Waifu yandere(Collection) - Capítulo 220
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- Capítulo 220 - 220 Weiss schnee part 7 rwby
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220: Weiss schnee part 7 rwby 220: Weiss schnee part 7 rwby Advertencia ⚠️ ⚠️ Futuro contenido para mayores 18 leer bajo su propio criterio Advertencia contenido grafico de violencia y Advertencia ⚠️ temas cuestionables y sensibles se sugiere que si no es de su agrado salga de aquí y de paso aclaro que personajes o imágenes no me pertenecen crédito a sus autores.
Agrego personajes no me pertenecen.
Imágenes y personajes no me pertenece crédito a sus autores.
Advertencia este capítulo contiene escenas para mayores y lenguaje bulgar están advertidos.
—.
No me dejaré vencer.No permitiré que mi gente caiga,aunque el cielo se abra y una marea interminable de hollows reclame nuestra última luz.Lucharé con todo lo que quede en mis huesos,con cada aliento que aún pueda robarle a este infierno que llamamos tierra.
Pero verla a ella… no, a ese demonio.Perdóname, Lucy.Mis manos ya no podrán volver a tocar el piano que te prometí,mis notas quedarán atrapadas en un silencio que yo misma elegí.Si existe un infierno, entonces debe estar aquí,entre estas ruinas que alguna vez llamé hogar.
Perdón a todos.Perdón por no ser suficiente.Perdón por no llegar a tiempo.Yo…yo solo quería ser digna.Solo quería ser digna de ustedes.
—Caesar King.
___________________________________________________________________________ Weiss y Tn llegaron finalmente a Beacon.
El aire fresco de la noche soplaba entre los edificios mientras caminaban hacia los dormitorios.
Ambos se detuvieron frente a la entrada principal.
Tn bajó la mirada apenas, su bufanda temblando por el leve suspiro que escapó.—Gracias… por la cita.
—Su voz era baja, casi un murmullo—.
Fue… divertida.
Algo en sus mejillas se encendió, apenas perceptible, pero muy real.
Weiss lo notó y su sonrisa se abrió, elegante y luminosa, mostrando discretamente los dientes como cuando estaba genuinamente feliz.
—Me alegra que te haya gustado —dijo, abrazando con fuerza la foca de peluche contra su pecho.
Dio dos pasos hacia él, levantándose un poquito de puntas, y le dio un beso suave, cálido, tierno… uno que no buscaba sorprender, sino conectar.Los ojos de Tn parpadearon, sus pupilas dilatándose mientras el reflejo de ella brillaba en sus iris como si hubiera luz propia.
—Luego podríamos tener otra velada —dijo Weiss con voz dulce pero segura—.
Aunque… —Su tono adquirió una ligera altivez orgullosa—.
Podríamos hacerla en mi querida Atlas.
Sería perfecto para mostrarte las maravillas de mi nación.
Tn sostuvo su mirada por unos segundos y asintió, con una leve sonrisa.—Sería un placer seguirte.
Ambos se separaron finalmente, caminando cada quien a su dormitorio.
Weiss abrió la puerta con una ligera patada, incapaz de hacerlo con las manos ocupadas entre el bolso y la foca.
Entró radiante… mucho más feliz de lo usual.
Yang, recostada en su cama, levantó la vista y la recibió con una sonrisa maliciosa mientras silbaba.—Bueno, bueno, bueno… mira quién llegó tarde.
¿Segura que no querías pasar la noche en un hotel con tu novio, Weiss~?
El rostro de Weiss se encendió de inmediato como una fogata.—¡YANG XIAO LONG!
¡NO DIGAS TONTERÍAS!
Ruby se levantó de un salto, con sus ojos rojos brillando de emoción.—¡AWWWWW!
¿¡UNA FOCA DE PELUCHE!?
—gritó antes de lanzarse como proyectil directo a quitarle la foca.
Weiss estiró el brazo al cielo como si fuera un trofeo sagrado fuera del alcance de la joven Rose.—¡¡Ruby, NO!!
¡Aún tiene mi perfume!
¡NO LA APLASTES!
