Yo No Te Olvido - Capítulo 57
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
57: CAPÍTULO 57: BELLA DURMIENTE.
57: CAPÍTULO 57: BELLA DURMIENTE.
Ya es casi de noche y ha sido un día extremadamente largo, lleno de emociones para mí porque enterarme que el amor de mi vida está viva pero ahora en condiciones muy preocupantes, no es para nada sencillo.
Gran parte de la mañana, estuvimos todos muy preocupados por el bienestar de Stefania por que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente de emergencia y eso nos tenía a todos con el corazón a mil por hora, pero ya después de la hora del almuerzo, el médico nos informó que la cirugía había sido exitosa al parar el nuevo sangrado que tenía en el pulmón y que por ahora Stefania se encuentra en un estado muy crítico pero estable, por lo que me volvió una pizca de alma a mi cuerpo.
Después de mucha insistencia de mi madre y de mi abuela, almorcé una sopa y un vaso de jugo porque fue lo único que me pasó por la garganta.
– Chris, nosotros nos vamos, vienes?.
– Me pregunta mi hermano que había llegado con mi padre hace un par de horas porque se tienen que hacer cargo de la empresa.
– No, pienso quedarme un rato más, por lo menos hasta que me echen de nuevo de acá.
– Le respondo mientras me estiro un poco en mi asiento de la sala de espera.
– Me voy a quedar entonces.
– Me dice mi hermano.
– Es mejor que te vayas a descansar Terry.
– Si se hace muy tarde me voy y ya, pero no pienso dejarte solo y tampoco quiero ir a la casa.
– Lo dices por Bárbara?…
– Si, no quiero seguir durmiendo en mi cuarto, por lo menos hasta que lleguen todas las cosas nuevas para cambiarlo completamente…
– Chicos, vámonos.
– Nos dice mi padre.
– Nosotros nos iremos más tarde papá.
– Le responde Terry.
– Está bien…
por favor, si ocurre algo avísennos.
– Ok.
Una vez que todos se van y nos despedimos hasta de Max y Jhonatan, nos quedamos de nuevo solos.
– Y cómo te sientes con lo de Bárbara?.
– Pues no tan mal como tú porque tu situación es mil veces peor que la mía, pero el solo recordar las imágenes de ese video me da ganas de vomitar.
– Te dije Terry que no lo vieras…
– Si, pero tenía que hacerlo…
– Y definitivamente no piensas perdonarla, verdad?.
– Claro que no, me llevara tiempo sanar pero me voy a divorciar de ella.
– Bueno…
sabes que te apoyo en todo.
– Eso debería de decírtelo yo.
– Me dice Terry al ponerme una mano en el hombro izquierdo.
Pasa una media hora más y Terry y yo seguimos hablando de muchas cosas.
Creo que mi hermano está tratando de mantenerme pensando en otras cosas que no sea en la situación que estoy viviendo ahora.
– Ustedes aún por acá?.
– Nos pregunta el médico, que más bien es como un regaño por la hora que es.
– Y si usted no me deja ver a Stefania, menos me voy.
Espero a que seguridad me saque.
– Le respondo con una media sonrisa y él médico se sonríe y luego suelta un suspiro.
– Está bien…
voy a dejar que la vea, pero solo van a hacer unos cuantos minutos, de acuerdo?.
– Si doctor, lo que usted me diga.
– Le respondo muy contento.
– Ve, aprovecha, yo acá te espero.
– Me dice mi hermano.
– Sígueme por favor…
– Me pide el doctor y yo solo lo hago en completo silencio.
Entro a una habitación en donde me tengo que colocar una ropa encima de la que traigo para controlar la contaminación que pueda traer encima y así lo hago, porque no pienso poner más en riesgo a Stefania.
Después de estar arreglado como si fuera yo el médico ahora, lo sigo por un pasillo y al lado hay varios cubículos que cobijan a varios enfermos muy graves, el doctor me lleva hasta un cubículo aislado al final del pasillo y ahí está ella.
Al verla, me freno de inmediato.
Es impactante verla en el estado en el que está, conectada a un montón de equipos médicos, los cuales no dejan de sonar.
Pero a pesar de todo, Stefania se ve hermosa como la bella durmiente, así tenga ese tubo en la boca.
– Lo dejo a solas, pero recuerde que solo serán unos minutos.
– Me dice el médico y yo solo asiento.
Entro lentamente sin dejar de mirarla, tomo una silla de metal que hay en uno de los rincones y me acerco a su cama sentándome para tomar su mano que se encuentra totalmente fría.
Mientras sostengo su mano derecha con una de las mías, con la otra comienzo a acariciar un poco su cabello.
– Eres tan bonita, sin importar en la situación en la que te encuentres.
Siempre lo has sido y lo sigues siendo, aún más cuando has mantenido tu esencia intacta a través de los años que eso es lo que siempre me ha enamorado de ti.
Ahora que sé toda la verdad, entiendo muchas cosas ahora que me pasó contigo desde que te volví a ver y te conocí como Stefania.
– Le digo y me sonrío a través del tapabocas que tengo puesto.
– Si alguien me hubiera llegado a decir que me iba a enamorar dos veces de la misma mujer sin saberlo, me hubiera reído muchísimo.
Jamás se me pasó por la mente que me iba a volver a enamorar de ti después de tantos años sin reconocerte físicamente.
Pero creo que mi alma si te reconoció, porque la primera vez que te vi después de tanto tiempo, no pude nunca más dejar de pensar en ti y cuando te escuché tocar de nuevo el piano después de tanto tiempo sin imaginarme que eras tú.
Me hiciste sentir lo que hace mucho tiempo no sentía al escuchar tocar el piano desde ti y me confundí porque no sabía que eras tú mi amor que regresabas a mí y ahora también entiendo porque me siento tan bien cuando me reflejo en tú hermosa mirada, en tus hermosos ojos verdes como lo hacía antes cuando intentaba acercarme a ti.
Ahora estoy completamente seguro de que estamos destinados a estar juntos para siempre, por eso no te puedes rendir en este momento, tienes que quedarte conmigo para que estemos juntos y seamos felices mi amor.
Yo te necesito y no te quiero perder de nuevo, ya te perdí una vez y sé que no podre soportarlo de nuevo, así que te digo de nuevo que no puedes dejarme Stefania o Mariana…
la verdad, es que no me importa ni cómo te llames ni cómo te veas, solo quiero estar contigo por el resto de mi vida…
– Le digo sin poder evitar que las lágrimas salgan de mis ojos y bajarme el tapabocas para darle un beso en el dorso de su mano.
– Joven, ya es hora de que se retire por favor.
– Me dice el doctor después de dejarme a solas algunos minutos con Stefania.
– Si…
ya voy…
– Digo al levantarme de la silla, me acerco para darle un beso más en la frente y luego me acerco a su oído.
– Te amo…
– Le susurro y luego salgo del cubículo para salir del área escoltado por el médico.
Después de darle las gracias al doctor una vez más por dejarme verla, salgo y ahí está Terry esperándome.
– Cómo te fue?, si pudiste verla?.
– Me pregunta en cuanto me ve salir.
– Si…
pude verla y está bastante delicada…
verla conectada a ese montón de equipos me ha despertado a una realidad muy latente que no he querido ver y es que en verdad, puedo perderla.
Ella puede morir Terry, puede morir…
– Ay dios…
Chris…
– Me dice Terry al levantarse de su asiento y luego me da un abrazo.
– Terry…
no quiero perderla, no otra vez…
– Tranquilo…
Mira, hay que tener fe y creo que ya es hora de salir de aquí o te me vas a enloquecer.
Necesitas comer y necesitas aire puro porque mañana será otro día muy largo, vámonos mejor…
– Me dice y luego comienza a llevarme hacia la salida del hospital.
– A dónde quieres ir?, seré tu chofer esta noche.
– Y mi auto?…
– Ya papá mando por él, no te preocupes.
– Conozco un lugar al que podemos ir todavía y la comida es excelente.
– Perfecto, indícame y vamos.
– Me dice mi hermano y luego nos subimos a su auto, le doy las indicaciones y él comienza a conducir.
Luego de algunos minutos, llegamos al restaurante de los Fix, que por suerte falta un par de horas más para que sea cerrado.
Entramos y nos sentamos en una de las mesas al lado de las ventanas y en cuanto lo hacemos, Gwen se nos acerca.
– Hola, acabo de enterarme por las noticias lo que le pasó a Stefania y Max acaba de confirmármelo porque me negaba a creer en lo que las noticias estaban diciendo.
– Hola Gwen…
– Le digo al levantarme y darle un abrazo.
– Te presento a mi hermano mayor Terry.
– Le digo después de abrazarla.
– De verdad discúlpenme.
Buenas noches, es un placer conocerlo, bueno…
ya lo había visto pero no sabía quién era.
– Dice Gwen y luego estrecha la mano de mi hermano, quien ya también se había levantado de su asiento para presentarse.
– No sé preocupe.
Soy Terry Hoffman, un placer conocerla señorita y yo también la había visto cuando llegaba con los domicilios para los Hayden y a veces para mi hermano.
– Soy Gwen Fix.
Qué quieren cenar?.
– Nos pregunta mientras nosotros nos volvemos a sentar.
– Algo que sea ligero, te parece Chris?.
– Me pregunta Terry.
– Lo que quieran, igual todo lo que acá cocinan es delicioso.
– Les parece mariscos y pulpo a la parrilla?.
– Nos pregunta ahora Gwen.
– Si, está bien.
– Responde mi hermano por los dos y yo solo me acomodo un poco más en mi asiento.
– Ya hago el pedido y…
cómo está ella?.
– Mal.
Está muy delicada, los doctores no dan muchas esperanzas…
– Le contesto en voz baja.
– No puede ser…
y Virginia?.
– Detenida y de ahí no va a poder salir como su hermano.
– Eso espero, esos dos son nefastos y merecen pagar por todo lo que han hecho, ya les pido la comida.
– Comenta Gwen para luego irse.
– Oye Chris, de dónde conoces a la señorita aparte de los domicilios?.
– Ella era la mejor amiga de Mariana y ahora es amiga de Stefania…
– Pues que pequeño es el mundo, ahora la señorita es amiga de las dos mujeres que has amado en la vida.
– Si…
verdad…
el mundo es bastante pequeño, tanto que ni siquiera te lo puedes imaginar…
– Le digo pero la última parte me la digo mentalmente.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com