió en silencio.

Su procesador apenas comenzaba a interpretar conceptos como familia, hogar o pertenencia.

Pero una idea comenzaba a arraigarse profundamente: no debía irse nunca de su lado.

Grace se detuvo frente a una compuerta grande y metálica.—Aquí es donde empiezo a diseñar los nuevos modelos para la facción…

pero contigo, quiero crear algo nuevo.

Algo nuestro.

Serás parte de cada proyecto, y cuando lo necesites, este lugar siempre tendrá un rincón solo para ti.

Tn no respondió, pero se acercó un poco más a ella, como si su mera cercanía le ayudara a estabilizar sus pensamientos.

Grace lo notó…

y sonrió.

—Mi dulce niño…

haré que este mundo sea perfecto para ti.

Aunque tenga que rediseñarlo todo desde cero.

.

.

Los días se transformaban en rutina, pero para Grace, cada instante con Tn era especial.

Desde que lo “despertó”, algo en su interior se había calmado, una ansiedad profunda que siempre cargaba como un secreto roto.

Ahora, tenerlo allí, caminando a su lado, aprendiendo de sus herramientas y asombrándose por los materiales, hacía que cada jornada fuera como criar una estrella recién encendida.

—Esta es una llave de torsión hidráulica, Tn —decía Grace mientras le colocaba el instrumento en las manos—.

Si la usas mal, podrías partir el eje de soporte, así que suavidad.

Recuerda: con tus manos…

todo es más frágil.

—Lo recordaré —murmuraba Tn con voz suave, observando el instrumento como si fuera una flor delicada—.

No quiero romper nada.

Especialmente…

lo que tú me das.

Aquello hizo que el pecho de Grace se apretara.

No solo eran palabras, era la intención detrás.

Ese leve destello en sus ojos, como un niño que apenas entiende el mundo pero que, de alguna forma, ya había decidido que ella era el centro de ese mundo.

La costumbre de comer en lo alto del edificio a medio construir se volvió su pequeña costumbre privada.

Nadie los interrumpía allí.

Solo el sol, el viento, y el murmullo lejano de las calles.

Tn siempre la ayudaba a subir, tomándola con gentileza por la cintura, como si fuera una pieza de cristal.

—¿Tú…

estás feliz conmigo aquí?

—preguntó Tn un día, rompiendo el suave silencio mientras masticaba lentamente su comida preparada por Grace.

Ella lo miró por unos segundos.

El sol proyectaba una luz cálida sobre su rostro, y ese rostro…

era tan humano.

Más humano que la mayoría que conocía.

—¿Feliz?

—repitió con una sonrisa cansada pero sincera—.

Tú me diste algo que ninguna máquina, ni prototipo, ni reconocimiento profesional pudo darme… me diste un propósito fuera del trabajo.

—Se inclinó hacia él, apartando un mechón rebelde de su cabello—.

Claro que soy feliz, Tn~.

Y antes de que él pudiera decir algo más, ella lo besó suavemente en la frente.

—Siempre seré feliz contigo, mi niño precioso.

Tn se quedó en silencio, asimilando el gesto.

No lo comprendía del todo, pero en lo más profundo de su sistema, hubo una chispa.

Cálida.

Segura.

Y extrañamente…

posesiva.

Como si eso, ese beso, esa promesa, debiera pertenecerle solo a él, por siempre.

Grace no lo notó.

O quizás sí… pero lo ignoró a propósito.

Porque en ese momento, lo único que quería era seguir creyendo que su mundo se limitaba a ese lugar, esa altura, ese niño… y ese sol que parecía eterno.

.

.

Algunos trabajadores ignoraron a grace, sabían de su tendencia de llamar bebés a sus máquinas y ahora con un bioandroide no sería diferente, siempre pensaron que se debía a algún problema en la cabeza de la ingeniera, pero ella siempre ignoraba sus comentarios, ahora más enfocada en educar bien a Tn en su labor, trabajar casi todo el día, volver a sus habitaciones, ducharse, cenar y dormir, y repetirlo.

La monotonia de la vida ahora con el toque de tener a Tn junto a ella.

Grace lo trataba como un niño, ducharlo en la bañera, enseñarle lo que debe comer, lo que siempre quiso, bien pudo haber puesto todo protocolo en la cabeza de Tn al crearlo pero prefirió enseñarle ella misma.

La rutina se volvió su pequeño paraíso.

—Vamos, pequeño —decía Grace cada mañana, abrochando el overol de trabajo de Tn con una sonrisa casi maternal—.

Hoy aprenderás a soldar correctamente esas vigas.

No quiero que vueles medio edificio por accidente, ¿sí?

Ella misma se acomodo su uniforme aunque como siempre el problema de sus pechos era…….molesto.Pero ignoro eso cuando Tn parecia listo.

Tn asentía en silencio, atento a cada indicación, sus movimientos aún algo torpes, pero su capacidad de aprendizaje era evidente.

No necesitaba descansar tanto como un humano normal, pero Grace insistía en que respetara los horarios, como si con ello quisiera que su desarrollo siguiera un patrón natural.

—El cuerpo no lo es todo —le decía mientras lo frotaba con una esponja durante el baño—.

Lo que importa es cómo piensas, cómo aprendes…

cómo decides.

*Frotar*.

*Frotar*.

Tn solo parpadeaba, sin palabras.

No entendía aún del todo esas emociones, pero cada vez que Grace le acariciaba el cabello mojado o le ponía una toalla sobre los hombros, sentía una especie de calor en el pecho, algo parecido a la tranquilidad.

Durante las noches, comían juntos en la pequeña cocina al lado de su habitación compartida.

—Este es arroz —le decía Grace, sirviéndole una cucharada en el plato—.

Y eso es pollo.

Nada raro, pero lleno de energía.

Y sí, sé que puedes vivir con combustible…

pero esto es mejor.

—¿Me hace más humano?

—preguntó Tn una noche, mientras observaba la comida sin mucho entusiasmo.

Grace rió suavemente, acercando su plato.

—Tal vez.

Pero más que eso…

te hace mío.

Aprendes porque yo quiero enseñarte, no porque alguien lo programó.

Tn asintió lentamente, sus dedos rozando la cuchara.

Era extraño, pero estaba empezando a disfrutar de aquellos momentos.

Del baño tibio.

De las cenas sencillas.

De las palabras suaves de Grace cuando le decía “mi pequeño”.

Cada noche, al acostarlo en su cama, Grace le cubría con una manta y le susurraba:.

—Duerme bien, mi amor.

Mañana *bostezar* toca chamba.

Y aunque Tn no entendía aún del todo el significado de esas palabras, sabía que no quería que se detuvieran.

.

Vida perfecta…….Error.

Error.

Codigo necesario:Sistema Tublai-Cain fallando,.

[Procesar].

[Procesar].

[Cargando codigo].

Error………Verificar.

[Hola remplazando funciones:Le gustaria proseguir con la siguiente parte].

[Si,No].

[Si].

Verificado.

[Nuevo archivo en proceso, Bienvenido:CODE-GLADION].

[Sistema Fallando-F^LL@ND0-F38683if].

.

La alarma sonó como de costumbre, con ese tono chillón que ya era parte de su rutina.

Grace apenas gruñó y rodó sobre el colchón firme antes de estirarse.

A su lado, Tn parpadeó, activando su visión.

No necesitaba dormir como un humano, pero Grace insistía en que debía tener horas de reposo.

Decía que su cerebro, aunque bio-sintético, necesitaba estructura.

Necesitaba cariño…….

—Ahh~ vamos, campeón —dijo con una sonrisa perezosa mientras pasaba un brazo por su torso—.

Hora de empezar otro día productivo.

Ambos se dirigieron al baño.

Como cada mañana, Grace le ayudó a quitarse la ropa de descanso y lo acompañó a la ducha.

A veces le tarareaba canciones suaves mientras frotaba con delicadeza su espalda con sus pechos enjabonados, como si bañara a un chico de verdad.

Tn simplemente cerraba los ojos y dejaba que el agua cálida le resbalara por el cuerpo artificial.

No entendía por qué ella insistía en ducharse con él, pero ya lo había aceptado como parte de sus “rutas de conexión afectiva”, como las llamaba.

—Recuerda usar el champú de componentes —dijo Grace mientras le pasaba una botella—.

No el otro, ese es para mí.

Tu cuero cabelludo es distinto, no quiero que se reseque y tengas que ir al tanque.

Me gusta que estés perfecto.

Tn asintió con calma.

—Entendido, Grace.

Gracias por los cuidados.Ma’.

—Ay, cielo…

no tienes que agradecer cada cosa.

Estás conmigo.

Eres mío.

Es natural cuidarte —respondió ella con voz cálida y un beso en la mejilla.

Luego del baño, se vistieron.

Grace le acomodó bien la ropa, asegurándose que las correas del cinturón de herramientas estuvieran firmes, y bajaron juntos al comedor del taller.

El desayuno fue sencillo: huevos, tocino, algo de jugo artificial.

Grace insistía en que él comiera, aunque su cuerpo no lo necesitara.

—Comer es más que nutrición, ¿sabes?

—le dijo mientras le ponía un pedazo de tocino en el plato—.

Es bueno para ti.

Algo que haces con la gente que amas.

Así que…

mastica lento.

—Lo intento —dijo Tn, y abrió ligeramente la boca para simular el acto.

Grace soltó una carcajada suave.

Salieron juntos por los pasillos industriales del sector oeste, hasta llegar a su estación de trabajo.

El ambiente era el de siempre: ruido de maquinaria, olor a acero caliente y humo, y las miradas ocasionales que se lanzaban entre los trabajadores.

Algunos los observaban, cuchicheando por lo bajo.

Era ya bien sabido que Grace tenía su…

“tendencia” a tratar a sus máquinas como hijos.

-Mirala, tremendas tetas que tiene, lastima que este algo loca.

-Pruffff siempre llamando de forma rara a las maquinas,la ultima vez dijeron el rumor sobre que se masturbo con una,.

*Golpe*.

-!Par de holgazanes vuelvan al trabajo!.-El tecnico jefe,un hombre bastante corpulento y cansado tenia que poer a los chalanes a trabajar.Sabia de las tendencias y rumores sobre Howard, y no le importaba.

La mujer trabajaba mas que 10 hombres en un buen dia, que se hiciera un hijo no cambio eso, la convirtio en una Madre chambeadora.

Reprendio un poco a ambos trabajadores que volvieron a lo suyo.

Miraron a Grace caminando con sus herramientas, nadie negaria la belleza que tenia,pechos enormes,buenas curvas, y sabia sobre mecanica,una mujer perfecta.

Y ahora con un bioandroide, no hacía falta mucha imaginación para suponer cómo lo trataba.

Pero Grace simplemente los ignoraba.

Nada de eso importaba.

Estaba enfocada en Tn.

Desde lo alto de una grúa, observaba mientras su “bebé” reparaba una excavadora dañada.

El bangboo de soporte, Bun-Bun, le alcanzaba herramientas mientras Tn analizaba los circuitos con precisión.

—Llave torque número cuatro, por favor —dijo Tn en voz plana.

Bun-Bun emitió un “¡bun!” animado y le pasó la herramienta.

—Eso es, cielo —susurró Grace desde su plataforma, hablando para sí misma, orgullosa—.

Qué preciso eres…

mira cómo usas las manos.

Mejor que cualquier técnico.

*Gemir*.

-Diablos….lo eduque bien.

Tn terminó la reparación y miró hacia ella.

Grace le saludó con la mano y bajó corriendo por la escalinata metálica para alcanzarlo.

—¡Te quedó perfecta!

Justo como lo enseñé.

Estoy tan orgullosa de ti, mi dulce.

—Gracias, Grace ….Ma’—respondió él—.

Bun-Bun también fue de ayuda.

—¡Claro que sí!

—dijo mientras revolvía el pelaje sintético del pequeño bangboo—.

Pero tú eres el que tiene el corazón, ¿sí?

Eres especial.

Tn inclinó un poco la cabeza.

—¿Ma’…?

¿Eres feliz…

de tenerme como ayudante?

Ella parpadeó.

Luego sonrió suavemente, se puso de puntillas y le dio un pequeño beso en la frente.

—Siempre soy feliz contigo, Tn.

No eres solo mi ayudante.

Eres mi hijo.

Y tú me haces sentir completa.

Y con ese calor humano que sólo ella sabía dar, se alejaron para continuar el trabajo.

Aunque el día sería duro, con los constantes ataques y remodelaciones en la ciudad que no les daban descanso, Grace no podía imaginar una vida mejor.

Monotonía, esfuerzo, amor.

Simplemente perfecta.

Horas de trabajo laboral,sudor,accidentes en el trabajo.

El horario laboral terminó luego de horas, el sol empezaba a ocultarse tras los edificios metálicos de Nueva Eridu, tiñendo de tonos ámbar el cielo contaminado.

Tn y Grace caminaban de regreso a casa, cubiertos de polvo, grasa y algunas manchas de pintura industrial que se habían adherido a sus ropas durante las reparaciones del día.