En el forcejeo, su bolso cayó al suelo.CLACK…Blake, que estaba leyendo en su cama, levantó la mirada y vio cómo algo rodaba fuera del bolso.
Primero, una pequeña arma compacta.—Mm.
—La tomó entre sus dedos—.
Ruby… ¿tú hiciste esto?
Ruby, aún saltando por la foca, respondió sin ver—:—¡Sí!
¡Es el modelo súper mini de polvo de rayo!
¡A Weiss le queda súper mono :3!
Pero lo siguiente que cayó… fueron los condones.
Tres empaques brillantes que rodaron hasta los pies de Blake.
La faunus parpadeó una vez.
Dos veces.
Luego lentamente levantó una ceja.—Weiss… parece que venías muy preparada.
El chillido de Weiss fue inmediato.—¡¡NO, NO, NO!!
¡NO HICIMOS NADA!
¡Eso solo… estaban ahí!
¡Los llevé por… por… por si acaso!
¡Solo salimos a una cita NORMAL!
Yang estalló en carcajadas, casi cayéndose de la cama.—¿”Por si acaso”, eh?
¡Mira nada más a mi hermana de equipo toda crecidita!
Ruby finalmente se detuvo para mirar los empaques… y sus ojos se abrieron como platos.—¿Weeeeiss…?
¿También estabas planeando un… combate cuerpo a cuerpo?
No pueden culparla sobre su nula o poca interaccion sexual,el tio Five solo la dejo con unos videos casets y el resto fue historia.
Weiss se tapó la cara con ambas manos, roja como un tomate, mientras apretaba la foca contra el pecho para ocultarse detrás de ella.
—¡ESTO ES UN MALENTENDIDO!
¡NO LO ARRUINEN!
—gritó con desesperación.
Yang, secándose una lágrima de risa, saltó de la cama y la abrazó por detrás.—Oh, nievecita… estoy TAN orgullosa.
Primera cita y ya lista para todo.
—¡¡CÁLLATE!!
—Weiss pataleó, pero Yang no la soltó.
Blake acomodó la pistola y los empaques en el bolso con calma.—Al menos tuviste una buena noche… ¿verdad?
Weiss, roja, frustrada y escondida detrás de la foca, murmuró bajito—…Sí.
Fue perfecta.
Y aunque las otras tres no la escucharon… la sonrisa en su rostro lo dijo todo.
Casi con el orgullo herido, Weiss recogió su bolso, el arma y—con un movimiento rápido para que nadie las tocara—los malditos condones.
Apretó su peluche contra el pecho como si fuera un escudo y subió a su cama.
Se quitó los tacones con un suspiro frustrado y se metió debajo de las mantas, deseando desaparecer del mundo por unos minutos.
Yang siguió riéndose, aunque sus ojos se tornaron rojos de forma ligeramente amenazante al mirar a Ruby.—Ruby… mañana tendremos una charlita sobre cuánto sabes tú de romance erótico —dijo con tono casual pero con un aura demoníaca detrás.
Ruby sintió un escalofrío recorrerle la espalda.—E-eeeh… ¿por qué yo…?
—preguntó con una sonrisa temblorosa.
—Porque dijiste “combate cuerpo a cuerpo”, pequeñita —respondió Yang sin quitarle la mirada.
Ruby tragó saliva.
-Hiiiippppppp!.No fue mi culpa!
Eh eeehhh Fue de-Diablos los ojos rojos aun la miraban el sudor cayo rapidamente por su frente-!Fue culpa del tio Five!.
……..Claro culpar al tio cafeinomano ausente siempre era una opcion.
Blake simplemente volvió a su libro, sin dejar de sonreír por la situación.
.
.
.
Mientras tanto, Tn llegó a su habitación.
Cerró la puerta con cuidado, apoyó la espalda en ella y dejó escapar un suspiro.
—…Vaya día… —murmuró.
Dejó su bufanda y su arma sobre el escritorio, luego se dejó caer en la silla.
Su rostro era un caos emocional:feliz, enojado, sonrojado, extasiado, y otra vez feliz.
—Fue… una buena velada… —susurró, llevándose la mano al pecho—.
Weiss… sí… Weiss estaba hermosa.
