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What If, Naruto con byakugan - Capítulo 69

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  4. Capítulo 69 - 69 Capítulo 68 Pergamino prohibido y recuerdos
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69: Capítulo 68: Pergamino prohibido y recuerdos 69: Capítulo 68: Pergamino prohibido y recuerdos La noche en las estribaciones del País de la Tierra era un manto de obsidiana, roto únicamente por el crujido rítmico de una hoguera que se consumía lentamente.

El viento soplaba con una hostilidad gélida, recordándole a Naruto que, más allá del fuego, el mundo seguía siendo un lugar implacable.

Naruto Uzumaki estaba sentado con las piernas cruzadas, con la espalda apoyada en un pino centenario.

Su mano izquierda, ahora curtida y llena de callosidades precisas, se sumergió en el compartimento más profundo de su mochila.

Extrajo un pergamino pequeño, envuelto en cuero desgastado.

Jiraiya, que estaba afilando un kunai al otro lado del fuego, detuvo su movimiento.

Había algo en la forma en que Naruto sostenía ese objeto —con una mezcla de reverencia y pragmatismo— que le resultaba inquietante.

—Ese pergamino…

—dijo Jiraiya, dejando el kunai de lado—.

No es equipo estándar de Konoha.

¿De dónde salió?

Naruto lo extendió sobre sus rodillas.

La luz de las llamas reveló anotaciones apretadas, diagramas de redes de chakra y fórmulas matemáticas que parecían escritas por un hombre al borde de la locura o de la iluminación.

—Es de la noche en que me gradué.

—respondió Naruto.

Su voz era plana, despojada de la emoción infantil que solía acompañar sus historias —Cuando robé el Pergamino de los Sellos Prohibidos.

Todos creen que solo aprendí los Clones de Sombra, pero mientras esperaba a Iruka-sensei en el bosque, copié conceptos.

Ideas que mi mente de doce años no podía procesar, pero que anoté por puro instinto.

Jiraiya se acercó, arrodillándose para leer.

Al reconocer la caligrafía del Segundo y el Cuarto Hokage, sintió un escalofrío.

—Hiraishin no Jutsu…

¿El Dios del Trueno Volador?

—Jiraiya miró a Naruto con una severidad que rozaba la advertencia—.

Naruto, esto no es un jutsu.

Es una alteración del tejido mismo de la realidad.

Tu sistema tricapa apenas soporta el peso de tu propio chakra.

Intentar saltar a través del espacio-tiempo te desintegraría antes de que pudieras decir “teletransporte”.

—Lo sé —dijo Naruto, pasando el dedo sobre un diagrama de una fórmula de sellado—.

Por ahora, no busco el salto total.

Busco el principio.

El Dios del Trueno se basa en la frecuencia de una marca y la sincronización absoluta.

Si logro entender esa sincronización, podré aplicarla a mi Kenjutsu.

No quiero ser un guerrero de fuerza bruta, maestro.

Quiero ser la aguja que cose el espacio entre dos ataques.

Naruto señaló sus propias notas, donde había diseñado una jerarquía de combate basada en su fragilidad.

No buscaba superar al enemigo en poder, sino en eficiencia quirúrgica.

—Necesito que me ayude a estructurar esto —pidió Naruto—.

He estado pensando en cómo combinar el Kenjutsu con mis afinidades.

Mi brazo derecho sigue siendo un lastre, así que mi estilo debe ser de una sola mano, pero con la precisión de un bisturí.

Jiraiya observó el esquema.

Naruto había dividido su entrenamiento en cuatro pilares fundamentales: El Filo Elemental: Fūton: Chakra no Tsurugi(Elemento Viento: Espada de Chakra): Naruto propuso extender el chakra de viento desde la hoja de la wakizashi.

—Similar a lo que hace Asuma-sensei con sus cuchillas —explicó Naruto—, pero con el Byakugan para ver no solo el cuerpo del enemigo, sino los hilos de chakra.

Si puedo extender el filo diez centímetros con viento, puedo cortar un tenketsu sin siquiera tocar la piel.

Raiton Kenjutsu: Imbuir la espada con rayo para provocar parálisis interna.

—Es para defensas duras —añadió—.

Si me encuentro con una armadura de Doton, el rayo ignorará la piedra y quemará los nervios que hay debajo.

Suiton: Mizu no Yaiba: Cubrir la espada con agua comprimida.

Naruto razonó que el agua le daría una flexibilidad que el acero no tiene, permitiendo trayectorias de corte curvas y fintas que el ojo humano no esperaría de una espada corta.

Potenciación Naruto planeaba usar el Shunshin no Jutsu (Movimiento Instantáneo), debido a que no tiene el hiraishin, no como una técnica de escape, sino como el motor de sus ataques.

Quería combinar la velocidad del Shunshin con la descarga del Raiton en el filo para crear ataques relámpago que terminaran antes de que el enemigo pudiera parpadear.

La Visión Médica del Combate: Utilizando el Iryō-nin Chakra Control que Tsunade le había inculcado, Naruto quería aplicar cortes quirúrgicos.

Con el Byakugan activo, su objetivo no serían los órganos vitales para matar, sino los tendones y los puntos de presión.

—Un enemigo que no puede mover sus pulgares o que tiene los tenketsus de las piernas sellados no puede pelear —dijo con una frialdad técnica—.

Es el Tenketsu Slash.

La Coreografía de los Clones: —Kage Bunshin + Kenjutsu —concluyó—.

Con el Byakugan, el original puede ver todo el campo de batalla.

Los clones no atacarán al azar; serán una extensión de mis dedos.

Atacarán desde ángulos imposibles, creando combos como el Shunshin + Raiton + Corte de Tendón.

Jiraiya guardó silencio durante un largo rato, procesando la magnitud de lo que Naruto intentaba construir.

Era un sistema de combate diseñado para una “anomalía”: alguien con una percepción divina y un cuerpo al borde del colapso.

Pero entonces, Naruto pasó a la última página del pergamino, donde las notas se volvían más personales.

—Hay algo que sucedió en el País de las Olas —dijo Naruto, su voz bajando un octavo—.

Antes de morir, Haku me confió el secreto de su sangre.

Jiraiya se puso tenso.

—Hyōton.

El Elemento Hielo.

Naruto, eso es un Kekkei Genkai.

Está en el ADN.

No puedes aprenderlo de un pergamino ni por mucho que lo desees.

Naruto recordó el momento exacto en el puente de la Niebla.

Recordó el frío que emanaba de los espejos y la serenidad de Haku.

—¿Fusión?

—le había preguntado Naruto.

—Agua y viento —respondió Haku.

—Él me dijo la fórmula —insistió Naruto—.

Agua y viento.

Cambio de estado y estabilidad estructural.

Maestro, mi sistema tricapa sufre porque el Raiton (Capa 2) y el chakra de Kurama (Capa 3) generan un calor y una estática que mis nervios no pueden disipar.

Si logro entender cómo Haku fusionaba el viento y el agua para crear una estructura sólida y fría…

podría usar esa “frecuencia de hielo” para enfriar mis propios canales de chakra.

No quiero crear glaciares.

Quiero crear un refrigerante interno.

Jiraiya lo miró con una mezcla de horror y fascinación.

Naruto no estaba intentando ser un ninja; estaba intentando ser un arquitecto de su propia biología.

Estaba analizando los Kekkei Genkai no como dones divinos, sino como ecuaciones de frecuencia que podían ser imitadas si el control era lo suficientemente fino.

—¿Entiendes lo que estás pidiendo?

—preguntó Jiraiya—.

Estás intentando dominar la técnica de tu padre, el estilo quirúrgico de Tsunade, la visión de los Hyūga y la naturaleza de un Kekkei Genkai de la Niebla.

Todo al mismo tiempo.

…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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