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Waifu yandere(Collection) - Capítulo 159

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  4. Capítulo 159 - 159 Medea part 2 fgo
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159: Medea part 2 (fgo) 159: Medea part 2 (fgo) Advertencia ⚠️ ⚠️ Futuro contenido para mayores 18 leer bajo su propio criterio Advertencia contenido grafico de violencia y Advertencia ⚠️ temas cuestionables y sensibles se sugiere que si no es de su agrado salga de aquí y de paso aclaro que personajes o imágenes no me pertenecen crédito a sus autores.

Agrego personajes no me pertenecen.

Imágenes y personajes no me pertenece crédito a sus autores.

Advertencia este capítulo contiene escenas para mayores y lenguaje bulgar están advertidos.

_________________________________________________________________________ El Argo avanzaba majestuoso hacia la isla de la Cólquide, sus velas hinchadas por el viento y su quilla cortando el mar con precisión casi divina.

Jasón, erguido en la proa, mantenía la vista fija en el horizonte.

Su mente bullía con pensamientos de Yolco, de su trono perdido y de su tío Pelias.

Para recuperar lo que era suyo por derecho, debía conseguir el Vellocino de Oro, custodiado por el mismísimo Rey Eetes.

Sabía que aunque tuviera a su lado a los más grandes héroes de la Hélade, el rey no pondría a prueba a toda la tripulación, sino solo a él.

El destino de su misión descansaba en su propia habilidad.

Con un suspiro hondo, se dijo a sí mismo.

—Resolveré eso cuando lleguemos.

No antes.

El tiempo de las dudas no es ahora.

.

.

Sin saberlo, en ese mismo reino, la noticia del compromiso del héroe Tn con la princesa Medea corría como fuego entre la gente.

El hombre que había derrotado al monstruo del mar era ahora el prometido de la hija del rey.

Una unión celebrada en cada esquina, en cada taberna, en cada plegaria de agradecimiento.

Cuando el Argo tocó puerto, los habitantes de la Cólquide se arremolinaron en la costa, sorprendidos por la llegada de un barco tan colosal y adornado con figuras heroicas.

Conforme dictaba la cortesía impuesta por los dioses, los recién llegados fueron recibidos con honores.

Las trompetas resonaron y flores fueron lanzadas al mar para bendecir a los visitantes.

De inmediato, los heraldos corrieron hacia el palacio y avisaron al rey Eetes.

El monarca, orgulloso pero siempre celoso de sus tesoros, se apresuró a salir con su comitiva.

Mientras tanto, Jasón y sus compañeros avanzaban por las calles, seguidos por la multitud curiosa.

—Sonríe, Jasón, sonríe más,-murmuró Orfeo con una media risa mientras pulsaba las cuerdas de su lira.

-La gente siempre confía más en un héroe que sonríe.-.

—Bah, qué desperdicio,-gruñó Hércules, caminando detrás con los brazos cruzados.

-Tanta sonrisa no llena el estómago ni aplasta monstruos-.

El heroe aunque era amigo cercano a su capitan, no tenia mucha alegría en esos días.

Otro presagio de la desgraciada de Hera.

—Al menos no está gritando como un idiota- bufó Atalanta, con gesto hastiado.

-Ya llama suficiente la atención con solo estar aquí.

Jasón solo levantó una mano en dirección a la gente y siguió caminando, su carisma natural brillando a cada paso.

Sus ojos, sin embargo, observaban cada detalle con cautela: las murallas, las torres, los guardias.

Finalmente, el propio rey Eetes apareció a lo lejos, acompañado de sacerdotes, cortesanos y soldados.

Su túnica púrpura ondeaba con dignidad, y su corona de oro brillaba bajo el sol.

—Bienvenidos seáis, héroes del Argo,- exclamó el rey con voz poderosa.

Se inclino apenas mostrando cortesia a los heroes-Soy Eetes, rey de la Cólquide, y os extiendo mi hospitalidad.

Nuestro reino honra las leyes de Zeus, y por ello os recibo como amigos.

Bastante malo seria tener a los Dioses de enemigos.

Jasón dio un paso al frente, inclinando la cabeza con respeto, pero mostrando la sonrisa que había practicado tantas veces en su camino.

—Majestad Eetes, es un honor al fin contemplar vuestro reino.

Soy Jasón, hijo de Esón, y estos son mis compañeros, los Argonautas, enviados por el destino y guiados por la voluntad de los dioses.

Agradezco vuestra generosidad en recibirnos.

Eetes lo miró fijamente, evaluando al joven con ojos fríos pero corteses.

Tras un silencio calculado, asintió.

—Entonces, Jasón, hijo de Esón, permitid que mi palacio os acoja esta noche.

Allí os será ofrecido un banquete digno de héroes, y podremos hablar con calma de lo que buscáis en mi reino.

La multitud vitoreó, y los Argonautas intercambiaron miradas.

Hércules solo murmuró un “Por fin, comida decente”, mientras Orfeo reía suavemente al ritmo de su lira.

El destino comenzaba a tejer su red en Cólquide, aunque ni Jasón ni Eetes aún lo sabían.

Al ser invitados del Rey, todo el grupo avanzó hacia el palacio de Eetes, un edificio imponente de mármol blanco y columnas talladas con figuras de dragones y héroes antiguos.

Los cocineros del palacio, alertados por la llegada de tan distinguidos visitantes, ya se apresuraban a preparar un banquete de carnes asadas, vinos dulces y especias traídas desde las costas más lejanas.

La noticia de la visita llegó incluso hasta los aposentos de Medea, que en ese momento se hallaba indispuesta, descansando junto a su querido Tn tras una noche de pasión intensa.

La seda púrpura de su cama aún cubría sus cuerpos entrelazados, y el perfume de incienso y flores impregnaba la habitación.

Una de las sirvientas entró con pasos tímidos, sonrojada y evitando mirar directamente a los dos.

—“Princesa Medea…” murmuró, inclinando la cabeza.

“Los Argonautas han arribado.

El Rey pide vuestra presencia… y la del joven héroe.”.

Medea, con un ligero gemido de cansancio, se removió bajo las sábanas y miró a la sirvienta con los ojos entrecerrados.

Luego suspiró suavemente.

—“Diles que bajaremos en unos minutos…” respondió, acariciando con pereza el pecho de Tn antes de apartarse de él.

La sirvienta asintió apresurada y se retiró, cerrando las puertas tras de sí con evidente nerviosismo.

(Suculencia advertenciaaaaa).

-Mmmm~ creo que se fue-.Ella acaricio a su amado esperando a que despertara.-Tn~ te gustaria el placer de tu amada, de nuevo.

Tn apenas fue despertando cuando noto a la hermosa mujer uq compartia cama con el.

La seda purpura caia sobre ella, sus ojos mirandolo con el mismo fuego de anoche y sus pechos redondos y perfectos.

Medea rió entre dientes mientras te miraba, capaz de ver la confusión en su rostro.

-No hay necesidad de esa mirada.

Quería ver si mi amante estaba dispuesto a Ahh~ mas placer.

Es una de las cosas que mejor se me dan, después de todo.-.

Se pasó la lengua por los labios morados mientras chasqueaba los dedos, haciendo que la puerta de su habitación se cerrara de nuevo.

Pero antes de que Tn pudiera moverse, Medea se levantó de la cama y empezó a subirse de nuevo encima de el.

Se tomó su tiempo con cada caricia que daba, casi balanceando las caderas mientras se restregaba en el.

Pero cuando la hechicera de labios morados finalmente estuvo lo suficientemente cerca como para poder tocarle los labios, se detuvo.

Medea se detuvo en seco y le miró a los ojos, sus ojos morados casi brillando bajo la sombra de la seda que llevaba.

-Perdóname si estás dispuesto a hacerlo, amor.

Pero simplemente quería llamar tu atención de una forma u otra.

Y cuando vi lo emocionado que estabas por lo de anoche, supe que no sería capaz de conseguir mas por medios normales-.

Medea sonrió con suficiencia mientras se inclinaba hacia Tn, apoyando la barbilla en su hombro y susurrándote al oído.

-Pero ahora que estás aquí, ¿por qué no me dejas intentar ganarme ese amor?

Te prometo que lo disfrutarás.- No esperó su respuesta antes de arrodillarse y colocarse a la altura de su entrepierna, su mano rozando inmediatamente su miembro a través de la seda que llevaba puesta.

-La mayoría de los hombres no merecerian mi atención.

Pero si mi Amor es lo suficientemente bueno para mi… Bueno, debe ser alguien que valga la pena.

Y ciertamente espero ser alguien que valga la pena el suyo.

-.

-M-medea el Rey nos espera Mmm~.

Quería decirle que parara, decirle a Medea que se pusiera de pie para poder ir al banquete y poder seguir con su codigo decortesia.

Pero se encontraba incapaz de decir nada cuando ella tiró de sus sedas, haciendo que su polla semidura se liberara y casi le diera una bofetada en la cara.

¿Qué podía decir ahora para detener a una mujer que claramente sabía lo que quería e iba a hacer lo que fuera necesario para conseguirlo?

Si la rechazaba ahora, probablemente solo iba a hacer todo esto de nuevo para poder…

Antes de que pudiera terminar su pensamiento, Medea envolvió sus dedos alrededor de la base de su eje, haciendo todo lo posible por mantenerlo apuntando a su cara.

Justo antes de tomar la cabeza de tu polla en su boca, no queriendo perder un momento en obtener lo que quería de el.

Sus labios morados se curvaron en una sonrisa cuando comenzó a chupar su eje, tomando más en su boca e incluso en su garganta mientras bajaba hacia la base.

Pero no se detuvo allí.

Una vez que bajó a la base de su eje, Tn la vio como llevaba su mano libre a la parte superior de su cabeza y se quitaba la seda para que finalmente pudiera ver todo su rostro y cabello.

Slurrppppps lurrppppppp slurppppppp.

Inmediatamente, la mirada de deseo y lujuria que vio en ella dejó claro cómo se sentía y qué quería.

Y esa mirada fue suficiente para ponerle duro en su boca; el claro deseo de hacerte suyo le excitaba fácilmente.

Cuando estuvo satisfecha con sentirte más duro en su boca, Medea comenzó a acercar su cabeza a su punta.

Su lengua recorrió la parte inferior de su pene mientras se tomaba su tiempo, asegurándose de provocarle como podía antes de separar sus labios de su miembro.

Medea se tomó un momento para admirar su miembro ahora que estaba tan rígido como iba a estar, una respiración profunda la llenó mientras bajaba la cabeza, accidentalmente tomando su presemen en el proceso.

-Un aroma pesado…

un grosor maravilloso…

Una longitud que deja un poco que desear ahhhh pero que aún tiene una sensación fantástica slurrppppp-.

Arrastró su lengua por sus labios mientras comenzaba a acariciar su mano de arriba a abajo a lo largo de su miembro, manchando su lápiz labial púrpura a lo largo de su piel en el proceso.

-Parece que te he dejado una pequeña marca.

Tendré que limpiarla antes de enviarte lejos.

No querría que nadie más descubriera que su preciado heroe está permitiendo que su mujer antes de la boda toque su polla – .

La lanzadora no te dio la oportunidad de decir nada antes de envolver sus labios alrededor de su miembro una vez más, llevándolo hasta la base en un movimiento rápido.

Cuando se sentó en su lugar con su miembro llegando a su garganta, la lengua de Medea comenzó a bailar alrededor de su miembro.

Al principio, era un movimiento sencillo y fácil, yendo de un lado a otro y comenzando a enroscarse alrededor de su miembro.

Sin embargo, una vez que encontró el ritmo, Medea comenzó a subir de nuevo hacia la punta de tu miembro, moviendo la cabeza de arriba abajo a lo largo de su pene.

slurrpppp slurrppppp slurrppppppp.

Mientras le atendía y se esforzaba por hacerle correr, Tn se preguntaba si lo hacía por el calor del momento o si solo era una mujer que quería que le diera la atención que no recibió en dias.

No sabía cuáles eran sus motivos, y al mirarla a los ojos, con un brillo intenso, presentiste que era justo lo que quería.

Sobre todo cuando se acercó a la punta de su miembro y usó su lengua a la perfección para llevarle al borde del orgasmo, jugueteando con su glande y haciéndote querer correrte en su boca.

Sin embargo, antes de darle la oportunidad de alcanzar el clímax de su placer, Medea se apartó de su miembro y le miró a los ojos.

-No me digas que ya piensas correrte, Amor.

No pensé que un hombre de tu calibre sucumbiría tan fácilmente~.

Por supuesto, mientras hablaba, la mujer de labios morados parecía contenta.

Y abrió la boca sin decir una palabra más, acariciando rápida y ansiosamente su miembro manchado de lápiz labial en su cara.

Quería que se corriera para ella.

En ese preciso instante, sin hacerla esperar.

Y no iba a parar hasta que lo hiciera.

Por suerte para ella, la mirada de deseo y necesidad en sus ojos fue suficiente para llevarle al límite mientras le masturbaba.

Y felizmente se corria en su mano y en su rostro como ella deseaba.

Observo con la respiración contenida cómo la mayor parte de su semen aterrizaba en su boca y alrededor de sus labios, parte en sus mejillas y sobre sus ojos.

Pero su mano continuó moviéndose a lo largo de su polla, tratando de escurrirla mientras bajaba la cabeza para tomar la última gota de su semen que goteaba de su eje en su boca.

La lengua de Medea comenzó a moverse en el semen que le había dado, un gemido bajo pero feliz retumbó en su garganta.

Era evidente que estaba disfrutando tanto del sabor como de la sensación de su semen en su lengua.

Sin embargo, un brillo distintivo comenzó a rodear su cuerpo por un momento.

El mismo brillo que había visto rodear a otros Sirvientes cuando usaban una de sus habilidades.

Y la lengua de Medea inmediatamente comenzó a moverse mucho más rápido que hace un momento, como si estuviera canturreando en silencio mientras experimentaba el sabor de su semen.

Después de un momento de montarle este pequeño espectáculo, Medea cerró la boca y tragó cada gota de su semilla con la que la había llenado.

Sus labios morados se curvaron en una brillante sonrisa mientras miraba tu eje aún duro.

Una risita silenciosa y excitada retumbó en su garganta mientras ladeaba la cabeza.

-Parece que no pude limpiarte completamente la polla, Amor.

De hecho, parece que hice un desastre aún mayor.

Pero recibí un regalo tan delicioso por mis esfuerzos.-.

Sus ojos morados vagaron lentamente por tu cuerpo hasta que se encontró con tu mirada, su sonrisa creciendo por un momento mientras arrastraba su lengua por sus labios cubiertos de semen.

-Si mi Amor no tiene nada más que hacer por el resto del día, ¿qué dices si sigo tratando de limpiar tu eje?

No puedo pensar en una razón por la que tendrías un problema con eso.- Los ojos de Medea parecieron brillar mientras volvía su atención a su eje, sus labios depositando un suave y afectuoso beso contra su punta.

Además, parece que aún no has terminado.

Así que, en lugar de decir nada, la agarra por ambos lados de la cabeza y la atrajo hacia su miembro.

Y le encontro con un gemido ansioso y feliz que brotó de sus labios mientras ella comenzaba a chuparle la polla una vez más, su lengua poniéndose rápidamente a trabajar en complacerte una vez más..

.

.

.

Pasados varios minutos, Medea salió finalmente de la habitación tomada del brazo de Tn, abrazada de su hombro con una sonrisa satisfecha, la de una mujer que ya no dudaba de su destino.

Se veía más feliz que nunca, caminando a su lado como una doncella enamorada que por fin había asegurado su vida.

Ambos llegaron al gran salón justo cuando los esclavos comenzaban a servir el banquete.

Las mesas se hallaban cubiertas de copas de oro, bandejas de frutas exóticas y vasijas llenas de vino espumoso.

Jasón parecía conversar con el Rey Eetes en tono cortés, mientras Hércules devoraba sin recato los platos que ya habían puesto delante de él.

Orfeo, en contraste, acariciaba suavemente su lira, llenando el ambiente de una música delicada que envolvía la velada en un aire casi mágico.

El Rey Eetes, al ver entrar a Medea y Tn, levantó la mano con orgullo.

—¡Ah!

Aquí está mi hija, la joya de la Cólquide… y con ella, nuestro héroe.

El joven que venció al monstruo del mar con su valor y sus manos.

Medea inclinó apenas la cabeza, pero sus ojos brillaban con orgullo al escuchar la alabanza hacia Tn.

Tomando su copa de vino, se permitió murmurar en voz baja para él.

—¿Escuchas?

Ya todos te ven como lo que eres.

Mi héroe.

Tn rió suavemente, encogiéndose de hombros.

—Héroe, dice je… yo solo hice lo que debía.

Y sobreviví de milagro.Y seguire agardecido por tu curazion querida~.

—Tonto…-susurró Medea, apoyando la frente en su hombro.

-Eso no le importa a nadie más que a mí.

Para el mundo entero ya eres invencible.

Al otro extremo de la mesa, Jasón observaba la escena con interés.

Su sonrisa era cortés, pero en sus ojos se escondía una chispa calculadora cais pareciera que una idea se poso en su ecentrica cabeza.

—Vaya fortuna, majestad,-comentó dirigiéndose al rey.

-No solo ha vencido a un monstruo temible, sino que ahora será su yerno.

Digno premio para quien derrama sangre por la gloria de su reino.

—Así es, Jasón,- respondió el Rey con voz solemne, aunque con un dejo de vanidad.

-En la Cólquide sabemos reconocer el valor.

Un hombre que arriesga la vida por mi pueblo merece ser llamado familia.

Heracles, con la boca llena de carne, gruñó sin levantar la vista de su plato.

—Hmph… no cualquiera puede hacer eso.

Se ve más frágil que un pescador… y aun así mató a la bestia.

Tal vez tenga más agallas de lo que parece.

Tomo un pedazo de an del plato de Atalanta y a cazadora solo le siseo por eso tratando de levantarse pero la diferencia en estatura era notable.

Orfeo, sin interrumpir la melodía, sonrió y dijo suavemente—O tal vez los dioses mismos guiaron su mano.

Hay tantos misterios amigo mio, no podemos subestimar el merito humano.

Atalanta bufó, cruzando los brazos al no poder recuperar su pan.

—“Sea como sea, demasiada atención para alguien que apenas empuña una espada.

No todos merecen tanto ruido-.

Tomo una fruta la cual tambein se le quito por parte del heroe junto a ella y Heracles seguia comiendo.

………………

La música, el vino y las palabras se mezclaban, y aunque el banquete apenas comenzaba, las primeras tensiones ya se dibujaban bajo la superficie.

Medea, aferrada a Tn con una expresión feliz, no parecía notarlo, pero los héroes del Argo ya empezaban a medirlo con sus miradas.

Atalanta tomó otra fruta, con la paciencia al límite, pero una vez más la mano enorme de Heracles apareció de la nada y se la arrebató.

El héroe ni siquiera se molestaba en mirar lo que hacía, como si su instinto estuviera fijado únicamente en devorar cuanto pudiera.

Tras el tercer robo de comida, la cazadora golpeó la mesa y se levantó con furia.

—“¡Suficiente, animal!” gritó, lanzándose hacia él.

“ROOOOOAAARRGGGHHGHHGHG”.

Un rugido o lo que paresio mas un maullido salio de la garganta de la cazadora.

Pero sus intentos de mover a Heracles eran inútiles.

El semidiós apenas se encogió de hombros y siguió comiendo, indiferente a sus quejas.

Los gemelos, Cástor y Pólux, simplemente ignoraron la escena; la segunda con gesto de aburrimiento, y el primero riendo bajo su aliento mientras llenaba otra copa de vino.

Mientras tanto, Jasón había encontrado el momento perfecto para su táctica.

Conversaba con el rey Eetes con una sonrisa encantadora, ordenando a los sirvientes que trajeran más y más vino, confiando en que la embriaguez ablandaría el corazón del monarca.

—Majestad, que los dioses le colmen de gracia,-decía Jason, levantando la copa con cortesía.

-No hay reino que nos haya recibido con tanta hospitalidad.

Y no hay hombre más digno que usted para custodiar tan gloriosa reliquia.

El rey, ya con las mejillas encendidas por el alcohol, sonrió satisfecho ante la adulación, pero en cuanto escuchó las siguientes palabras, su expresión cambió.

—Decidme, noble Eetes… ¿qué hay del Vellocino de Oro?

Se dice que es la mayor bendición que los dioses han entregado a los hombres.

¿No es acaso la misión de un rey compartir tal bendición con quienes la buscan en nombre de la justicia?

El salón se silenció.

Los músicos bajaron el ritmo y hasta Heracles detuvo un segundo su banquete.

Eetes apoyó la copa con fuerza sobre la mesa, y el eco metálico recorrió el lugar.

Sus ojos se clavaron en Jason, penetrantes incluso a través del velo de la borrachera.

—El Vellocino no es un simple trofeo para adornar los hombros de un aventurero,-respondió con voz grave un leve flujo de mana salia del Rey.

Era viejo, si, pero aun tenia la autoridad y poder como para respaldar el trono.

“Me fue confiado por el mismísimo Frixo.

Es mi deber custodiarlo, pues es una reliquia sagrada que ata la voluntad de los dioses a este reino.

No puedo entregarlo así como así.

El animal dorado que habia salvado al heroe y que honro con un sacrificio al propio Zeus.

Jason, aunque mantenía la sonrisa, sintió un sudor frío recorrerle la espalda.

Sabía que aquel no sería un intercambio sencillo.

El Rey continuó, alzando un dedo como si dictara sentencia.

—Sin embargo… los dioses gustan de las pruebas.

Y yo también.

Escucha, Jason, hijo de Esón: solo si tú, y solo tú, cumples con los desafíos que pondré ante ti… consideraré entregarte el Vellocino.

Los héroes del Argo se miraron entre sí, tensos.

Medea, que estaba junto a Tn, entrelazó su mano con la de él, como si temiera lo que estaba por venir.

Tn pensaba que esto podria salir mal, habian tantos heroes reunidos y anque confiaba lo bastante para luchar con un par de ellos.

El propio Heracles era una categoria aun mayor.

Eetes enumeró, con la solemnidad de quien revela un decreto divino.

—Primero, deberás domar y arar un campo con los toros de bronce.

Criaturas forjadas por Hefesto, que lanzan fuego por la boca y cuyos pasos queman la tierra misma.

Un murmullo recorrió el salón.

Jason mantuvo su porte, pero tragó saliva con dificultad.

—Segundo,”-continuó el Rey, -sembrarás dientes de dragón en ese campo.

De ellos brotarán guerreros de hierro, nacidos para la batalla.

Tendrás que enfrentarlos y vencerlos hasta que ninguno quede en pie.

Jason apretó los puños debajo de la mesa, esforzándose por mantener su sonrisa tranquila.

—Y tercero… deberás reclamar el Vellocino de las fauces del dragón que duerme en el bosque sagrado.

Una bestia inmortal, cuyo sueño es más temible que la vigilia de mil ejércitos.

El Rey Eetes se recostó en su trono, satisfecho, observando a Jason con el aire de un juez que ya dictó la condena.

Jason inclinó la cabeza, ocultando el temblor en sus labios.

—Acepto, majestad… pues un héroe no es digno si no enfrenta lo imposible.

La sala estalló en murmullos y aplausos.

Los héroes se tensaron, algunos incrédulos ante la arrogancia de Jason, otros excitados por la magnitud de la empresa.

Mientras tanto, Medea observaba a Jason con ojos oscuros.

Sus dedos se cerraron con fuerza sobre la mano de Tn, y en su mente comenzó a tomar forma un dilema: ¿sería posible que los dioses jugaran con su destino una vez más?

______________________________.

(Se viene la parte de la historia que a mas de uno no les va a gustar………pero tendra esencia……y bastante de mitologia asi que agradezcan :v estan aprendiendo aqui…XD).

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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