Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Warlock Way (idioma original español) - Capítulo 13

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Warlock Way (idioma original español)
  4. Capítulo 13 - 13 Capítulo 13 Contrato
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

13: Capítulo 13 Contrato 13: Capítulo 13 Contrato El roce de Eric con la grieta lo transportó instantáneamente.

Emergió fuera del laberinto, aturdido.

Allí, un carruaje aguardaba.

Un anciano le habló desde la puerta, su voz resonando en el aire.

Al terminar de hablar, el anciano se giró y entró en el carruaje, dejando la puerta abierta detrás de él.

Esto dejó desconcertado a Eric.

Observando su alrededor encontró a mas niños cerca del carruaje, estos también le regresaron la mirada sorprendidos, la mayoría de ellos estaban sorprendentemente bien salvo algunos moretones, pero todos compartían la misma mirada de alegría por salir de ese lugar.

‘Como es que están vivos’, cuestiono mentalmente Eric ya que no creía posible que sobrevivieran a lo que paso en el puente, mirando hacia atrás por donde había aparecido el resplandor azul aun persistía en esa pared al parecer sin señales de transportar a alguien más.

Así sin cuestionar que fue lo que paso, Eric entró al carruaje y vio al anciano sentado en una silla lujosa y acolchada en una esquina del lugar.

El carruaje era bastante amplio, casi como una mini casa, con todas las comodidades.

“Siéntate, niño”, le dijo el anciano señalando una silla frente a él.

Eric se acercó con cautela, sin saber quién era esa persona ni qué le iba a pasar después de escapar de ese lugar.

Eric se sentó en la silla tal como le indicó el anciano.

“¿Qué va a pasar conmigo?”, cuestionó Eric, dudando de lo que le aguardaba.

“Es una buena pregunta.

Es bueno saber que asimilaste rápido las cosas.

A dónde vamos, seguramente lo necesitarás.

En cuanto a tu pregunta, tienes tres caminos para elegir: Primero: vivir e ir a la Torre de la Noche Eterna para recorrer el camino donde un gran poder y conocimiento te esperan, bueno eso siempre y cuando sobrevivas.

Tendrás plena libertad, salvo que deberás cumplir con las normas de la Torre.

Segundo: es básicamente la primera opción, pero sin libertad.

Tu vida estará encadenada y controlada por la Torre, además de que no se garantiza que vivas mucho; hay muchos experimentos esperando buenos candidatos.

Tercero: morir aquí y ahora.

Jajaja, resulta que tu cuerpo podría resultarme útil en el futuro.

Simplemente diré que nadie logro atravesar el laberinto salvo los que salieron por los otros portales.

Entonces, ¿qué eliges?” dijo el anciano con voz serena y expresión un tanto expectante.

Al escuchar esto, Eric se sorprendió.

No había duda de cuál opción escoger.

Pero no sabía por qué era valioso y lo impactaron los crueles métodos de la Torre de la Noche Eterna.

“Obviamente, la primera opción.

No tengo deseos de perder mi vida o libertad”, respondió Eric al anciano.

“Bien, igualmente sabía que escogerías esa opción; si no, serías un tonto.

En ese caso, hagamos el contrato.

Por una parte, deberías estar agradecido de pertenecer a esta torre; si no te hubiéramos secuestrado, estarías con esos estúpidos magos blancos.

Estarías limitado y no podrías explorar todo el conocimiento que la magia puede ofrecer”, dijo el anciano con voz calmada y una expresión de disgusto.

El anciano estiro su mano arrugada y le mostro un pergamino amarillento, cubierto de una delicada escritura negra que parecía bailar sobre el papel.

Los grabados en los bordes eran intrincados y complejos.

Tenían formas serpenteantes que se enroscaban y desenroscaban.

Al desenrollar el pergamino, los grabados subían a la esquina.

Convergían en un símbolo que se asemejaba a una torre antigua, con paredes curvas y una punta afilada hacia el cielo.

El símbolo parecía estar vivo, como si estuviera a punto de levantarse del papel y cobrar vida propia.

“Estira la mano y, con la daga que trajiste, córtate la mano y deja que algunas gotas de tu sangre caigan en él”, dijo el anciano.

Cuando Eric miró el pergamino, vio la información que el anciano le había dado, pero también había más detalles importantes que había omitido.

La persona que firme este contrato será un aprendiz bajo la Torre de la Noche Eterna.El individuo tendrá libertad.

Solo deberá cumplir las normas de la Torre, que incluyen preservar y defender sus intereses cuando sea necesario.Es libre de negarse a participar en algún experimento de la Torre, pero solo en los que tengan poco grado de éxito, salvo en casos especiales.El individuo que incumpla el contrato verá su vida arrebatada por la maldición del espectro de la pesadilla y su linaje recibirá la maldición de sangre.La Torre no interferirá con disputas internas, salvo que estas estén perjudicando el bienestar de la Torre.Está prohibido asesinar a otro dentro de los territorios de la torre; de lo contrario, un castigo ejemplar les espera.El individuo debe aceptar una tarea por lo menos al año; en caso contrario, el comité disciplinario actuará y aplicará una sanción de acuerdo con el nivel.Cuando el individuo alcance el nivel de un mago formal, algunas de las condiciones anteriores serán más laxas.Al alcanzar un alto nivel de magia, el individuo será libre de la Torre de la Noche Eterna.

Solo deberá cumplir una solicitud que la torre puede reclamar cuando quiera.

Dependiendo de su dificultad, el individuo puede rechazarla, pero quedará pendiente.

Además, deberá proteger la torre por lo menos 500 años.

‘Joder, como es posible que firme este contrato, 500 años, estos tipos están locos’, pensó Eric conmocionado.

‘Para entonces, ya estaría muerto y enterrado, reducido a polvo y huesos, nadie recordará mi nombre.

Aunque, bueno, este mundo tiene magia, y he visto cosas que no tienen explicación, así que no sería una sorpresa que la gente viva tanto tiempo’.

Eric trató de consolarse.

Lo más importante para él era que conservaría su libertad.

Podría hacer cosas que nunca imaginó, como viajar a lugares desconocidos y aprender magia.

Además, mientras no muriera y hubiera al menos un camino a seguir, lo tomaría sin dudarlo.

‘Bueno, esta torre no parece ser nada amigable ni buena, parece como si estuviera haciendo un contrato con el diablo’, pensó Eric mientras agarraba la daga con la mano derecha y colocaba su mano izquierda sobre el pergamino.

Con cuidado, estiró el dedo índice y realizó un corte para que algunas gotas de sangre cayeran en el pergamino.

Cuando la sangre tocó el pergamino, este comenzó a desaparecer en partículas de luz, algunas de las cuales ingresaron en su cuerpo.

Al entrar, Eric sintió que el contrato estaba grabado en su mente.

También había una marca negra en su mano, en el revés de la palma.

Esta tenía la figura de un Rey similar a la pieza de ajedrez.

“Bien, ahora que hemos completado los preparativos, me presento: soy el mago Aldric.

Soy el responsable de supervisar la prueba para los nuevos aprendices de la Torre de la Noche Eterna.

Sobre lo que te depara ahora, es que empieces a sentir lo que los magos llaman Mana, que está en este y en incontables mundos.

Puedes considerarlo como la base para que existan algunas cosas; todos tienen mana en su interior, algunos más que otros.

Lo que difiere es el poder mental de cada individuo.

Esto puede aumentar con el tiempo.

Practicar ciertas artes para mejorarlo o beber determinadas pociones puede ayudarte a aumentarlo”, dijo Aldric, mientras le arrojaba una piedra redonda negra.

“Ahora sal y trata de sentir el mana que circula a tu alrededor.

Nos quedaremos un buen rato por aquí, ya que faltan varias caravanas para hacer las pruebas.

Como habrás notado, eres el único niño aquí que logro cruzar el laberinto, los demás solamente se puede atribuir a su buena suerte, así que como recompensa te diré algo que descubrirás más adelante: aquellas botellas que trajiste contigo te servirán para mejorar tu poder mental.

La Torre las puso en todo el laberinto para que quienes salgan de él puedan usarlas.

Obviamente, debes conseguirlas dentro.

Esta es la única vez que la Torre otorga esto gratis, como un beneficio para los afortunados”, dijo Aldric.

Girando su cabeza hacia la ventana.

Al darse cuenta de que no le prestaba más atención y no parecía querer hablar más con él, Eric se dio la vuelta y salió del carruaje.

‘Ese anciano me da escalofríos, esa extraña prótesis en forma de reloj en su ojo me hace sentir raro solo con mirarla.

Además, ¿cómo debo hacer para sentir el maná con esto?

No me dijo cómo hacerlo’, pensó Eric, inquieto mirando la piedra en sus manos sin saber que hacer.

Al salir, Eric se sentó en un área cercana al carruaje junto con los demás niños.

Eric quizás por el miedo y esos caballeros negros vagando, no había notado que había áreas con hierba verde en esta cueva.

Puede que lo haya ignorado debido a la poca luz, ya que solo había algunas piedras grandes doradas en el techo de la caverna iluminando el lugar.

Así que se sentó en el pasto para mayor comodidad y comenzó a divagar sobre lo que debería hacer a continuación.

Pronto, tal vez por el cansancio o lo intenso que había sido todo lo que vio, el mundo de los sueños se lo llevó.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo