Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

X-Colonus Vol. 1 Semillas de la Rebelión - Capítulo 29

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. X-Colonus Vol. 1 Semillas de la Rebelión
  4. Capítulo 29 - Capítulo 29: privilegio
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 29: privilegio

El ascensor desaceleró con suavidad y llegó de forma casi imperceptible hasta el último nivel.

Silencio.

Curiosamente, el ruido del Sector Bajo ya no existía. Ningún grito. Ninguna multitud exaltada.

Las puertas se abrieron.

Y el mundo cambió.

No había humo.

No había gritos.

No había pantallas gigantes imponiendo propaganda… al menos no como abajo. Aquí eran estatuas en su honor y edificios de mármol antiguo fusionados con arquitectura del año 2913.

Había aire limpio.

Un cielo azul se extendía sobre ellos. La luz caía en tonos cálidos, como una tarde eterna diseñada para no incomodar a nadie. Desde allí se podían ver los muros gigantes del país y, al fondo, el desierto negro.

Kynox recordó que cuando vivía ahí no apreciaba esa vista.

Ese día entendió cuánto había tenido… y cuánto había perdido.

Rin fue el primero en hablar.

—”Esto… no es Nexus.”

Kynox dio un paso adelante.

—”Sí lo es. Pero es la zona de ricos. Aquí están los más privilegiados del país… quienes no saben lo que significa tener hambre.”

El suelo no era metal oxidado ni concreto agrietado. Era piedra blanca pulida. Árboles ornamentales crecían en líneas perfectas. El agua corría en canales abiertos y transparentes.

Arriba no sobrevivían.

Arriba se vivía. Se disfrutaba. Se mantenía una tranquilidad absoluta incluso en momentos tensos.

Vehículos flotantes avanzaban sin sonido. Personas vestidas con tejidos inteligentes caminaban con serenidad. Pieles saludables. Cuerpos optimizados. No por necesidad laboral… sino por estética.

Zary susurró:

—”No parecen tener miedo.”

BOOM.

El impacto lejano hizo vibrar el aire.

Algunas personas miraron al suelo. Pequeñas pantallas holográficas mostraban noticias controladas por IA. Los habitantes sonreían.

Un hombre se acercó a una estatua monumental de Valtherion Kane y gritó con fervor:

—”¡Señor todopoderoso, presidente y amo supremo! ¡Condene a los injustos y a los terroristas! ¡Confiamos en usted!”

Automáticamente, varios ciudadanos comenzaron a abrazarse y a alabar al Presidente eterno.

Kynox y los demás quedaron atónitos.

Un hombre elegante ajustó el anillo de su familia.

—”Debe ser una prueba de contención.”

Su acompañante asintió.

—”El Presidente siempre anticipa estas cosas.”

El nombre se repetía en todas partes.

Kane.

Siempre Kane.

Una madre acomodaba el uniforme blanco de su hijo.

—”Recuerda, cuando seas elegido para la Guardia, servirás al hombre que mantiene el cielo intacto.”

El niño sonrió con orgullo.

Luke apretó la mandíbula.

—”Abajo los obligan. Aquí lo desean. ¿Cómo pueden ser tan ciegos?”

Lyss observaba todo con fascinación técnica.

—”Nunca había visto algo así… Kynox, tú vivías aquí, ¿no? ¿Por qué te fuiste? Si todo es tan tranquilo…”

Kynox bajó la mirada.

—”Yo no soy como ellos.”

Una mini pantalla cercana mostraba datos en tiempo real:

—”Protocolos de seguridad activos. Nivel de amenaza: controlado.”

Lyss murmuró:

—”No están en modo de emergencia. Confían en que el problema no llegará hasta aquí.”

Otro BOOM.

Más fuerte.

Algunas copas vibraron en mesas exteriores.

Un grupo de jóvenes hijos de neócratas levantó sus bebidas.

—”¡A la estabilidad!”

—”¡A Kane!”

Rin murmuró:

—”Están celebrando mientras alguien allá abajo está rompiendo su suelo.”

Todos caminaban con presión contenida. Sus ropas no eran completamente elegantes, pero tampoco parecían fuera de lugar. Aún podían pasar desapercibidos.

Las vibraciones continuaban.

Zorn estaba forzando el Umbral.

Cada impacto era tiempo ganado.

Cada segundo era sangre derramada por él.

Finalmente, apareció la Mansión Sinopex.

No era ostentosa.

Era dominante.

Columnas blancas, muros reforzados con Necrium, jardines geométricos perfectos. Una residencia construida para demostrar pureza genética y poder político.

El apellido estaba grabado en la entrada.

SINOPEX.

Kynox sintió un peso en el pecho.

No era nostalgia.

Era memoria.

Rin lo miró de reojo.

—”¿Estás bien?”

—”Sí… solo me llegan recuerdos.”

Luke dio un paso adelante.

—”Bueno, ¿qué esperan? Llegamos hasta aquí. Ahora entremos.”

Lyss examinó el perímetro.

—”Extraño… no detecto actividad térmica normal.”

Luke frunció el ceño.

—”¿Qué significa ‘normal’?”

—”Que una familia poderosa no abandona su mansión durante un disturbio. Se refuerza. Se blinda. No desaparece.”

Kynox respiró profundo.

—”Desde que mi tío se casó con mi madre, él administra la mansión. Ella tiene un jardín hidropónico en su habitación. Iré allí.”

La puerta estaba cerrada. Sin marcas de violencia.

Zary señaló una pantalla cercana que proyectaba un mensaje:

“Gracias por su gran ayuda, Nael Sinopex.”

—”¿Quién rayos es Nael?” —preguntó Zary.

—”¿Es de tu familia?” —dijo Luke.

Lyss forzó la cerradura y desactivó la energía.

Entraron.

El interior ya no era el mismo.

Licores costosos. Restos de fiestas. Olor a excesos. Rastros de noches interminables.

La casa de su padre convertida en un salón de decadencia.

De pronto, una voz resonó desde la escalera:

—”¿Quién es el que ha irrumpido en mi casa?”

Un hombre descendió.

Se detuvo al ver a Kynox.

—”¿Quién diablos eres, mocoso?”

Kynox lo miró fijamente.

—”¿Cómo estás, tío Nael?”

El hombre palideció.

—”Ah… eres tú. El traidor hijo de Liora. Ahora sí el régimen estará contento. Después de ayudar con la captura de tu madre no podían llevársela por ser mi esposa… pero yo estaba cansado. Los Ren son raros. Me daban miedo. En fin… te han buscado mucho. Ahora irás junto con ella.”

Luke se tensó.

—”Si tu madre fue trasladada por orden ejecutiva…”

—”Significa que está bajo supervisión directa” —terminó Lyss.

Rin miró alrededor.

—”Entonces estamos más cerca del núcleo de lo que pensábamos.”

Kynox dio un paso al frente.

—”¿Dónde está?”

Sirenas internas comenzaron a activarse.

No públicas.

Protocolos cerrados.

Rin susurró:

—”Nos están buscando. Saben que estamos aquí.”

Kynox sintió que algo estaba mal.

En algún punto de Nexus, alguien ya trazaba su silueta en un mapa.

No sabían aún que el hombre que ejecutó a Arkan Sinopex en la plaza pública seguía observando.

Esperando.

Otro impacto sacudió el suelo.

Zorn seguía resistiendo… pero su energía empezaba a agotarse.

Kynox se puso frente a su tío.

—”Dime dónde está mi madre o te mato.”

Y entonces una presencia llenó la sala.

Una figura alta, armadura negra con líneas azul eléctrico. Insignias policiales grabadas en Necrium. Un rostro frío.

Kael Dravos.

—”Así que ustedes son los chicos que hicieron tanto alboroto en el túnel Iggan… y ahora aquí en Nexus.”

Sonrió levemente.

—”Hermosa jugada venir hasta la cima. Serán un excelente ejemplo. Padre, hijo y esposa… todos juntos muertos.”

Kynox dio un paso furioso.

—”¿Qué le hiciste a mi madre?”

Dravos inclinó la cabeza.

—”Tranquilo, joven. Tu madre está viva. Y pronto la verás.”

Miró a Nael.

—”Gracias por sus servicios, Nael Sinopex. Será bien recomendado.”

Los chicos se agruparon instintivamente.

La tensión se volvió insoportable.

El capitán de policía estaba frente a ellos.

Y esta vez… no parecía dispuesto a jugar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo