yo no pedí ser un dios maldita sea - Capítulo 11
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- Capítulo 11 - 11 Máscara de cuervo
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11: Máscara de cuervo 11: Máscara de cuervo Mientras me escondía entre los matorrales, intentaba apagar mi aburrimiento.
No quería tener que hacer esto, y sentía que estaría mucho mejor si me esforzaba creando más relojes para farmear experiencia o fabricando una nueva herramienta útil.
Sin embargo, había pospuesto esto por demasiado tiempo.
¿El qué sería?
Pues bueno… la creación de mi máscara y la obtención de cuero.
Hace varios días dije que lo haría, pero pasó lo del sistema y luego tuve que construir cosas vitales para mi taller.
[Otra vez divagando] “¿Qué más podría hacer?”, pregunté a mi sistema antes de volver a concentrarme.
“Si me muevo mucho, alertaré a la presa, y si leo algo, me distraeré demasiado y podría fallar la cacería.” [… sería más fácil solo…] “Shhhhh”, chiste mientras escuchaba algo moverse.
Frente a mí, entre unos matorrales, comenzó a asomarse mi presa en esta ocasión.
Una criatura descuidada, con el pelaje sucio, pero cuya blancura y suavidad aún se notaban.
Sinceramente, era un animal muy bonito a pesar de su estado salvaje, pero lamentablemente era mi objetivo.
Se trataba de una oveja con una buena cantidad de lana, lo que la hacía aún más valiosa para lo que estaba a punto de hacer.
“Cuatro, tres, cuatro, dos…”, contaba silenciosamente los pasos de mi presa, esperando que cayera justo en el punto que deseaba.
Con cada paso, ajustaba mi posición.
No planeaba que se escapara.
Y no lo haría.
Conforme se acercaba a la trampa, me preparé para actuar.
¡BAM!
En el preciso instante en que sonó el latigazo, todo se ralentizó ante mis ojos.
Sin dudarlo, salí de mi escondite.
En mi mano izquierda tenía una varilla de metal puntiaguda, y en la derecha, un cuchillo de obsidiana que levanté en alto.
Cuando estuve frente a la oveja, que estaba a punto de comenzar a forcejear para romper mi frágil trampa, mi cuchillo fue directo a su cuello.
Con un tajo, hice un corte limpio que salpicó los alrededores mientras el cordero se asfixiaba en su propia sangre y sufría de la asfixia y desesperación.
Algo que no pensaba permitir.
Con la varilla en mi mano libre, perforé con fuerza el ojo del animal, hundiéndose hasta el fondo antes de hacer un rápido movimiento de torsión.
Eso provocó una serie de espasmos eléctricos en su cuerpo, hasta que finalmente quedó colgando en silencio.
Fue una muerte rápida, algo horrible, pero rápida al final.
“ Bueno, eso fue fácil”,comenté con cierta incomodidad, mirando mis manos cubiertas de sangre cálida y pegajosa.
“pero no por eso menos desagradable”.
Tras expresar esa incomodidad, tomé la oveja y me alejé rápidamente del área antes de que el olor a sangre atrajera invitados no deseados.
Por suerte, encontré poco en el camino.
Al llegar a la playa, solo estaban las cosas que había preparado con antelación: cuerda, unas herramientas de cobre y, sobre todo, algunos elementos útiles para lo que estaba apunto de hacer.
“Bien, ahora a trabajar”,me dije, mientras tomaba el cordero muerto junto con cuerda y lo arrastraba hacia la orilla del mar, especialmente unas rocas que sobresalían en forma de pincho.
En dicha roca colgué el cuerpo del animal y lo dejé desangrando para eliminar la sangre restante en el cuerpo, la cual me estorbaría más adelante.
Luego fui a la playa y me lavé; no tardé demasiado, y me dejó el tiempo suficiente para continuar con otras tareas, como afilar mis herramientas, recolectar leña y llenar mi escudo esférico con agua, para usarlo como una olla improvisada.
También herví agua en otra olla de cobre que había fabricado.
Este proceso no me tomó mucho tiempo, pero fue suficiente para que el cordero se desangrara por completo.
“Sistema, abre la guía”,ordené, mientras arrastraba el cadáver del animal hacia una piedra plana bajo la sombra de una palmera.
[Entendido, usuario.] La guía del artesano apareció frente a mí y navegó automáticamente hasta la sección que buscaba: procesamiento de animales y materiales.
“Bien, veamos qué es lo primero”.
El primer paso consistía en cortar la lana.
Usé mis cuchillas de metal como si fuera un barbero, afeitando cuidadosamente toda la lana de la oveja hasta dejar la piel completamente lisa.
Con la lana ya cortada, la coloqué en el escudo lleno de agua, la remojé y luego encendí una pequeña fogata debajo para desinfectarla, limpiarla y eliminar parásitos con el agua hervida.
Mientras la lana hervía en agua salada, coloqué el cordero sobre la piedra y, con rapidez, le abrí el vientre.
Extraje todos los órganos con cuidado y los deposité en un pequeño escudo a mi lado.
Luego, los arrojé al mar para alimentar a las criaturas marinas.
Después de deshacerme de los órganos, abordé la parte más complicada: despellejar al cordero.
Sin embargo, no resultó tan difícil como había imaginado.
Gracias a mis habilidades como artesano, tuve un agarre firme que me permitió avanzar con facilidad.
Una hora después, para mi sorpresa, tenía a la oveja perfectamente despellejada sobre la piedra.
“Bien, eso fue más sencillo de lo esperado”,comenté mientras revisaba nuevamente la guía del artesano.
Para mi sorpresa, el siguiente apartado no sólo explicaba cómo repetir el proceso, sino que también incluía una receta de estofado de cordero.
Como tenía la carne y odiaba desperdiciar recursos valiosos, separé toda la carne comestible, la traté y la puse a hervir antes de ponerla a secar.
Me quedé con lo que más me interesaba: el cuero y los huesos.
Comencé a tratar el cuero usando el escudo que había utilizado como olla.
Primero saqué la lana, la enjuagué con agua de mar para eliminar impurezas y la dejé secar al sol sobre la arena.
Aunque no quedó blanca como una tela, adquirió un tono cremoso aceptable, señal de que el tratamiento había sido eficaz.
Seguramente la usaría para fabricar hilo y hacerme una camisa o pantalón adecuados para lo que estaba confeccionando.
Con la lana secándose y el cuero en proceso, herví varias veces agua salada en el escudo hasta que se evaporó por completo.
Tras la undécima evaporación, raspé del fondo una buena cantidad de costra blanca: esa costra era sal, con la sal ya lista la esparcí sobre la piel, especialmente en la parte interna donde había anteriormente sangre hasta formar una capa gruesa.
Cuando la piel estuvo bien cubierta de sal, la dejé reposando a la sombra de un árbol y continué con el resto de los materiales.
Usé la carne para cocinar y los huesos para preparar un caldo rico en colágeno y para fabricar agujas.
Pasaron tres días en ese ritmo, mientras esperaba que el cuero se secara.
Durante ese tiempo, me dediqué a cazar más ovejas, pero esta vez no las maté.
Solo las até, les corté la lana con cuidado y las dejé ir.
Así logré reunir una gran pila de lana.
Entre lavarla constantemente para lograr un nivel aceptable de limpieza y convertirla en hilo, me mantuve ocupado.
Era evidente que no terminaría antes de que el tratamiento del cuero concluyera por lo que dejaría algo aparte para otros usos .
Tras una larga espera, finalmente obtuve el cuero tratado.
Lo limpié y lo dejé reposar doce horas al día durante varios días consecutivos, mientras continuaba trabajando con la lana.
No fue sino hasta el quinto día que terminé de tratar el cuero.
Con cuidado, hice un último raspado, eliminando cualquier resto de carne o pelo con un cuchillo hasta obtener solo el cuero limpio, que curtiría durante tres días más.
Esos días, honestamente, fueron los más agotadores de mi vida.
Después de esta experiencia, puedo decir con certeza que odio trabajar el cuero.
La próxima vez, sin duda lo compraré.
“Demonios, ya me estoy muriendo y apenas voy por la mitad”,comenté con angustia, mientras me recostaba sobre una roca.
A mi lado había un puñado de lana, parte de la cual ya había convertido en hilo.
Mucho hilo.
[¿Sabe que el usuario podría ir al asentamiento humano y tratar de hacer que otros trabajen para usted , verdad?] “Sí, lo sé” ,respondí con cansancio, mientras, casi sin pensarlo, dirigía la mirada hacia la piedra donde se hallaban dos puertas.
Una conducía a mi pequeño infierno volcánico, en el que prácticamente vivía.
La otra llevaba al asentamiento humano que le había pedido a Orochimaru que buscara, algo que me emocionó mucho pues estaba impaciente por ir y comerciar buenos materiales de ellos.
Pero, si era sincero, no deseaba visitarlo.
Al menos no con mi cara.
Por eso, aunque estaba resultando ser un dolor de culo impresionante, mi mayor prioridad era crear una máscara.
Para eso necesitaba cuero.
¿Y Por qué no hacerla de otro material más sencillo?
Bueno eso sería obvio y más fácil, pero lastimosamente me había encaprichado.
Quería hacer una buena máscara y lo cumpliría.
Después de eso curtí el cuero y lo dejé secando, estirándolo con cuidado hasta llegar a la última parte del proceso.
Esta parte era compartida no solo por el cuero, sino también por la lana que había convertido en hilos.
El paso siguiente no era otro que el teñido.
Esto fue mucho más fácil, pues solo tuve que preparar un poco de agua antes de introducir el cuero durante un rato en una mezcla especial.
Dicha mezcla consistía en agua, corteza de caoba, algo de óxido que rasqué de algunas cosas que tenía a mano y ciertas hierbas.
El resultado final fue un tinte natural negro, en el cual dejé el cuero y la lana para que se tiñeran completamente.
“Haaaaa…” suspiré, cansado, mientras me sentaba.
Cuando por fin pude sentarme a esperar, solté todo el aire reprimido y me permití un descanso tras este duro momento.
Sin embargo, aunque deseaba no hacer nada, me mantuve firme y seguí trabajando de una manera más calmada, pues abrí mi guía del artesano y comencé a mirar las secciones que me interesaban.
La primera y menos relevante, era la sección de creación de ropa, algo que llevaba tiempo queriendo hacer.
Ya había puesto la mirada en dos objetos en particular: unos pantalones de batalla y una camisa.
Algo sencillo pero que sinceramente agradecería mucho tener, ya que, como buen griego, hasta la fecha solo había usado túnicas.
Túnicas que aunque eran cómodas nunca fueron lo que una buena camisa y unos pantalones cómodos podrían llegar a ser para mi.
Luego de revisar los estilos disponibles, opté por lo más básico antes de dirigir mi atención a la sección que realmente deseaba ver: [Máscaras] Sí, la creación que más anhelaba eran las máscaras.
Pues con esta cara tendría suerte si los humanos que me vieran no intentaran matarme o condenarme por feo… Y no lo digo en broma.
En esta época de mierda, una discapacidad o un defecto al nacer eran razones más que suficientes para que te clavaran una lanza o te castigaran por cualquier idiotez.
Conforme pensaba en las posibles razones por las que podrían hacerme mierda a palos en esta época de porquería, pasaba página tras página, observando diferentes estilos de máscaras.
No hacía falta decir que había de todo tipo: desde una de Michael Myers, hasta una máscara de pollo como en Hotline Miami, o la máscara de piedra de JoJo’s Bizarre Adventure —obviamente sin la capacidad de crear vampiros.
Básicamente, había de todo tipo.
Sin embargo, entre todas ellas, hubo dos que llamaron mi atención.
Una era una máscara de cuervo, que ya tenía planeado hacer.
La otra era una metálica que parecía un casco, perteneciente al Stand Wonder of you.
Ambas eran muy reconocibles, pero no me llamaron la atención por eso, sino porque, entre todos los demás objetos o máscaras que había visto, estas dos contaban con una característica que me encontraba por primera vez.
[Máscara de doctor plaga] Una máscara representativa de la Edad Victoriana, conocida por ser utilizada por los ángeles de la muerte, quienes irónicamente sembraban esperanza y la idea de vivir en un mundo de muerte.
Aunque si lo miras desde cierto punto, en un mundo de muerte, la vida misma podría ser sinónimo de muerte.
[Equipo mejorable] [Máscara Wonder of You] Aunque parece sólo una máscara, esta posee la imagen de algo que no llegó a ser, y que, si se desarrolla bien, podría encarnar la desgracia misma: algo que nunca existió, pero que podría existir.
[Equipo mejorable] “¿Equipo mejorable?”,pregunté, mientras mis ojos se posaban sobre ese pequeño texto.
“Sistema, ¿podrías contarme todas las funciones en vez de hacer que las descubra por pura suerte?” Sinceramente, ya me estaba tocando la moral que el sistema hiciera esto.
¿Qué le costaba decirme todo de golpe en vez de dejarme todo a la suerte?
Es decir, no jodas, este sistema se parece a mis aplicaciones del celular, actualizándose sin avisar de nada.
[Negativo.
Varias funciones solo serán reveladas mediante la exploración, para asegurar la actividad constante del maestro.] “En pocas palabras, te da pereza hacer una transición y solo añades cosas que te salen de los inexistentes huevos cuando te da la gana”,me quejé, criticando la falta de confianza del sistema.
[… ¿Desea que le explique qué son los equipos mejorables?] “Estás cambiando de tema para no contestarme, ¿verdad?” […] “Haaaaa…” suspiré, exasperado.
“Solo cuéntame antes de que empiece a buscar si tienes una función de puntuación para dejarte una severa crítica.” [Entendido.
Por cierto, el sistema no tiene función de críticas ni reseñas.] [Equipo mejorable] Este término se asigna a equipos especiales que podrían traer beneficios al mundo.
Por ende, el mundo los ayudará y acogerá cuando aparezcan, proporcionándoles un camino a seguir.
Ese camino dependerá de la influencia que causen en los habitantes.
Tras alcanzar cierto nivel de influencia, el equipo podrá mejorar mediante el uso de materiales específicos o acciones determinadas, dependiendo de lo que se necesite.
“En pocas palabras, son como equipos sellados que crecen, igual que los Beyonder”,dije, mientras me frotaba las sienes, sintiendo cómo un nuevo dolor de cabeza se acercaba.
[Básicamente.] “Realmente, esto es peor que un dolor en el culo”,dije, amargado, mientras miraba ambas máscaras.
En especial la de The Wonder of You, que seguramente sería la más problemática.
Como buen fan de JoJo’s, entendía que si usaba esta cosa y la hacía crecer, me estaría metiendo de lleno en la madriguera del conejo.
“Pero bueno, entrar en una madriguera podría tener ciertos beneficios”comenté mientras miraba las dos máscaras.
No negaré que era peligroso, pero tampoco podía ignorar la posibilidad, aunque remota, de obtener algo del poder de The Wonder of You.
Después de todo, en este mundo lleno de dioses bastardos, siempre era buena idea tener un cuchillo escondido bajo la manga.
[Ding.
Se ha obtenido un 2% en la secuencia de Ateo.] [Secuencia 9: Ateo 89/100] “Y ahí va mi aumento diario”,murmuré, chasqueando los dedos al recibir la notificación de que había desempeñado bien mi papel.
[¿No se lo está tomando un poco a la ligera?.
En menos de dos semanas, usted ya casi finaliza esta secuencia.] “No olvides la otra” ,dije, recordando que gracias a mi trabajo, mi secuencia de Artesano también estaba subiendo como loca.
[…] “Olvídalo… olvidé que no compartimos tanto el sentido del humor” murmuré, antes de mirar de nuevo al cuero y la lana que reposaban en el tinte.
“Por cierto, supongo que ya está listo.” Con esas últimas palabras, metí las manos en el tinte y saqué el cuero ennegrecido: un cuero flexible y profundo como la noche, resultado de una larga jornada de preparación.
“Es perfecto” susurré con una sonrisa en el rostro.
Con todo lo demás listo, dejé el cuero secarse una última vez antes de dirigirme hacia la puerta y entrar en mi familiar isla volcánica.
Al llegar, el olor a azufre me recibió como siempre, y sin perder tiempo, me encaminé a mi taller.
Allí me esperaba un escudo circular de metal junto a varias herramientas y piezas de cobre.
Tomé el escudo y me dirigí al sitio donde solía fundir metales.
Lugar en el cual ya había colocado varios moldes con anticipación.
Lo siguiente fue simple: saqué las herramientas del escudo, dejando solo el cobre durante unos minutos, hasta que se derritió por completo.
Luego, lo vertí en los moldes.
Pasados unos minutos, los moldes perdieron su utilidad.
Sin ningún apego, los destruí, dejando al descubierto las piezas que compondrían mi futura creación.
“Aún no están listas”,susurré mientras tomaba una de las piezas y la alzaba frente a mis ojos.
La superficie era rugosa, imperfecta, pero eso se podía arreglar con la ayuda de una piedra y mucha paciencia.
Con las piezas en mano, me dirigí al mar, cerca de la puerta.
Con movimientos practicados, tomé una piedra pómez y empecé a raspar la superficie del metal hasta que estuve satisfecho.
Como resultado de mi esfuerzo, obtuve varias piezas de cobre brillantes y pulidas.
Piezas que volví a guardar antes de entrar por la puerta y contemplar el paisaje: un escenario primaveral impregnado del aroma de lavanda, como si me diera la bienvenida.
Lamentablemente, no estaba de humor para sentimentalismos.
Con pasos firmes, me acerqué al cuero que ya estaba seco y listo para su uso.
“……” Guardé silencio unos segundos, observando el cuero y la receta de elaboración, antes de añadirle un toque personal.
Ese toque fue untar el cuero con aceite de lavanda, haciendo que desprendiera un aroma que me agradaba y que hacía brillar el cuero negro como si también fuera de metal pulido.
“Ya tengo todo,” murmuré antes de tomar las piezas de metal y cobre.
Una vez con los materiales en mis manos, perdí toda noción del tiempo.
Solo estábamos las piezas frente a mí.
Con la ayuda de mis herramientas, clavos pequeños de cobre, aguja e hilo de lana, comenzaron a tomar forma.
Lentamente, pero de manera firme, las partes fueron cobrando vida: el metal como esqueleto, el aceite de lavanda como sangre, y el cuero como carne.
Tras un largo proceso de preparación y un sinfín de problemas, mi obra estaba lista.
Incluso me sobraron algunas piezas de cuero, las cuales dejé a un lado para una futura creación.
[Ding.
Se creó con éxito:] Máscara de doctor de la peste Una máscara representativa de la Edad Victoriana, conocida por ser utilizada por los ángeles de la muerte, quienes, irónicamente, buscaban esperanza y la idea de vivir en un mundo dominado por la muerte.
Aunque, si lo miras desde otro punto de vista, en un mundo de muerte, la vida misma podría ser sinónimo de ella.
EX: Trabajo +5890 Habilidad +4937 Digestión de secuencia +6 Cuando cayeron las notificaciones, ni siquiera las volteé a mirar.
Toda mi atención estaba centrada en la máscara frente a mí.
A pesar de haber sido hecha por mis manos, parecía superior a lo previsto.
El cuero y el cobre se fusionaban de una forma tan natural que incluso a mí me resultaba extraño haberla creado.
“……” Sin palabras que decir, tomé la máscara de cuervo y la observé una última vez antes de llevármela al rostro.
Al colocármela, el agradable aroma a lavanda inundó mis sentidos.
La sensación de alivio solo fue superada por la expectativa de cómo me vería con ella.
Con pasos rápidos y el corazón agitado, me dirigí hacia el mar, guiado por la luz de la luna.
Una vez allí, frente a sus cristalinas y puras aguas, hice algo que nunca antes había hecho por iniciativa propia.
Me miré el rostro.
O, mejor dicho, miré el reflejo de alguien más.
Una figura sombría con una máscara de cuervo que se fundía con su silueta.
Era la imagen de un niño envuelto en un abrigo de plumas negras, con una máscara que cubría su rostro y contrastaba con su largo cabello rojo, tan intenso que se asemejaba al de una chica.
Aquel reflejo era el de una persona completamente desconocida.
Una figura que daba verdadero sentido a la frase: la ropa hace al hombre.
Sin embargo, mientras me observaba, una idea algo caprichosa me vino a la mente: “Me falta la ropa negra y el sombrero para completar el conjunto,” susurré, mientras un sentimiento completamente nuevo me recorría por dentro.
Era vanidad.
Por primera vez desde que nací, sentía que mi apariencia era… aceptable.
————————- Nota del autor: Usualmente siempre publico dos capítulos cada 7 u 8 días, pero estoy pensando en publicar solo dos antes de no publicar por 7 u 8 días.
La razón de esto es que estoy considerando hacer otra novela, una más divertida y de una de mis series favoritas.
Si no les gusta el cambio, lo entenderé y no continuaré con el plan, así que si desean objetar, por favor comenten en los comentarios.
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