Su expresión cambió, oscureciéndose súbitamente.—Y esos… esos idiotas del arcade… —Sus dedos se apretaron en un puño—.
Si no me hubiera detenido… los habría….
Se quedó callado.
Después, respiró profundo y aflojó la mano.—Weiss no quería un desastre.
Ella manejó todo bien.
Muy bien.
La vergüenza regresó.
Sus mejillas se encendieron apenas.—Me besó… otra vez… —tocó su labio, sorprendido de sentir todavía el calor del gesto.
Luego, la emoción pura lo golpeó.—Y… otra cita.
En Atlas… —Parpadeó—.
Atlas… sí… eso da miedo.
Se encogió un poco.—Su familia tiene mucho dinero.
Muchísimo.
Yo… no.
No quiero… causar problemas con mi semblanza.
¿Y si activo algo sin querer?
¿Y si…?
Se frotó la cabeza, exasperado.—Argh… lo pensaré después.
Se puso de pie y comenzó sus prácticas, dejando que las frases pequeñas y repetitivas lo calmaran.
—“A… a… hablar…” —murmuró, pronunciando lentamente—.
“Costo… cen… tral…” …No… “con… ver… sar…”.
Luego pasó a las ondas de choque, flexionando los dedos mientras liberaba micro vibraciones apenas perceptibles en el aire.
—Ondas suaves… nivel uno… —dijo con concentración—.
No romper nada.
Solo sentir.
No romper.
Su corazón latía fuerte, casi como si siguiera escuchando la risa de Weiss, o la forma en que ella lo miró cuando tomó su mano.
—…Me gusta —admitió al aire—.
Weiss… me gusta mucho.
Cerró los ojos, dejó que las vibraciones disminuyeran, y apoyó la cabeza contra la pared.
—Tengo… que ser mejor.
Para ella.
Y la práctica continuó, mientras la noche caía sobre Beacon… con ambos pensando solo el uno en el otro.
.
.
.
La mañana llegó, y Weiss dormía profundamente con el peluche de foca apretado contra el pecho.
Roncaba apenas, con la boca entreabierta, totalmente ajena al mundo… y totalmente ajena a que su capitana, Ruby Rose, estaba tomando fotos con su pergamino mientras sonreía como una pequeña demonio.
—Jejeje… Weiss dormida es tan linda… ¡y tan chantajeable!
—murmuró Ruby.
—¡Ruby!
—Yang bostezó fuerte, rascándose debajo de la camiseta—.
¿Otra vez sacando fotos para tu colección de “Weiss embarazosa”?—No es una colección… —dijo Ruby suavemente—.
Es un archivo secreto.
—Eso es PEOR .Vas a chantajearla y no me daras lo que te de.—replicó Yang, tirándole de la capa.
Yang se desperezó, estirándose con un gruñido.—Ugh… odio los días de clases.
Y hoy toca entrenar contra Grimm… —se pasó las manos por la cara—.
Quiero estar en mi cama.
Blake, completamente arreglada, revisó su libro.—Si no te dormirías a las cuatro de la mañana viendo videos de combate de luchadores profesionales, no estarías así.
Yang la señaló.—Primero: educación.
Segundo: motivación.
Tercero: shut up, Blake.
Weiss empezó a parpadear, despertando lentamente, abrazando aún la foca.—Mmm… ¿ya… es de día…?
—murmuró, todavía medio dormida.
Ruby tomó otra foto.—¡Buenos días, princesa!
—Ruby… —Weiss frunció el ceño, todavía somnolienta—.
Dame eso.
Ruby se rió nerviosa y escondió el pergamino detrás de ella.
Weiss se levantó, dejó la foca en su cama y, con dignidad aún medio borracha de sueño, caminó al baño.
Se dio una ducha rápida, se cambió y salió perfectamente arreglada, peinando su mechón blanco.
Mientras tanto, Tn ya estaba subiendo las escaleras hacia el cuarto del equipo RWBY.—Pareja… —murmuraba para sí—.
El novio debe esperar a su… pareja.
Eso leí… creo.
Se acomodó la bufanda, nervioso.
Ser novio era más confuso de lo que esperaba.
Cuando llegó frente a la puerta, esta se abrió de golpe.
Salió Ruby arrastrada de la oreja por Yang.
—¡Ow ow ow ow ow!
¡Yang, no!
¡Suéltameee!
—¡¡Tú vas a borrar esas fotos y dejar de decir que Five te enseñó cosas raras!!
—¡No dije eso!
¡Solo dije que el tio Five era sabio!
—¡¡NO LO ES PARA ESO!!
Blake salió detrás de ellas negando con la cabeza, como si ya estuviera resignada a la locura diaria del equipo.
Y entonces Weiss salió, peinándose con elegancia.
La vista la hizo detenerse un segundo.
Tn estaba ahí, esperándola… como un buen novio.
Ella sonrió de inmediato.
—Buenos días —dijo Weiss suavemente.
Tn enderezó la postura, sorprendido por el efecto que tenía verla tan arreglada.—B-buenos días, Weiss… —murmuró, bajando la mirada apenas.
Weiss se acercó, acomodó el guante de su mano derecha y añadió—Me alegra verte puntual.
Pensé que Ruby haría algo para retrasarnos.
—Casi lo logra —intervino Yang, aún sujetando a Ruby—.
Cuidado con esa, Tn.
Si no vigilas a tu novia, Ruby va a llenar tu pergamino de memes con su cara dormida.—¡¡Yang!!
—Ruby gritó indignada.—Es verdad —confirmó Blake desde su libro.
Tn parpadeó.—¿Memes…?Weiss suspiró.—No preguntes.
Ruby se soltó de Yang y se acercó a Tn.—Tn, ¡mira!
Mira la nueva arma que hice para Weiss, ¿viste cómo disparó la bala de rayo?
¡Fue increíble!
¡ZAP!
Tn asintió.—Fue útil… aunque… no esperaba… que Weiss… —miró a la Schnee— …disparara con tanta… naturalidad.
Weiss levantó la barbilla.—Soy una cazadora en entrenamiento.
Puedo defenderme.
Además, fue totalmente merecido.
Yang se río, dándole un pequeño empujón al chico.—Bienvenido al equipo, Romeo.
Vas a tener un día movido.
Weiss cruzó los brazos, fingiendo molestia.—Yang, compórtate.
Luego miró a Tn, y su tono cambió a uno mucho más suave, casi íntimo—¿Listo para entrenar juntos?
Tn asintió, con una pequeña sonrisa.—Sí… quiero… estar contigo.
Weiss sintió un pequeño salto en el corazón.—Perfecto.
Entonces… vamos.
Y juntos, salieron hacia el campo de entrenamiento, con el resto del equipo siguiéndolos detrás como un torbellino de problemas.
.
.
.
La sección de entrenamiento al aire libre estaba llena de murmullos nerviosos.
El sol apenas había terminado de subir cuando el profesor encendió la pizarra y señaló con su vara las enormes jaulas metálicas que contenían a los Grimm.
Algunos estudiantes tragarón saliva; otros trataron de disimular.
Las criaturas golpeaban los barrotes con fuerza, deseosas de escapar.
—Hoy —anunció el profesor, ajustándose las gafas— cada uno demostrará su capacidad individual contra un Grimm de bajo nivel.
Se tomará el tiempo.
No me decepcionen.
Las pruebas comenzaron.
Uno por uno, los alumnos entraban al campo cercado mientras un Boarbatusk, un Ursa menor o un Creeper era liberado.
El profesor iba tomando tiempos: tres minutos… siete minutos… quince en el caso de un estudiante que casi pierde los pantalones en pleno combate y tuvo que ser auxiliado.
Ruby fue un borrón de capa roja y pétalos: 1 minuto y 32 segundos.Yang tardó apenas un poco más porque decidió “divertirse” golpeando al Grimm como saco de entrenamiento.Blake, metódica, se mantuvo en silencio y lo resolvió en diez minutos exactos.
Cuando Weiss escuchó su nombre, dio un pequeño respiro.
Ajustó la empuñadura de Myrtenaster, vio los cilindros girar con cuatro tipos de Polvo distinto, y avanzó con paso firme.
Dentro de la jaula, un Ursa menor rugió.
Weiss activó un glyph bajo sus pies y salió disparada hacia adelante, veloz como una flecha azul.
—Glyphe: contención.
—dijo, casi cantando.
El Grimm chocó de lleno contra una pared etérea formada por su semblanza.
El profesor levantó una ceja, impresionado.
—Bien controlado….
Weiss no perdió tiempo.
Insertó su espada entre placas oscuras y liberó un estallido combinado de fuego y rayo que explotó hacia dentro del cuerpo del Grimm.
El Ursa se evaporó en un grito.
—Duración: cuatro minutos.
—anunció el profesor.
—Hmp.
Debí hacerlo en tres… —murmuró Weiss, aunque su rostro dejaba ver una pequeña sonrisa orgullosa.
Ruby le dio pulgares arriba desde la barrera.Yang silbó.Blake asentó, tranquila.
Entonces el profesor miró su lista.
—Siguiente: Tn.
Adelante.
El ambiente cambió.
Algunos estudiantes comenzaron a murmurar; otros recordaban vagamente que ese chico no era… normal.
Tn caminó al centro sin prisa, sin emoción, sin siquiera ajustar postura.
El Grimm elegido, un Beringel de tamaño medio, golpeó el suelo con los puños y bufó, listo para cargar.
Tn simplemente bajó un poco la bufanda, dejando ver su boca.Algunos estudiantes contuvieron la respiración.Weiss sintió un pequeño escalofrío recorrerle la espalda.
—¿Y qué va a hacer?
—susurró Ruby.
—…Algo exagerado, seguro —murmuró Blake.
Tn exhaló.
Una sola palabra salió de su boca, casi en susurro, cargada de una fuerza invisible:.
—Muere.
El aire se comprimió.El Grimm no alcanzó ni a rugir.Fue aplastado de golpe, como si un peso invisible del tamaño de una montaña lo redujera a un charco negro de energía que se disolvió.
Todo el campo quedó en silencio.
—¿Q-qué…?
—dijo un estudiante del fondo.
—¿Eso cuenta como combate?
—añadió otro.
Ruby abrió mucho los ojos.Yang dejó de mascar su chicle.Weiss se tapó la boca un instante, entre impresionada y algo… encantada.
El profesor revisó su cronómetro temblando un poco.
—D-duración… cuatro segundos.Hizo una pausa.—Aprobado.
Supongo.
Tn caminó fuera del área como si nada.
Weiss se acercó con una sonrisa suave, casi íntima, que solo él podía ver tan claramente.
—Eso fue… impresionante —susurró ella, ajustándose un mechón.
—Intenté ser rápido —respondió Tn con naturalidad—.
No quería que te esperaras demasiado tiempo.
Weiss se sonrojó apenas.
Ruby, detrás, ya tenía el pergamino en la mano—¡Tn!
¡Tn!
¡Hazlo otra vez!
¡Hazlo con esa jaula de allá!
¡Quiero grabarlo para estudios Por fi por fi por fiiiiiiiiiii!
Yang la jaló de la capa.
—Ruby, NO.
¡No vuelvas a hacer una tonteria!
Blake solo suspiró.
Y el profesor, aún pálido, murmuró—Si ese chico reprueba esta clase… yo renuncio.
El ambiente en el campo de entrenamiento se volvió espeso.Las miradas ya no estaban puestas en los Grimm, sino en Tn… y en Weiss, que seguía aferrada a su brazo con una naturalidad que rompía por completo la imagen fría y distante que todos conocían.
Algunos estudiantes masculinos murmuraban entre dientes.
—¿Por qué él?
—escupió uno.—Tiene esa semblanza rota, tiene a Weiss… ¿qué más quiere?
—gruñó otro.—Ni siquiera habla mucho… —se quejó un tercero.
Pero entre todos ellos, Jaune Arc era quien más hervía por dentro.
¿Por qué todo le sale bien a ese tipo?
¿Por qué él tiene una novia como Weiss?
¿Por qué él hace todo tan fácil?Ni siquiera había presentado su prueba aún, y el sudor frío en su frente ya delataba su inseguridad.
