Waifu yandere(Collection) - Capítulo 12
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12: Weiss Schnee (rwby) 12: Weiss Schnee (rwby) Weiss Schnee suspiró con fastidio mientras veía a Jaune Arc retirarse con la cabeza gacha.
Octava vez.
Ocho intentos fallidos de un chico que no entendía que jamás sería digno de ella.
¿Cómo podía siquiera imaginar que la heredera de la familia Schnee se fijaría en alguien tan torpe y sin talento?
Sacudió la cabeza, dispuesta a olvidar el incidente, pero entonces su mirada se posó en alguien más.
Tn.
 Un estudiante de segundo año, un tanto solitario y enigmático.
No porque fuese particularmente antisocial, sino porque su semblanza lo obligaba a serlo.
Palabras Malditas.
Una habilidad tan extraña como peligrosa: cualquier palabra que pronunciara con intensidad podía volverse real, torciendo la realidad a su alrededor.
Un simple grito de “¡Largo!” podía hacer que alguien saliera volando, un “¡Destruir!” mal dirigido podría causar estragos.
Por eso, Tn había aprendido a restringir su lenguaje a lo mínimo necesario, hablando solo en palabras simples, comunicándose con gestos y expresiones.
Weiss había oído rumores sobre él, pero nunca le había prestado verdadera atención…
hasta ahora.
Había algo intrigante en él.
Su poder, su misterio…
su aislamiento.
No por arrogancia ni debilidad, sino por una auténtica necesidad de proteger a los demás de sí mismo.
Eso lo hacía diferente de los demás estudiantes.
No era como Jaune, que solo era un tonto con grandes sueños.
Tn era alguien con un potencial real, alguien que solo necesitaba dirección.
Alguien que solo ella podría comprender.
—Interesante… —susurró para sí misma, sin apartar la vista de él.
Desde ese día, Weiss empezó a observarlo con más frecuencia.
Se fijaba en la manera en que evitaba el contacto visual, cómo siempre mantenía la distancia justa para no causar un accidente, cómo sus ojos parecían analizar cada palabra antes de pronunciarla con extrema cautela.
Era casi…
perfecto.
No hablaba de más, no hacía preguntas innecesarias, no la molestaba con propuestas absurdas como ese torpe de Arc.
Y, lo más importante…
Aún no tenía a nadie.
Weiss sonrió para sí misma.
Eso significaba que podía ser suya.
Weiss suspiró mientras observaba a su equipo desde el otro extremo de la habitación.
Ruby, Yang y Blake.
No es que las odiara, pero la simple idea de pasar cuatro años atrapada con ellas le resultaba agotadora.
Afortunadamente, los equipos podían dividirse al final de la academia.
Ese pensamiento le daba un pequeño consuelo.
Sabía que su destino no estaba atado para siempre a las ocurrencias infantiles de Ruby, la actitud despreocupada de Yang o la misteriosa frialdad de Blake.
Eventualmente, podría forjar su propio camino sin tener que cargar con ellas.
Pero por ahora, tenía otro asunto en el que concentrarse.
Tn.
Weiss entrecerró los ojos mientras lo observaba desde su lugar.
Como siempre, se mantenía en su propio espacio, evitando interacciones innecesarias.
Era una presencia silenciosa pero notable.
Su simple existencia generaba un aura de misterio, de peligro contenido.
Y Weiss se había dado cuenta de algo interesante.
Podía usarlo a su favor.
No era un secreto que Jaune Arc la fastidiaba con sus intentos patéticos de coqueteo.
Y él no era el único; otros estudiantes también habían intentado acercarse a ella con insinuaciones absurdas.
Como si de verdad creyeran que la heredera de la familia Schnee tenía tiempo para algo tan trivial como el romance.
Pero si parecía que ya tenía a alguien… Una idea comenzó a tomar forma en su mente.
Si mostraba interés en Tn, si lo hacía parecer su acompañante… eso alejaría a los demás pretendientes.
Nadie se metería con el estudiante que podria arrancarte la piel con unas palabras.
Era una solución elegante y efectiva.
Y además, no era como si Tn pudiera rechazarla.
No porque no tuviera voluntad propia, sino porque… bueno, no hablaba mucho.
