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Waifu yandere(Collection) - Capítulo 180

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  4. Capítulo 180 - 180 Weiss schnee part 6 rwby
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180: Weiss schnee part 6 rwby 180: Weiss schnee part 6 rwby Advertencia ⚠️ ⚠️ Futuro contenido para mayores 18 leer bajo su propio criterio Advertencia contenido grafico de violencia y Advertencia ⚠️ temas cuestionables y sensibles se sugiere que si no es de su agrado salga de aquí y de paso aclaro que personajes o imágenes no me pertenecen crédito a sus autores.

Agrego personajes no me pertenecen.

Imágenes y personajes no me pertenece crédito a sus autores.

Advertencia este capítulo contiene escenas para mayores y lenguaje bulgar están advertidos.

_______________________________________________________________ Weiss había repasado su lista mental tres veces antes de salir: ropa limpia y perfectamente planchada, pergamino cargado, dinero suficiente, y… condones.

No quería admitirlo ni en voz baja, pero el simple hecho de guardarlos en su bolso la hizo ruborizarse.

No planeaba usarlos, claro… aunque parte de su mente murmuraba que siempre era mejor estar preparada.

Suspira, niega con la cabeza y se enfoca en su reflejo: impecable, elegante, y lista para su primera cita formal.

No podía llevar a Myrtenaster, así que optó por un pequeño revolver de polvo que Ruby había estado fabricando como proyecto personal.

Era discreto, pero funcional.

“Nunca está de más estar preparada”, se dijo mientras lo guardaba con cuidado.

Cuando llegó a la entrada de la academia, no tuvo que esperar mucho.

Tn apareció caminando con paso tranquilo, vistiendo ropa sobria, tonos grises y oscuros, y una bufanda que cubría su boca hasta casi el puente de la nariz.

Weiss lo observó de arriba abajo con una mezcla de aprobación y leve fastidio.

—Puedes relajarte un poco, ¿sabes?

—dijo, cruzándose de brazos con una sonrisa disimulada.

Tn alzó la vista, y su voz sonó baja, casi como un susurro—.

Si bajo la bufanda… podría activarse sin querer.

No quiero que alguien salga herido.

Weiss soltó una ligera risa—.

¿Y crees que me asusta eso?

Vamos, Tn, no deberías preocuparte tanto.

Confío en que sabrás controlarte —su tono se volvió más suave, casi burlón—.

Además, una cita no se disfruta con miedo.

Tn asintió lentamente, y luego preguntó—.

¿A dónde iremos?

—Lo tengo todo planeado —respondió Weiss con orgullo, dándole un golpecito en el brazo antes de tomarlo por el mismo y entrelazarlo con el suyo—.

Confía en mí, Tn.

Hoy solo quiero que te relajes y me sigas.

El chico la miró un momento, pero no dijo nada.

Solo ajustó su bufanda y caminó a su lado, mientras Weiss se recargaba ligeramente en él.

El vestido corto de la heredera ondeaba suavemente con la brisa; algunos transeúntes los observaban con curiosidad, admirando la elegante figura de Weiss y su aparente pareja silenciosa.

Weiss podía sentir su corazón acelerarse, no por vergüenza sino por la extraña sensación de normalidad.

Una cita, caminando del brazo con alguien.

Algo tan simple, pero para ella… tan ajeno.

—¿Estás disfrutando el paseo?

—preguntó, rompiendo el silencio.

Tn tardó unos segundos en responder—.

Es… tranquilo.

Diferente.

Pero no desagradable.Me gusta este cambio sabes.Jamas pense que tendria novia.

Weiss sonrió con auténtica ternura—.

Lo tomaré como un cumplido, entonces.Ademas has sido tan buen novio conmigo.Que mas podria pedirte.

Finalmente, llegaron a un pequeño café de boba en Vale.

El aroma a té dulce y frutas llenaba el aire.

