Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

What if, Naruto con el ketsuryugan - Capítulo 77

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. What if, Naruto con el ketsuryugan
  4. Capítulo 77 - 77 Capítulo 76 Viento y Capricho
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

77: Capítulo 76: Viento y Capricho 77: Capítulo 76: Viento y Capricho La arena estaba destrozada por el combate anterior, pero los operarios de Doton ya habían nivelado el terreno lo mejor posible.

Genma Shiranui, con el rostro serio tras la brutalidad de Gaara, llamó a los siguientes combatientes.

—¡Naruto Uzumaki contra Temari de la Arena!

Naruto bajó a la arena.

No llevaba la espada Enma en la mano; la había dejado enfundada en su espalda.

Sus manos estaban vacías.

Su postura era relajada.

Temari bajó frente a él.

A diferencia de Tenten, Temari no sonreía.

Ella había visto el combate con Neji.

Había visto la velocidad y la crueldad.

Sabía que el chico rubio no era un payaso.

Era un depredador que se aburría fácilmente.

—No te voy a subestimar, guapo —dijo Temari, abriendo su abanico gigante de golpe.

Las tres lunas moradas brillaron al sol.

—Voy a ir con todo desde el principio.

—Hazlo —respondió Naruto—.

Me vendrá bien un poco de aire fresco.

—¡Comiencen!

Temari no esperó.

—Fūton: Ōkamaitachi (Elemento Viento: Gran Comadreja Cortante).

No fue una ráfaga de prueba.

Fue un huracán.

El viento cortante barrió la arena, levantando polvo y escombros, dirigiéndose a Naruto para despedazarlo.

El público se cubrió los ojos.

Naruto no se movió.

No esquivó.

Hizo un solo sello con una mano.

—Doton: Fudō no Iwa (Elemento Tierra: Roca Inmóvil).

El chakra de Tierra fluyó hacia sus plantas.

Sus pies se fusionaron con el suelo de piedra, convirtiéndose en una extensión de la corteza terrestre.

El viento golpeó.

Su ropa ondeó violentamente.

Su pelo se agitó como una bandera en la tormenta.

Pero él no retrocedió ni un milímetro.

Era un poste de acero en medio de un tifón.

Temari abrió los ojos con sorpresa.

—¿Anclaje de Tierra?

Naruto levantó la mano derecha.

Inhaló.

—Mi turno.

—Fūton: Shinkūha (Elemento Viento: Ola de Vacío).

Naruto sopló.

Pero no fue un viento expansivo.

Fue una hoja horizontal de aire comprimido.

La hoja de viento de Naruto cortó a través del viento de Temari.

Era calidad contra cantidad.

El ataque de Naruto partió el huracán de la chica por la mitad.

Temari tuvo que usar su abanico como escudo físico.

¡CLANG!

El impacto la hizo arrastrar los pies hacia atrás, dejando surcos en el suelo.

El metal de su abanico gimió.

—Eres bueno…

—jadeó Temari, sonriendo con una mezcla de adrenalina y miedo—.

Muy bueno.

El combate se convirtió en una danza táctica.

Temari intentaba crear distancia, volar, controlar el área.

Naruto la acorralaba.

Usaba Doton para levantar muros detrás de ella, limitando su retroceso.

Usaba Fūton para desviar sus ataques y cerrar la brecha.

No usó el Ketsuryūgan.

No usó las Cadenas.

No usó la Espada.

Solo usaba los fundamentos básicos llevados a un nivel de maestría letal.

Finalmente, Naruto pisó el suelo con fuerza.

—Doton: Doryū Taiga.

El suelo bajo Temari se volvió lodo.

Ella saltó para evitar hundirse.

Grave error.

En el aire, no tenía dónde apoyarse.

Naruto ya estaba allí.

Había saltado un segundo antes, anticipando su movimiento.

Apareció detrás de ella, en el aire.

No la golpeó.

Le puso un kunai imbuido en viento en la garganta y usó su peso para derribarla.

¡THUMP!

Cayeron al suelo.

Naruto estaba encima de ella, inmovilizándole las manos sobre la cabeza con una mano, y con el kunai rozando su yugular con la otra.

—Jaque mate —susurró Naruto cerca de su oído.

Temari respiraba agitada.

Tenía el pecho pegado al de él.

Podía oler la sangre seca, el ozono y algo más…

algo masculino y peligroso.

No sintió humillación por perder.

Sintió un escalofrío recorrerle la columna que no tenía nada que ver con el miedo.

—Me rindo —dijo Temari, mirándolo a los ojos rojos y azules.

Genma levantó la mano.

—Ganador: Naruto Namikaze Uzumaki.

El público aplaudió, pero con cautela.

Habían visto cómo desmontaba a la princesa del viento sin siquiera sacar su espada.

Ya no era el “niño zorro”.

Era una amenaza de nivel Jōnin.

Naruto se levantó y le ofreció la mano, no por caballerosidad, sino para que se apartara de su camino.

Temari aceptó el gesto y se puso de pie, sacudiéndose el polvo.

Se acercó a él, invadiendo su espacio personal.

—Oye, Namikaze —susurró Temari, con una sonrisa coqueta y desafiante—.

Eres un monstruo.

Me gustan los tipos peligrosos.

—Si sobrevivimos a todo esto…

quizás podríamos tener algo.

—Una noche.

Sin compromisos.

Solo para ver quién rompe a quién.

Naruto se detuvo.

La miró de arriba abajo con total frialdad.

Luego, soltó una risa corta.

Seca.

—Jajaja.

Empezó a caminar hacia la salida.

Temari frunció el ceño, ofendida.

—¿Te estás riendo de mí?

¿Eso es un no?

Naruto se detuvo sin girarse.

Ladeó la cabeza ligeramente.

—No te di una respuesta, ¿o sí?

La dejó con la duda.

Dejó la propuesta flotando en el aire.

No porque le interesara el romance.

Sino porque podía.

Era el mismo capricho que le hizo querer decapitar a Neji.

El poder de decidir sobre la vida, la muerte y el placer de los demás.

Un pacto tácito de supervivencia.

Gaara, desde la sala de espera, observaba la interacción.

Sus ojos se entrecerraron.

No le importaba el coqueteo de su hermana.

Le importaba que Naruto hubiera ganado sin mostrar sus verdaderos colmillos.

El estadio se preparó para el siguiente combate.

La atmósfera cambió de táctica a opresiva.

Gaara vs.

Shino Aburame.

Shino bajó a la arena con las manos en los bolsillos, estoico como siempre.

Gaara bajó flotando en una nube de arena.

—Comiencen.

Shino sabía que no podía ganar por fuerza bruta.

Lanzó sus insectos (Kikaichū).

La arena de Gaara se levantó para aplastarlos.

Pero Shino había criado una cepa especial de insectos pequeños, rápidos y difíciles de detectar.

Mientras distraía a Gaara con clones de insectos, los verdaderos parásitos se filtraron por las grietas de la armadura de arena.

Se metieron dentro.

Empezaron a comer chakra.

Gaara se detuvo en medio de la arena.

—¿Qué…?

—susurró.

Sintió algo caminando sobre su piel.

Debajo de la arena.

Sintió pequeños mordiscos.

—Estás infestado —dijo Shino con calma—.

Mis insectos comerán tu chakra hasta que te desmayes.

Ríndete.

Grave error.

Gaara no se desmayó.

Gaara sintió dolor.

Y el dolor despertó a la Bestia.

—¡AAAAAAHHHH!

—gritó Gaara, agarrándose la cabeza.

¡BOOOM!

La calabaza a su espalda estalló, pero no se rompió; la arena se expandió violentamente.

Pinchos de arena salieron disparados desde el cuerpo de Gaara en todas direcciones, atravesando el suelo, las rocas y casi alcanzando a Genma.

Fue una explosión de rechazo.

Los insectos dentro de la armadura fueron aplastados instantáneamente por la presión interna del chakra del Shukaku.

Gaara vomitó un poco de bilis y sangre.

En el palco VIP, el “Kazekage” (Orochimaru) sonrió bajo su velo.

Hiruzen se puso de pie, alarmado.

—Ese chakra…

Gaara jadeaba, con los ojos blancos, la pupila dilatada al máximo.

La mitad de su cara empezó a agrietarse, mostrando el ojo amarillo del Tanuki por un segundo antes de volver a la normalidad.

Shino, que había esquivado la explosión de milagro, retrocedió.

Sus insectos estaban muertos.

Y su instinto de supervivencia le gritaba que el oponente ya no era humano.

—Me retiro —dijo Shino inmediatamente.

—Ganador: Gaara —anunció Genma, mirando con preocupación al chico de la arena, que temblaba incontrolablemente.

Naruto, desde la grada, observó cómo Temari y Kankurō bajaban corriendo para llevarse a su hermano, que murmuraba cosas sobre “matarlos a todos”.

—Está al límite —dijo Naruto en voz baja.

—El sello es una basura —comentó Kurama.

—El monje loco está arañando la puerta.

Va a salir en cualquier momento.

—Prepárate, Naruto.

—La verdadera fiesta empieza ahora.

Naruto apretó el puño sobre la barandilla de metal, deformándola levemente.

—Que salga.

—Tengo una jaula esperando para él también.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo