Waifu yandere(Collection) - Capítulo 91
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- Capítulo 91 - 91 Yang xiao Long part 7 rwby
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91: Yang xiao Long part 7 (rwby) 91: Yang xiao Long part 7 (rwby) Advertencia ⚠️ ⚠️ Futuro contenido para mayores 18 leer bajo su propio criterio Advertencia contenido grafico de violencia y Advertencia ⚠️ temas cuestionables y sensibles se sugiere que si no es de su agrado salga de aquí y de paso aclaro que personajes o imágenes no me pertenecen crédito a sus autores.
Agrego personajes no me pertenecen.
Imágenes y personajes no me pertenece crédito a sus autores.
Advertencia este capítulo contiene escenas para mayores y lenguaje bulgar están advertidos.
 Dormitorio del equipo RWBY – Tarde, dos semanas antes del baile.
El ambiente en la habitación era más relajado que de costumbre, aunque cierta electricidad flotaba en el aire.
Weiss estaba sentada con el pergamino en la mano, eliminando una notificación tras otra con desdén.
Ruby estaba en su cama, con las piernas cruzadas, mirando su propio dispositivo con una mezcla de ansiedad y emoción adolescente.
Blake, como siempre, leía un libro en silencio desde su rincón, aunque de vez en cuando sus orejas se movían ante los comentarios de sus compañeras.
Yang, sentada frente al espejo, sostenía un lápiz entre los dientes mientras peinaba su larga melena dorada.
El lápiz no era para escribir… era parte del acto, parte del ritual de concentración.
Sus ojos estaban entrecerrados y su reflejo mostraba una sonrisa que parecía más calculadora que relajada.
—Tch… ¿cómo demonios se invita a alguien sin sonar desesperada?
—murmuró para sí misma, girando el lápiz entre los dedos antes de lanzarlo a un costado—.
No puedo simplemente decir “oye guapo vamos a bailar y luego a follar”, ¿verdad?
Tiene que ser especial… pero no cursi.
Cool, segura, relajada.
Como si no me importara.
Aunque sí me importa.
Mucho.
Su tono bajaba con cada palabra hasta convertirse en un susurro ronco, como si solo pudiera sincerarse con el reflejo del espejo.
Ruby, aún sin levantar la mirada de su pantalla, murmuró—Yang… ¿vas a invitar a alguien al baile?
Yang parpadeó y la miró de reojo.
Por un momento, su expresión se suavizó.
—Sí… tal vez.
Estoy considerando algunas… opciones (mentirosa) —respondió con fingida ligereza, aunque su mirada volvió al espejo casi de inmediato.
Ruby se encogió de hombros.
—Yo… ni siquiera sé si quiero ir.
Todos actúan como si fuera el evento del siglo.
¿Y si nadie me invita?
¿Y si lo arruino?
¿Y si me tropiezo y caigo de cara frente a todos?
—Entonces sería una noche inolvidable —comentó Blake sin levantar la vista de su libro, con su sarcasmo seco habitual.
Ruby bufó.
—Gracias por el apoyo emocional, Blake.
Weiss, sin mirar a nadie, soltó un comentario helado—No esperen que yo acepte invitaciones de imbéciles.
Especialmente no de Jaune Arc.
Si vuelve a intentarlo este año, le lanzaré una copa de ponche encima.
Yang sonrió.
Aquello sí que era una tradición de Beacon.
Pero su mente ya estaba en otro lugar.
Tn.
Ese chico, gentil, y para su desgracia, terriblemente atractivo.
Yang suspiró mientras recordaba las veces que lo había visitado junto a el entrenando.
Su estilo era sobrio, medido… no como el suyo, impulsivo y explosivo.
Pero había algo hipnótico en verlo moverse.
Era como si su sola presencia creara una burbuja de serenidad en un mundo cada vez más caótico.
“Lo invitaré durante su próximo entrenamiento,” pensó.
“Tal vez le lleve algo de beber… algo frío.
Y me acerque como por casualidad.
Sin presión.
Solo una amiga… que quiere bailar con él.” Su corazón dio un pequeño salto ante la imagen.
Él, mirándola sorprendido, aceptando con una sonrisa…
Quizás incluso ofreciéndole la mano en el acto.