Entraron y tomaron asiento junto a la ventana, donde el sol se filtraba suavemente.

Weiss pidió un té de fresa con perlas negras; Tn, un té verde sin azúcar.

—Admito que no esperaba que aceptaras tan rápido —comentó Weiss, jugueteando con la pajilla mientras lo miraba—.

Pensé que tendría que convencerte.

—No tengo razones para negarme —respondió él, directo, aunque sin tono frío—.

No me disgusta pasar tiempo contigo.

Weiss parpadeó, sorprendida por su franqueza, antes de sonreír con una leve calidez—.

Hmph… eso fue más dulce de lo que esperaba.

Cuando las bebidas llegaron, Weiss se apoyó sobre la mesa con los codos, observando su reflejo en el vaso.

El ambiente era relajado, la música baja, y por primera vez en mucho tiempo… se sintió realmente bien.

—Creo que… nuestra cita va bastante bien —dijo con una sonrisa sincera.

Tn levantó la vista, su mirada azul reflejando un brillo curioso—.

¿Esto es una cita?…….Pense que seria algo mas apegado a las peliculas y novelas.

Weiss se sonrojó hasta las orejas, tosiendo para disimular—.

¡C-Claro que lo es!

¿Qué más podría ser?

Él asintió suavemente, sin sonreír del todo, pero con una expresión más relajada que antes.Weiss se mordió el labio, intentando contener la sonrisa que le crecía sola.

Sí, pensó.

Definitivamente va bien.

Dos inexpertos en relaciones.

Ninguno con conocimiento real sobre citas más allá de lo que habían visto en películas o leído en novelas.

Dos almas vírgenes en el amor, tortolos apenas aprendiendo a volar.

Weiss y Tn bebían su té de boba en silencio, el burbujeo de las perlas marcando el ritmo de un momento torpemente perfecto.

Weiss sorbió su bebida y revisó su pergamino.

Dos nuevos mensajes: uno de Winter, insistiendo con su tono típico de hermana mayor sobre “ese novio misterioso” y “la cita que le había mencionado”; y otro de Ruby, que decía: “¡Por favor dime que revisaste el cargador del revolver!

Le puse polvo de rayo, no de hielo esta vez, no lo olvides.”Weiss soltó un suspiro resignado.

—A veces pienso que mi vida es un circo —murmuró, mientras Tn la miraba por encima de su vaso.

Ella decidió, impulsivamente, levantar el pergamino y posar para una selfie.

Inclinó un poco el ángulo, mostrando apenas un escote discreto, suficiente para parecer relajada sin perder elegancia.

Sonrió, tomó la foto, y la publicó junto a su bebida y la de Tn.

Tn ladeó la cabeza, curioso—.

¿Eso es… necesario?

—No, pero… —sonrió suavemente— digamos que es divertido.

Además, quiero que mi hermana vea que tengo una vida social.

Él la observó un momento antes de murmurar—.

Weiss… ¿estás realmente cómoda conmigo?

La pregunta la sorprendió.

Weiss dejó el pergamino a un lado y, sin pensarlo demasiado, tomó la mano de Tn.

Su piel era cálida, firme, pero algo temblorosa.

Lo miró a los ojos con seriedad.

—Tn, eres atento.

Sabes escuchar.

Siempre me acompañas sin que tenga que pedirlo, y eres… independiente.

No necesito decirte cómo ser.

—Su voz bajó de tono, más suave, más sincera—.

¿Qué más podría pedir de un novio?

Le gusta lo dominante y maduro, pero no lo toxico o posesivo.

Tn era despreocupado y atento,ni un extremo ni otro.

Tn la miró fijamente, sin responder al instante.

Una parte de él quería decirle que no era tan bueno, que había cosas que no entendía del todo, pero las palabras se deshicieron en su garganta.

—No soy el mejor en esto —admitió con voz baja—.

A veces… creo que no entiendo bien cómo debería actuar.

Pero… me gusta verte sonreír.

