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¿Y SI TE MUESTRO MI LADO OSCURO? - Capítulo 11

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  3. Capítulo 11 - 11 Capítulo 11 REFUGIO INESPERADO
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11: Capítulo 11: REFUGIO INESPERADO 11: Capítulo 11: REFUGIO INESPERADO Despierta lentamente, sintiendo una calidez envolvente a su alrededor.

Abre los ojos y se encuentra acurrucada entre sábanas suaves y aterciopeladas que la abrazan como si quisieran protegerla de cualquier peligro.

La luz del sol se filtra a través de las cortinas, creando un ambiente acogedor que contrasta drásticamente con la oscuridad del bosque donde había caído en un profundo sueño.

Confundida, se incorpora lentamente, recordando fragmentos de su última experiencia.

Había estado en medio de una batalla, rodeada de sombras, ecos de mentiras y traiciones.

Pero ahora, esta aquí, en una habitación que parece sacada de un cuento de hadas.

Las paredes estan decoradas con suaves tonos pastel y hay un aroma a flores frescas que llenan el aire.

—¿Dónde estoy?

—murmura, su voz aún ronca por el sueño.

Al levantarse, nota que su cuerpo se siente diferente; no hay rastro del cansancio que la había abrumado antes.

Se siente ligera y llena de energía, como si hubiera sido renovada.

Sin embargo, la confusión aún persiste.

¿Cómo ha llegado aquí?

Con cautela, se desliza fuera de la cama y toca el suelo con sus pies descalzos; es cálido y suave.

Mira a su alrededor en busca de alguna pista sobre su ubicación.

En una esquina, una ventana abierta deja entrar una brisa fresca que acaricia su piel y trae consigo el canto alegre de los pájaros.

De repente, recuerda lo ocurrido antes de perder el conocimiento: la explosión en el bosque, sus palabras resonando en el aire y la maldición que había lanzado.

¿Habra tenido éxito?

Con un impulso repentino, Selene se dirige hacia la puerta de la habitación.

Al abrirla, se encuentra en un pasillo adornado con cuadros y plantas exuberantes que parecen cobrar vida bajo la luz del sol.

Su corazón late con fuerza mientras avanza hacia lo desconocido.

—¡Hola!

—llama al aire —¿Hay alguien aquí?

La respuesta es un silencio acogedor.

Selene no sabe si debe sentirse aliviada o inquieta por encontrarse tan sola en aquel lugar desconocido.

Pero algo dentro de ella le dice que debe seguir adelante.

Mientras camina por el pasillo, comienza a recordar fragmentos de su vida: momentos felices y tristes, decisiones tomadas y caminos elegidos.

La sensación de haber dejado atrás algo importante pesa en su mente; debe descubrir qué es ese “algo”.

Al final del pasillo, se asoma a una sala amplia donde una mesa esta dispuesta elegantemente con frutas frescas y flores silvestres.

En el centro, un espejo antiguo refleja su imagen: los ojos brillantes y su hermoso cabello blanco desordenado muestran señales de su reciente viaje por las sombras.

Cautelosa pero decidida da un paso adelante hacia la mesa y toma una fruta brillante en sus manos.

Mientras lo hace, una voz suave resuena detrás de ella.

— Te has despertado al fin.

Selene da un salto al voltearse rápidamente para enfrentar a quien ha hablado.

Al girar, se encuentra cara a cara con un hombre joven, de cabellos oscuros y ojos intensos que parecen brillar con luz propia.

Su rostro le es extrañamente familiar, como si lo hubiera visto en un sueño o en una vida pasada.

Sin poder evitarlo, retrocede un paso, sintiendo cómo su corazón se acelera.

—¿Quién eres?

—pregunta, su voz temblorosa.

Justo cuando esta a punto de dar otro paso atrás, su pie tropieza con una alfombra y pierde el equilibrio.

En un instante de pánico, cierra los ojos, esperando la inminente caída.

Pero antes de que pudiera tocar el suelo, siente unas manos firmes alrededor de su cintura que la estabilizan con destreza.

—¡Cuidado!

—exclama el joven, su voz es cálida y preocupada —No quiero que te lastimes.

Selene abre los ojos y se encontra nuevamente frente a él.

La cercanía la hace sentir un torbellino de emociones; hay algo en su mirada que le inspira confianza y seguridad.

—Gracias…

—musita, aún tratando de recuperarse del susto —Estoy bien, solo fue un pequeño tropiezo.

El joven sonríe suavemente, y Selene nota cómo su rostro se ilumina con una calidez reconfortante.

Es como si conociera cada rincón de su alma.

—Me alegra oír eso —responde él —Mi nombre es Darius.

Hemos estado esperando que despiertes.

Selene frunce el ceño al escuchar su nombre.

Hay algo en la forma en que lo dice que despierta recuerdos borrosos en su mente.

—¿Esperando?

¿Por qué?

¿Cómo llegué aquí?

—pregunta con más curiosidad que desconfianza.

Darius retrocede un paso para darle espacio y cruza los brazos como si estuviera seleccionando sus palabras.

— Te encontramos en el bosque —dice finalmente —Estabas cerca del escondite de los renegados, los que se hacían llamar la manada Dark Moon.

Te trajimos aquí para protegerte y ayudarte a recuperarte.

El corazón de Selene da un vuelco al recordar la batalla en la que había estado involucrada.

Las sombras danzantes y las voces resonando en su mente parecen cobrar vida nuevamente.

—¿Protegerme?

Pero…

¿de qué?

—inquiere, sintiéndose cada vez más intrigada por este misterioso hombre.

—Te explicaremos todo, en su debido momento.

—Debo entender lo que sucede —dice con determinación —No puedo quedarme aquí sin saberlo.

Darius asiente lentamente, admirando la resolución en sus ojos.

—Creo que no me coresponde a mi decirlo, pero prometo que sabrás todo desde el principio —ofrece —Por el momento te contare lo que se sobre ti…

Son interrumpidos por dos hombres.

Selene se queda paralizada, su mente tratando de procesar lo que ven sus ojos.

Los dos hombres que acaban de entrar a la sala tienen una presencia imponente, pero lo que realmente le roba el aliento es el primer hombre, que es idéntico a su padre.

Su rostro, sus gestos, cada detalle es una copia exacta de como lo recuerda.

La confusión y el dolor la abruman, y antes de que pudiera reaccionar, se siente caer al suelo, las lágrimas brotando de sus ojos como ríos desbordados.

—¡NO!

—grita en un susurro entrecortado —No puede ser…

El segundo hombre, mucho mayor que el primero, se acerca con cautela.

Su rostro arrugado muestra una mezcla de tristeza y amor, Selene nota cómo sus ojos también estan llenos de lágrimas.

—Selene…

—dice él con voz temblorosa —Soy tu abuelo.

Las palabras resuenan en la habitación como un eco del pasado.

Selene siente un torbellino de emociones en su interior: confusión, alegría y un dolor profundo por la ausencia de sus padres.

Se queda mirando al hombre mayor, tratando de absorber la realidad de su presencia.

—¿Cómo es posible?

—pregunta con la voz quebrada —Mi padre…

¿como es que él…?

—dice señalando al hombre que esta a su lado.

El abuelo se arrodilla frente a ella, manteniendo una distancia respetuosa pero acercándose lo suficiente para ofrecerle consuelo.

—Tu padre…

—su voz se quiebra por un momento —Él siempre estará contigo en espíritu, Selene.

Pero he venido para ayudarte a entender lo que ha pasado y lo que aún está por venir.

Selene mira al hombre que es igual a su padre; su corazón late con fuerza mientras busca respuestas en aquellos ojos familiares.

—¿Por qué no sabía que tenia familia?

¿Por qué no me buscaron antes?

—las preguntas brotan como un torrente.

El abuelo respira hondo, tratando de controlar sus emociones.

—Estábamos separados por circunstancias más allá de nuestro control.

Pero siempre hemos estado buscando la manera de encontrarte —responde con dulzura —Ahora que estás aquí, tenemos la oportunidad de sanar las viejas heridas.

Selene, aún en el suelo y con lágrimas en los ojos, mira a los hombres con una mezcla de dolor y rabia.

—¿Por qué no me buscaron antes?

—les reprocha, su voz temblando de emoción —¿Por qué no hicieron nada para evitar que la tragedia sucediera?

El abuelo baja la mirada, sintiendo el peso de las palabras.

Con voz temerosa, comienza a confesar.

—Nunca estuve de acuerdo con la relación entre tu madre y tu padre.

Lo veía como una amenaza para nuestra familia y nuestra posición —dice, su voz quebrándose —Por eso decidí quitarle el puesto de alfa a tu padre.

Era mi manera de alejarlo de Avonlett…

Pero nunca imaginé que el amor entre ellos fuera tan fuerte que huirían juntos.

Las lágrimas comienzan a caer por las mejillas del hombre, y Selene siente una mezcla de empatía y frustración.

—Pero eso no justifica lo que pasó —dice, sintiendo un nudo en el estómago —Podrían haber hecho algo para evitar que terminaran así.

El hombre idéntico a su padre se acerca con cuidado, sus ojos reflejando un dolor similar al de ella.

—Soy el hermano gemelo de tu padre, Hans…

él es mi hijo Darius —se presenta con voz suave —A pesar de que mi hermano huyó, siempre mantuvimos contacto.

Nunca dejamos de preocuparnos por él, ni por ti…

Selene lo mira incredula.

Nunca había imaginado que podría tener un tío.

—¿Por qué no vinieron cuando más los necesitábamos?

—pregunta, su voz apenas un susurro.

El hombre baja la mirada, avergonzado.

—Nos sentimos impotentes.

Intentamos ayudarles desde la distancia, pero todo fue en vano, nunca pensamos que algo así pasaría…

Lamentamos no haber estado allí en ese momento —confiesa, su voz llena de dolor —Pero prometemos que encontraremos a los culpables de lo que les sucedió.

Han pasado muchos años, pero no descansaremos hasta hacer justicia.

Selene siente una chispa de esperanza al escuchar esas palabras, deja escapar un sollozo mientras se limpia las lágrimas con las manos temblorosas.

—No sé si puedo confiar…

No sé si puedo enfrentar todo esto —dice entre sollozos —¿Quien asegura que si soy esa pequeña niña que han buscado?

El abuelo extiende su mano hacia ella, ofreciéndole apoyo.

—Eres identica a tu madre…

Como podría olvidar lo bella que era Avonlett —dice con nostalgia —Apesar de todo, tu tienes más fortaleza de la que imaginas, Selene.

Y no tienes que hacerlo sola.

Estamos aquí para guiarte y protegerte…

Juntos podemos enfrentar cualquier sombra del pasado.

Mientras esas palabras flotan en el aire, Selene siente una chispa de esperanza encenderse en su interior.

Tal vez no esta tan sola después de todo; tal vez hay una forma de encontrar la paz y comprender su legado familiar.

Darling_Yuli

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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