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Waifu yandere(Collection) - Capítulo 168

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  4. Capítulo 168 - 168 Melissa shield bnha
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168: Melissa shield bnha 168: Melissa shield bnha Tn.

Quirk: Barreras.

Nombre de Heroe: Havard “Alto protector”.

Nacionalidad: Francia.

Llegada a Japón.

_____________________________.

Ir a Japón nunca estuvo en sus planes.

Mirando por la ventana del avión, Tn dejó escapar un largo suspiro.

Las nubes se abrían poco a poco, revelando la inmensidad de la ciudad bajo él.—Estúpido intercambio cultural… —murmuró en francés, casi sin darse cuenta.

Recordó los últimos meses como un martirio: reuniones con profesores, explicaciones interminables sobre la importancia de las relaciones internacionales, y finalmente la noticia de que él sería el elegido.

La escuela de héroes en Francia había decidido enviar a un estudiante a Japón como parte de un convenio especial con la U.A., y en un giro cruel del destino, ese estudiante era Tn.

Dos meses forzándose a aprender japonés básico, noches enteras con libros de gramática y aplicaciones de traducción.

Todo para no quedar en ridículo en una tierra extranjera.

El avión aterrizó con un golpe seco.

Las ruedas rozaron la pista y el rugido metálico retumbó en la cabina.

Tn respiró hondo, ajustó la correa de su mochila y se preparó mentalmente para lo que venía.Al salir al área de llegadas, un hombre lo esperaba con una postura firme, vestido con un uniforme de héroe azul oscuro con detalles plateados.

No era un rostro que hubiera visto en revistas, así que supuso que no pertenecía al famoso Top 10.

El héroe levantó la mano en señal de saludo.—¡Bienvenido a Japón!

¿Eres Havard, cierto?

—preguntó en un japonés claro, aunque con un tono amable que suavizaba la formalidad.

(Nt:Nombre de heroe Havard).

Tn asintió, repasando mentalmente la frase adecuada antes de responder.—S-sí.

Soy Havard.

Es… un honor.

—su acento extranjero era evidente, pero entendible.

El héroe sonrió, satisfecho, y lo guió hacia la salida.

Afuera los esperaba un automóvil oficial, discreto pero robusto.

Una vez dentro, el vehículo comenzó a avanzar por la carretera mientras el héroe intentaba entablar conversación.

—Entonces, dime, ¿cómo es Francia?

—preguntó mientras observaba el tráfico con calma.

Tn parpadeó, buscando las palabras correctas.—Francia… está en condiciones aceptables.

No es la mejor nación.

Tenemos problemas con villanos, pero… podemos lidiar con eso.

Eso y que perdieron la torre Eiffel.

Francia nunca fue lo mismo cuando tuvieron serios problemas de poblacion y control de Quirks.

El hombre soltó una pequeña risa.—Eso suena bastante parecido a aquí.

Japón no es tan perfecto como muchos piensan.

Aun así, tenemos buenos héroes… y una juventud prometedora.

—giró un poco la cabeza para mirarlo—.

¿Y qué te parece Japón hasta ahora?

El chico se quedó pensativo unos segundos antes de responder.—Lo poco que he visto… es novedoso.

Muy diferente a casa.

—Jajaja, pues necesitas visitar más lugares.

—rió el héroe, golpeando suavemente el volante con los dedos—.

La U.A.

es solo una parte.

Japón tiene rincones que pueden sorprenderte: desde templos antiguos hasta ciudades increibles.

Y, claro, una buena cantidad de villanos sueltos.

Tn arqueó una ceja, girando el rostro hacia la ventana.—Suena… interesante.

Aunque no estaba en mis planes venir.

El héroe lo miró de reojo, divertido.—A veces las mejores historias empiezan en contra de nuestros planes, muchacho.

Quién sabe… quizá Japón te dé algo que Francia no pudo.

Tn no respondió.

Afuera, los enormes letreros luminosos de la ciudad empezaban a hacerse visibles, proyectando colores que pintaban el cristal de la ventana.

Y aunque no lo admitiría en voz alta, una pequeña chispa de curiosidad comenzaba a despertar en su interior.

..Al llegar a la U.A., Tn no pudo evitar detenerse un instante frente a la entrada principal.La academia era imponente: torres modernas, pasillos amplios y un aire solemne que hablaba de disciplina y grandeza.

No era exageración llamarla la mejor escuela de héroes de Japón.

“Es… enorme”, pensó, ajustando la mochila en su hombro.

Francia tenía sus propias instituciones prestigiosas, pero había algo distinto en aquel lugar.

Quizá eran las historias que había escuchado sobre los enfrentamientos recientes contra villanos, o la fama mundial de All Might que aún flotaba en los muros.

Un movimiento en la entrada llamó su atención.

Un pequeño ser caminaba hacia él con pasos firmes, vistiendo un elegante traje.

Era… ¿un ratón?

¿un perro?

¿tal vez un cruce extraño?Tn parpadeó incrédulo.

—… ¿Ese es el director?

—murmuró en voz baja en francés, llevándose una mano a la frente.

En su país, los cargos de mayor rango solían estar reservados para héroes con quirks increíblemente poderosos, figuras que imponían respeto inmediato.

Y allí estaba Nezu: de baja estatura, orejas puntiagudas, una sonrisa enigmática.No parecía fuerte, ni mucho menos intimidante.

“Debe ser una broma… mejor me callo, no quiero problemas el primer día.”.

Nezu levantó la mirada hacia él y alzó una pequeña pata en señal de saludo.—Bienvenido a la U.A., Havard.

¿Qué tal estuvo tu viaje?

Tn reaccionó un segundo tarde, inclinando un poco la cabeza en respeto.—Aceptable… fue largo, pero sin complicaciones.

—Me alegra escuchar eso.

—Nezu sonrió con un entusiasmo peculiar, como si ya supiera la respuesta antes de escucharla—.

Venga, camine conmigo, por favor.

Comenzaron a recorrer los pasillos de la academia.

Estudiantes pasaban de un lado a otro, algunos saludando, otros apenas disimulando su curiosidad al ver al extranjero.

—Imagino que ya le habrán explicado un poco sobre el sistema de intercambio —comentó Nezu, con un tono tranquilo.

—Un poco, sí —respondió Tn, tratando de seguir el ritmo del japonés que había aprendido.

—Perfecto.

Debido a los métodos actuales, su situación será… diferente a la de nuestros estudiantes regulares.

No compartirá habitación en el mismo piso que ellos, y sus clases tampoco serán exactamente las mismas.

Tn frunció el ceño levemente.—¿Eh?

¿No estudiaré con los demás?

Nezu negó con la cabeza, aunque sin perder la sonrisa.—No, no exactamente.

Verá, tras los últimos ataques de villanos, la seguridad es una prioridad absoluta.

No podemos arriesgarnos a que un estudiante extranjero sufra algún percance… sería un problema tanto para la U.A.

como para el gobierno japonés.

Tn parpadeó, comprendiendo al instante.—Ah… no quieren que Francia tenga razones para culparlos si algo me pasa.

Tiene sentido ahora que el heroe nuemro uno frances “Napoleonis” estaba en pleno ahuge y All-Might no parecia estar en su mejor momento.

—Justamente.

—Nezu lo miró con esos ojos pequeños y brillantes, que parecían leer más de lo que decían—.

Por ello, hemos decidido asignarlo a nuestra rama científica.

Allí estará bajo la supervisión del profesor Shield.

El nombre llamó su atención.—¿Shield?

—Sí, David Shield.

Fue compañero de All Might durante sus años en Estados Unidos.

Actualmente nos apoya en el desarrollo de soporte tecnológico.

Usted aprenderá mucho de él.

Tn se quedó en silencio unos segundos, procesando la situación.

No lo iban a exponer al peligro real, no tendría peleas diarias contra villanos ni entrenamientos tan extremos como los de 1-A o 1-B.Él era un “invitado diplomático”, un símbolo, más que un héroe en formación.

Respiró hondo y asintió.—Entiendo.

Supongo que… no tengo opción.

Nezu sonrió aún más, como si la respuesta lo hubiera divertido.—Nadie tiene opción, joven Havard.

Pero, en ocasiones, los caminos menos esperados nos llevan a descubrimientos valiosos.

