What If, Naruto con byakugan - Capítulo 8
- Inicio
- Todas las novelas
- What If, Naruto con byakugan
- Capítulo 8 - 8 Capítulo 7 Lo que se acumula
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
8: Capítulo 7: Lo que se acumula 8: Capítulo 7: Lo que se acumula Naruto no volvió al distrito Uchiha.
No porque se lo prohibieran.Porque no lo necesitaba.
La imagen de esa noche no regresaba como un recuerdo claro, sino como una sensación persistente.
Cada vez que cerraba los ojos, algo en su pecho se tensaba, como si el mundo pudiera romperse otra vez sin aviso.
Y aprendió algo simple: Las cosas importantes no siempre hacen ruido.
El día después En la Academia, nadie habló de lo ocurrido.
Pero Naruto lo notó igual.
Sasuke Uchiha llegó tarde.
Se sentó.
No miró a nadie.
Ya no era solo silencioso.Era distante.
Cuando Iruka pidió prácticas básicas, Sasuke ejecutó cada movimiento con precisión perfecta.
Sin emoción.
Sin error.
Sin mirar a los demás.
Naruto lo observó desde su lugar.
Está… vacío, pensó.
No era odio lo que sentía Sasuke.Era algo peor.
Indiferencia.
Cuando sus miradas se cruzaron, Sasuke no frunció el ceño.
No mostró curiosidad.
Simplemente apartó la vista.
Naruto entendió entonces que la noche Uchiha no había terminado.
Solo había cambiado de forma.
Entrenamientos breves Naruto no entrenaba más tiempo.
Entrenaba mejor.
Diez minutos al amanecer.Cinco antes de dormir.
Respiración.
Circulación.
Silencio.
A veces, al concentrarse demasiado, el mundo se volvía extraño.
No visible, no claro.
Pero presente.
Como si algo quisiera mostrarse y él no tuviera aún las palabras para entenderlo.
—¿Qué eres…?
—susurraba a veces.
Pero no forzaba la respuesta.
Había aprendido que forzar las cosas era peligroso.
Los que se quedan La amistad no llegó como una revelación.
Llegó como costumbre.
Naruto empezó a sentarse cerca de Shikamaru porque había sombra.Choji porque siempre tenía comida.Kiba porque hablaba demasiado y eso llenaba el silencio.
No hubo acuerdos.No hubo promesas.
—Oye, Naruto —dijo Kiba una tarde—.
¿Siempre comes tan poco?
—No tengo hambre —respondió él.
—Eso es raro —insistió Kiba.
Shikamaru bostezó desde el suelo.
—No es raro.
Es eficiente.
Choji asintió mientras masticaba.
—Ajá.
Naruto no dijo nada.
Se limitó a aceptar la comida que Choji le pasó, como si fuera lo más normal del mundo.
Y lo fue.
Con ellos, no necesitaba explicar nada.No tenía que fingir.Tampoco destacar.
Eran solo ratos compartidos.
Días que se repetían.
Y sin darse cuenta, Naruto dejó de pasar los descansos solo.
Además de este grupo, Ino Yamanaka no apareció de golpe.
Simplemente empezó a estar ahí.
Un comentario en clase.Una queja sobre los ejercicios.Una risa breve cuando Naruto respondía algo sin pensar.
—A veces pareces muy serio —le dijo una tarde.
—No me doy cuenta.
—Eso es lo serio —respondió ella, sonriendo.
Naruto no lo entendió del todo.
Pero cuando entrenaba solo, notó que pensar en esas conversaciones lo ayudaba a mantenerse estable.
Y eso… le importó más de lo que admitiría.
Luz y oscuridad Naruto empezó a observar al Hokage con otros ojos.
No por odio, por duda.
Cada vez que Hiruzen hablaba de “protección” y “voluntad del fuego”, Naruto recordaba el distrito vacío.
Las puertas abiertas.
El silencio.
Si era tan poderoso… ¿por qué llegó tarde?
No lo dijo en voz alta.
Pero dejó de creer sin pensar.
Su encuentro con danzo fue casual.
Un pasillo, un cruce breve.
Un anciano con un solo ojo visible se detuvo un segundo más de lo normal.
Naruto sintió el impulso de cerrar todo.
Chakra.
Respiración.
Presencia.
Danzō sonrió apenas.
—Interesante —murmuró, sin detenerse.
Naruto no preguntó quién era.
Pero supo que ese hombre no miraba como los demás.
El paso del tiempo El tiempo no pasó de golpe.
Pasó en repeticiones.
Días que comenzaban igual.
Clases que se volvían rutina.
Ejercicios que dejaban de ser difíciles no porque fueran fáciles, sino porque el cuerpo aprendía a no resistirse.
Sasuke Uchiha creció rápido.
Sus técnicas se volvieron más precisas, sus movimientos más afilados.
Era el primero en responder, el último en equivocarse.
Los instructores lo miraban con aprobación abierta.
Los demás alumnos… con distancia.
Naruto lo veía desde lejos.
No con envidia.
Con atención.
Él creció distinto.
No destacó.No falló.
Cuando otros se frustraban, Naruto repetía.Cuando otros forzaban el chakra, él lo dejaba fluir.Cuando alguien perdía el control, Naruto ya había aprendido a detenerse antes.
Iruka empezó a notarlo sin saber por qué.
—Uzumaki —le decía a veces—.
Otra vez bien.
No “excelente”.No “sorprendente”.
Solo bien.
Y Naruto aceptaba eso.
Los meses se acumularon.
Los cuerpos cambiaron.
Las voces se hicieron más firmes.
La Academia dejó de sentirse grande y empezó a sentirse… pequeña.
Naruto siguió entrenando en silencio.
Poco tiempo.Muchos días.
Nunca buscó ser el mejor.Buscó ser constante.
Y lo logró.
Cuando llegó el anuncio de la graduación, no sintió nervios, tampoco emoción.
Solo una calma extraña, como si hubiera llegado a un punto que llevaba tiempo esperando sin saberlo.
El día de la graduación, Naruto estaba tranquilo.
Demasiado tranquilo.
Como alguien que no llega a una meta…sino a una confirmación.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com