X-Colonus Vol. 1 Semillas de la Rebelión - Capítulo 23
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- Capítulo 23 - 23 La Dinastía Eterna
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23: La Dinastía Eterna 23: La Dinastía Eterna El techo de la Sala Neócrata de Nexus se alzaba como una cúpula metálica, iluminada por paneles rojos pulsantes.
Al centro, una mesa reflejaba los rostros tensos de los Neócratas, y alrededor, los capitanes del régimen.
En el extremo norte, dos figuras presidían la reunión: un joven de unos veinte años con mirada afilada, y un anciano de rostro cadavérico, cuya voz resonaba por el lugar.
Eran dos versiones de la misma persona.
El silencio se rompió con la voz del anciano: “Se ha confirmado, señores.
Tenemos disturbios en el túnel Iggan.
La gente está hablando de una llamada rebelión.” Una oleada de murmullos recorrió la mesa.
El primero en hablar fue Kael Dravos, el comandante de policía: “Era de esperarse después de darle su merecido al especulador y traidor de Arkan.
Pero acaté sus órdenes, señor presidente, y Liora está en la prisión El Espejo, en Varmora.
Según el plan, lo más probable es que Valtor vuelva.
Lo más probable es que este disturbio tenga relación con él.
Va a venir por su madre, y ahí es donde capturaremos a Valtor y encontraremos a los traidores y terroristas.” El Neócrata Zareth Ulgran golpeó la mesa con su puño: “No son solo traidores, son símbolos.
La gente ya habla en los distritos bajos.
También hay muchas personas que intentan convencer a los soldados de que en Albor Lake pasó una masacre.
Si no los aplastamos pronto, esto se convierte en una chispa rebelde.” El joven Valtherion se levantó de la mesa, miró a los Neócratas con la espalda recta y la expresión calmada: “No será una chispa.
Será ceniza antes de encenderse.
Pero necesitamos algo más: información.
Debemos entender a nuestro enemigo.
Creo que lo que quieren es justo lo que Arkan pretendía: llegar a una antigua forma de gobierno donde el pueblo elija su propio líder.
El problema radica en que la población querrá salir del muro.
He escuchado a algunos fanáticos, personas de mucha fe, que pretenden que afuera hay un mundo por explorar.
Y la verdad es que, por ahora, deben entender que su propósito es mucho mayor aquí.” Entonces, el anciano volvió a hablar.
Sus palabras eran lentas, arrastradas, pero cada sílaba era un peso en el aire: “Tranquilos.
La paz ha reinado en X-Colonus.
Este es un país próspero, el cual no va a tener revueltas.
Recuerden que todos tienen su chip de rastreo que les proporciona formas de vivir; es su moneda y boleto para acceder a cualquier sitio.
No se preocupen, que pronto todo seguirá como siempre,” expresó el presidente con dificultad y serenidad.
En la sala también estaba Nerax Ren, el Neócrata líder de los Exterminadores, el padre de Vandal y el tío de Kora Ren.
Un hombre alto, pálido como todos los Ren, la mano izquierda del presidente, el cual no respetaba a muchas personas, pero a Nerax lo veía como el único en ganarse tal respeto.
Al escuchar a todos, Nerax pronunció: “Señores presidentes, estoy al tanto de la situación.
Vi los videos proporcionados por las cámaras de los gemelos Ren, y aunque todo pasa muy rápido, se ve una muchacha un poco más joven que Kora, la cual los golpeó.
Y no solo eso: se dejó golpear y aun así, de un salto, se perdió en la nada.
Así que es probable que no sea la única con esas habilidades.
Y si esa capacidad de pelea la tiene solo una niña, creo que un adulto entrenado sería un verdadero peligro.
Propongo nivelar fuerzas, pero primero necesitamos más información.” El joven presidente Valtherion levantó su voz: “Mientras esperamos información o algún ataque, me di a la tarea de poner a los científicos a trabajar en un arma que nos puede ayudar mucho contra ese tipo de enfrentamientos.
Cuando supe de esto, me inspiró aún más y me dije a mí mismo: ‘Si ella puede lograr tales actos de poder, es probable que nosotros igual.’ Así que no diré nada más.
Simplemente quiero que lo escuchen del líder de investigación química.
Ahí viene…” Nadie osó hablar.
Algunos desviaron la mirada; otros mostraban respeto absoluto.
Fue el científico de bata negra, Dr.
Surn Varrax, quien llegó un poco apresurado y tomó la palabra: “Señor presidente y señores Neócratas, buen día.
Los ataques que han sufrido nuestros soldados en las últimas semanas…
no tienen precedentes.
Veloces, invisibles.
Algunos soldados dicen haber visto siluetas moverse como humo.
Sobre todo, llama la atención la chica del video.
Es algo que, cuando vi detalladamente, quedé sorprendido.
Es hermoso ver lo que el cuerpo humano puede hacer.
Por ello, bajo la orden de nuestro presidente eterno, logré hacer el prototipo de un suero capaz de eliminar el cansancio de nuestros soldados.
Es riesgoso, pero estoy muy cerca de lograrlo.
Ahora bien, señores, con lo que vi, quise agregarle algo al suero.
¿Qué pasaría si el suero pudiera ejercitar los músculos constantemente, agudizar los sentidos, hiciera un cuerpo resistente a venenos y a diferentes cambios climáticos?
Esto nivelaría la balanza.” El joven Valtherion cerró los puños.
Luego, con tono imperativo, ordenó: “Aceleremos el desarrollo del suero XV-0.
Quiero unidades capaces de detectar alteraciones en el chip de rastreo.
Quiero sabuesos en cada borde de los distritos.
Usen drones.
Sobre todo, empezaremos por primera vez a patrullar los distritos salvajes.
Lo más probable es que usen los animales para esconderse.
Si hay una nueva situación de estas, la veremos.
Y a los demás los encontraremos y los enviaremos a la penumbra…” El anciano volvió a hablar, su voz crepitando: “Perfecto, señores.
Entonces, el día de hoy estaremos más alerta.
Envíen drones a todos los distritos.
Pueden irse,” ordenaron los presidentes.
Se levantaron todos los Neócratas.
Uno por uno fue saliendo de la sala.
En ese momento, los capitanes intentaron moverse, pero el joven presidente los detuvo: “Señores y señoritas capitanes de X-Colonus, a partir de hoy quiero que entrenen más de lo normal.
Necesito los mejores candidatos para el suero, y ustedes son mis mejores peleadores.
Es tiempo de que demuestren qué tanto apoyan a nuestro país.” Al terminar la reunión, ambos presidentes caminaron hacia su mansión.
Al llegar, pasaron por un pasillo enorme de cuadros de los últimos 300 años.
Mientras caminaban, las fechas de los cuadros iban disminuyendo.
Todas ellas contenían a la misma persona en diferentes épocas del tiempo y generación, con sus ropas y sus características de evolución como sociedad, pero eran la misma persona.
Al llegar a la Sala Oval, estaba la imagen de Valtherion Kane, el primer presidente, quien no era igual a los demás, era diferente.
Ambos presidentes vieron el cuadro grande del Valtherion Kane más antiguo pero menos parecido.
El joven Kane le dijo a su versión vieja y arrugada: “Ya van 300 años y aún no está listo el propósito mayor.” El anciano Valtherion replicó: “Pronto todo estará donde debe estar.
Recuerda que las personas pueden creer que existe una persona inmortal.
En mí ven la fuerza, en mí ven la protección.
En ambos lo ven porque ambos somos uno y siempre seremos uno.
Cuando todo se complete, yo estaré contigo y tú serás mi vehículo.
Continuaré mi legado, como siempre ha pasado.
La tecnología nos permite todo, joven Kane.
Algún día verás el resultado de nuestra gloriosa visión.
Lo que ellos llaman encierro, dictadura y crueldad es más bien protección, ayuda y, sobre todo, es para fortalecernos.” Ahí, el joven Kane preguntó: “No comprendo bien el propósito.
Parece que somos los únicos.
La arena negra que nos rodea es tóxica, no se puede salir de X-Colonus por alguna razón.
Convenientemente hizo un sistema biodiverso, eso es algo increíble, pero no entiendo tu propósito.
Y sé que solo soy un recipiente, el hijo más parecido a ti, elegido para continuar el legado.
Gracias, y lo honro mucho, señor presidente.” El viejo Valtherion asintió con la cabeza: “Tranquilo, mi joven presidente.
Por ahora, mejora tu físico, mejora todo lo que puedas mejorar.
Entrena para cuando el día llegue.
Pronto mi cuerpo morirá y renacerá en ti.
Pronto volveré con fuerza, con tu fuerza.
La arena negra y demás es lo de menos.
Por ahora, debemos erradicar insurgentes, debemos mejorar nuestros soldados, ampliar las fuerzas.
Ahora quiero que dirijas el gran reclutamiento anual con un torneo de fuerza para ver los mejores peleadores del entrenamiento.
Quiero a los mejores.
También quiero que entrenen y le den tecnología a mercenarios, asesinos y todo lo peor que tengan las prisiones de X-Colonus en todos sus distritos.
También quiero que desarrollen tecnología para combatir a los malditos animales de las selvas de este país.
Quiero contenerlos y usarlos, serían muy útiles.” El joven Kane se levantó: “Sí, señor.
Sus órdenes serán llevadas a cabo.” Ambas personas, completamente iguales, se quedaron mirando mientras cerraban las puertas del palacio presidencial.
Todos los secretos, tarde o temprano, se revelarán.
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