Mientras continuaban el recorrido, Tn no pudo evitar pensar que aquel pequeño director, pese a su apariencia extraña, escondía algo inquietante.

Algo que no encajaba con la imagen de un simple animalito parlante.

“Este lugar… va a ser más raro de lo que imaginaba.”.

Mientras seguían caminando por los pasillos, un ruido fuerte resonó desde el ala científica.

Un destello naranja se filtró por la puerta entreabierta y, de repente, una figura salió disparada hacia el pasillo como proyectil humano.

—¡Cuidado!

—exclamó Tn.

Sin pensarlo, extendió la mano y varios hexágonos luminosos se materializaron en el aire, uniéndose en una sólida barrera de cristal azul.

El chico impactó contra el escudo con un sonido seco, rebotó y terminó en el suelo, gimiendo de dolor.

Tn frunció el ceño, manteniendo aún la barrera activa.

Entre los mechones de cabello desordenado alcanzó a notar un verde intenso.

Nezu ladeó la cabeza, sin parecer sorprendido.—Oh… joven Midoriya.

El muchacho se incorporó a duras penas, jadeando.—D-Director… lo siento mucho, no fue mi intención—.

De pronto, sus ojos se fijaron en Tn y en la barrera que empezaba a deshacerse en destellos azules.

El brillo en su mirada fue inmediato, casi infantil.—¡¿Ese es tu Quirk?!

¡Increíble!

¡Pudiste materializar una barrera con estructuras hexagonales perfectas!

¿Cómo lograste el ensamblaje tan rápido?

¿Reaccionas por reflejo o es activación consciente?

¿El material de la barrera es tangible o energético?

¡¿Cuál es el límite de su resistencia?!

Tn parpadeó, retrocediendo un paso con el ceño fruncido.—¿Eh…?

Midoriya se acercó más, gesticulando con entusiasmo, sacando una libreta de su bolsillo y garabateando esquemas frenéticos.—¡Es fascinante!

Si tu Quirk genera un patrón hexagonal, debe basarse en la eficiencia de carga y distribución de fuerza… ¡como un panal de abejas!

Eso explicaría la resistencia estructural—.

—…Mierda, me va a explotar la cabeza —susurró Tn en francés, llevándose una mano a la sien.

Nezu levantó la pata con calma.—Joven Midoriya, cálmese.

Déjelo respirar.

Izuku se congeló un segundo y cerró la libreta de golpe, sonrojado.—¡L-Lo siento!

Es que… nunca había visto un Quirk de barreras así de cerca….

Tn dejó caer la barrera por completo, observando cómo los fragmentos azules se desvanecían en el aire.—Funciona como… escudo.

Eso es todo.

No es gran cosa.

Midoriya lo miró con la boca entreabierta, casi ofendido por la simplicidad de la explicación.—¡¿Cómo que no es gran cosa?!

Poder crear un domo casi impenetrable es increíble.

La utilidad en rescates, defensa contra villanos, contención… ¡Es un Quirk muy versátil!

Antes de que Tn pudiera replicar, Nezu carraspeó.—Midoriya, explique qué fue esa explosión.

El chico bajó la mirada, rascándose la nuca.—Ehm… estaba ayudando al profesor Shield y a su sobrina con un nuevo dispositivo de soporte… y… bueno, explotó en mis manos.

Nezu suspiró, aunque con esa sonrisa suya que nunca parecía desvanecerse.—Ya veo.

Me temo que tendremos que revisar nuevamente los protocolos de seguridad en esa área.

Mientras tanto, Tn lo observaba con una mezcla de incredulidad y resignación.

“Así que este es uno de los héroes de los que tanto hablan… parece más un científico loco que un peleador.”.

Tn no era de los que juzgaba demasiado rápido a una persona, pero el chico frente a él parecía demasiado entusiasta como para ser héroe.

En Francia, casi todos los aspirantes parecían amargados o buscaban impresionar con grandeza, eligiendo nombres de antiguas figuras de poder.

No por nada el héroe número uno de su país se hacía llamar Napoleonis.

En comparación, Midoriya le resultaba extraño, un torbellino de preguntas con ojos brillantes como si fuera un niño en una feria.

Nezu interrumpió sus pensamientos con su voz serena.—Bien, continuemos.

El profesor Shield nos espera.

Siguieron su camino hasta el laboratorio.

Un fuerte olor metálico y un ligero humo impregnaban el aire.

David Shield, un hombre alto, de complexión robusta y bata de laboratorio cubierta de hollín, trataba de limpiar sus lentes con un pañuelo.

Tras él, medio escondida detrás de un escritorio, se asomaba una joven rubia de mirada azulada, observando con timidez la escena.

—L-Lo siento muchísimo, profesor Shield —balbuceaba Midoriya, inclinándose repetidamente—.

¡Yo solo quería ajustar el regulador de presión!

David soltó una risa ronca, sacudiendo la cabeza.—No, no te preocupes, muchacho.

No fue tu culpa.

Ese núcleo estaba inestable desde el principio.

Era cuestión de tiempo que explotara.

Nezu levantó la pata en señal de saludo.—Profesor Shield, aquí le traigo a nuestro nuevo estudiante de intercambio.

David se giró, sus lentes ya limpios, y observó a Tn con interés.

Sus labios se curvaron en una sonrisa amistosa.—Ah, entonces tú eres Havard.

Un gusto conocerte, joven.

He oído un poco sobre tu Quirk… dicen que es bastante interesante.

Seguro será útil cuando tengamos… —miró a Midoriya con humor— accidentes como este.

Tn, todavía algo incómodo por la nube de humo, se inclinó levemente.—Encantado, señor Shield.

Soy Tn, aunque en el campo me llaman Havard.

En ese momento, la joven rubia salió de su escondite con una tímida sonrisa.

Su bata blanca estaba manchada de polvo, pero aun así irradiaba calidez.—Hola.

Yo soy Melissa Shield —dijo, estirando una mano con amabilidad.

Tn la miró unos segundos antes de responder, con un gesto educado.—Un gusto conocerte, Melissa.

—estrechó su mano—.

Como dije… soy Tn.

O Havard, si prefieres el nombre de héroe.

Los ojos de Melissa brillaron con curiosidad.—¿Havard?

¿Significa algo?

Tn asintió levemente.—“Alto protector”, en lenguas nórdicas Madam.

Melissa sonrió, como si aquellas palabras tuvieran un significado mayor del que él mismo les daba.—Protector… suena fuerte.

Y… adecuado.

David, al notar la expresión de su sobrina, tosió para romper la tensión.—Bueno, Havard, espero que disfrutes tu estadía aquí.

Nezu y yo pensamos que tu presencia en la rama científica será una gran oportunidad para aprender… y también para enseñarnos algo nuevo.

Nezu, con esa sonrisa suya enigmática, añadió—Después de todo, la U.A.

no solo forma héroes en combate… también forma mentes que cambiarán el mundo.

Tn asintió en silencio, aunque por dentro aún no podía dejar de pensar que, de algún modo, acababa de entrar en un mundo mucho más caótico de lo que esperaba.

.

.

El día pasó rápido, y Tn ya estaba en su habitación instalándose.

Había dejado su maleta en la esquina, ordenando lentamente algunas de sus cosas mientras en su mente repasaba lo vivido en la jornada.

Recordaba al profesor David Shield, un hombre consolidado en su campo, dedicado casi por completo a sus proyectos, con un brillo en los ojos cada vez que hablaba de ciencia aplicada a los héroes.

Y recordaba también a Melissa, su hija.

Ella había sido amable, más abierta que lo que Tn esperaba, aunque hubo un momento que todavía le daba vueltas en la cabeza: cuando le preguntó por su Quirk.

En Francia, era casi una costumbre.

Conocer a un nuevo compañero significaba intercambiar habilidades, porque de ese modo el trabajo en equipo se volvía más fluido, más calculado.

Así que, por inercia, él había preguntado.

Melissa había sonreído al principio, pero luego bajó un poco la voz.

—No… yo no tengo Quirk —dijo casi como un susurro.

Tn, en ese instante, se sintió incómodo.

En Francia, los quirkless habían tenido su propio problema de rechazo, aunque Napoleonis había implementado un sistema para que no fueran tan discriminados.

No era perfecto, pero al menos servía como base para que no se les cerraran todas las puertas.

Aun así, las palabras de Melissa hicieron que su ambiente se sintiera distinto, como si por un momento la habitación hubiese perdido un poco de luz.

Pero ella misma se encargó de levantar el ánimo.—Eso no me detiene —añadió, más firme—.

Quizás no nací con un Don, pero hago lo que puedo.

Si no puedo pelear al frente, entonces quiero ayudar a los héroes desde atrás.

Y… doy mi mejor esfuerzo con mis investigaciones.

—se había sonrojado un poco, pero su mirada era firme.

Tn la observó en silencio unos segundos.

Era raro escuchar a alguien decirlo con tanta convicción, porque en Francia los quirkless que había conocido solían esconderse en silencio o vivir resignados.

Finalmente, respondió con voz neutra—No tener un Quirk no significa no tener valor.

—dijo, dejando la frase suspendida, como si fuese un hecho que no necesitaba más explicación.

Melissa había parpadeado sorprendida, y por un instante, sus labios se curvaron en una sonrisa honesta.

.

.

De vuelta en su habitación, Tn dejó caer el abrigo sobre la silla y suspiró.

Ella no parecía molesta al hablar de su condición, más bien parecía… orgullosa.

O, al menos, determinada.

Eso lo intrigaba más de lo que hubiera esperado.

Sacó su teléfono y miró un poco las noticias.

Al parecer, el sistema de Japón se basaba en un ranking de favoritos: All Might seguía en el puesto número uno, Endeavor en el dos, y así continuaba con otros héroes de renombre.

En Francia, el sistema era diferente; solo se aplicaba a los héroes más destacables, y el reconocimiento se medía más por eficiencia que por popularidad.

—Un concurso de popularidad disfrazado de mérito… interesante.

—murmuró Tn, apoyando la espalda contra la cama mientras deslizaba la pantalla.

Pasó algunas notas más sin mucho interés, solo perdiendo el tiempo.

No tendría clases hasta mañana, y no conocía a nadie más allá del director, Melissa, y el chico de cabello verde —al que en su mente ya había bautizado como brócoli.

Suspiró.

—Menudo comienzo… ni siquiera sé si me caerán bien.

La siguiente noticia le llamó la atención: Heroína Mirko en una supuesta relación con un chico desconocido.

La nota iba acompañada de una foto mal editada, distorsionada, de la coneja con un muchacho rubio de gafas redondas de sol.

Tn ladeó la cabeza.

—¿En serio esto es lo que preocupa aquí?

—bufó con una sonrisa irónica—.

Una de las heroínas más fuertes y lo único que sacan es con quién cena.

Con un toque pasó a la siguiente.

Otro ataque de villanos.

Esta vez los titulares mencionaban a Re-Destro, “Grand Commander Claustro”, presidente de Detnerat y líder del Frente de Liberación de Dones.

Los ojos de Tn se entrecerraron mientras leía.—Un extremista de Quirk… —repitió en voz baja.

Aquello le resultaba familiar.

Le recordó a lo que su vecino España había sufrido un par de años atrás, con un golpe militar que derrumbó al gobierno en cuestión de días.

Aquel grupo, con un poder casi absoluto, había logrado incluso cortar la electricidad en ciudades enteras.

Durante horas, la población había estado en un estado de pánico, presa de la oscuridad y de los rumores.

Y, si algo había aprendido de los españoles, era que no eran los mejores en tomarse las cosas con calma.Saquearon negocios,incendiaron edificios, incluso hicieron un documental sobre como sobrevivir durante tres dias sin electricidad, la sociedad entera habia caido en cuestion de horas y el golpe de estado habia ganado.

Ahora la ONU tuvo que entrometerse/ Estados unidos/ Habian hecho lo imposible para estabilizar la situacion.

Tn dejó el móvil a un lado, cerrando los ojos unos segundos.—Así que Japón también tiene a sus locos… —exhaló cansado, pasándose una mano por el rostro—.

Genial.

Justo lo que me faltaba.

El teléfono vibró de nuevo con otra notificación, pero Tn ya no quiso mirar.

Prefirió hundirse un poco más en la cama, pensando en que, tal vez, el día siguiente lo sorprendería… aunque esperaba que no fuese con más explosiones de laboratorio.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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