Era perfecto.
No haría preguntas molestas, no intentaría sobrepasarse y, sobre todo, no causaría problemas.
Un plan comenzó a formarse en su cabeza.
Weiss se puso de pie con gracia y caminó hacia él.
Varios estudiantes la miraron, sorprendidos de verla acercarse a alguien como Tn, pero ella los ignoró.
—Tn —dijo con su tono usualmente elegante, llamando su atención.
El chico levantó la vista, sus ojos analíticos posándose en ella.
—… ¿Sí?
Weiss sonrió suavemente.
—He estado observándote.
Tienes un talento increíble, pero siento que muchos aquí no lo aprecian como se debe.
Tn ladeó la cabeza, claramente intrigado.
—No hablas mucho, y entiendo por qué.
Tu semblanza es poderosa, pero también peligrosa si no se usa correctamente.
Tn asintió en silencio.
Weiss aprovechó la oportunidad.
—¿No te gustaría tener a alguien que te ayude a… integrarte mejor?
Alguien que entienda tu potencial y pueda asegurarse de que los demás también lo respeten.
Tn la miró fijamente.
Weiss sintió un leve escalofrío ante su mirada penetrante, pero no dejó que eso la afectara.
—… ¿Por ……..qué?
—preguntó simplemente lo susurro bajo…….si su semblanza se activara.
Weiss sonrió de nuevo.
—Porque creo que podemos beneficiarnos mutuamente.
Ella extendió la mano, esperando su respuesta.
Por un momento, Tn dudó.
Luego, con un movimiento lento pero decidido, estrechó su mano.
Weiss sintió una extraña satisfacción al ver cómo su plan comenzaba a tomar forma.
Ahora, todos verían que él le pertenecía.
El comedor de la academia Beacon estaba lleno de conversaciones y ruido, pero en cuestión de segundos, todo quedó en completo silencio.
El motivo: Weiss Schnee, la orgullosa y fría heredera de la familia Schnee, acababa de inclinarse ligeramente y plantar un suave beso en la mejilla de Tn, el “Labios Malditos”.
El aire pareció detenerse.
Los estudiantes más cercanos se quedaron con la boca abierta.
Algunos incluso soltaron sus bandejas al suelo.
Nadie, absolutamente nadie, se esperaba semejante acción de la perfeccionista e inaccesible Weiss.
Pero el más sorprendido de todos era Tn.
Sus ojos se abrieron como platos y, en un acto reflejo, llevó ambas manos a su boca, como si temiera que alguna palabra pudiera escaparse en ese instante de desconcierto.
El silencio en la sala se rompió con murmullos y susurros.
—¿La Reina de Hielo… besó a Labios Malditos?
—No puede ser.
¡Debe ser una broma!
—¡¿Desde cuándo Weiss se interesa en alguien?!
-!Yaaayyyyy que vivan los novios!!!!!
Tn sintió cómo el calor subía a su rostro.
No porque se sintiera avergonzado por el beso, sino porque la presión de tantas miradas y expectativas lo estaba asfixiando.
Su semblanza era demasiado peligrosa, y ahora todos lo observaban como si algo grande estuviera pasando.
Intentó alejarse, pero entonces sintió una mano delicada aferrarse a su muñeca.
—¿A dónde crees que vas?
—la voz de Weiss, suave pero con un matiz de firmeza, lo detuvo en seco.
Tn volvió la mirada hacia ella, todavía desconcertado.
Weiss lo observaba con una expresión serena y elegante, pero en sus ojos brillaba algo más profundo.
Determinación.
Posesión.
Se inclinó levemente hacia él, lo suficiente para que solo él pudiera escuchar sus siguientes palabras.
—A partir de ahora, eres mi novio.
El corazón de Tn dio un vuelco.
Su cuerpo entero se tensó.
¿Había escuchado bien?
¿Había entendido correctamente?
Conocía los rumores sobre Weiss Schnee: orgullosa, calculadora, obsesionada con la perfección, una perra insufrible.
No era alguien que hiciera este tipo de declaraciones a la ligera.
Entonces… esto era real.
Tn sintió su garganta seca.
Si intentaba decir algo, podía ser peligroso.
Pero su mente estaba llena de preguntas.
