What If, Naruto con byakugan - Capítulo 27
- Inicio
- Todas las novelas
- What If, Naruto con byakugan
- Capítulo 27 - 27 Capítulo 26 Primera etapa
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
27: Capítulo 26: Primera etapa 27: Capítulo 26: Primera etapa Durante la semana Naruto dejó el departamento en silencio.
No llevaba armas.No llevaba pergaminos.
Solo él… y lo que llevaba dentro.
El lugar era siempre el mismo: un claro discreto, lejos de miradas, donde el ruido de la aldea se volvía eco.
Se sentó con las piernas cruzadas y cerró los ojos.
Respiró.
No intentó forzar nada.
Había aprendido que empujar solo hacía que las cosas se cerraran más.
—Si estás ahí… —pensó—, entonces escuchás.
Nada respondió.
Pero Naruto no esperaba una voz.
Dejó que su chakra descendiera, no como flujo, sino como intención.
Como si tocara la superficie de un lago sin agitarlo.
Oscuridad.
Rejas.
Un olor viejo, húmedo.
Abrió los ojos dentro de sí.
La jaula no era un sueño.
Nunca lo había sido.
Dos ojos rojos se abrieron en la penumbra.
Un rugido grave vibró en las paredes.
—¿Qué querés, mocoso?
Naruto no retrocedió.
—Entender.
El Kyūbi sonrió.No con burla.Con curiosidad.
—Siempre vienen a pedir poder.
—No vine a pedir —respondió Naruto—.
Vine a saber qué soy para vos.
Silencio.
Las colas se movieron lentamente detrás de las rejas.
—Interesante… —murmuró la bestia—.No sos ruidoso.No sos desesperado.
Naruto sostuvo la mirada.
—No voy a liberarte.—No todavía.—Pero tampoco voy a fingir que no existís.
El Kyūbi rió.
Un sonido profundo, antiguo.
—Entonces caminamos juntos… aunque no quieras.
El claro desapareció.
Naruto abrió los ojos, respirando hondo.
No había pacto.No había amenaza.
Pero por primera vez, la presencia no se sentía como un peso… sino como una sombra consciente.
—Bien —susurró—.Paso uno.
La Academia Ninja El edificio estaba más lleno de lo habitual.
Grupos tensos.
Murmullos.
Miradas cruzadas.
Naruto avanzó junto a Sasuke y Sakura sin decir nada.
No estaba distraído.
Estaba atento.
Al subir las escaleras, algo no encajó.
No fue una sensación brusca.
Fue… repetición.
El aire.La inclinación del pasillo.El sonido de los pasos.
Naruto siguió caminando.
Sasuke frunció apenas el ceño.Sakura ajustó su postura.
Ninguno dijo nada.
Simplemente… siguieron de largo.
Detrás de ellos, se escucharon gritos.
—¡¿Qué pasa?!
¡¿Por qué no se abre?!
Naruto no miró atrás.
Pero sí sintió una presencia.
—Interesante —dijo una voz alegre.
Un chico de cejas gruesas los observaba con una sonrisa intensa.
Rock Lee.
—Noté que no se detuvieron —continuó—.—Eso significa que vieron a través del Genjutsu.
Sasuke se giró.
—¿Y qué?
Lee inclinó la cabeza.
—Quiero comprobar algo.
Se colocó frente a él y adoptó postura.
—Uchiha Sasuke —dijo—.—¿Me permitirías medir mi Taijutsu contra el Sharingan?
Sakura abrió la boca.
Naruto la cerró con una mirada leve.
—Dejalo —dijo Sasuke.
Estos dirigiendose a otro sitio, fue entonces que.
Sasuke atacó primero.
Rápido.
Preciso.
Sin titubeos.
Lee bloqueó.Contraatacó.Desapareció del ángulo de visión.
Sasuke giró justo a tiempo, apenas logrando cubrirse.
El impacto le recorrió el brazo.
—¿Qué…?
—pensó.
Lee no estaba usando chakra.Solo cuerpo.
Sasuke activó el Sharingan.
El mundo cambió.
Ahora podía ver los movimientos.
El inicio de cada ataque.
El cambio de peso.
La intención.
Sonrió.
—Ahora sí.
Se movió mejor.
Mucho mejor que en el canon.
Bloqueó dos golpes.
Desvió un tercero.
Logró conectar un puñetazo que rozó el hombro de Lee.
Naruto lo notó.
—…está siguiendo el ritmo.
Pero no era suficiente.
Lee aceleró.
