World of Xera: La familia de los Sueños Oscuros - Capítulo 95
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- Capítulo 95 - 95 Una noche especial
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95: Una noche especial 95: Una noche especial Tania llevo de la mano a Red a su cuarto de hotel.
Habían dado una noche de descanso a los luchadores por el día agitado que habían tenido.
Orion estaba ansiando esto, besar nuevamente a Tania Zad, olvidar sus problemas en Xera, olvidar su conflicto con Gar’Dal, al Culto del Dragón e incluso a Zeraki.
La beso largamente mientras se deprendía de la polera que había comprado hace unas horas para remplazar sus destruidas y sucias prendas.
Le quito a Tania la chaqueta de jeans que usaba, quedo mirando la redondez de sus pechos, hace tiempo no veía algo tan hermoso, le quito después la polera de manga larga y vio su brazier sosteniendo aquella preciosa y redonda carga.
Beso sus senos por sobre el sostén, mientras la empujaba sobre la cama.
Estaba muy excitado, la continuó besando ahora por el cuello hasta llegar nuevamente a sus labios.
Bajo la cremallera del ajustado short de Tania, y bajo con sus labios lamiendo el camino desde su cuello, al ombligo, más abajo.
Lamio el clítoris de Tania, tan perfectamente que ella no tardó en correrse y dar un gemido entrecortado acompañado de un escalofrío placentero que recorrió su espalda obligándola a retorcerse.
Siguió jugueteando con su vagina, hasta que quedo tan húmeda que volvió besando todo su cuerpo hasta sus labios.
Ahí introdujo fuertemente su virilidad dentro de Tania.
Ella gimió en una mueca de placer y un tanto de dolor.
Era virgen.
Siguió empujando mientras se besaban, y el acariciaba su cintura.
Le desprendió el brazier de un jalón y succiono apasionadamente sus pezones, jugueteando con la lengua sobre ellos.
Empujó otra vez y Tania volvió a correrse, gimiendo fuerte y frenéticamente, mientras numerosos espasmos la recorrían obligándola a mover fútilmente sus brazos.
Estrecho la espalda de Orion y lo empujo sobre ella.
Movió entonces sus caderas contrayendo su vagina alrededor del pene de Red.
No pudo aguantar más.
El movimiento fue frenético, el pene de Red estaba irremediablemente duro y termino por eyacular dentro de Tania, ella lo miró a los ojos bien abiertos, y la boca en una mueca de placer muy hermosa.
Se amaron muchas veces esa noche.
Luego conversaron sobre ellos varias horas más, hasta que al fin durmieron abrazados tranquilamente.
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