Yang apretó los puños sobre sus rodillas, sintiendo la quemazón de su semblanza latente en la yema de los dedos.
Pyrrha.
Aún podía ver su rostro ensangrentado y su mirada desafiante.
Pero no volvería a ser un problema.
No esta vez.
—Seguro está tan magullada que ni siquiera podrá pararse para entonces —murmuró Yang en voz baja, con una sonrisa torcida—.
Mejor.
Una amenaza menos.
La dejo hecha mierda.
Volvió a mirar su reflejo.
Su sonrisa era suave, pero sus ojos…
sus ojos ardían con algo más oscuro.
—Este baile será perfecto —dijo finalmente—.
Porque él estará conmigo.
Solo conmigo.
Blake alzó una ceja, apenas mirándola de reojo.
—¿Decías algo?
Yang se encogió de hombros, volviendo a alisar su cabello con los dedos.
—Nada importante.
Solo…
cosas de chicas.
Yang soltó un leve gruñido al notar que sus piernas aún dolían ligeramente, pero lo ignoró.
Se puso de pie y fue directo al baño con paso decidido, ignorando por completo la mirada fugaz que Blake le lanzó por encima del libro.
El agua caliente no fue su elección.
Hoy necesitaba algo distinto.
Giró la perilla del agua fría y dejó que el torrente le golpeara los hombros y la espalda.
Jadeó un poco al principio sus pesones se pusieron duros mientras tallaba sus pechos, pero luego cerró los ojos y permitió que el agua lavara no solo el sudor, sino la tensión acumulada.
Su mente divagaba entre estrategias, frases posibles, y el rostro de Tn con esa sonrisa serena que tanto le gustaba.
—Tiene que salir perfecto… —susurró entre dientes, abriendo los ojos—.
Ni torpe, ni desesperada.
Natural… como si ya supiera que va a decir que sí.
Al salir, el vapor frío le erizaba la piel.
Se secó con lentitud y eligió con cuidado su ropa: un conjunto casual pero ajustado, con una chaqueta corta, unos pantalones de mezclilla oscuros y una camiseta ceñida de color negro con detalles en dorado.
Algo que dijera “tengo estilo”, pero sin parecer que estaba haciendo un desfile.
Frente al espejo, jugueteó con su cabello aún húmedo antes de dejarlo caer suelto.
Sabía lo que le gustaba a Tn… o al menos creía saberlo.
—Hoy… es el día.
Pasillos de Beacon – Mientras tanto Tn había salido de su dormitorio sin prisa, con el mismo paso tranquilo que lo caracterizaba.
Su tarea ya estaba terminada y tenía la tarde libre.
El sol se colaba por los ventanales altos del pasillo, y a medida que avanzaba, se detenía de vez en cuando para ayudar a quienes lo necesitaban.
—¿Quieres ayuda con eso?
—le dijo a una estudiante que trataba de cargar una pila de libros.
Ella apenas logró balbucear un “gracias” antes de ponerse roja como una cereza.
Más adelante, otro grupo intentaba mover bancos pesados a una sala de teoría práctica.
Tn se acercó, los ayudó sin decir mucho, solo con una sonrisa que parecía tener el poder de desarmar cualquier escudo emocional.
Varias chicas que pasaban por ahí lo miraban, cuchicheaban.
Una de ellas intentó acercarse, pero cuando abrió la boca para hablarle, las palabras se atragantaron.
Fingió buscar algo en su pergamino y se alejó, frustrada consigo misma.
Él era amable.
Educado.
Cercano.
Pero parecía tan… inaccesible.
Cafetería de Beacon – Mediodía Tn ya estaba sentado frente a una porción de pay de manzana, comiendo con calma.
Sus movimientos eran meticulosos, como si disfrutara cada mordida cademas le encantaban los postres y dios sabe que disfrutara de esa maldita cosa..
A su lado, Nora devoraba una montaña de panqueques con la energía que la caracterizaba.
No era raro verla ahí con él.
Aunque Nora sabía lo que muchas otras veían en Tn —Decia joder incluso ella le aceptaria una cita si no fuera porque le gustaba comer—, también entendía que no era una persona posesiva.