Aunque Sasuke veía los ataques… su cuerpo no llegaba.
El golpe entró por el flanco.Luego otro.Luego una patada que lo hizo retroceder varios metros.
—Lo ves —dijo Lee con calma—.—Pero no podés alcanzarlo.
Lee avanzó de frente.
Sasuke se preparó para bloquear.
Error.
Lee se deslizó por debajo de su guardia y giró sobre sí mismo.
—Konoha Senpū.
La patada impactó de lleno, elevando a Sasuke en el aire.
El Uchiha logró girar el cuerpo para reducir el daño, cayó de pie… pero de rodillas.
Respiraba agitado.
No derrotado.Pero superado.
Lee lo miró con seriedad.
—Hay ninjas que nacen con talento —dijo—.—Y otros que trabajamos cada día para alcanzarlo.
—Mi esfuerzo… puede superar al talento natural.
—Kage Buyō.
Las vendas de sus brazos comenzaron a soltarse lentamente.
Naruto dio un paso adelante.
—…no.
El chakra de Lee cambió.
Estaba por usar algo serio.
Antes de que pudiera completar el movimiento, algo cayó entre ambos.
¡Plof!
Una pequeña tortuga.
—¿Ningame…?
—murmuró Lee.
—¡LEE!
Might Guy apareció de golpe, sujetándolo del hombro.
—¿Cuántas veces te dije que no fuerces a tus oponentes?
Lee bajó la cabeza.
—Lo siento, Guy-sensei.
Sasuke se incorporó, tenso pero entero.Había perdido.
Pero no había sido humillado.
Naruto observó en silencio.
—Ese estilo… —pensó—.—No depende de nada externo.
Otro dato guardado.
El salón del examen El Equipo 7 entró finalmente al aula correcta.
El aula estaba cargada, no por ruido, sino por presencia.
Naruto lo sintió apenas cruzaron la puerta: chakra distinto, pesado, algunos inestables, otros demasiado pulidos para ser simples genin.
Un ninja de cabello gris se les acercó con una sonrisa cansada.
—Primera vez, ¿no?
—dijo—.—Soy Yakushi Kabuto.
Si quieren, puedo compartir algo de información.
Puede ser útil.
Mostró un mazo de cartas.
Sakura dudó.
Sasuke observó con frialdad.
Naruto habló primero.
—Solo uno.
Kabuto ladeó la cabeza.
—¿A quién les interesa?
—Sabaku no Gaara.
Por primera vez, la sonrisa de Kabuto se tensó apenas.
—Buena elección.
Colocó una carta y la activó con chakra.
La imagen se formó.
—Gaara del Desierto —explicó—.—Genin de la Aldea de la Arena.—Misiones: todas completadas.—Capacidad ofensiva: extremadamente alta.
Kabuto hizo una pausa.
—Nunca fue herido.
Sakura tragó saliva.
—¿Nunca…?
—Nunca —repitió Kabuto—.—Y algo más… su chakra es… extraño.
Naruto observó la imagen con atención.
No vio fuerza, vio presión.
—¿Sus compañeros?
—preguntó Sasuke.
Kabuto asintió y pasó otra carta.
—Temari y Kankurō.
Ambos competentes.—Pero… Gaara es el núcleo.
Naruto cerró los ojos un segundo, esa sensación… era parecida, no igual, pero cercana.
—Gracias —dijo simplemente.
Kabuto guardó las cartas.
—De nada.
Solo tengan cuidado.
Dio unos pasos atrás… y entonces su expresión cambió.
—Aunque —añadió con voz despreocupada—, si quieren preocuparse menos, podrían mirar a otros.
Giró la cabeza hacia un grupo cercano.
—Por ejemplo… los ninjas del Sonido.
Los tres genin se tensaron.
—No tienen historial sólido —continuó Kabuto—.—No destacan por inteligencia ni técnica refinada.
Uno de ellos dio un paso al frente.
—¿Qué dijiste?
El ataque fue instantáneo.
Sillas volcadas.
Chakra explotando.
Naruto retrocedió medio paso, evaluando trayectorias.
Antes de que alguien pudiera responder, la presión cayó de golpe.
Ibiki Morino apareció.
—Silencio —ordenó.
El aula quedó inmóvil.
Kabuto ajustó sus gafas.
—Ups… —murmuró—.—Supongo que hablé de más.
Naruto no lo miró.
Seguía pensando en la imagen.
En la arena.
En la presión.
Y en la certeza incómoda de que, tarde o temprano, Gaara también lo estaría mirando a él.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com