What If, Naruto con byakugan - Capítulo 143
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- Capítulo 143 - 143 Capítulo 142 El dios sin gasolina
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143: Capítulo 142: El dios sin gasolina 143: Capítulo 142: El dios sin gasolina El estruendo cesó.
El Valle del Fin ya no existía; se había convertido en un cráter humeante lleno de lodo y vapor.
Las majestuosas estatuas de Hashirama y Madara habían sido decapitadas y reducidas a escombros por el choque de titanes.
La onda expansiva lanzó a Naruto contra la pared del acantilado, incrustándolo en la roca.
Sasuke, protegido por lo último de su Susano’o, se mantuvo flotando en el aire unos segundos más, antes de que su armadura espectral parpadeara y se desvaneciera como humo en el viento.
Sasuke cayó de rodillas sobre un islote de tierra en medio del agua hirviendo.
Jadeaba con desesperación.
Su ojo izquierdo sangraba.
—Los Bijuus…
—Sasuke miró hacia arriba.
Las nueve lunas de piedra seguían allí, pero estaban inertes.
Había quemado casi todo el chakra extraído en la Flecha de Indra.
Había apostado todo a un solo golpe aniquilador.
Y había fallado.
Naruto se despegó de la pared de roca.
Su ropa estaba hecha jirones.
Su brazo derecho temblaba.
Sasuke sonrió entre dientes al verlo.
—Estás vacío, Naruto…
Ese último ataque te dejó seco.
Naruto se limpió la sangre de la barbilla y negó con la cabeza.
—Te equivocaste en el conteo, Sasuke.
En el bosque lejano, a kilómetros del valle, un tercer clon de sombra, que había permanecido oculto y meditando todo este tiempo, abrió los ojos y se disipó.
¡POOF!
La energía viajó instantáneamente al original.
Naruto cerró los ojos y respiró hondo.
El aire a su alrededor vibró.
Cuando abrió los ojos, la transformación fue completa.
Las marcas naranjas alrededor de los ojos aparecieron, y sus pupilas se volvieron rectangulares.
Sobre la pupila de sapo, el patrón floral cian del Tenseigan brilló con intensidad renovada.
Un aura cian pálida, fluida como el agua, cubrió su cuerpo.
Naruto flotó suavemente, saliendo de los escombros.
No había tensión en su rostro.
Se sentía ligero.
Se sentía…
cómodo.
—Guardé uno para el final —dijo Naruto con voz tranquila.
Sasuke intentó ponerse de pie, pero sus piernas temblaron.
Sin el chakra de los Bijuus sosteniéndolo, el cansancio acumulado de luchar contra Kaguya y luego contra Naruto le cayó encima como una losa de plomo.
—¡No…!
—Sasuke forzó a su cuerpo a moverse.
Su orgullo no le permitía mostrar debilidad—.
¡Aún tengo el Rinnegan!
Sasuke extendió su mano.
—¡Banshō Ten’in!
(Atracción Universal) Naruto sintió el tirón gravitatorio.
Pero esta vez, no necesitaba lanzar kunais ni usar trucos.
Naruto simplemente aceleró.
Gracias al Modo Chakra Tenseigan, su velocidad física superó la velocidad de atracción de Sasuke.
Naruto cortó el aire, rompiendo la resistencia del viento.
Sasuke vio un borrón cian.
¡PAM!
Naruto apareció frente a Sasuke y le dio un puñetazo en el estómago.
No fue un golpe técnico de “Puño Suave”.
Fue un golpe pesado, potenciado por la Kata de los Sapos.
La energía natural golpeó a Sasuke incluso antes de que el puño tocara la piel.
Sasuke salió disparado, rebotando sobre el agua como una piedra plana, hasta chocar contra los restos de la cabeza de Madara.
Naruto aterrizó suavemente sobre el agua.
No se hundió.
Ni siquiera creó ondas.
Su control era absoluto.
—¿Lo sientes, Sasuke?