¿Por qué él?
¿Por qué ahora?
Pero antes de que pudiera siquiera reaccionar, Weiss entrelazó su brazo con el suyo y se giró hacia la multitud con una leve sonrisa de satisfacción.
—¿Hay algún problema?
—preguntó con tono de autoridad.
Todos los que los rodeaban se quedaron en silencio.
Nadie quería desafiarla.
Jaune Arc, que había sido testigo de todo, sintió un nudo en el estómago.
No solo había sido rechazado una y otra vez, sino que ahora Weiss, la chica que había estado persiguiendo durante meses, acababa de hacer público su romance con otro chico.
—No… no puede ser… —murmuró para sí mismo.
Tn sintió que su mundo daba un giro inesperado.
No sabía qué estaba pasando exactamente, pero algo dentro de él le decía que su vida estaba a punto de cambiar drásticamente.
Y cuando volvió a mirar a Weiss, vio en su sonrisa un matiz que nunca antes había notado.
Una sonrisa de victoria.
Weiss caminaba con pasos elegantes por los pasillos de Beacon, manteniendo su porte impecable… al menos en apariencia.
Por dentro, su corazón latía con una intensidad que jamás había experimentado.
¿Acababa de hacer eso realmente?
Sí.
¿Realmente había besado a Tn frente a todos y lo había proclamado como su novio?
Sí.
De repente, su respiración se volvió errática, y sus mejillas, que usualmente mantenían una palidez elegante, adquirieron un tono rojo intenso.
Su pecho subía y bajaba rápidamente, y un leve vapor escapó de sus labios en jadeos cortos.
¡Esto era ridículo!
¡No era así como debía sentirse la heredera de la familia Schnee!
Se suponía que esto era solo una estrategia.
Un movimiento calculado para alejar a los tontos pretendientes y asegurarse de que nadie volviera a molestarla con insinuaciones absurdas.
Ese era el plan.
Pero entonces, ¿por qué sentía un extraño calor recorriendo todo su cuerpo?
¿Por qué sus manos temblaban un poco?
¿Por qué se sentía tan… emocionada?
Se detuvo abruptamente en medio del pasillo, tratando de calmarse.
Tn, quien la había seguido sin pronunciar una sola palabra, se quedó a unos pasos de ella, observándola con una mezcla de confusión y cautela.
Era difícil leer su expresión, pero estaba claro que aún estaba procesando lo que había sucedido en el comedor.
Weiss inhaló hondo y, sin voltear a verlo, habló con su tono más autoritario.
—Déjame sola.
Tn parpadeó, pero no cuestionó su orden.
Simplemente asintió levemente y, sin hacer ruido, se giró para marcharse.
Weiss cerró los ojos por un momento y dejó escapar un suspiro tembloroso.
Guapo.
Obediente.
Callado.
Un leve escalofrío recorrió su espalda.
Era perfecto.
Cualquier otro chico habría intentado cuestionarla.
Habría hecho preguntas, habría tratado de “aclarar” la situación.
Pero no Tn.
Él no dijo nada.
No intentó desafiarla ni incomodarla con dudas innecesarias.
Solo obedeció.
Weiss se mordió el labio y sintió cómo su respiración se agitaba un poco de nuevo.
Sí.
Esto funcionaría.
Tn era la solución perfecta.
Él no solo la ayudaría a deshacerse de los idiotas que la molestaban.
También le pertenecía ahora.
Y ella se aseguraría de que nadie más se acercara a él.
Jamás.
Weiss cerró la puerta de su habitación con un suspiro, tratando de recuperar la compostura.
Demasiado.
Todo había pasado demasiado rápido.
Se sentó en su escritorio y abrió un libro de estrategia avanzada de combate, obligándose a concentrarse.
Si mantenía su mente ocupada, no pensaría en el calor en sus mejillas ni en la forma en que su corazón aún latía más fuerte de lo normal.
Pero su intento de paz duró exactamente quince segundos.
¡BAM!
La puerta fue derribada de una patada y, como un huracán, Yang Xiao Long entró a la habitación con su rostro en lo increíble de shock y sujetando su pergamino.
—¡¿PERO QUÉ DEMONIOS FUE ESO, PRINCESA DE HIELO?!
—gritó, con una sonrisa de pura emoción y sorpresa.
Desde su rincón de la habitación, un bulto debajo de una manta se removió.
—…
demasiado ruido… —murmuró Blake, sacando solo la cabeza con el ceño fruncido.
—¡No puedes simplemente besar a “Labios Malditos” en pleno comedor y esperar que nadie hable de eso!
¡Todo el mundo está en shock!
¡Jaune parece que va a llorar!
Weiss, sin apartar la vista de su libro, simplemente pasó la página con calma.
—Yang, tu dramatismo es innecesario.
—¡¿Dramatismo?!
Weiss, ¡por el amor a Oum, besaste a un chico en frente de toda la academia!
¡Tú, la reina del hielo, la que rechaza a cualquiera que le insinúe siquiera una cita!
Blake, aún adormilada, se frotó los ojos y murmuró: —… ¿Puedes bajar la voz, Yang?
Estoy tratando de dormir… —¡No, Blake!
¡Esto es importante!
¡Nuestra Weiss tiene novio!
Blake parpadeó lentamente y se acomodó mejor en la cama.
—… Felicidades… —susurró antes de volver a cubrirse con la manta.
Yang la miró, frustrada.
—¡¿En serio?!
¿Eso es todo lo que dices?
—Yang —interrumpió Weiss, ahora sí dirigiéndole una mirada fría—.
No me interesa esta conversación.
La sonrisa de Yang se torció en una expresión burlona.
—Ohh, no, no, no.
No vas a deshacerte de mí tan fácil.
¡Quiero saber todo!
¿Desde cuándo te gusta Tn?
¿Cómo pasó esto?
¡Dame detalles!
Weiss cerró el libro de golpe y se levantó con elegancia.
—No tengo por qué explicarte nada.
—¡Oh, claro que sí!
—Yang cruzó los brazos con una sonrisa de satisfacción—.
No tienes idea de lo rápido que Ruby va a enterarse de esto, ¿verdad?
Y si crees que yo hago preguntas… prepárate para el interrogatorio Schnee-Rose.
Weiss sintió un ligero tic en la ceja, pero no mostró más reacción.
—Haz lo que quieras.
Ahora, sal de mi habitación.
Yang sonrió aún más.
—Así que te pones a la defensiva.
¡Eso significa que sí sientes algo por él!
—Yang.
—¡Ahh, nuestra Weiss está creciendo!
Weiss simplemente la empujó fuera de la habitación y cerró la puerta con llave.
Se permitió un suspiro profundo y volvió a su escritorio, intentando ignorar la realidad caótica que la rodeaba.
Pero la verdad era que, aunque lo negara, su mente no podía dejar de pensar en cierto chico de cabello oscuro y mirada profunda… En otro extremo de la academia… Tn caminaba con pasos lentos, alejándose lo más posible del edificio principal.
Sus pensamientos eran un caos.
¿Qué diablos había pasado?
En cuestión de minutos, su vida había cambiado de una manera que jamás imaginó.
Siempre había mantenido su distancia con los demás, siempre había tenido que controlarse.
Sus padres lo entrenaron para eso sus emociones eran un arma, y si no las dominaba, su Semblanza podía lastimar a cualquiera.
Así que lo había hecho.
Lo había logrado.
No sentir.
No reaccionar.
No hablar demasiado.
Pero ahora… esto.
La sensación de los labios de Weiss en su mejilla aún persistía en su piel.
No sabía qué significaba eso para ella, pero para él… era peligroso.
Porque aunque intentaba tragarse sus emociones, aunque se decía a sí mismo que no debía sentir nada… Por primera vez en mucho tiempo, algo dentro de él estaba a punto de desbordarse.
(y no, no pondre suculencia porque como dije solo quería yanderes pero como mi método será capítulos para darles desarrollo.
Ejemplo Nitocris ya empezó a mostrar mas dependencia de tn, osea que para el capitulo dos tendremos un avance en su emoción y obsesión.
Esto lo hago porque ya es aburrido ver lo mismo waifu loca yandere que secuestra, abusa y tiene hijas con el prota y fin……..Eso ya cansa asi que pense en este metodo darles sentimientos alocados poco a poco.)
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