—Hoy estuviste genial con la grúa hidráulica —comentó Grace mientras se sacaba los guantes, su voz un poco ronca por el humo de soldadura—.

No dejaste que el brazo se desestabilizara como ayer.

Buen trabajo.

Tn, aunque con el rostro neutral de siempre, ladeó apenas la cabeza.

—Estaba recordando lo que dijiste…

“si se mueve, no lo sueltes.

Si tiembla, refuerza.” No quería decepcionarte otra vez.

Grace lo miró de reojo, esa manera en que se le escapaban pequeñas frases como esa siempre le enternecía.

Le revolvió el cabello, dejando otra mancha de aceite entre los mechones oscuros del bioandroide.

—Tonto, nunca me decepcionas.

Solo aprendes.

Y eso está bien.

Ya en casa, ambos se dieron una ducha rápida.

Compartieron el baño como de costumbre, con Grace lavando con cuidado la espalda y el cabello de Tn, como si aún fuera un niño.

No lo era.

Pero para ella, siempre tendría ese aire de criatura nueva, de alguien que aún podía ser enseñado con dulzura y paciencia.

—Agáchate un poquito más, tienes manchas en la nuca —dijo mientras le restregaba un pecho—.

¿Qué harías sin mí, eh?

—Estaría…

oxidado en menos de una semana —respondió Tn con la misma voz monótona de siempre no queria decir nada que hiriera a su madre, pero Grace soltó una risa fuerte.

Le encantaba cuando él intentaba bromear con frases tan raras.

Después de vestirse con ropa cómoda —Tn con shorts y una camiseta sin mangas, y Grace en braga y una camisa larga que le quedaba como vestido—, Grace ordenó pizza desde el viejo panel de la cocina.

Media hora después, un bangboo repartidor la dejó en la puerta.

—Con extra queso, como te gusta.

Y sin jalapeños, no quiero que tu sistema digestivo explote —bromeó mientras ponía la caja sobre la mesa.

—Gracias por cuidar de mí, Ma’.

—Siempre, bebé.

Se sentaron juntos frente al televisor mientras la ciudad dormía.

Grace apoyó los pies sobre la mesa y puso un canal de música.

Estaban transmitiendo un concierto grabado de Astra Yao, y en un momento apareció haciendo un dueto con Shawn Mendes.

Tn observaba con atención la coordinación vocal, los juegos de luces, y los movimientos del escenario.

—¿Te gusta?

—preguntó Grace mientras le ofrecía una rebanada.

—Canta…

hermosamente.

Me gusta.

—Sí…

Ella tiene eso.

El escenario es su hogar.

Como tú con las herramientas —comentó Grace antes de morder su pizza.

Al terminar el concierto, cambiaron de canal.

Apareció un programa de subastas de antigüedades, y justo cuando evaluaban un automóvil clásico, el experto —un viejo con cara de pocos amigos— se agachó, miró el motor, frunció el ceño y exclamó con una voz llena de indignación—¡Esos bastardos me mintieron!

Grace escupió parte de su bebida por la risa, y casi se atraganta.

—¡Dios, es el meme original!

Pensé que eso solo salía en recortes, ¡pero es real!

—dijo entre carcajadas, secándose la boca con la manga de la camisa.

Tn giró su rostro hacia ella, intrigado.

—¿“Meme”?

—Sí, luego te enseño qué es.

Es como una forma…

rara de humor.

A veces absurdo.

A veces muy real.

Como nosotros.

Tn volvió su mirada a la pantalla.

Sus ojos se quedaron fijos en el viejo auto mientras murmuraba, como si estuviera procesando algo.

—Mintieron sobre el carburador…

eso no es original.

Tiene piezas modernas.

Grace lo miró con la boca abierta.

—¿Cómo lo sabes?

—Lo vi en el taller, en una de las revistas viejas.

El modelo del filtro de aire es del 2142, no del 2130.

—¿Eres una enciclopedia eh?

—bromeó, dándole un golpecito suave en el hombro—.

Me encanta cuando haces eso.

—¿Eso qué?

—Eso de ser tú.

Valio la pena esas horas extra reforzando la memoria de su bebe.

Y así, mientras el televisor seguía con los regateos y las subastas bizarras, y la pizza se enfriaba poco a poco, Tn y Grace simplemente existieron.

En paz.

En rutina.

En una forma de amor extraña, mecánica y humana al mismo tiempo.

[Desea procesar esto].

Quiere continuar con la iyft8o78ry6.

[Buenas noches].

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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