—preguntó Naruto, caminando hacia él—.
Estás pesado.
Estás lento.
—Eso pasa cuando dependes de baterías externas.
Cuando se acaban, te quedas solo con tu propio cuerpo agotado.
Naruto levantó su única mano.
Un orbe de chakra verde (Gudōdama del Tenseigan) se formó, pequeño pero denso.
—Yo, en cambio…
este poder es mío.
Mi cuerpo lo conoce.
La naturaleza me lo presta porque no trato de esclavizarla.
Sasuke se levantó del lodo, escupiendo una mezcla de saliva y sangre.
Su visión estaba borrosa.
El Rinnegan le dolía como si tuviera un clavo ardiendo en la cuenca.
—¡Cállate!
—Sasuke cargó un Chidori en su mano izquierda.
El sonido de los mil pájaros sonó débil, enfermo.
Sasuke corrió hacia Naruto.
Fue un ataque desesperado, lineal, lleno de rabia.
Naruto no se movió.
Esperó.
Cuando Sasuke estuvo a rango, Naruto simplemente se agachó bajo el Chidori.
—Lento.
Naruto le dio un gancho ascendente a Sasuke.
El Uchiha voló hacia arriba.
Naruto usó el vuelo del Tenseigan para superarlo en altura instantáneamente.
—¡Ruta de la Escarcha!
Naruto pateó a Sasuke hacia abajo, congelando el aire en el punto de impacto para aumentar el daño.
Sasuke se estrelló contra el suelo, creando un cráter.
El Uchiha intentó levantarse de nuevo, temblando.
Su Chidori se había apagado.
Naruto descendió y flotó frente a él, cruzado de brazos (o lo que quedaba de ellos).
—Ríndete, Sasuke —dijo Naruto sin malicia—.
Ya no tienes chakra para mantener tus ojos activos.
Si sigues forzando el Rinnegan, te quedarás ciego o morirás por agotamiento cerebral.
Sasuke miró a Naruto.
Vio al “perdedor” de la academia mirándolo desde arriba, brillando con luz divina, mientras él estaba en el barro.
La humillación era peor que la muerte.
—Yo…
soy…
el Juez…
de este mundo…
—jadeó Sasuke.
Su Rinnegan parpadeó.
Una idea cruzó su mente.
Si no tenía chakra…
podía tomarlo.
Sasuke se lanzó hacia adelante, tropezando, fingiendo un ataque físico torpe.
Naruto levantó la guardia, esperando un golpe.
Pero Sasuke no cerró el puño.
Abrió la mano.
El Camino Preta (Gakidō) se activó en su palma.
Sasuke agarró el brazo derecho de Naruto.
—¡Es mío!
—gritó Sasuke.
Empezó a drenar el chakra de Naruto.
El manto cian parpadeó.
El Senjutsu comenzó a fluir hacia Sasuke.
Naruto sintió la debilidad momentánea, pero no entró en pánico.
—¿Robar chakra?
—Naruto lo miró con tristeza—.
¿A eso has llegado, Sasuke?
¿A ser un parásito?
Naruto no se soltó.
De hecho, inyectó más chakra de golpe.
—¿Lo quieres?
¡Tómalo!
Sasuke absorbió una cantidad masiva de Senjutsu (Energía Natural).
Pero Sasuke no era un Sabio.
No tenía el entrenamiento del Monte Myōboku ni el equilibrio de Jugo.
—¡GAAAH!
—Sasuke soltó a Naruto, retrocediendo y agarrándose el brazo.
Su piel comenzó a cambiar, volviéndose pétrea por un segundo.
El Senjutsu descontrolado estaba empezando a convertirlo en estatua de piedra desde adentro.
—¡Demasiado!
¡Es demasiado denso!
—Sasuke vomitó, expulsando el exceso de energía para no petrificarse.
Naruto lo miró, el manto cian estabilizado de nuevo.
—No puedes robar lo que no entiendes, Sasuke.
Se acabó.
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