Weiss sintió una calidez inesperada en su pecho.—Eres tú, Tn.

No tienes que “actuar” —respondió, apretando su mano con delicadeza.

La tensión entre ambos se volvió casi palpable.

Weiss inclinó un poco la cabeza, sonriendo con picardía.—Sabes… fui yo quien dio el primer paso, ¿recuerdas?

Cuando te besé aquella vez en el pasillo —dijo con un tono ligeramente provocador.

—Sí —murmuró Tn, casi sin voz—.

Lo recuerdo.

Weiss soltó una risita leve, casi traviesa—.

Entonces, tal vez debería hacerlo de nuevo, para que no lo olvides~.

Antes de que él pudiera responder, Weiss se inclinó sobre la mesa y lo besó.

Fue un beso casto, breve, pero con la suficiente dulzura como para dejar a Tn inmóvil por un segundo.

Sus ojos se abrieron apenas, sorprendido, pero luego los cerró y correspondió el gesto.

Al separarse, Weiss notó el leve sonrojo en sus mejillas y no pudo evitar sonreír.—¿Ah~ Ves?

No fue tan difícil.

Tn asintió despacio, con la voz apenas audible—.

No… fue agradable.

El silencio volvió, pero esta vez era cómodo.

Weiss bebió un poco más de su té, sus dedos aún entrelazados con los de él.

Por primera vez, ninguno de los dos necesitó fingir.Y aunque no lo dijeran en voz alta, ambos lo sabían: estaban empezando a sentir algo real.

Weiss volvió a tomar de su boba sonriendo, sus ojos casi entrecerrados, el corazón latiéndole con fuerza.

Algunos clientes del café la habían visto, y eso solo intensificó el calor en sus mejillas.

Pasaron los minutos y ambos pagaron antes de salir del local, el aire fresco de Vale envolviéndolos mientras Weiss, con una sonrisa aún en el rostro, pidió con un tono juguetón.

—Quiero ir a un arcade.

Tn arqueó una ceja bajo la bufanda.—¿Un arcade?

No es el tipo de lugar que imaginaba que te gustaría, Weiss.

Ella levantó el mentón, cruzando los brazos.—Oh, vamos.

¿Qué tiene de malo?

Además, nunca he ido.

Será…

una experiencia educativa.Yang a mencionado que es divertido.

Él soltó una risa baja.—Supongo que no me puedo negar a eso.

El lugar no era elegante ni silencioso, pero rebosaba vida: luces de neón, risas, el sonido metálico de las máquinas tragando fichas y el inconfundible olor a palomitas dulces.

Weiss lo miró con una mezcla de fascinación y ligera incomodidad.

Quién diría que aquella “mentira” —esa relación fingida para espantar pretendientes molestos— terminaría llevándola allí, disfrutando genuinamente.

Ambos caminaron entre las filas de juegos, Weiss admirando cada máquina con una curiosidad inesperada.

Había tiro al blanco, bolos, tiro al aro…

e incluso las infames máquinas de garra.

Una en particular captó su atención: en el interior, entre un mar de peluches, descansaba una pequeña foca blanca con un cuerno azul en la frente.

—¡Kyaa!

—exclamó sin poder evitarlo—.

¡Es adorable!

Tn se giró hacia ella, sorprendido por ese pequeño grito encantado.—¿Una foca con cuerno?

¿Eso te gusta tanto?

—¡Míralo!

—dijo Weiss señalando la máquina con el dedo—.

Es una mezcla perfecta de elegancia y ternura.

¡Lo quiero!

¡Lo quiero!

¡Lo quiero!

¡Lo quiero!.Cuanto cuesta, donde esta el encargado.

Tn asintió con una sonrisa apenas visible tras la bufanda.—Está bien, déjame intentarlo.

Insertó una ficha, movió la palanca con precisión…

y la garra bajó.

Tocó el peluche, lo rozó, pero lo soltó justo antes de llegar al orificio.

Weiss cruzó los brazos con un puchero.

—Hmph…

sabía que esas máquinas estaban amañadas.

—No tan rápido.

—Tn volvió a poner otra ficha, esta vez murmurando suavemente—.

Agarra fuerte.

La garra descendió de nuevo, rechinó levemente…

y esta vez se cerró con fuerza sobre la foca, la garra parecia rechinar con fuerza por la presion invisible que le fue agregada.

El peluche fue levantado con firmeza, balanceándose un poco, pero sin soltarse.

Weiss observó con los labios entreabiertos mientras la garra lo dejaba caer por fin en la bandeja de premios.

Tn se agachó, lo tomó y se lo entregó sin una palabra.—Aquí tienes.

Weiss lo abrazó instintivamente contra su pecho, ocultando su rostro tras el suave pelaje blanco.

Su voz salió temblorosa, apenas audible.—G-gracias…

—No hay de qué —respondió Tn con calma—.

Supongo que ahora tiene un nuevo dueño.

Ella lo miró, todavía sujetando el peluche como si temiera que desapareciera.—Eres demasiado atento para alguien que se describe como “sombrío”.

Tn encogió los hombros.—Quizá solo me vuelvo más amable cuando veo a alguien feliz.

Weiss bajó la vista, con una sonrisa pequeña pero sincera.—Entonces… intentaré ser feliz más seguido.

Si eso significa verte así.

Por un momento, entre el ruido de las luces y los ecos de risas, Tn sintió que el mundo era un poco menos oscuro.

Y Weiss, abrazando aquella foca con cuerno azul, supo que su mentira se había convertido en algo real.

Delirante.

Jugaron durante un buen rato más, ganando varios premios que Weiss guardaba con cuidado en su bolso.

Entre peluches, llaveros y fichas sobrantes, notó de pronto los condones que había empacado “por si acaso”.

Sus orejas se tiñeron de rojo al instante; los empujó al fondo del bolso y abrazó con fuerza su foca blanca para disimular.

Tn apareció con dos conos de helado, uno de fresa y otro de vainilla.

—¿Fresa o vainilla?

—preguntó él con tono tranquilo.

—Vainilla, por supuesto.

Es… mmmm me gusta mas creo —respondió ella, tomando el helado con delicadeza.

Siguieron jugando, riendo incluso cuando Tn falló en una partida de tiro al blanco o cuando Weiss se frustró por no poder encestar un aro.

Era una alegría distinta para ella.

En Atlas, las noches estaban llenas de bailes, cenas de gala y presentaciones; jamás algo tan simple, tan humano.

No había espacio para risas o para ser torpe.

Por primera vez en años, Weiss Schnee se sentía libre.

Casi sin darse cuenta, su expresión se tornó pensativa.

Apretó los labios, conteniendo un rastro de frustración.

“No quiero volver a esa vida de obligaciones…” pensó.Suspiró suavemente y miró a Tn, que la observaba con esa calma imperturbable.

Le sonrió y dijo.

—Iré al baño, no tardo.

—Está bien —respondió él, dándole una breve mirada antes de volver a mirar las luces del arcade.

Weiss entró en el baño, dejando su foca sobre el lavabo.

Miró su reflejo en el espejo y se acomodó el cabello con una sonrisa serena.Sus dedos tocaron la piel bajo sus ojos, las mejillas aún rosadas, el mechón que caía sobre su frente.

—Todo va bien… todo debería ir bien —susurró para sí misma.

El chirrido de la puerta rompiendo el silencio le hizo alzar la vista.

Dos hombres entraron.

Uno silbó al verla.

—Oye, muñeca… este baño parece demasiado grande para una sola chica, ¿no crees?

—dijo el primero, con una sonrisa burlona.

—Es el baño de chicas —replicó Weiss con frialdad, sin apartarse del espejo.

El otro soltó una carcajada.—¿Y qué?

Solo queremos hablar….

Oh oh….lastima idiotas ella ra una estudiante a cazadora.

El asco le subió por el cuerpo.

Ella no necesitaba oír más.

Con un movimiento rápido, su semblanza se activó; un glifo negro apareció bajo el primer sujeto, lanzándolo con una fuerza brutal contra la pared del baño.

El segundo apenas tuvo tiempo de reaccionar antes de que Weiss sacara su pequeño revolver de polvo.

—¡Largo!

—gritó, disparando a su pierna.

Un destello azul eléctrico iluminó el baño y el tipo cayó al suelo convulsionando, soltando un gemido de dolor.

El ruido del disparo alertó a todos en el arcade.

Apenas unos segundos después, la puerta se abrió con violencia.

Tn entró, la bufanda bajada y la mirada helada.Su tono, bajo y contenido, cortó el aire.

—¿Qué pasó?

Weiss respiraba con rapidez, el arma aún temblando en su mano.

—Intentaron… meterse conmigo.

Tn miró a los hombres tirados en el suelo, uno inconsciente, el otro retorciéndose por el impacto eléctrico.

Dio un paso hacia ellos.

Su sombra pareció oscurecerse, y sus ojos brillaron con un matiz gélido.

—Debieron pensarlo dos veces antes de acercarse a ella —dijo con voz plana, casi inhumana.

Uno de los agresores intentó hablar, pero Tn lo silenció con una mirada que lo heló hasta los huesos.

Se agacho jsuto a su altura el sujeto trato de hablar pero la mano de Tn lo tomo y estrello su crontra el suelo causando una grieta.

-Estrellar…….

Ambos cuerpos fueron levantados y estrellados.

-Mas.

*Golpe*.

-Mas.

*Golpe*.

-¡Arriba!

!Abajo!

¡Mas!.

ambos cuerpos siuieron estrellandose por todo el bano destrozando tanto techo como suelo.

Weiss lo miro, el aura de los dos delincuentes se agoto y de pronto el sonido de los huesos rompiendoce lleno el aire.

Cuando Tn temrino.

Luego se volvió hacia Weiss, extendiendo la mano para tomar la suya.

—Vamos.

No necesitas ver más.

Ella dudó un instante, pero asintió, guardando el revolver y tomando su mano.—Gracias… pero pude manejarlo —murmuró, todavía alterada.

—Lo sé —respondió él, ayudándola a salir del baño—.

Pero no pienso quedarme mirando si alguien intenta tocar lo que valoro.

Weiss se detuvo, mirándolo de reojo.—¿Lo que valoras…?

¿Soy yo eso para ti?

Tn mantuvo su mirada fija unos segundos antes de responder con serenidad—Eres Weiss Schnee.

No hace falta decir más.Cumpliria mi deber como tu pareja, incluso si se que puede sprotegerte…no tendria derecho a llamarme tu novio si no intentara cuidarte.

Ella bajó la vista, el rubor regresando a sus mejillas.Por otra vez, la princesa de hielo no supo si temblaba por el susto o por las palabras de su novio.

El escándalo no tardó en atraer la atención del personal de seguridad del arcade.

La gente murmuraba, algunos grababan con sus pergaminos hasta que uno de los guardianes de seguridad se abrió paso entre la multitud.

—¿Qué ocurrió aquí?

—preguntó el guardia, mirando a Weiss y luego al baño.

Tn, con la bufanda aún a medio rostro, habló con voz firme.

—Dos tipos estaban en el baño de mujeres.

No tenían buenas intenciones.

Ya me encargué……..deberian pedir una ambulancia o mejor…..dejarmelos un rato mas.

Trono su nudillos.

El guardia lo miró con escepticismo, pero al asomarse al baño su expresión cambió por completo.

Los dos hombres estaban tirados en el suelo, inconscientes, con moretones y marcas de impacto en las paredes.

Uno tenía la pierna aún temblando por los efectos del polvo de rayo; el otro ni siquiera respiraba con regularidad.

—Por los federales… —murmuró otro guardia—.

¿Qué demonios pasó aquí?

Weiss cruzó los brazos, el ceño fruncido y una expresión fría.—Lo que pasó es que esos dos imbéciles eligieron mal a su víctima.

Los guardianes se miraron entre ellos, sin saber si temerle a ella o agradecerle.

—Nosotros… nos encargaremos de ellos, señorita .

Y lamentamos mucho lo ocurrido —dijo uno, inclinando un poco la cabeza.

Weiss chasqueó la lengua, indignada.—Si hubiera sido otra chica, sin entrenamiento… ¿qué habría pasado?

—Su voz resonó con dureza, obligando a los presentes a mirarla con respeto—.

No todo el mundo puede defenderse así.

—Tiene razón —respondió el guardia principal, con tono más serio—.

Pondremos más empeño en la vigilancia.

No volverá a pasar.

—Más les vale —replicó Weiss, tomando su foca de peluche y el bolso con elegancia.

Tn la observó con calma y luego le ofreció la mano.

Ella dudó un segundo, pero la tomó.

Juntos salieron del lugar, dejando atrás el murmullo de la multitud y los destellos de cámaras.

.

.

.

Al caminar por la calle, Weiss suspiró, apretando la foca contra su pecho.—La cita iba tan bien… y se arruinó.

Tn la miró de reojo, la bufanda bajando un poco.—No diría eso.

Valió la pena estar contigo —respondió con serenidad—.

Además, no hubiera permitido que te pasara nada.

Weiss giró su rostro hacia él, sorprendida.—¿De verdad lo dices en serio?

—Sí.

No todos los días puedo acompañar a alguien que dispara rayos con una sonrisa asi—comentó con tono seco pero cálido.

Ella soltó una pequeña risa, entrecerrando los ojos.—No exageres.

Solo fue un par de disparos bien colocados.

Sacó el pequeño revolver del bolso y notó el cartucho vacío.—Una bala menos… —murmuró—.

A Ruby le encantaría saber que su invento funcionó.

—¿La de polvo de rayo?

—preguntó Tn, curioso.

—Sí.

No es mi elemento favorito, pero debo admitir que aturde muy bien.

Aunque prefiero el hielo.

Es… más refinaod con mis habilidades.

—Sonrió de lado, como si nada de lo anterior hubiera pasado.

Tn caminó en silencio unos pasos y luego murmuró:—Lo manejaste bien.

Tal vez demasiado bien.

—¿Eso fue un halago?

—preguntó Weiss, arqueando una ceja.

—Tal vez.

—Tn desvió la mirada, ocultando una leve sonrisa bajo la bufanda—.

Pero sigo pensando que merecían más que un disparo…..o lo que les hice.

—Oh, créeme —respondió Weiss, con un brillo peligroso en sus ojos—.

Si no fuera porque quería mantener mi ropa limpia, lo habrían pasado peor.

Ambos se miraron unos segundos y, por primera vez en la noche, rieron juntos.Weiss ajustó su bolso, apretó la mano de Tn y dijo con un tono más dulce.

—Supongo que después de esto… me gané otra cita, ¿no?

Tn asintió lentamente.—Sí.

Pero la próxima vez, sin incidentes, por favor.

—Lo intentaré —respondió Weiss con un suspiro fingido, mientras el viento nocturno movía su cabello plateado.

El peligro había pasado, pero algo en su interior ardía con fuerza: el deseo de mantenerlo a su lado, costara lo que costara.

El amor podia ser tan delirante.

________________________________.

(ok me esta gustando esto de la pareja dulce y medio yandere, aclaro que buneo ninguno de estos dos sabe de relaciones o pareja asi que estan exprimentando algo asi como hori y miyamura 7w7 bueno hasta la proxima osea manana……si logran las diez estrellas).

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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