Cuando fue su turno, Jaune tragó saliva y caminó hacia el área.Un Grimm menor, un Beowolf ya visiblemente cansado, con heridas superficiales —“accidentalmente”— asignado a él.
Una manipulación que creyó que nadie notaría.
.
.
Mientras tanto, Weiss seguía hablando con Tn.
—Estoy un poco celosa —murmuró, pegándose más a él—.
Terminaste demasiado rápido… casi parecía que querías presumir.
Tn se tensó levemente, sorprendido por su tono coqueto.
—No era mi intención… —respondió serio—.
Solo quise apresurarme para que no tuvieras que… esperarme.
Weiss ladeó la cabeza, encantada por la sinceridad.
—Oh… entonces, si ése era el motivo, yo también me habría apresurado.Le guiñó un ojo, algo que en Weiss era rarísimo… excepto cuando estaba con él.
Tn se quedó paralizado, completamente fuera de su elemento.
Detrás de ellos, Ruby se inclinó hacia Blake—¿Weiss… acaba de coquetear?
—Sí.
—Blake cerró su libro— Y Tn se está derritiendo por dentro.
—¡Awwww!
—Ruby apretó los puños conteniendo un chillido.
Entonces, una tos severa interrumpió el momento.
—Señorita Schnee, compórtese en clase —dijo el profesor, visiblemente incómodo ante el cambio de dinámica.
Weiss soltó el brazo de Tn apenas un centímetro, pero no lo dejó ir.—Disculpe, profesor —respondió con una sonrisa perfectamente educada… pero sin soltar a su pareja.
Eso solo empeoró las cosas.
Los chicos alrededor de ellos parecieron llenarse de furia silenciosa.
—¡¿Por qué con él?!—¡Yo he intentado hablarle durante meses!—¡Y ella nunca me mira así!—¡Maldito rarito…!
Weiss escuchó algunos de los susurros y, en vez de molestarse, se acercó más a Tn, recargando ligeramente su cabeza en su hombro.
Una declaración silenciosa.
—Ignóralos —susurró ella con suavidad—.
Son solo ruidosos.
Tn asintió, aunque su mirada estaba fija en Jaune, que entraba al campo con paso tembloroso.
Ruby comentó—Oh no… va a hacer el ridículo otra vez….
Yang, cruzándose de brazos, añadió—Eso si no se corta solo antes de empezar.
Weiss suspiró—Espero que al menos no intente aparentar… es tan obvio cuando lo hace.
Tn inclinó la cabeza.
—¿Qué va a hacer?
—Lo de siempre —respondió Blake—.
Intentar verse como un héroe sin tener la habilidad para respaldarlo.
Jaune levantó su escudo, respiró hondo y gritó—¡¡Prepárate, Grimm, porque yo—!!
El Beowolf, cansado, lo miró… y bostezó.
—… voy a derrotarte… —Jaune terminó la frase, desinflado.
El profesor se llevó la mano al puente de la nariz.
Weiss suspiró de manera más elegante que nadie.
—Esto será largo….
Tn solo observó, curioso.
La envidia no solo estaba presente en los estudiantes…Estaba a punto de convertirse en el detonador del siguiente desastre.
El desastre de Jaune Arc se prolongó hasta niveles trágicamente cómicos.Casi 30 minutos de ver cómo un Beowolf medio muerto esquivaba, bostezaba y prácticamente ignoraba los intentos desesperados de Jaune por parecer un héroe.
Al final, el Grimm simplemente lo empujó al suelo y Jaune quedó tirado, agotado, humillado y sin aura.
El profesor, con una expresión de derrota absoluta, murmuró—Esto es… doloroso de ver.
Acabó él mismo con el Grimm de un solo corte, más por piedad que por deber, y se volteó hacia Jaune—Señor Arc… obtiene la calificación más baja del grupo.
Vaya a la enfermería.
—P-pe… pero yo… —balbuceó Jaune.
—Enfermería, señor Arc.
Ahora.
Jaune se alejó cojeando mientras sus compañeros evitaban mirarlo, ya sea por lástima o vergüenza ajena.
El profesor, frotándose las sienes, anunció—Para mañana entregarán una tesis detallada sobre los tipos de Grimms.
