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Waifu yandere(Collection) - Capítulo 213

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  4. Capítulo 213 - 213 Yi xuan part 5 Zenless zone zero
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213: Yi xuan part 5 Zenless zone zero 213: Yi xuan part 5 Zenless zone zero Advertencia ⚠️ ⚠️ Futuro contenido para mayores 18 leer bajo su propio criterio Advertencia contenido grafico de violencia y Advertencia ⚠️ temas cuestionables y sensibles se sugiere que si no es de su agrado salga de aquí y de paso aclaro que personajes o imágenes no me pertenecen crédito a sus autores.

Agrego personajes no me pertenecen.

Imágenes y personajes no me pertenece crédito a sus autores.

Advertencia este capítulo contiene escenas para mayores y lenguaje bulgar están advertidos.

____________________________________________________________________ Despertar en tu cama debería ser una experiencia agradable.

Para alguien como Tn, sin embargo, despertar en una cama cálida siempre resultaba extraño.

Años durmiendo en calles húmedas, techos rotos o en el suelo duro habían dejado su cuerpo acostumbrado a la aspereza.

Lo suave le parecía ajeno… casi incómodo.

Más incómodo aún era tener algo pesado encima.

Tn frunció el ceño, respiró hondo y ya sabía perfectamente qué o quién era.Apartó un poco las mantas y allí, acomodada como un gato territorial, estaba la cabellera azul que reconocería en cualquier parte.

—…Belle.

—murmuró con ese tono seco que usaba cuando aceptaba que algo era inevitable.

Ella dormía profundamente, aferrada a su torso como si fuera una almohada viva.

Era ridículo… y familiar.

Belle siempre lograba escabullirse en su habitación, sin importar cuántas veces él la sacaba o cuántos cerrojos pusiera la puerta.

Era insistente, terca, descarada… y la única que lo había aceptado desde el primer día, además de Yixuan.

Tn suspiró.—No te voy a molestar… pero necesito moverme.

—susurró, intentando apartarse.

Pero entonces recordó.Los ojos se le abrieron de golpe.

—¡Mierda!

La práctica con shifu….

Se incorporó bruscamente, y el movimiento lanzó a Belle al suelo con un golpe seco.

—¡Agh!

—se quejó ella, llevándose las manos a la cabeza— ¡¿Qué diablos, Tn?!

¡¿Por qué me tiras así?!

Tn ya estaba de pie, recogiendo su camisa sin siquiera mirarla.—Eso te pasa por meterte a escondidas.

—dijo con su tono seco habitual.

Belle infló las mejillas, refunfuñando.—¡No me meto a escondidas!

Solo… entraste a dormir antes que yo.

Así que técnicamente la cama ya era mía cuando llegué….

—…Belle.

—lo dijo como un aviso.

Ella se levantó, sobándose el trasero y refunfuñando.—¡Bueno, perdón por querer dormir contigo!

Podría dormirme al lado de las otras chicas, ¿sabes?

Pero eres el único con el que me siento cómoda.

Tn se detuvo un segundo.Eso lo golpeó más fuerte de lo que esperaba.Pero no dejó que se notara.

—Cámbiate.

Si llegamos tarde, Yixuan nos va a matar.

—dijo, colocándose el cinturón con su arma nueva.

Belle lo miró con ojos entre enojados y somnolientos.

—Hmph… ¡y es tu culpa!

¡Déjame al menos peinarme!

—gruñó mientras trataba de arreglárse el cabello que estaba hecho un desastre.

Tn abrió la puerta, pero antes de salir habló sin girarse.

—Belle.

Ella levantó la cabeza.

—…¿Qué?

—No vuelvas a entrar sin avisar.

Podría lastimarte de verdad.

Belle parpadeó, sorprendida por el tono.

Más suave.

Más real.Sonrió de medio lado.

—Je… ¿te preocupas por mí?

Qué adorable.

—Solo vístete.

—gruñó él, cerrando la puerta antes de que ella pudiera burlarse más.

Belle, aún desordenada, golpeó la almohada con un gesto frustrado.

—¡Aaagh, Tn eres tan odioso!

¡¿Por qué eres tan guapo cuando eres frío?!

¡Es injusto!

Pero igual se cambió rápido.Si Tn llegaba tarde, ella llegaría también.Y si él se metía en problemas, Belle iba de cabeza con él.

.

.

.

—Carajo, carajo, carajo… —maldice Tn mientras corre por los pasillos del templo, esquivando monjes medio dormidos y casi tirando un par de estandartes sagrados.

Detrás de él, Belle hace lo posible por seguirle el paso.

—¡Tn,Tn,Tn, espera!

¡Mis piernas no son de dos metros como las tuyas!

—chilla mientras casi tropieza con sus propios talismanes.

Tn gruñe, desacelerando apenas para no dejarla atrás.—Apúrate, no pienso que me maten solo a mí.

—¿Y cuándo no me arrastras contigo?

—responde Belle jadeando.

Finalmente llegan a la sala de práctica.La puerta corrediza se abre con un suave shhhk, revelando a su shifu sentada en perfecta postura meditativa.

Piernas cruzadas, espalda recta, manos relajadas sobre las rodillas.

Su respiración era tan serena que casi parecía una estatua viviente.

Tn levanta la mano apenas traspasan el umbral.

—Shifu… lo siento, llegué….

—Tarde.

—dice Yixuan sin siquiera abrir los ojos.

Tranquila.Serena.Atrozmente decepcionada.

Tn, tragando saliva, deja su sansetsukon apoyado contra la pared.Belle, en un intento desesperado por no llamar la atención, trata de esconderse detrás de un biombo… dejándole medio cuerpo a la vista.

Yixuan abre un solo ojo.Suspira.

—Puedo imaginar la razón del retraso.

—dice con ese tono entre madre cansada y maestra estricta— Más les vale no cometer actos impuros dentro de los muros del templo.

Tn siente el rubor subirle al cuello.Belle se pone roja como un durazno.Pero por dentro diablos, ya queria intentarlo.

El silencio pesa… hasta que Tn sonríe con esa descarada tranquilidad que lo caracterizaba.

—Si fuera a cometer actos impuros, shifu… preferiría hacerlos con usted.

CRACK.

Una espada de madera atraviesa el aire y le impacta directo en la frente.

—¡ACK!

¡¿Por qué siempre me pega en la cabeza?!

—protesta Tn, sobándose.

Los ojos de Yixuan están completamente abiertos ahora, una mezcla de enojo, vergüenza y amenaza muy muy palpable.

—Deja los juegos, mocoso.

—bufa ella— Ponte en posición.

Belle intenta no reírse.

Lo intenta.

Fracasa estrepitosamente.

—Tn, eres idiota.

—susurra, conteniendo la risa.

Él gruñe, toma una espada de práctica y da un par de movimientos torpes.Yixuan se levanta con la elegancia de un dragón blanco, alejándose apenas de su postura meditativa.

Su expresión cambia de severa a completamente profesional.

—Bien.

—dice, tomando su propia espada de madera— Vamos a comenzar desde lo básico.Alza la punta del arma hacia él.—Golpéame.

Tn levanta una ceja.—¿Segura?

No quiero romperle nada, shifu….

—Intenta romper algo si puedes, insolente.

—lo reta, con una sonrisa peligrosa.

Belle, desde un rincón, murmura—Esto va a dolerle….

Tn avanza.Levanta la espada.Da un golpe descendente, fuerte, directo….

CLACK.

Yixuan lo bloquea con un solo movimiento fluido, desviando su ataque como si Tn fuera un niño de seis años.

—Postura demasiado abierta.

Otra vez.

—dice.

Tn resopla, ajusta los pies y repite.Otro golpe.Otro movimiento elegante de la mujer.Otra humillación.

—Tu fuerza no sirve si no sabes usarla.

Control, Tn.

Control.

—Yixuan guía su muñeca con la espada entre choques de madera— Mírame a los ojos.

La espada vive donde miras.

Tn, respirando hondo, intenta concentrarse.

Belle observa fascinada.Su shifu parecía bailar.Tn, en cambio, parecía… bueno, parecía Tn: una mezcla rara entre fuerza bruta y torpeza disciplinada.

—Respira.

—ordena Yixuan.

Tn lo hace.El siguiente golpe es más limpio.

CLACK.

—Bien.

Otra vez.

—Shifu… —Tn sonríe, apenas arrogante— ¿Qué hará cuando finalmente logre tocarla?

Ella lo mira con una media sonrisa que helaría el alma de un demonio.

—Despertarás en la enfermería.

Belle traga saliva.—…yo voto porque no lo intentes, Tn.

Y Tn, por primera vez, parece pensarlo dos veces.

Tn dio una estocada directa… pero no logró ni completar el movimiento.

¡PAM!

¡PAM!

¡PAM!

Tres golpes secos le impactaron en el pecho antes de que siquiera supiera qué había pasado.Yixuan, con el palo de práctica, danzaba alrededor de él con una precisión imposible.

Cada golpe iba directo a un punto vital, cada bloqueo se transformaba en contraataque.

—¡Agh!

¡¿Cómo demonios se supone que bloquee eso?!

—gruñó Tn, intentando cubrirse.

—No ataques sin pensar.

—respondió Yixuan con voz serena mientras le soltaba otro golpe en el hombro— Usa tus ojos.

Tu respiración.

Tu centro.

Eso no tenia le menor puto sentido.

Más golpes.

Más tropiezos.

Belle miraba desde la esquina, entre horrorizada y divertida.

Después de un rato siendo claramente apaleado, Yixuan cambió el ángulo de su ataque.

Un giro elegante.

Un golpe preciso.

¡CLACK!

La espada de Tn salió volando, girando en el aire antes de clavarse en una columna.

—¡¿En serio?!

—exclamó él.

—Sin arma, improvisa.

—dijo Yixuan, tomando postura nuevamente.

La sonrisa en el rostro de Tn era casi salvaje.—Perfecto.

Se lanzó hacia ella, esta vez usando sus manos desnudas.

Su estilo era crudo, callejero, directo.

Yixuan lo bloqueó con el antebrazo, giró sobre el talón y trató de barrerlo… pero Tn la anticipó, saltando por encima del barrido y cayendo a su lado.

Belle abrió los ojos sorprendida.—¿Eh?

¡Eso sí fue bueno!

Tn dio un golpe.

Yixuan bloqueó.Otro.

Bloqueado.Un tercero; ella lo atrapó… pero él usó su fuerza para girarla.

Durante unos segundos, los dos intercambiaron golpes rápidos, ambos sin armas.Y Tn—por primera vez—empezó a igualarla.

Hasta que la vio abrir un hueco mínimo en su guardia.Solo un instante.

Pero suficiente.

—¡Hah!

—Tn la tomó por la cintura, giró y….

¡BOOOOM!

El piso de madera tembló cuando el chico de dos metros diez ejecutó un suplex tan perfecto que el dragón de piedra del patio exterior seguramente lo sintió.

Belle se quedó congelada con la boca abierta.

Tn se incorporó, levantó los brazos y gritó—¡¡¡WOOO, WOOO, WOOO!!!

¡¡Lo logré!!

¡¡Vieron eso!!

¡¡LO LOGRÉ!!

Belle aplaudía como foca emocionada.

Pero antes de que su celebración continuara, Yixuan se levantó sin el menor rastro de dolor, apenas acomodándose el moño.

—Eso fue… muy descarado.Una pausa.Una sonrisa leve.—Pero efectivo.

Tn abrió la boca para responder… cuando, sin aviso.

¡THUD!

Un puño se incrustó justo en sus costillas izquierdas.

Tn se dobló de inmediato, el aire escapando de sus pulmones como si le hubieran hundido un martillo en el costado.

—¡GUH!

¡¿QUÉ—?!

¡¿POR QUÉ?!COFFF COOOFFFFF —jadeó, tomando aire como podía.

Yixuan retiró la mano con calma, como quien limpia el polvo.

—Porque te relajaste.

—explicó con voz tranquila— En el Arte Yunkui, la mente debe estar serena…Le toca el pecho con el dedo, justo donde él no podía ni respirar.—Pero el cuerpo debe estar siempre alerta.

No importa si crees que ganaste.

Tn se arrodilló, apoyando una mano en el piso mientras intentaba no colapsar.

—Esto… agh… esta porquería… es imposible… —maldijo entre respiraciones.

Yixuan inclinó la cabeza, con una sonrisa misteriosa.

—Lo imposible es donde empezamos, Tn.

Belle se acercó lentamente, tratando de no reírse.

—Eso te pasa por presumido, grandulón….

Tn la miró con ojos entrecerrados, todavía sin aire.