Ella lo consideraba un buen amigo.
Alguien que no la juzgaba cuando hablaba demasiado o cuando pedía su cuarto desayuno.
—¡Y entonces le dije a Ren que podíamos usar ese tipo de Dust porque lo haría explotar todo, pero ya sabes cómo es Ren, siempre tan callado…aveces pienso que es gey pero meh!
—decía entre bocados.
Tn la escuchaba sin interrumpir, asintiendo con una pequeña sonrisa.
—Suena como un día movido —respondió con suavidad, terminando su pay.
Nora lo miró de reojo.
—¿Y tú?
¿Vas a ir al baile?
Tn parpadeó y se encogió ligeramente de hombros.
—No lo he pensado mucho.
Supongo que si alguien me invita… podríamos ir.
No sé.
Nora soltó una carcajada y le dio un golpecito en el hombro con su tenedor (sin comida, por suerte).
—¡Sabía que dirías algo así!
Eres un imán para las chicas, pero ni te das cuenta.
Deberías tener un espejo emocional para que vieras cómo te miran.
…….pensando en ello, no estaba Pyrrha algo emocionada por Tn, Nora se sento en su haciendo mientras se metia otro panqueque> Recordaba vagamente algo sobre invitarlo o luchar con una loca.
Tn sonrió con algo de vergüenza y bajó la mirada a su vaso de jugo.
—Supongo que no es algo en lo que pienso demasiado.
—Pues deberías.
—Nora infló las mejillas un momento, como si tuviera una gran idea, pero luego la soltó con una risita—.
Aunque igual te van a invitar de todas formas.
Estoy cien por ciento segura.
Nora hablaba con la boca llena de panqueques, haciendo gestos exagerados sobre una historia que, para variar.
Tn la escuchaba pacientemente mientras terminaba el último trozo de su pay.
—¡Y entonces BOOM!
¡El condon se rompio y dije hostias no estoy lista para ser mama… kof!… kof kof!— De pronto, Nora se llevó ambas manos al cuello.
Los ojos se le abrieron como platos.
Empezo a toser mientras se golpeaba el pecho pero esas malditas almohadas de carne amortiguaban cada golpe.
Tn, sin alterarse, se giró y le dio un fuerte golpe seco en la espalda.
—¡KUH!— Nora escupió un trozo de panqueque rebelde que había tomado el camino equivocado y jadeó.
El color fue regresando a su rostro y alzó un pulgar, aún tosiendo pero claramente agradecida.
—¡Gracias!
Uff… aghgh no me pasaba eso desde, que me emti aquel bibrador grande mm~.
—dijo con una sonrisa nerviosa.
Nunca le molesto habalr de su larga y rara experiencia, de que tenia que avergonzarse.
Ren siendo un mojigato que la cuidaba cuando salia a sus……cosas.
Tn solo suspiró suavemente, se levantó de su asiento y recogió su bandeja.
Se despidió de Nora con una pequeña inclinación de cabeza.
—Me voy al campo de entrenamiento.
Nos vemos más tarde.
—¡Si claro aja!
—le gritó ella, aún recuperando el aliento.
Aunque miro el pedazo aun con saliva que hbaia expulsado……..Lo recogio y volvio a entrar en su boca.
-Mmm~ no se desperdicia-.
Pasillos de Beacon – Al mismo tiempo Yang caminaba con paso rápido por los corredores.
Su mirada estaba fija, determinada, y cada vez que alguien la saludaba, solo asentía sin detenerse.
Su chaqueta ondeaba ligeramente mientras subía las escaleras.
Su objetivo era claro: encontrar a Tn antes de que alguien más lo hiciera.
Pero Beacon era grande, y él podía estar en cualquier parte.
—¿Dónde estás…?
—murmuró entre dientes, subiendo al segundo nivel con cierta ansiedad creciente en el pecho.
No estaba en su dormitorio, tampoco en la biblioteca, ni en los salones de estudio.
Yang se detuvo un momento y apretó el puño.
Sus pensamientos no eran calmados.
Sentía que el tiempo jugaba en su contra.
Tenía que moverse.
Dormitorio del equipo CFVY – Zona de diseño improvisada Velvet estaba sentada frente a un espejo, con una libreta de bocetos y muestras de tela apiladas en una esquina de su escritorio.