Hubo un unísono “¿¡QUÉ!?” generalizado.—Sin excepciones.
Eso les enseñará a tomar esto en serio.
.
.
.
.
Tn y Weiss se alejaron del campo, dejando atrás los lamentos del resto de la clase.
Caminaban juntos por el pasillo, disfrutando de una tranquilidad que rara vez se veía en Beacon.
Weiss fue la primera en hablar:.
—Creo que… podríamos aprovechar para conversar más sobre nuestros gustos.
Si… si no te molesta, claro.
Tn negó suavemente.
—No me molesta.
Es… agradable.
Weiss asintió con una sonrisa leve, un poco tímida.—Mis cosas favoritas son… bueno, el café.
Me encanta el aroma.
También… mis compañeras, aunque Ruby me saque de quicio… y Myrtenaster, por supuesto.
Mis glifos, especialmente los de invocación.
—Hizo una pausa elegante—.
Ah, y… si tuviera que elegir, preferiría pelear contra un pato del tamaño de un caballo en vez de cientos de caballos pequeños.
Tn parpadeó, intentando procesar ese último dato.
—¿Un pato gigante…?
—¡Sí!
Es más simple, más directo… ¡y no son tantos!
—respondió ella, como si fuera algo obvio.
Tn asintió, aunque todavía confundido.
—Yo… prefiero el té frío —empezó a decir—.
Leer.
Entrenar.
Mi familia.
Y…Hizo una pequeña pausa, bajando la mirada.—Y tú.
Weiss se quedó congelada.
Sus ojos se abrieron ligeramente, y por un instante solo se escuchó el sonido de sus tacones sobre el pasillo.
—¿Y… yo?
—repitió ella, como si necesitara confirmarlo.
Tn asintió.
—Sí.
Eres… una de mis cosas favoritas.
Un calor repentino le subió al rostro a Weiss; sus mejillas se pusieron rosadas.Trató de mantener su porte elegante, pero al final se inclinó hacia él y le dio un beso rápido, suave, en la mejilla.
—N-no digas esas cosas tan de repente —balbuceó, aún roja—.
Me… tomas por sorpresa.
Tn tocó su mejilla donde quedó el beso, sorprendido.
—¿Hice algo malo?
—¡No!
—se apresuró a decir Weiss—.
Hiciste… algo muy bueno.
Solo… avisarme la próxima vez, ¿sí?
No estoy acostumbrada.
Tn sonrió un poco por primera vez en todo el día.
—Está bien… Weiss.
La Schnee desvió la mirada, mordiéndose el labio, tratando de ocultar la sonrisa tonta que se le escapaba.
—Bueno… creo que quiero saber más de ti.
Mucho más —dijo en un tono más íntimo.
Tn asintió, acercándose un poco.
—Yo también.
Y mientras continuaban su camino hacia la academia, ambos sin darse cuenta habían empezado a caminar más cerca, más unidos… y más enamorados.
El amor…Esa palabra seguía girando en la mente de Weiss como un copo de nieve atrapado en un remolino.¿Era amor?
¿O era solo una obsesión absurda?No, no… era amor.Porque por primera vez alguien la miraba sin ver el apellido Schnee, sin ver una cuenta bancaria, sin ver un beneficio político.Tn la veía a ella.
Solo a ella.
Ese pensamiento la golpeó de repente, y Weiss soltó un pequeño grito, casi un chillido elegante.
—¡Oh, no!
—se llevó una mano a la cara—.
¡Tengo que hablar con Winter!
Sacó su pergamino a toda prisa, ya tecleando.
Tn frunció un poco el ceño.
—¿Quieres… privacidad?
—preguntó, torpe pero educado.
Weiss negó casi inmediatamente, tomando su mano y apretándola un poco.
—No.
Quiero que saludes a mi hermana.
Quiero que… te conozca.
Para que se familiaricen.
Tn sintió cómo un pequeño temblor le subía por la espalda, pero asintió con un susurro:.
—Está bien….
Weiss inició la videollamada.La pantalla se abrió y apareció Winter Schnee… recién salida de la ducha, con el cabello suelto, húmedo, cayéndole por los hombros mientras se secaba.
Weiss chilló—¡¿Winter?!
¡Perdón!
¡Perdón!
¡No sabía que estabas… así!
Winter dio un respingo, sus mejillas poniéndose rosadas de inmediato.
—N-no es tu culpa, Weiss.
Yo… debí revisar antes de contestar.
Y entonces, en el fondo… apareció él.
Un chico de cabello negro desordenado, mirada intensa pero tranquila, sosteniendo una camiseta.Five y claramente desnudo.
—Winter —dijo él mientras miraba alrededor—, ¿has visto mi boxer?
Creo que la dejé en….
Se detuvo al notar la videollamada.Weiss abrió los ojos como dos lunas.Tn parpadeó muy lentamente.
Winter dio un grito ahogado—¡¡Five!!
¡Vuelve al baño!
¡Luego te ayudo!
Five levantó una ceja, como si nada le afectara.
—…Está bien.
—se giró—.
Avísame cuando quieras continuar, Winter.
Y desapareció detrás de la puerta.
Winter regresó a la cámara… roja como un Dust de fuego.
—Weiss… lamento mucho que hayas visto… eso.
Yo… estaba con mi pareja.
No esperaba una llamada tan temprano.
Weiss sintió que su alma dejaba su cuerpo por un segundo.
—¿PAREJA?
¿¡Five!?
¿¡EL Five!?
—su voz subió varios tonos—.
¡¿El “tío Five” de Ruby y Yang?!
¡¿Qué haces con él?!
Tn, a un lado, solo murmuró—…¿Five?
¿Ese Five?
Weiss asintió frenéticamente, al borde de un colapso.
Winter tosió, tratando de recomponer su postura de dignidad militar.
—Weiss, por favor, cálmate.
Five y yo… estamos juntos.
Desde hace un tiempo.
No quería decirlo hasta estar segura.
Weiss abrió la boca, la cerró, volvió a abrirla….
—¡¿Mi hermana mayor está saliendo con un asesino casi inmortal que adoptaron mis amigas como tío?!
¡¿Y nadie me lo dijo!?
Winter apretó los labios.
—Weiss, no exageres.
Five es… complejo.
Pero confiable.
Y muy respetuoso.Su mirada viajó hacia Tn por primera vez.—Hablando de eso… supongo que tú eres Tn.
Tn tragó saliva.
—S-sí.
Es un honor, señorita Winter.
Winter asintió aprobatoria, aunque seguía roja.
—Cuida de mi hermana.
No toleraré que alguien la lastime, ¿entendido?
Tn dijo firme—Jamás.
Weiss tiró del brazo de Tn, indignada pero también un poco orgullosa.
—Winter, ¡él es mi novio!
¡Y sí, estoy feliz!
¡Muy feliz!
Pero… ¿cómo que tú y Five…?
Winter suspiró, masajeándose la frente.
—Weiss… algún día lo entenderás.
Y sí, hablaremos de esto.
Pero ahora dime: ¿qué querías originalmente?
Weiss recordó su propósito.
—¡Ah!
Solo… quería saludarte y contarte que Tn y yo estamos… saliendo.Luego murmuró—.
Pero ahora necesito una explicación de UNA HORA sobre Five.
Winter carraspeó.
—Más tarde.
Por ahora, me alegra que seas feliz.
Y Tn…Lo miró de nuevo.—Gracias por quererla como es.
Ella lo merece.
La llamada finalizó, dejando un silencio denso.
Weiss estaba roja.Tn también.
—Bueno… —susurró Weiss—.
Eso… fue incómodo.
—Mucho —respondió Tn.
Y sin embargo, Weiss tomó su mano y murmuró—Pero me gustó que la conocieras, aunque fuera… así.
Tn sonrió suavemente.
—Yo también.
__________________________________________________________.
(ahhh que bonito es escribir sobre relaciones simples y progresando lentamente,veran esta weiss estara mas enfocada en el control amoroso que en asesinato loco,una yandere mucho mas controlada y lo de la relacion con five jejejejejej no puedo dejar pasar a ese enano cabron y bueno la suculencia llegara cuando menos se lo esperen ahora me toca una de arknights……dios ese verso me sigue confundiendo).
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