—Belle… si dices una palabra más… te voy a usar de escudo humano contra shifu….

—¡Yooou~!

—respondió ella sacándole la lengua.

Yixuan simplemente volvió a tomar postura.

—Muy bien.

—dijo— Repetiremos el ejercicio desde el principio.

Tn levantó la cabeza con horror.

—¿Qu–qué?

Yixuan sonrió como si nada hubiera pasado.

—No detendremos la práctica hasta que seas capaz de defenderte aunque estés cansado, adolorido… o distraído por niñas que se cuelan en tu habitación todas las noches.

Belle se puso roja como un tomate.

Tn soltó un gruñido.

Y cielo santo, apenas estaban empezando.

.

.

Las horas parecieron un infierno.

Tn jadeaba, sentado en el borde de la plataforma de madera, el torso lleno de moretones púrpura y rojizos.

Belle se arrodillaba frente a él, remangándose la túnica para tener movilidad mientras preparaba un paño mojado.

—No te quejes, —dijo Belle en un tono medio burlón mientras exprimía el agua fría sobre su pecho—.

Si no hubieras provocado a tu shifu, quizá tendrías un par de golpes menos.

Tn resopló con una mezcla de risa y dolor.

—Yo no la provoqué… ella se provoca sola con esa forma de verme.

Belle le dio un golpecito suave en la frente.

—Mentiroso.

Lo decía sonriendo, como siempre.

Aprovechaba descaradamente la situación: cada vez que deslizaba el paño, sus dedos se quedaban un instante más en los músculos firmes de Tn, explorando contornos con evidente satisfacción.Tn, por su parte, dejaba que pasara… aunque cada tanto retrocedía por reflejo cuando Belle presionaba un hematoma.

—Auch… Belle… —murmuró él cuando ella tocó una zona más sensible—.

Eso sí dolió.

—Lo sé.

—Belle sacó una venda y comenzó a ajustarla en su abdomen, sin dejar de mirarlo desde abajo—.

Pero míralo por el lado bueno… te ves más guapo con marca de guerrero.

Su shifu, Yixuan, ya se había retirado hacía un rato, acompañada de un grupo de monjes y monjas jóvenes que le informaban sobre las tareas del día: ayuda a los desamparados, reparto del pan, lecturas de la suerte para los visitantes, y demás responsabilidades que recaían sobre la maestra del templo Yunkui.

.

.

Desde el pasillo, aún se escuchaba su voz firme y paciente.

—Recuerden revisar el almacén de hierbas antes del anochecer —decía Yixuan mientras caminaba—.

Y no ignoren la petición del anciano Liu, necesita medicinas nuevas para su hija.

—Sí, maestra Yixuan —respondieron los monjes al unísono.

Belle sonrió al escucharla y murmuró—Mira cómo le brillan los ojos últimamente… se ve tan… ¿feliz, no crees?

Tn bajó la mirada hacia sus manos.Tenía los callos recién formados en las palmas, duros, ásperos.No estaba acostumbrado… pero le daba una sensación extraña, casi cálida.

—Creo que sí… —respondió él—.

Aunque no sé si soy yo, o si solo le gusta torturarme con un palo.

Belle soltó una risita.

—Oh, le gusta torturarte, eso seguro.

Pero también está orgullosa.

Nunca te había visto avanzar tan rápido.

Tn ladeó la cabeza, curioso.

—¿Tan mal estaba antes?

Belle dejó caer el paño húmedo sobre su hombro y se acomodó al lado suyo.

—Cuando llegaste eras… —lo miró de arriba abajo— flaco como un espárrago moribundo.

Tenías fiebre cada dos días.

Y ahora mírate: músculos, voluntad de hierro, y suficiente terquedad para darle un suplex a Yixuan.Se rió, divertida.—Es impactante, honestamente.

Tn se sonrojó un poco, algo raro en él.

—Bueno… tú ayudaste.

Mucho.

Belle chasqueó la lengua.

—No seas suave conmigo.

Voy a pensar que te estás enamorando.

Él soltó una carcajada.

—Yo ya dije que si fuera a cometer impurezas en el templo—.

—¡Ni lo repitas!

—Belle lo empujó suavemente—.

Y menos si Yixuan anda cerca… no quiero ver otra estaca volando directo a tu cara.

El sonido de pasos volvió del pasillo.Yixuan reapareció un momento, solo para observarlos desde la puerta.

Sus ojos, afilados como espadas, se suavizaron apenas al ver a Tn con vendajes y a Belle cuidándolo.

—Tn, —dijo con tono severo, aunque había un brillo cálido escondido—, hoy lo hiciste bien… aunque tu manejo de la espada sigue siendo lamentable.

Tn frunció el ceño.

—Lo sé, shifu….

—Pero —añadió ella, cruzándose de brazos—, tienes potencial.

Mucho más del que imaginé cuando llegaste.Una pausa.—Estoy considerando oficialmente nombrarte tercer candidato a sucesor del arte Yunkui.

Belle abrió los ojos de par en par.

Tn se quedó mudo varios segundos.

—¿Yo…?

¿Candidato?….debe ser una pesima broma, que tan mal son los otros dos como para conciderarme a mi.

—Por favor no te tengas en esa estima.Si mantienes la disciplina, sí.

Serias un pretendiente—Yixuan inclinó la cabeza, seria—.

Actualmente solo Ye Shunguang y Ju Fufu están en la lista.

Pero tú…Suspiró, como quien acepta una verdad molesta pero inevitable.—Tú tienes algo distinto.

Algo que no se aprende.

Algo que… —apretó los labios, buscando la palabra— …que mueve a la gente.

Carisma, Tn apenas era tolerado por monjes o hermanos de practica,pero aclamado por sacerdotizas y desamparados,claro habiendo nacido en la pobreza entiende a los pobres.

Tn tragó saliva, sorprendido.Belle le dio una palmada suave en el hombro.

—¿Ves?

Te dije que eras especial.

Yixuan los miró por última vez antes de dar media vuelta.—Descansen.

Mañana empezaremos con formas avanzadas de defensa.

Se detuvo, mirando por encima del hombro.—Y Tn… mantén tu mente relajada, pero tu cuerpo alerta.

El arte Yunkui es equilibrio.

No cometas el error de confiarte solo porque me venciste con un truco barato.

Tn rió.

—Pero funcionó.

Yixuan le lanzó una mirada fulminante.

—Intenta funcionarlo de nuevo mañana.

Y se marchó.

Belle observó cómo desaparecía y luego volvió a mirar a Tn, mordiéndose el labio.

—Bueno…Se inclinó un poco hacia él, casi rozando su nariz.—Parece que mi “niño enfermizo” ya se volvió alguien importante.

Tn levantó una ceja.

—¿Te pone celosa?

—Me pone orgullosa… —susurró— y un poquito celosa también.

Tn sonrió, relajándose por primera vez en todo el día.

—Mañana me van a romper los huesos otra vez….

Belle lo rodeó con los brazos.

—Sí… pero yo estaré aquí para arreglarlos.

Tn suspiró, levantándose con un crujido leve de huesos.—Belle… ¿quieres ir a robar algo de la cocina?

Belle sonrió de inmediato, como si hubiera estado esperando esa propuesta desde hacía horas.

—Quiero los postres de arroz con miel.Alzó un dedo dramáticamente.—Y tú quieres los dangos.

Tn asintió.

—Exacto.

Sabía que lo entenderías sin palabras.

Así, como dos criminales profesionales, se infiltraron en la zona de cocina.

Era tarde, el templo estaba tranquilo, y las luces de las lámparas creaban sombras lo suficientemente grandes como para ocultar travesuras.

Belle susurró—Ok, este es el plan: tú coqueteas… yo robo.

Tn sonrió.

Y lo ejecutaron a la perfección.

Tn se colocó junto a la puerta, apoyado casualmente en el marco.

Sus ropas… bueno, solo los pantalones podían llamarse ropa; arriba solo llevaba un chaleco abierto, mostrando el torso vendado y marcado.

Las cocineras lo vieron entrar y una de ellas casi soltó la cuchara.

—Tn-san, ¿qué haces despierto tan tarde?

—preguntó una, sonrojándose al ver su pecho descubierto.

—Meditación intensiva —respondió él con una sonrisa que sabía perfectamente que funcionaba—.

Y… hambre habitual.

—¿Hambre habitual?

—otra cocinera inclinó la cabeza.

—Sí… se alimenta… —hizo una pausa dramática— …con postres de arroz y miel.

Y dangos.Diganme queridas~ hay algo para mi antes de la cena.

Las cocineras se rieron suavemente, cubriéndose la boca.

Mientras tanto, detrás de ellas, Belle se escabullía entre las mesas como una sombra traviesa.Tomaba bandejas, las metía dentro de su camisa, guardaba pan en la boca, dulces en la cintura… hasta parecía que su ropa aumentaba de volumen con cada paso.

Tn la vigiló de reojo.

Cuando vio que Belle tenía hasta un pan colgando entre los dientes como ardilla abasteciéndose para el invierno… entendió que era hora de ejecutar la retirada.

—Bueno, damas hermosas… —hizo una reverencia impecable—.

La iluminación me llama.

Buenas noches.

Las cocineras suspiraron al unísono mientras él se alejaba.

.

.

Regresaron a su habitación corriendo, riendo como idiotas, Belle intentando hablar con la boca llena de bocadillos y Tn devorando dangos antes de que Belle también los reclamara.

Abrieron la puerta….

…y se congelaron.

—…¿Wise?

—Tn parpadeó, con un dango a medio camino entre su mano y su boca.

Wise estaba de pie en medio de la habitación, brazos cruzados, expresión neutral… pero irritada.

Muy irritada.

Belle murmuró con la boca tan llena que apenas se entendía—¿mmmf qhhhe haces hhmn nnn mi cuaaarrrto?

Wise arqueó una ceja.

—Estoy buscando a mi hermana.Miró de arriba abajo a Belle… y luego a Tn, que seguía sosteniendo un dango como si fuera evidencia incriminatoria.

Luego observó a Belle inflada de comida como una ardilla robando cosechas para el invierno.

Y suspiró profundamente.

—Supongo que tú la estuviste… “ayudando” a conseguir todo eso.

Tn tragó saliva.

—Yo… no es lo que parece.Y si lo fuera nadie te creeria.

Wise alzó una mano.

—No me digas que no es lo que parece.

Se nota demasiado que exactamente lo que parece.Miró a Belle.—Y tú… podrías atragantarte.

Belle intentó hablar, pero solo salió un “mmhfmmhhh” acompañado del sonido de un pan cayéndose del interior de su camisa.

Tn se acercó, levantando las manos en señal de paz.

—Hey, Wise… no la involucré en nada malo.

Es solo un poco de comida.

Nada grave.

Wise entrecerró los ojos.

—No me gusta que la metas en tus robos.

—Su tono era filoso, molesto, pero no cruel—.

Belle te sigue demasiado, ¿lo sabías?

Belle levantó una mano.

—¡Mmf mmhhfh mmhh!

—(probablemente intentaba decir “yo quiero robar cosas contigo, no es su culpa”).

—Mira… solo estábamos hambrientos.

Después de la paliza de Yixuan, quedé hecho polvo.

Y Belle… bueno, Belle siempre tiene hambre.

Wise miró a su hermana, luego al montón de comida desbordando de su ropa, luego a Tn.

Finalmente, habló con seriedad—Tn.

eres mala influencia….

Pausa.

—Pero tampoco puedo quejarme demasiado.

Tn se rascó la nuca.

—Oye….

—No metas a Belle en problemas del templo —sentenció Wise—.

Si un maestro los ve robando, no te castigarán solo a ti.

Belle finalmente logró tragar todo lo que tenía en la boca y gritó—¡No es su culpa, Wise!

¡Yo quise hacerlo!

Wise suspiró otra vez.

Se acercó a Belle, le acomodó la camisa y le limpió una gota de miel en la mejilla.

—Lo sé.

Pero eres mi hermana… es mi deber cuidarte.

Miró a Tn.—Y tú… deja de usar tu sonrisa de idiota bonito para manipular gente.

Tn abrió la boca indignado.—¿Idiota bonito?Eh no sabia que me mirabas asi.

Belle soltó una carcajada.

Wise negó con la cabeza y se dio la vuelta.

—Mañana hablaremos.

Y por favor… no hagan ruido.

Los monjes están durmiendo.

Cuando salió y la puerta se cerró, Belle y Tn se quedaron en silencio unos segundos.

Luego Belle susurró—…¿Crees que estamos en problemas?

Tn tomó un dango y se lo metió a la boca.

—Belle… siempre estamos en problemas.

Belle sonrió.

—Sí… pero contigo son divertidos.

Tn sonrió también.

—Vamos a comer antes de que Wise regrese con un sermon estupido.

Ambos se sentaron en la cama a comer.Belle sacaba postres de su camisa como si fuera un bolsillo infinito, poniéndolos en la manta mientras Tn tomaba uno sin preguntar.

Belle le pasó un pastelito de arroz y miel, y él se lo comió de un bocado mientras ella devoraba otro.

Entre mordisco y mordisco, Belle murmuró en voz baja—Oye… lo siento por lo que dijo Wise.

Tn detuvo su mano a medio camino del siguiente postre.

La miró con calma, sin molestia, solo… cansado.

Entonces acercó su mano y le dio un ligero toque en la frente.

—Oye, pequeña ladrona —dijo suave—.

Todo está bien.

Belle frotó el punto del toque con los dedos, frunciendo la nariz.

Tn respiró hondo.

—Sé que no le agrado a casi nadie en este templo.

No te preocupes por eso.

Estoy acostumbrado.

Belle apretó los labios y bajó la mirada.

—A mí… me pasa lo mismo.

—Sus dedos jugaron con el borde de su camisa estirada—.

Antes solo pasaba tiempo con mi hermano.

Pero Wise… es solo eso.

Un hermano mayor.Levantó los ojos hacia Tn.—Pero tú….

Su voz se suavizó.

—Tú eres mi único amigo.

El único con el que siempre puedo contar.

“Amigo”.Esa palabra le dolió, como si se la tragara con espinas.Porque lo que ella sentía no era amistad.Era amor.Un amor que sabía que no tenía oportunidad.

Ella sabía que no era suficiente para él —al menos, eso creía—.Y ahora que Shifu quizás lo elegiría como candidato a sucesor….

Tn ya estaba lejos de su liga.Muy lejos.Demasiado lejos para alguien como Belle.

Pero aun así… se consolaba con solo poder estar a su lado.

Tn la observó.Él no era ciego.Belle estaba pensando.Y cada vez que Belle pensaba demasiado… usualmente era algo que le dolía.

Suspiró.Dejó el postre a un lado y la tomó suavemente por los hombros, acercándola a su pecho.

Belle se quedó rígida un segundo, sorprendida por el abrazo… y luego su corazón comenzó a latir tan rápido que casi le dolía.

Los brazos fuertes de Tn la rodearon, cálidos, protectores, como si fueran un refugio diseñado solo para ella.

—Oye… —murmuró él, apoyando el mentón sobre su cabeza—.

Para mí… tú siempre vas a ser especial.

Belle tragó aire.Su pecho se apretó.Sus ojos temblaron.

—¿E-especial… c-como amiga?

—preguntó con la voz más pequeña del mundo.

Tn sonrió un poco.

—Especial como Belle.

—Bajó la mirada para verla—.

No necesito una palabra exacta.

Solo… eres especial.

Y eso no va a cambiar.

Belle sintió que sus mejillas ardían.

Pero aun así… dolía un poco.Porque aunque sus palabras eran cálidas… no eran lo que ella deseaba escuchar.

Aun así… apoyó la frente en su pecho y cerró los ojos.

—Gracias, Tn… —susurró—.

En serio.

Tn apoyó una mano en su espalda para calmarla.

—Siempre voy a estar contigo, Belle —dijo con total sinceridad—.

No importa si eres rebelde, o haces travesuras, o te robas media cocina.Rió suavemente.—A decir verdad, me haces la vida más divertida.

Belle soltó una risita temblorosa.

—Entonces… ¿no soy una carga?

—Jamás.

—Tn la abrazó un poco más fuerte—.

Nunca podría verte así.

Belle cerró los ojos con fuerza, tragándose las palabras que realmente quería decirle.

“Te amo.”.

Pero no las dijo.Todavía no.Quizás nunca.Quizás solo en su corazón, donde podía ser valiente.

.

.

Las horas pasaron y Belle terminó completamente dormida, roncando de manera adorable.Tn la observó un momento.Sus respiraciones suaves, el mechón rebelde que siempre le caía sobre la frente…Con un gesto lento, Tn apartó ese mechón con dos dedos y sonrió apenas.

—Siempre haces ruido incluso cuando duermes… —susurró él, divertido.

El cuarto se sentía caliente… demasiado caliente para él.

Así que se levantó con cuidado, tomó aire y salió por la ventana hacia los tejados del templo.

El aire nocturno era frío, cortante, casi helado.Y sin embargo, para él era perfecto.Tn se sentó en el borde del techo, dejando que el viento le rozara el pecho descubierto.Cerró los ojos.Por primera vez en horas… se relajó.

—Tn.

—La voz suave llegó desde atrás.

Él abrió un ojo, apenas, y volteó la cabeza.Su Shifu estaba ahí, con su túnica ligera, su cabello negro largo suelto por primera vez en el día.

—¿Qué haces tan tarde afuera?

—preguntó Yixuan mientras se acercaba.

Tn encogió un hombro.

—Aire fresco.

El cuarto estaba caliente… y Belle ronca.—.

Yixuan soltó una risita suave y se sentó a su lado, dejando que las piernas colgaran del borde del techo.

Pasaron unos minutos en silencio.Solo la brisa, la luna, y dos figuras sentadas como maestro y alumno… o quizás como algo un poco más cercano.

Entonces Yixuan suspiró.

—Lamento… haberte golpeado tan fuerte hoy.

Tn rió por lo bajo.

—Estuvo bien, Shifu.

He recibido peores palizas.

Ella frunció el ceño.

—Eso no debería ser algo normal.

—Cuando era niño, robaba comida para sobrevivir —dijo Tn tranquilamente—.

La gente no suele ser tan amable con los ladrones.Miró las estrellas.—Estoy vivo por pura casualidad.

Y tal vez por Trick star.

Yixuan sintió cómo una punzada le atravesaba el pecho.

Tn tenía esa forma de decir cosas terribles como si fueran simples hechos… pero cada palabra era un recordatorio del mundo al que él había sobrevivido.

De la Caída de la Antigua Capital.De las guerras.De la discriminación.De los Hollow.De un niño solo en un mundo roto.

Yixuan respiró hondo.—De verdad… has pasado por tanto —susurró.

—Todos pasan por algo.

Yo solo… tuve mala suerte.

—Tn sonrió un poco.

Ella lo miró.Ese niño débil y enfermo que había llegado al templo… ahora era un joven alto, fuerte, que incluso con cicatrices internas seguía adelante.

—¿Tienes frío?

—preguntó Tn de pronto, mirándola con el ceño ligeramente fruncido.

—¿Eh?

No, estoy bien….

Pero antes de que terminara, él ya se estaba quitando su chaleco, la única prenda que llevaba encima aparte de sus pantalones.

Se lo colocó suavemente sobre los hombros.

—Tn… ¿por qué me das esto?

—preguntó ella, sorprendida.

—Estoy acostumbrado al clima.

—Sonrió apenas—.

A mí no me afecta.

Yixuan lo observó.El chaleco era cálido, olía a madera, a entrenamiento, a tierra, y a algo que no podía describir.

Un gesto simple… pero lleno de una amabilidad que no esperaba.

—Podrías enfermar —dijo ella con suave reproche.

—Quien debería preocuparse por eso es usted —respondió él, mirándola de lado—.

Yo puedo cuidar de mí mismo.

Ella bajó la mirada, un leve rubor cruzando sus mejillas.

—Sigues siendo mi alumno… —murmuró.

—Y usted sigue siendo importante para mí —respondió Tn, sin pensarlo demasiado.

Yixuan sintió cómo el corazón le daba un salto.Volteó rápido al frente, tratando de ocultar el calor que subía por su cuello.

—Deberías… descansar.

Mañana entrenaremos más.

—Con tal de que no me rompa otra costilla —dijo Tn en tono de broma.

—Eso depende de si sigues bajando la guardia —replicó ella con una sonrisa.

—Shifu… —Tn la miró, con ojos más serios por un momento—.

Gracias.

—¿Por qué?

—preguntó ella, sin entender.

—Por no rendirse conmigo.

El silencio que siguió fue suave… casi sagrado.

Yixuan entrecerró los ojos, intentando ocultar el temblor en su pecho.

—Jamás podría rendirme contigo… Tn —susurró.

Ambos quedaron mirando la luna un largo rato.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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