A su lado, Coco, con gafas oscuras y pinchandose los dedos con las agujas, observaba un maniquí al que habían puesto una chaqueta negra con bordes color ámbar y detalles florales.
—No está mal —comentó Coco—.
Pero creo que necesitas algo que diga “Follar rapido y discreto”, sin parecer que lo estás gritando.
Tal vez un cierre que permita levantar el bestido y hacerlo rapido en los vestidores.
O una banda de tela en el muslo para poner condones, chica prevenida vale por dos.
Velvet asintió, aunque sus orejas de conejo temblaban ligeramente.
—Gracias, Coco… es que… quiero que si llego a invitar a Tn, lo vea y… bueno, me recuerde.
—¿Planeas hacerlo?
—preguntó Coco sin siquiera mirarla directamente.
—Lo estoy pensando… —respondió Velvet, bajando la mirada—.
Aunque… todavía tengo miedo de lo que Yang pueda hacerme si se entera.
—Tch.
Velvet… no puedes dejar que una rubia con problemas de ira decida por ti.
—Lo sé… pero la forma en que me miró la última vez… —Velvet tragó saliva, recordando con claridad esa mirada vacía y violenta—.
No parecía humana.
Las abolladuras en la puerta confirman eso.
Coco la observó por fin, bajándose las gafas.
—Si te hace algo, yo estaré ahí.
¿Vale?
Velvet sonrió débilmente, asintiendo.
Pero por dentro… el temor seguía.
Dormitorio del equipo JNPR – Silencio y sospechas Nora se había ido temprano.
Ren leía en su cama sin decir una palabra.
Jaune, por otro lado, no podía quitarse de la cabeza la inquietud.
—¿Por qué Pyrrha no ha salido aún…?
—murmuró.
Se acercó a la puerta del baño y la golpeó con cuidado.
—Pyrrha, ¿estás bien?
¿Quieres algo?
Del otro lado, una voz seca respondió—Vete.
No quiero verte.
Si sigues molestando… hablaré con los profesores sobre cómo entraste a Beacon.
Jaune se quedó paralizado.
—¿Eso era… una amenaza?
Pero la puerta no volvió a emitir sonido.
Solo silencio.
Jaune retrocedió, más confundido que herido.
Mientras tanto, detrás de las mantas, Pyrrha apretaba los dientes, los ojos cerrados, ignorando el ardor de sus músculos y el peso de la lanza junto a su cama.Le dolia todo pero al menos la inflamacion bajaba.
Sabía que estaba rompiendo la regla que impuso en el duelo… pero no se rendiría.
No aún.
.
.
.
.
Dormitorio del equipo CFVY La habitación estaba algo tranquila, llevaban casi todo el dia trabajando en los vestidos.
El escritorio de Velvet estaba lleno de bocetos, algunos vestidos de baile con detalles florales, otros con estilos más audaces que parecían sacados de revistas de porno…
y entre ellos, un par claramente no destinados a la mirada ajena.
—Voy a buscar más adornos —murmuró Coco, examinando la textura de una tela de satén violeta—.
Y de paso más tela negra con costura reforzada… parece que la última que trajiste no resiste ni una vuelta rápida.
Ademas no sabemos ue tanto podia desgarrarla Tn si esta emocionado Mmm~.
Velvet asintió sin alzar la vista, ajustando un sombrero en el maniquí.
Coco se giró para marcharse, pero justo antes de salir por la puerta, miró por encima del hombro con una sonrisa burlona.
—Y por favor, Velvet… deja de dibujar tus perversiones.
No quiero encontrar otro boceto tuyo con Tn en la piscina “Piscina orgy”.
Quien diria que tuvieras esas fantasias de gangbang.
—¡¡COCO!!
—gritó Velvet, roja como una fresa a punto de estallar— ¡No mires mis cosas!
—Muy tarde.
Y muy explícito.
Y me llevo un par—rió Coco con una carcajada baja, cerrando la puerta con calma mientras Velvet corría para esconder su libreta.
La coneja se llevó ambas manos al rostro.
—¿Por qué no me traga la tierra cuando más la necesito…?
—susurró entre dientes.
Intentó revisar que todo estuviera guardado, pero no se dio cuenta de que una hoja se había deslizado fuera de su libreta… y estaba ahora mismo bajo otra almohada… justo en la habitación del equipo RWBY.
Dormitorio del equipo RWBY – Minutos después Ruby, que había vuelto temprano de clase para revisar unos diagramas de armas, encontró la hoja doblada al revisar el fondo de su mochila.
La abrió con curiosidad, pensando que era una tarea caída… pero al ver el dibujo, sus mejillas se encendieron.
—¡¿Eh?!
¿E-esto es… B-bueno no es que no me guste tenerlo… pero,donde lo guardo si lo dejo y weiss lo mira me matara, si me lo sigo llevando La profesora podria verlo.?
¿Aghghghgh que se supone que haga si esta cosa solo me pone caliente en mi pantymedia.?!
—su voz fue apenas un susurro agudo, tembloroso y nervioso.
Llevaba tiempo con ese dibujo y digamos que le a estado buen uso.
La joven líder de equipo tragó saliva.
Su semblante se había vuelto escarlata.
Mordió su labio inferior.
—W-Wow… esto es… muy bien hecho.
Digo, la anatomía está bien.
Las líneas… suaves… el sombreado… Polvo….se iba a manosear esa noche.
Se quedó en silencio.
Luego, como si su conciencia la pinchara, escondió el dibujo bajo su almohada con una rapidez digna de su velocidad en combate.
—No… no voy a pensar en eso.
No voy a soñar con eso.
No voy a… —se interrumpió, la mirada perdida, las mejillas aún calientes— …Olvídalo.
Voy a leer mi manual de mantenimiento de guadañas.
¡Sí!
Nadie del equipo notó nada extraño.
Por ahora.
Mientras tanto – En la otra ala del dormitorio CFVY Velvet respiraba agitadamente, sentada en el borde de su cama.
Había comenzado a temblar levemente.
No solo por la vergüenza que le había provocado Coco… sino por lo que empezaba a rondar en su cabeza.
“¿Y si Yang descubre que tengo intenciones hacia Tn?
¿Y si… si actúa como lo hizo ?…” Recordaba los murmullos que habían circulado por la academia.
Nadie había visto a Pyrrha salir en días.
Su rostro se contrajo al pensar en ello.
Ella no era una guerrera como Pyrrha, no tenía ese temple.
Y su Semblanza no era útil para el cuerpo a cuerpo.
Bueno pdoia copiar toda habilidad que no requiriera una destresa sobrenatural, movimientos,armas,estilos, pero ni en chiste podia copiar toda la potencia.
“¿Necesito protegerme?” Abrió un sitio de la red interna de Beacon.
Escribió sin pensar: —Tasers autodefensivos y sprays legales para estudiantes.
Cerró la pestaña rápidamente al escuchar pasos.
Pero la idea no desapareció.
Velvet se mordió el labio.
Sus orejas se movieron inquietas mientras pasaba la mano por su libreta.
Tal vez sería mejor olvidarse de Tn.
Tal vez.
Pero su corazón aún se aferraba a una pequeña esperanza… una que sabía que podría costarle caro.
Velvet suspiró pesadamente mientras se metía bajo las mantas.
Su mente seguía agitada, pero el cuerpo agotado comenzaba a rendirse.
Estaba por cerrar los ojos cuando la puerta se abrió sin previo aviso.
—¡Misión cumplida!
—declaró Coco, entrando con varias bolsas y rollos de tela colgando de los brazos.
Velvet se incorporó con sobresalto.
—¡¿Ahora llegas?!
¿Dónde estuviste?
—Tienda de diseño en el distrito cinco —respondió Coco mientras dejaba caer los materiales junto al escritorio—.
Encontré un hilo dorado encantador, pensé que te vendría bien para esos detallitos y comprar los condones obviamente.
Velvet hizo una mueca de fastidio, pero al verla reír con naturalidad, no dijo más.
Solo se recostó de nuevo, dándole la espalda.
—Buenas noches, Coco… —Dulces sueños, conejita fashionista —respondió ella con tono juguetón, encendiendo su lámpara personal para trabajar un rato más.
Horas antes – Campos de entrenamiento detrás de Beacon Yang lo había encontrado.
Tn, como de costumbre, entrenaba con una mezcla de precisión y calma.
Su estilo no era ruidoso ni brutal como el de muchos otros.
Era como si su cuerpo supiera exactamente qué hacer con cada movimiento.
Yang lo observó unos segundos desde lejos antes de acercarse.
Sentía un hormigueo en el pecho, mezcla de ansiedad, emoción… y una extraña electricidad que no la dejaba respirar con normalidad.
—Hey, Tn.
—su voz sonó más alegre de lo que en verdad se sentía.
Él se detuvo y la miró.
Sonrió un poco, con esa calidez que lo hacía destacar sin siquiera intentar.
—Hola, Yang.
—¿Entrenando solo como siempre, eh?
—intentó sonar despreocupada, pero sus dedos jugueteaban con su cabello nerviosamente—.
Eres más disciplinado que cualquiera.
Tn se encogió de hombros.
—Me ayuda a pensar.
Hubo un breve silencio.
Yang se rascó la nuca y desvió la mirada.
—Oye… quería preguntarte algo.
Bueno, más como mencionártelo.
El baile de fin de trimestre… ya sabes, ese que hacen con toda la ceremonia y música algo cursi… ¿has pensado con quién vas a ir?
Tn levantó ligeramente una ceja.
—Sí, en realidad.
Justo hoy una chica me invitó.
Me mandó un mensaje por el pergamino.
Yang sintió como si el suelo bajo sus pies se quebrara.
—¿Qué?
—su voz fue apenas un susurro.
No pudo ocultar el temblor en su tono.
—Sí, fue después de almorzar.
Caminaba por los pasillos y me topé con una estudiante de Atlas.
Neon Katt.
Bastante… energética, por decirlo así.
Tn podia jurar que esa chica podia desnudarlo y montarlo en el pasillo si no fuera por que eso la meteria en problemas.
El mundo se ralentizó para Yang.
La brisa del bosque ya no la tocaba.
Solo podía oír ese zumbido sordo que retumbaba en su cabeza.
¿Neon… Katt?
¿Esa gata con que parece tener anorexia?
¿Cómo?
¿Cuándo?
¡No puede ser!
Yo vigilo sus horarios.
¡Él no se desvía nunca!
!Maldita perra!.
Cuanod la encuentre le arrancara esa maldita cola y hara que se la trague.
—¿Neon?
—preguntó, con una voz extrañamente seca—.
¿Ella fue quien te invitó?
Tn asintió.
—Me pidió mi número de pergamino, charlamos un poco… parecía simpática.
Luego me envió la invitación.
No he respondido todavía, pero fue directa.
Simple.Directa.Amable, funciona para el.
Tn no es que fuera rigido con las mujeres pero….estaba en una academia prestigiosa tenia mas problemas de que preocuparse.
Si vas a estudiar en un lugar como Beacon esfuerzate para pertenecer ahi.
Yang sonrió.
Pero era una sonrisa forzada, estirada como una cuerda al borde de romperse.
Sus puños, ocultos tras su espalda, temblaban.
—Vaya… qué espontáneo… ¿no?
—Supongo —respondió él con tranquilidad, limpiando el sudor de su frente con una toalla—.
Aunque no es como si tuviera muchos planes para ese día.
Yang lo miró.
Su mirada ardía… pero su rostro era una máscara cuidadosamente sostenida.
¿Directa?
¿Espontánea?
No, no, no… No puedo permitirlo.
No después de todo lo que he hecho.
No después de Pyrrha.
No después de Velvet.
¡Ella no!
—Seguro que tomas la mejor decisión —dijo al fin, su tono suave pero tenso—.
Después de todo, un chico como tú… digo, como tú eres, no puede aceptar cualquier invitación, ¿no?
Tn no pareció notar el desliz.
Asintió amablemente.
—Claro.
Bueno, volveré al entrenamiento un rato más.
¿Nos vemos después?
Yang asintió.
Se dio la vuelta.
Caminó lentamente, con calma aparente.
Pero por dentro… …la tormenta apenas comenzaba a levantarse.
El eco de los pasos de Yang aún se desvanecía cuando Yang se apoyó contra la pared.
Fingía estar calmada, como si la charla hubiera sido simplemente casual.
Pero en cuanto estuvo segura de que nadie la miraba, cerró el puño con fuerza y lo estrelló contra el concreto.
¡CRACK!
Un pedazo de la pared se astilló bajo el impacto, dejando una marca opaca, un testimonio físico de la fractura que acababa de abrirse en su interior.
Sus ojos, antes lila, ardían ahora en rojo incandescente, como brasas vivas ardiendo bajo el peso de la emoción.
Su cabello onduló, temblando como si respondiera a un viento invisible… y luego comenzó a arder.
Llamas suaves pero crecientes se escurrieron por los mechones dorados, como una melena de furia viva.
—”Maldita gata…” —escupió con voz rasposa, temblorosa, cargada de un odio contenido que no había sentido ni siquiera contra los Grimm.
No podía aceptarlo.
No Neon.
No ahora.
El director Ozpin había hecho un anuncio hacía unos días: algunos estudiantes de Atlas serían bienvenidos en Beacon por un programa de intercambio temporal.
Yang lo había escuchado, sí.
Incluso había revisado los nombres.
Y por supuesto, entre ellos estaba ella… Neon Katt.
Alegre.
Brillante.
Coqueta.
Una faunesa atlética,buen trasero poco pecho.
Parte del equipo FNKI, especialistas en velocidad, ritmo y combates sincronizados.
Yang gruñó para sí, su respiración agitada, casi gimoteante por el esfuerzo de contener la rabia que crecía en espiral dentro de su pecho.
—¿Cómo?
¿Cómo se atrevió?
Yo lo vigilo todos los días, sé a dónde va, qué come, cómo respira…
¡Y esa estúpida se cuela como si fuera normal!
Su aura vibraba descontrolada, agrietando la losa bajo sus pies.
Tuvo que concentrarse durante varios segundos para contener la combustión interna que amenazaba con delatarla.
Visualizó mentalmente todo lo que sabía sobre Neon.
Las grabaciones de sus peleas.
Su historial de torneos.
Las fotos escolares.
Había recopilado esa información hace tiempo… por precaución.
Por seguridad.
Porque si Tn era un premio, todas las otras eran amenazas.
Pero Neon no estaba en su lista prioritaria.
—”Debí haberlo previsto.
Debí…
mantenerla vigilada.
¿Cómo no la vi?” —se murmuró a sí misma con voz hueca.
Alguien pensaria si Yang pusiera todo su esfuerzo en estudiar, sus calificaciones subirian muy facil.
Una gota de sudor bajó por su frente, no de calor… sino de ansiedad.
La idea de Tn aceptando esa invitación —tomando de la mano a otra mujer frente a todos en el baile, bailando bajo luces suaves con una faunesa descarada que apenas acababa de llegar— era demasiado.
Demasiado real.
Que pasaria si al final de baile ella lo invita a su habitacion, los dos solos…….!Diablos no!.
—”No.
No lo voy a permitir.” —dijo con una sonrisa torcida, mientras su mirada se perdía entre las sombras—.
“Atlas o no…
la voy a sacar del juego.
Como a todas las demás.” Su respiración volvió a estabilizarse… solo en apariencia.
Dentro, la tormenta apenas comenzaba.
Futuramente Baile,alcohol, caos.
7w7 Votos.
Artoria saber parte 3.siguiente……..
(y ya cuando actualice el de nitocris pondré votaciones) Pondría imágenes suculentas de las waifus pero…..wattpad y los tards no me dejarían en paz 😑 así que ni modo.
(10 estrellas y algunas opiniones sobre que les parece el cap).
Y aclaro yang no mataría a pyrha porque “oye un estudiante esta muerto…llamen a la policia” Quiero darle algo de sentido no puede desvivir a un compañero sin que nadie se dé cuenta.
Ese problema pasaba mucho en yanderes, chica promedio secuestraba y mataba y la policía parecían niños de primaria sin saber dónde buscar….fucked….
Por eso me estoy tomando mi tiempo para darle esencia 7w7.
Y si metí chistes recurrentes de sexo.
No olviden que este canal hace suculencia así que….papu que esperaban.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com