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¿Y SI TE MUESTRO MI LADO OSCURO? - Capítulo 16

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  3. Capítulo 16 - 16 Capítulo 16 REUNIÓN
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16: Capítulo 16: REUNIÓN 16: Capítulo 16: REUNIÓN Después de unos minutos, escucha un suave golpe en la puerta.

Es su tío nuevamente.

—Selene, ¿estás lista?

—pregunta Hans con una voz suave —Quiero que bajes para dar ese paseo que te prometí antes.

Selene abre los ojos y se sienta en la cama, sintiéndose renovada después de su breve descanso.

—Sí, ya voy —responde, levantándose con entusiasmo.

Se cambia rápidamente y baja las escaleras, donde su tío la espera con una sonrisa cálida y una luz en los ojos.

—¿Listos para nuestra aventura?pregunta Darius mientras se acerca junto con el abuelo.

Selene asiente emocionada.

Mientras salen juntos hacia el exterior.

La brisa fresca le acarica el rostro y las risas llenan el aire mientras comienzan su aventura familiar.

Selene sabe que aún hay mucho por descubrir en este nuevo capítulo de su vida; pero solo trata de disfrutar de los buenos momentos, porque lo que se viene no será nada fácil.

Pero su familia está a su lado, dispuesta a enfrentar cualquier desafío.

La risa de Darius resuena en el aire mientras cuenta anécdotas divertidas sobre sus travesuras de niño.

Hans, como el padre protector, hace comentarios sarcásticos que hacen reír a todos.

De repente, se encuentran con un grupo de miembros de la manada que estan organizando un picnic.

El aroma de la comida fresca llena el aire, y Selene siente cómo su estómago ruge al percibir el delicioso olor.

—¡Hola, Alfas!

—saluda una mujer de cabello rizado, para luego hacer una pequeña reverencia —¿Quieren unirse a nosotros?

Estamos celebrando una pequeña reunión.

El abuelo sonríe y asiente.

—Claro, esto suena perfecto.

Selene, ¿quieres unirte?

Selene mira a su familia y luego al grupo alegremente reunido.

Entre ellos se encuentra la chica timida con la que tuvo el enfrentamiento, Lia.

Pero lo piensa varias veces antes de asentir un poco dudosa.

—¡Sí!

Me encantaría.

Mientras se acercan, Selene siente que alguien tira de su blusa, mira y se trata de Darius quien se acerca a susurrarle.

—Tu haces milagros…

Nunca había visto al abuelo aceptando una invitación como esta.

Selene se ríe ante su comentario y lo empuja suavemente con el codo mientras se acercan al picnic.

Una vez que se sientan en la manta extendida sobre el césped, el ambiente festivo y los aromas de la comida la envuelven.

Sin embargo, su atención se centra en Lia, quien parece un poco nerviosa mientras juega con los dedos.

Finalmente, Lia toma aire y se acerca a Selene con una sonrisa tímida.

—Hola, Selene —dice, su voz apenas un susurro —Quería felicitarte por el duelo.

Fue impresionante ver cómo te defendiste.

Selene siente una mezcla de sorpresa y gratitud.

Es un alivio ver que Lia no guarda rencor.

—Gracias, Lia.

También tú hiciste un gran trabajo.

No fue fácil para ninguna de las dos —responde, sonriendo genuinamente.

Mientras intercambian palabras amables, algunos miembros de la manada se acercan, intrigados por la familiaridad entre ambas.

—¿Así que tú eres la prima del nuevo alfa?

—pregunta un joven de cabello oscuro, con una mirada curiosa —He oído hablar mucho de ti hoy.

Selene siente un ligero escalofrío al escuchar esa palabra: “prima”.

Aunque ahora sabe que tiene familia, todavía le resulta extraño y abrumador que otros lo mencionen.

—Sí, soy yo —responde, sintiéndose un poco cohibida bajo las miradas atentas —Estoy muy orgullosa de Darius.

—Es genial tenerte aquí —dice otra mujer, sonriendo —La manada siempre se beneficia de nuevas energías y perspectivas.

¿Te gustaría compartir alguna historia sobre Darius cuando eran niños?

La pregunta provoca risas y murmullos entre el grupo.

Selene mira a Darius, quien está disfrutando de su momento como centro de atención.

Observa a su alrededor, sintiendo una mezcla de alegría y confusión.

Hace unos días, no sabía que tenía familia, y ahora se encuentra en medio de un grupo que parece estar acogiendola.

Aunque se siente feliz, la idea de su propia familia aún le resulta abrumadora y aún más al reconocer que no tiene ningún recuerdo para compartir.

—Oh, yo puedo contar una —dice Darius salvandola por completo, mientras siente cómo las risas fluyen a su alrededor —Una vez me encontro tratando de “entrenar” a un gato como si fuera un lobo…

Mientras Darius comparte historias de su infancia, el aire se llena de risas y recuerdos nostálgicos.

Selene sonríe, pero en sus ojos brilla un ligero destello de melancolía.

Lamenta no haber podido disfrutar de momentos así con toda su familia.

Lia, al notar la expresión en el rostro de Selene, se acerca con preocupación.

—¿Todo bien?

—pregunta suavemente.

—Si, estoy bien —responde, asintiendo rápidamente, aunque su voz revela una sombra de duda.

Lia asiente comprensivamente, respetando el espacio de Selene sin querer presionarla.

A su alrededor, cada miembro de la manada comparte historias llenas de risas y amor.

Selene se siente cómoda junto a Darius y Hans, disfrutando de los platillos caseros que todos habían traído.

De repente, un hombre musculoso interrumpe la conversación.

Selene lo reconoce; lo había visto dirigiendo el entrenamiento junto a Darius y al tío Hans.

Su mente le susurra que probablemente se trata del beta de la manada.

—Alfas —dice el hombre con una voz firme —Necesito sus presencia.

Selene siente mucha curiosidad por lo que sucede.

Darius y Hans se miran entre sí antes de levantarse.

—No se preocupen por mí —dice el abuelo con una sonrisa juguetona pero cálida —Selene puede quedarse aquí.

Volveremos pronto.

Con esa promesa, se alejan siguiendo al beta, dejando a Selene rodeada por murmullos.

Es un poco reconfortante el picnic, pero aún así ella se siente inquieta.

De pronto, una sombra pasa sobre ellos.

Selene levanta la vista y ve a un hombre que se acerca con una expresión seria.

—Su nombre es Leo —susurra Lía —Es muy reservado, rara vez participa en actividades de la manada.

—¿Selene, verdad?

—pregunta el hombre con voz grave —¿Podemos hablar un momento?

Todos se miran con curiosidad, Selene lo piensa, pero termina levantandose y seguiendo a Leo un poco apartados del grupo.

El corazón le late un poco más rápido; no es miedo, solo no sabe qué esperar.

—He estado observando cómo te has integrado —comienza Leo —Pero hay algo que debes saber sobre esta manada y su historia.

Selene frunce el ceño, sintiendo una mezcla de inquietud y curiosidad.

—¿Qué es?

—pregunta, intentando mantener la calma.

Leo toma aire antes de continuar.

—No todos aquí tienen buenas intenciones.

Hay secretos en nuestra historia que aún no has descubierto…

cosas que podrían cambiar tu perspectiva sobre nosotros.

Selene siente como su curiosidad aumenta.

Las palabras de Leo resuenan en su mente mientras mira hacia donde estan todos riendo y disfrutando del picnic.

—¿Por qué me lo dices?

—pregunta ella, duditativa.

—Porque creo que mereces conocer la verdad antes de profundizar tus lazos aquí —responde Leo —Te lo contaré todo si estás dispuesta a escucharme.

Selene sabe que debe tomar una decisión: ¿debería seguir disfrutando del momento o enfrentar esta nueva revelación sobre su nueva vida?

Selene se queda en silencio, contemplando las palabras de Leo.

La atmósfera del picnic parece distante mientras su mente gira en torno a la posibilidad de que la manada no es lo que parece.

Mira hacia el grupo, donde la calidez de esos momentos contrasta con la seriedad de la conversación que esta a punto de tener.

—Dímelo —dice finalmente, decidida —Quiero saber.

Leo asiente, aliviado por su respuesta.

La lleva a un lugar más apartado del picnic, donde el sonido de las risas se desvanen poco a poco.

—Todo comenzó hace años, mucho antes de que tú llegaras a este mundo —comienza —La manada vivió un conflicto interno, una lucha por el poder.

Algunos miembros querían cambiar las tradiciones y otros querían mantenerlas.

Esa división dejó cicatrices profundas y, aunque ahora parecemos unidos, hay quienes todavía guardan rencor.

Selene escucha atentamente, sintiendo cómo cada palabra resuena en su pecho.

—¿Y qué hay de mi familia?

—pregunta —¿Estuvo involucrada?

Leo duda un momento antes de responder.

—Tu abuelo fue uno de los que lucharon por mantener la paz.

Pero hubo decisiones difíciles que tuvo que tomar y no todos lo perdonaron.

Algunos piensan que él traicionó a la manada al hacer concesiones.

Selene siente un nudo en el estómago.

Quizas todo esto tenga que ver con el hecho de que sus padre decidieron estar juntos.

—¿Y tú?

¿Por qué me cuentas esto?

—pregunta.

—Tienes una conexión especial con tu abuelo y con esta manada.

Si decides quedarte, podrías ser un puente entre quienes están divididos —responde con sinceridad.

Selene se siente abrumada por todo lo que acaba de descubrir.

Pero algo dentro de ella también se enciende; tal vez puede hacer una diferencia.

—¿Y si no quiero quedarme?

—pregunta, sintiendo un peso en su corazón —Si esto es tan complicado…

Leo la mira con comprensión.

—Esa es una decisión que solo tú puedes tomar.

Pero recuerda que cada familia tiene sus secretos y sus luchas.

A veces, enfrentarlos juntos puede hacerlos más fuertes.

Selene regresa al grupo sumergida en sus pensamientos, el peso de las palabras de Leo aún resonando en su mente.

Sin embargo, Darius, con su habitual energía contagiosa, logra sacarla de su ensimismamiento.

—¿Qué pasa?

—pregunta, frunciendo el ceño con preocupación.

—Necesito preguntarles algo —responde, aunque su voz es apenas un susurro —Pero prefiero que lleguemos primero a casa.

Darius asiente ante sus palabras y decide esperar pacientemente.

Al llegar a la casa, el ambiente es acogedor y familiar al reunirse en la sala.

Selene toma una profunda respiración antes de reunir el valor para preguntar sobre los temas que le causan curiosidad e intriga.

—¿Qué fue lo que hablaron con el beta?

—pregunta, sintiendo cómo su corazón late con fuerza en su pecho.

Los rostros de Darius y Hans se tornan serios, y durante unos segundos, la sala se llena de un silencio tenso.

Darling_Yuli

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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