World of Xera: La familia de los Sueños Oscuros - Capítulo 110
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- Capítulo 110 - 110 Todos juntos al mismo tiempo III
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110: Todos juntos al mismo tiempo III 110: Todos juntos al mismo tiempo III Red sintió su cuerpo entumecido, como si estuviera muriendo otra vez, no podía respirar, pero aún tenía algo de fuerza, lo suficiente para reacomodar sus músculos y huesos, y con un golpe de palmas al suelo, y haciendo uso de su poderoso cuello, sacó en un instante la cabeza magullada del frio suelo de la montaña.
Miró donde estaba Gar’Dal, le miraba también, le estaba esperando, no estaba siendo serio con él, ese demonio estaba claramente jugando.
-¿es todo?, Redhand- alas de sombra lo sostenían en el aire.
-De ninguna manera, pedazo de imbécil- respondió a la provocación, golpeteando sus mejillas con las manos, debía espabilar.
Su pie había perdido la llama, debía probar otra técnica, esta vez tomó una decisión rápida, extendió sus manos al cielo, y como si fuera una invitación a la calamidad, un rayo calló estruendosamente sobre su cuerpo, pero no salió frito de ello, sus piernas parecieron cargarse de energía, sus pies ahora desbordaban electricidad.
-Furia de la Tormenta- gritó Orion.
Gar’Dal no esperaba eso, era verdad que podía ver todo, pero solo cuando Noche Sangrienta envolvía el mundo, lo que hubiera hecho Orion con Zul’Kyl era desconocido para él.
Se movió eléctricamente, instantáneamente azotó a Gar’Dal con un Taladro que le envió a volar dando vueltas hasta chocar nuevamente con las paredes del castillo.
Gar’Dal supo que si usaba su tele trasportación no sería suficiente, había un tiempo de reacción y otro de acción, lo suficiente amplio como para que Redhand lo superara en velocidad.
Se esfumó nuevamente, y Red supo que se había trasladado al interior de los muros.
Era una invitación a un lugar en el que no había luz, no vio a Radjedef cerca, seguramente Gar’Dal ya se había desecho de él, una lástima, su luz solar habría sido útil ahora.
Se movió como un relámpago hacia dentro de los muros exteriores de la fortaleza, trató de ver dónde se encontraba su enemigo, pero era inútil, si estaba ahí se había mimetizado con las paredes de obsidiana, no podía sentir su Ki, todo cuanto había aprendido de esa energía no funcionaba acá.
Pero Gar’Dal no quería huir, si no ejecutar una nueva estrategia.
Redhand descendió al suelo para ahorrar energías, pero en tanto toco el piso, la sombra de Noche Sangrienta le atrapó el pie.
Probó a golpear con el otro pie cargado de electricidad, pero el demonio aprovechó para maniatar esa extremidad también.
-No te resistas Red, ya hemos peleado suficiente, se sensato y únete a mi causa, el mundo depende de que luchemos juntos contra la calamidad que asecha este mundo y muchos más-.
-La única calamidad aquí eres tu demonio- respondió furibundo, mientras cada vez más parte de su cuerpo era engullida por Noche Sangrienta.
Sintió nuevamente como esa infinidad de ojos lo abrumaban con visiones de lo que parecía ser un futuro cercano.
Un demonio colosal, prendido en fuego, pisando un suelo esteril, abajo millares de humanos destrozados, la imagen se acercaba más a estos, eran Kalair, Talia, Siegger… pensó que podía ser una realidad alterna en la que Al Khaled ganaba, pero no, al lado de ellos estaban Borgol, Zapperean, Braniggan, Mork… finalmente, él mismo, y Gar’Dal con el cuerpo absolutamente destrozado en las manos de aquel colosal ser de fuego e ira.
-Lo entiendes Redhand, él enemigo es otro, un mal absoluto, una ira devoradora que me supera, pero juntos, juntos podremos detenerlo-.
-…¡No!- respondió Red furioso, mientras seguía luchando por zafarse del poder del demonio;- te odio maldito, necesito… debo, matarte, librar Xera de ti-.
Gar’Dal salió de la masa oscura de Noche Sangrienta y se planto cara a cara contra su semejante.
-No soy un buen tipo, soy caprichoso y sobervio, tu igual hermano, no quiero obligarte, ni siquiera me parece agradable la idea de depender de ti, pero todos dependen de que ambos luchemos del mismo bando-.
Redhand luchaba, su mente estaba siendo acosada por el demonio, quizá ni siquiera por orden de su amo, Noche Sangrienta estaba disfrutando de hacer sufrir a un Gar’Dal, a otro Dark Dreams, le resultaba, particularmente divertido.
Orion sedería, su mente se estaba abriendo a la posibilidad de dejar esta estúpida pelea, pero, cuando se dispuso a rendirse algo pasó.
Como si de un simbionte se tratará, una mano salió desde su pecho, atravesando como un sable el torso del Rey Demonio.
Gar’Dal quedo paralizado al ver lo que salía desde el cuerpo de Redhand.
Zul’Kyl, hijo de Diablo y Bel, el traicionero alumno de Zul’Nefar, su primer enemigo mortal.
-Venganza- pronunció el hombre maquina;- simplemente venganza-.
-tu…- dijo Redhand debilitado;- qué haces-.
-Bueno, Red, te debo una explicación, una muy simple, no hay metamorfosis para ti, solo yo-.
-maldito… ese cráneo, me usaste-.
-no será la primera vez, ¡Ni tampoco la última!- exclamó, al momento que salió completamente del cuerpo de Orion;- ¡es la hora de mi venganza Gar’Dal!-.
El Rey Demonio retrocedio un par de pasos, con un enorme agujero en dónde debía estar su corazón.
Zul’Kyl no se confiaría, no esta vez, inmediatamente se matamorfoseo en un demonio grotesco, sus partes mecánicas salieron expulsadas de su cuerpo que estaba ahora completo.
Gar’Dal se afirmo con una mano en la rodilla, gritó eterradoramente, como el graznido de una ave enorme, y la herida en su pecho se cicatrizó rápidamente, a costa de volverse increíblemente delgado, había usado su misma fuerza y vitalidad para curar esa herida mortal.
No podría resistir otra como esa.
Zul’Kyl se lanzó velozmente contra su enemigo, ambos cruzaron golpes, Gar’Dal estaba débil, estaba recibiendo mucho daño, con Noche Sangrienta jugueteando con Redhand, no podía usarla como armadura, necesitaba un nuevo truco, y tenía muchos aún.
-¡Primera Combustión!- gritó el Soñador Oscuro, y un vapor verde salio de su cuerpo que perdió nuevamente varios kilos.
Se volvió rápido, y usando también su técnica de traslado trato de buscar los puntos ciegos de Kyl, pero el hijo de Diablo era ahora más fuerte físicamente que él, y agarró del cuello a Gar’Dal luego de recibir un par de golpes.
-¡Ahora morirás!-.
-No puedo hacerlo, no aún, ¡Segunda combustión!-.
Red sabía que había un tope en esa técnica, la tercera combustión fue el limite de Zul’Kay en su pelea anterior, cuanto más resistirá Gar’Dal con tan poca masa muscular restante.
El Rey Demonio azotó rápidamente una decena de patadas en contra del torso de Kyl, pero incluso la segunda combustión fue inútil ante la metamorfosis de su rival.
Las manos llenas de espinas de Kyl estaban dañando mucho a Gar’Dal, incluso le estaban impidiendo tele trasportarse a otro lugar.
Finalmente Kyl se dispuso a reventar la cabeza del Dark Dreams, tomo con su otra mano el cráneo de su enemigo e hizó salir más espinas de su mano.
Gar’Dal gritó de dolor, estaba apunto de morir.
Entonces una ráfaga de balas azotaron la espalda de Zul’Kyl.
Sobre el muro exterior del castillo estaba Kalair y el grupo del Nimbus.
-Kalair Zad- Kyl sonrió;- que tal si te hago ver como muere nuevamente, Gar’Dal Dark Dreams-.
-No te atrevas, maldito- dijo Gar’Dal con sus ultimas fuerzas.
Sintió entonces como las espinas salían de su cuello y cabeza, cayendo casi inconciente al suelo.
Por alguna razón Noche Sangrienta no se daba cuenta de lo que pasaba fuera de la prisión en la que estaba torturando a Redhand.
Kyl se movió como un misil en contra de Kalair, era muy rápido para aquel cuerpo tan deformado, pero justo cuando estuvo a un par de metros de Zad, Braniggan se interpuso entre ambos.
-No se metan- le grito el capitán del Nimbus a sus compañeros;- contra este monstruo solo yo tengo una oportunidad.
-te tienes fe, humano- dijo Kyl sacando una lengua bífida que por poco alcanza a J.J.
-soy más terrible de lo que te puedes llegar a imaginar-.
J.J Braniggan tomo de las muñecas los sórdidos brazos de Kyl y le asotó su deforme cabeza con la suya.
No le causo ningún daño, “Mierda”, pensó, “Bueno qué más da”.
-¡Corré, persigue y asesina!- gritó Braniggan;- ¡Rey Pantera!-.
Su cuerpo se llenó de pelo negro y su rostro se deformó, sus colmillos y garras se volvieron bestiales y a todos los ojos pareció ser en efecto, una Pantera antropomorfa.
Con toda esa fuerza esta vez apretó nuevamente las muñecas de Kyl y las rompió como si de merengue se tratara, desgarrandolas de su cuerpo, luego mordió el cuello del asesino y lo termino lanzando contra el suelo con un rodillazo.
-te subestime- dijo Kyl;-maldita sea- gruño ;- mis manos, no tengo mis manos.
De las muñeca de Kyl crecieron dos cuchillas de hueso, no podía regenerar su cuerpo como lo había hecho Gar’Dal, pero si no dejaría de ser letal.
Pero, cuando se dispuso a castigar a Braniggan por su insolencia, un martillaso de luz le reventó la cabeza.
Cayó de rodillas indudablemente muerto.
Radjedef había vuelto al castillo volando con sus alas de luz.
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