Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

What if, Naruto con el ketsuryugan - Capítulo 63

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. What if, Naruto con el ketsuryugan
  4. Capítulo 63 - 63 Capítulo 62 Información falsa
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

63: Capítulo 62: Información falsa 63: Capítulo 62: Información falsa La puerta de la oficina del Hokage no se abrió; estalló hacia adentro.

Hiruzen Sarutobi ni siquiera levantó la vista de sus documentos.

Sabía quién era el único hombre en Konoha con la audacia suficiente para entrar así sin ser ANBU.

—Llegas tarde, Jiraiya —dijo el Tercero con voz cansada.

Jiraiya, el Sabio de los Sapos, entró hecho una furia.

No llevaba su habitual sonrisa de pervertido despreocupado.

Su rostro estaba rojo, no por el alcohol, sino por la indignación.

Caminó hasta el escritorio y golpeó la madera con la palma abierta.

—¡Me mentiste, viejo!

—rugió Jiraiya.

Hiruzen dejó su pluma.

—Baja la voz.

—¡No me da la gana!

—Jiraiya se inclinó sobre el escritorio—.

Regreso a la aldea después de tres años.

Leo tus informes mensuales.

“Naruto Uzumaki: alegre, tonto, notas bajas, bromista, corazón blando”.

—Fui a las aguas termales.

Se suponía que Kakashi le había asignado un tutor llamado Ebisu.

Iba a “encontrarme” con él por casualidad.

—¿Y sabes qué encontré?

—A Ebisu en el hospital con un ataque de nervios porque el chico lo amenazó de muerte, y ni rastro de Naruto.

Jiraiya señaló la ventana.

—Así que activé mi modo sabio para buscar su firma de chakra.

Esperaba encontrar una pequeña llama brillante y descontrolada.

—¿Y qué sentí?

—Sentí un bloque de hielo a cinco kilómetros al norte.

Una masa de chakra densa, oscura y comprimida que se siente más como un ANBU veterano que como un niño de doce años.

Hiruzen suspiró profundamente.

Se quitó el sombrero de Hokage y lo puso sobre la mesa.

Parecía haber envejecido diez años en la última semana.

—La situación ha cambiado, Jiraiya.

—Los informes eran precisos…

hasta hace dos semanas.

—¿El Bosque de la Muerte?

—preguntó Jiraiya, bajando un poco el tono, pero no la intensidad.

—Orochimaru —confirmó Hiruzen.

La mención del nombre de su antiguo compañero hizo que Jiraiya se tensara.

—¿La serpiente estuvo aquí?

¿Le hizo algo al chico?

Hiruzen abrió un cajón cerrado con llave.

Sacó el expediente médico de Naruto y el nuevo informe de clasificación del Libro Bingo.

Se lo lanzó a Jiraiya.

—Léelo.

—Orochimaru le colocó el Sello de los Cinco Elementos sobre el de Minato.

—La intención era desestabilizarlo.

Pero el efecto secundario fue…

catastrófico.

—El sello rompió los amortiguadores emocionales del chico.

Forzó un despertar biológico.

Jiraiya hojeó el expediente rápidamente.

Sus ojos se abrieron al leer las palabras “Ketsuryūgan” y “Manipulación Hemática”.

—¿Ojos rojos?

¿Sangre?

—Jiraiya miró a su maestro—.

¿Me estás diciendo que el mocoso despertó un Kekkei Genkai que se creía extinto por el estrés del sello?

—Y por la influencia del Kyūbi —añadió Hiruzen—.

Naruto ya no es el niño que pintaba monumentos, Jiraiya.

—Ha matado.

A sangre fría.

—Ha amenazado a Kakashi.

—Rechazó a Ebisu y ahora entrena solo en los páramos del norte.

No sabemos qué está haciendo, y he ordenado no intervenir para no provocar una deserción.

Jiraiya dejó caer el informe sobre el escritorio.

Se pasó una mano por el cabello blanco, frustrado.

Había venido con la intención de tomar al hijo de Minato bajo su ala.

Enseñarle el Rasengan.

Enseñarle sobre la Voluntad de Fuego.

Ser el abuelo genial que nunca estuvo.

Pero el niño del informe no necesitaba un abuelo.

Parecía necesitar un psiquiatra o un general.

—Maldita sea, Minato…

—susurró Jiraiya—.

¿Qué le hemos hecho a tu legado?

—Hice lo que pude para protegerlo —se defendió Hiruzen, aunque su voz sonaba hueca.

—Lo escondiste —corrigió Jiraiya con dureza—.

Le ocultaste quién era.

Le dejaste crecer solo y odiado, esperando que la bondad natural de Kushina floreciera.

—Pero olvidaste que también tiene la sangre fría de un ninja en sus venas.

Y ahora que la inocencia se ha roto…

solo queda el arma.

Jiraiya caminó hacia la ventana.

Miró hacia el norte, hacia donde su percepción sensorial le indicaba que estaba el chico.

Podía sentirlo.

Era una presencia solitaria.

Un punto de gravedad que rechazaba todo lo demás.

—¿Vas a ir a verlo?

—preguntó Hiruzen.

Jiraiya dudó.

Si iba ahora, con su actitud habitual de “Ero-Sennin”, el chico probablemente lo atacaría o lo ignoraría.

Este Naruto no buscaba atención.

Buscaba poder.

Si Jiraiya se acercaba demasiado rápido, el chico podría sospechar.

O peor, podría ver a Jiraiya como otro adulto mentiroso de Konoha.

—No —decidió Jiraiya, dándose la vuelta—.

No todavía.

—Si me acerco ahora, se cerrará en banda.

—Necesito observarlo.

—Necesito ver con mis propios ojos qué tan roto está.

Y si es reparable.

Jiraiya caminó hacia la puerta.

—Voy a vigilarlo desde las sombras, Sarutobi.

—Pero te advierto una cosa: si veo que ANBU intenta “contenerlo” o tratarlo como a una herramienta…

me llevaré al chico de la aldea.

—Y no podrás detenerme.

Jiraiya salió de la oficina, dejando un portazo que resonó como una amenaza.

Hiruzen se quedó solo en su silla.

Volvió a mirar el expediente.

La foto de Naruto en la ficha era antigua, sonriendo con las gafas de aviador.

Hiruzen sabía que esa foto era ahora “Información Falsa”.

El verdadero Naruto era un fantasma que se estaba afilando a sí mismo en la oscuridad, y Konoha pronto tendría que decidir si ese filo apuntaba hacia sus enemigos…

o hacia sus propios cuellos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo