What If, Naruto con byakugan - Capítulo 33
- Inicio
- Todas las novelas
- What If, Naruto con byakugan
- Capítulo 33 - 33 Capítulo 32 Segunda etapa - Parte 5
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
33: Capítulo 32: Segunda etapa – Parte 5 33: Capítulo 32: Segunda etapa – Parte 5 Sakura no durmió.
No podía.
Tenía a Sasuke apoyado contra su hombro, inconsciente, respirando con dificultad.
La marca negra en su cuello seguía latiendo, a veces expandiéndose un poco, a veces contrayéndose como si escuchara algo que ellos no.
Naruto estaba sentado frente a ellos.
No hablaba.
Tenía la camisa rasgada, marcas de quemaduras leves por el Raiton, y un temblor casi imperceptible en las manos.
Sus ojos estaban normales… demasiado normales para lo que habían hecho horas antes.
—Naruto —dijo Sakura finalmente—.—Vení.
Él levantó la vista.
—¿Qué pasa?
Sakura respiró hondo.
—Sentate.
Los dos.
Naruto obedeció sin discutir.
Ella sacó vendas, hierbas machacadas, agua del cantimplora.
No era una médica ninja, pero había prestado atención.
Más de la que ella misma creía.
Primero Naruto.
Cuando apoyó las manos sobre su pecho y hombros, lo sintió.
No chakra desbordado.
No caos.
Sino… agotamiento profundo, como si algo hubiera sido estirado más allá de su límite natural.
—¿Qué hiciste?
—preguntó en voz baja.
Naruto desvió la mirada.
—Miré… demasiado.
Sakura no insistió.
—Te forzaste —dijo simplemente—.—Esto no se cura en una noche.
—Lo sé.
Ella vendó con cuidado, aplicó presión, lo obligó a beber agua.
Naruto no se quejó.
Luego Sasuke.
La herida del cuello no respondía como una herida normal.
Sakura retiró la sangre seca, limpió con manos temblorosas.
—Esto… —susurró—.—Esto no es algo que deba existir.
Naruto apretó el puño.
—No voy a dejar que eso lo consuma.
Sakura lo miró.
Por primera vez, no como compañero ruidoso.
No como alivio cómico.
Sino como alguien que ya había cruzado una línea.
—Entonces no te rompas antes —dijo—.—Te necesito de pie.
Naruto asintió.
—Voy a descansar un poco —añadió—.—Si pasa algo… —Te llamo —respondió Sakura—.—Aunque estés muerto.
Naruto sonrió apenas.
Se alejó unos metros, entrando más profundo a la cueva.
Cerró los ojos.
Dentro del sello —Oi, zorro —murmuró Naruto—.—¿Seguís ahí?
Una risa grave respondió.
—Siempre —dijo el Kyūbi—.—Aunque deberías agradecer que no te advertí.
Naruto frunció el ceño.
—¿De qué hablás?
—De las consecuencias —respondió el bijū, con burla—.—Si te lo decía… no aprenderías nada.
Naruto no tuvo tiempo de responder.
El cansancio lo arrastró.
No fue un sueño profundo.
Fue una caída.
Al día siguiente El ataque llegó sin aviso.
Sakura lo sintió primero.
Un crujido.Chakra extraño.Presencias.
—…Naruto —susurró.
Demasiado tarde.
Un kunai atravesó el tronco junto a su cabeza.
—Qué suerte —dijo una voz—.—Encontramos justo a los que buscábamos.
Tres figuras aparecieron entre los árboles.
Sonido.
Sakura se puso de pie de inmediato, colocándose frente a Sasuke.
—¡No se acerquen!
—Relajate —dijo uno, sonriendo—.—Solo queremos comprobar algo.
Naruto no estaba.
Dormía.
Dentro del sello, el Kyūbi sonrió.
—Ups.
Sakura lanzó bombas de humo, kunais, trampas improvisadas.Peleó como pudo, con desesperación y técnica básica, sosteniendo terreno, protegiendo el cuerpo de Sasuke.
Pero eran tres.
Y ella… una.
—¿Dónde está el rubio?
—preguntó la chica del grupo—.—Nos dijeron que era interesante.
Un golpe la lanzó contra un árbol.
Sakura cayó de rodillas.
El aire se le escapó de los pulmones.
Dolor en las costillas.Sangre en la boca.
Aun así, no se movió del frente.
—No… —jadeó—.—No los voy a dejar pasar.
Kin apareció frente a ella en un instante.
Algo tiró de su cabeza.
—Siempre lo mismo —se burló—.—Las chicas bonitas se preocupan más por su cabello que por entrenar.
Sakura apretó los dientes.
El tirón fue brutal.
Vio el suelo acercarse.
Y entonces— Ino.Las comparaciones.Las veces que se sintió atrás.Protegida.Ignorada.
No más.
Sacó un kunai.
Corte seco.
El cabello cayó al suelo.
Kin retrocedió, sorprendida.
Sakura quedó libre.
Respirando agitada.
—Esto… —dijo, con los ojos firmes——ya no importa.
Atacó.
Kawarimi.
Una vez.Otra.Otra más.
Zaku lanzó una onda de sonido.
Sakura desapareció por centímetros.
Reapareció frente a él y mordió.
Con fuerza.Con rabia.
—¡Soltá!
—gritó él, golpeándola una y otra vez.
Ella no soltó.
La cabeza le zumbaba.La vista se nublaba.
—¡Esta vez…!
—pensó——¡Ellos son los que me están mirando la espalda!
La arrojaron contra el suelo.
Sakura rodó, sangrando, temblando…y volvió a levantarse.
—Molesta —murmuró Dosu.
Levantó el brazo.
—Se terminó.
—¡Sakura!
Una figura cayó entre ella y el ataque.
Rock Lee.
—No permitiré que te hagan daño —dijo, decidido.
Atacó sin dudar.
Loto Primario.
Por un instante, el mundo se detuvo.
Luego— La técnica sónica lo alcanzó.
Lee cayó, inconsciente.
El silencio fue brutal.
—Otro más —dijo Dosu—.—Ahora sí.
La sombra se movió.
—Kagemane no Jutsu.
Los tres se tensaron.
—¿Eh?
—Qué problema… —murmuró Shikamaru desde los árboles.
Ino apareció a su lado.
—Llegamos tarde —dijo—.—Pero no tanto.
—Shintenshin no Jutsu.
Kin gritó al perder el control.
Chōji se posicionó.
Por primera vez, Sakura no estaba sola.
Pero algo más despertaba.
El chakra cambió.
El chakra cambió.
Pesado.
Oscuro.
Asfixiante.
—…Sasuke —susurró Sakura.
Se puso de pie.
Las marcas negras recorrían su cuerpo.
Sus ojos… no eran los mismos.
—¿Quién… —dijo con voz fría——te hizo esto?
Nadie respondió.
Sasuke apareció frente a Zaku.
Lo pisó contra el suelo.
CRACK.
Los brazos se rompieron sin esfuerzo.
Zaku gritó.
Dosu retrocedió de golpe.
—¡Basta!
—dijo, alzando la voz—.—¡Ya entendimos!
Sacó un pergamino.
Lo arrojó al suelo.
—¡El de la Tierra!—¡Es el que les falta!
Silencio.
Sasuke dio un paso más.
—No… —dijo—.—Todavía no.
Sakura lo vio.
Vio esa mirada.
Y supo que si no actuaba…esto no iba a terminar.
Corrió.
Lo abrazó por la espalda.
—¡Sasuke, ya está!
—lloró—.—¡Ganamos!—¡Por favor… volvé!
El calor, la voz, el contacto.
El chakra oscuro se quebró, las marcas retrocedieron.
Sasuke respiró hondo.
Y cayó.
El bosque quedó en silencio.
El equipo del Sonido huyó.
El pergamino quedó en el suelo.
Sakura se arrodilló, sosteniéndolo.
Temblando.
Habían peleado.
Habían ganado.
Pero el precio…recién empezaba a mostrarse.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com