Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior

X-Colonus Vol. 1 Semillas de la Rebelión - Capítulo 51

  1. Inicio
  2. X-Colonus Vol. 1 Semillas de la Rebelión
  3. Capítulo 51 - Capítulo 51: Poder desbloqueado
Anterior
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 51: Poder desbloqueado

Vandal permanecía de pie, su cuerpo temblando apenas, pero sin ceder ni un centímetro.

Frente a él, el Brontax ya había bajado la guardia, como si la batalla hubiera terminado.

Pero en los ojos de Vandal… algo seguía encendido.

Su respiración era irregular, profunda; cada inhalación quemaba por dentro como fuego.

El dolor recorría su cuerpo sin piedad, recordándole cada golpe recibido segundos atrás.

Aun así, no se movió, no bajó la mirada en ningún momento.

Porque entendía algo que antes no había comprendido.

—“No es suficiente…” murmuró con voz baja, áspera, casi rota por el esfuerzo.

Cerró los ojos, dejando que el ruido del mundo desapareciera poco a poco.

El viento, los árboles, incluso la presencia del Brontax… todo se desvaneció.

Y en ese vacío, solo quedó una cosa.

El flujo dentro de su cuerpo comenzó a cambiar, a reorganizarse de una forma distinta.

Siempre había sido salvaje, desordenado, explosivo como antes en la pelea.

Ahora se movía con intención, con estructura, como si tuviera conciencia propia.

Una ira consciente.

Como si por fin estuviera obedeciendo algo más profundo.

Las venas en su cuerpo dejaron de marcarse caóticamente y empezaron a alinearse.

Líneas finas recorrieron su piel, formando patrones que no estaban antes.

Figuras complejas comenzaron a dibujarse bajo su carne, visibles por instantes.

Mandalas… pero densos, duros, casi como placas superpuestas.

El Kor se condensó, se endureció, envolviendo su cuerpo como una armadura viva.

No era algo externo, no era una técnica prestada o aprendida superficialmente.

Era una extensión de él mismo, de su voluntad, de su necesidad de avanzar.

…Se sentía completo.

Vandal abrió los ojos lentamente, revelando un brillo verde intenso.

No había descontrol, no había rabia desbordada, pero las ganas de ganar y el perder le daban una furia distinta.

Una certeza firme de lo que estaba a punto de hacer frente a su enemigo.

—“…entonces lo haré. Demostraré mi poder.”

El Brontax reaccionó al instante, su cuerpo girando completamente hacia Vandal.

Lo había sentido, ese cambio, esa transformación silenciosa pero contundente.

Sus músculos se tensaron, su postura se ajustó, ahora sí en posición de combate real.

Por primera vez… lo reconocía como una amenaza.

Vandal avanzó sin prisa, cada paso firme, marcando el suelo bajo sus pies.

El Kor fluía sobre su cuerpo como una segunda piel, compacta y resistente.

No había movimientos innecesarios, no había impulsividad en su forma de moverse.

Solo control.

El Brontax rugió, profundo, violento, haciendo vibrar el aire alrededor.

Se lanzó primero, con un golpe descendente que antes había destruido a Vandal.

Pero esta vez… Vandal no retrocedió ni un centímetro frente al impacto.

Aunque fuerte, lo que antes le costaba, ahora podía sostenerlo.

Levantó el brazo y lo detuvo.

El choque fue fuerte; el sonido se expandió como una onda en toda la montaña.

En la lejanía, la pelea comenzaba a llamar la atención de un escuadrón del régimen.

Mientras tanto, en el combate…

El suelo se quebró bajo los pies de Vandal, pero su cuerpo no colapsó.

Su brazo tembló por la presión, sus músculos al límite de romperse.

Pero resistió.

—“Ya… puedo contra ti.” dijo con voz firme, empujando el golpe hacia un lado.

Aprovechó la apertura y avanzó sin perder el equilibrio ni el ritmo.

Su puño impactó el torso del Brontax con un peso completamente distinto.

No era solo fuerza bruta… era poder.

El Brontax retrocedió un paso, reaccionando por primera vez.

Pero Vandal notó algo: su mano… algunos dedos se habían roto con el impacto.

El Brontax quedó atónito, observando al pequeño simio frente a él.

Sus ojos mostraron una chispa de sorpresa inesperada.

Vandal no se detuvo, encadenando otro golpe, luego otro sin pausa.

Cada impacto hacía vibrar el aire con fuerza creciente.

El Brontax contraatacó con un golpe lateral, rápido y devastador.

Vandal bloqueó parcialmente, pero la fuerza lo lanzó contra un árbol.

Su cuerpo impactó y cayó desde él, golpeando el suelo con fuerza.

Aun así, se levantó.

De un salto poderoso, volvió al ataque frontal.

El Brontax lo imitó.

Ambos chocaron puños de frente.

El impacto generó otra onda de aire que sacudió todo a su alrededor.

El sonido resonó en la selva, fuerte, real.

La pelea había cambiado completamente.

Sombra gruñó desde la distancia, listo para intervenir.

Anya observaba en silencio, con un interés evidente en sus ojos.

—“Ahora sí…” murmuró.

Sabía que esto era importante.

Los golpes comenzaron a intercambiarse sin descanso.

Fuerza contra fuerza, resistencia contra resistencia.

Voluntad humana contra instinto animal territorial.

El Brontax atacaba con brutalidad, Vandal respondía con igual intensidad.

Ya no era desesperación… era combate real.

El Brontax lanzó otro golpe directo.

Vandal lo desvió y entró por debajo.

Golpe al abdomen. Luego al pecho. Luego al rostro.

Se agachó, giró, pasó detrás del Brontax.

Lo tomó de la cintura con un abrazo brutal.

Lo levantó… y lo estrelló de cabeza contra el suelo.

El impacto lo aturdió, pero el Brontax se levantó.

Retrocedió tres pasos.

Los árboles crujieron detrás de él.

Por primera vez… estaba siendo empujado.

Y lo sabía.

Miró a Vandal.

Un simio pequeño… pero fuerte.

No era normal.

Era un oponente.

Vandal respiraba con dificultad, pero firme.

El Kor seguía activo, estable.

—“Esto… sí es poder.”

Y avanzó nuevamente.

Ambos se lanzaron.

Puño contra puño.

Una onda sacudió la zona.

Se separaron.

Vandal concentró todo en su brazo.

El Kor se comprimió.

Las figuras se alinearon.

—“Uno más…”

Corrió.

El Brontax atacó.

Vandal giró.

Liberó todo.

—“¡AHORA!”

El impacto fue profundo.

El Brontax se elevó.

Sus ojos se abrieron.

Fue lanzado.

Arrasó árboles.

La selva se rompió.

El silencio volvió.

Vandal quedó de pie.

Pero no había terminado.

El Brontax se levantó.

Tomó un árbol enorme.

Lo lanzó.

Vandal lo esquivó.

Pero el Brontax apareció detrás.

Golpe doble en la cabeza.

Vandal cayó.

La tierra se rompió bajo él.

El Brontax lo observó.

Vandal intentó levantarse.

Pero entonces…

El cielo rugió.

Un estruendo metálico rompió la calma.

Luces descendieron.

Drones y naves.

El régimen había llegado.

El Brontax intentó atacarlos.

Pero arpones energéticos lo atravesaron.

Derribó algunos drones…

Pero las descargas lo redujeron.

Electricidad recorrió su cuerpo.

Rugió de dolor.

Una esfera metálica cayó sobre él.

Lo inmovilizaron.

Más naves descendieron.

Sin respeto.

Sin intención natural.

Solo captura.

Vandal dio un paso.

—“Oigan…”

Las armas apuntaron hacia él.

El Brontax rugió por última vez.

La selva respondió.

Pero lo levantaron.

Se lo llevaron.

Vandal observó, herido, agotado.

No pudo hacer nada.

El Kor lo había consumido.

Pero sus ojos ardían.

Determinación.

—“…esto no termina aquí.”

Las luces desaparecieron entre los árboles.

La montaña quedó en silencio.

Pero Vandal ya no era el mismo.

Ahora entendía.

Los verdaderos enemigos… habían llegado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo