Z entropy theory - Capítulo 18
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- Capítulo 18 - 18 Le llevé flores ¿Pelimorada
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18: Le llevé flores ¿Pelimorada?
¿Who is she?
18: Le llevé flores ¿Pelimorada?
¿Who is she?
Le llevé flores.
Era nuestra tercera cita, y aunque no quería apresurar las cosas, sabía que él era el indicado.
Cada vez que lo veía, era como si el sol brillara con más fuerza.
Cada vez que hablaba, todos los demás sonidos de la Tierra se acallaban.
Cada vez que sonreía, mi corazón se aceleraba.
Me había dicho meses atrás cuál era su flor favorita, y siempre la recordaría, así que cuando aparecí con un ramo, su sonrisa era más grande que nunca, y al verlo, me derretí en el acto.
Bueno, no entenderías quién soy sin conocer a mi alma gemela.
Está pasado de peso, ama los cómics, el anime…
es mi hamburguesa favorita.
Sus ojos se iluminan cuando habla de sus series, y yo podría escucharlo durante horas.
La enfermera del hospital me detuvo al pasar por el mostrador.
“Señorita, la cuenta de este mes se pagó.” //”Ahh, si.
Apenas conseguí trabajo,” comenté al firmar el registro de visitas.
No mencioné que hace un par de semanas atrás fui al barrio rojo.
Ahora soy dealer en uno de los locales.
Me mostré orgullosa cuando le conté a él sobre mi nuevo empleo.
Los detalles quedaron difusos, por supuesto.
Le dije que trabajaba en ventas, lo cual no era mentira del todo.
“Mi carrera criminal apenas comienza,” bromeé.
Al salir del hospital, encendí mi moto, me puse el casco y conduje por la avenida Reforma.
“Oh, el tráfico apesta,” zigzaguie entre los coches detenidos.
Los medicamentos me mantenían más lúcida que de costumbre, aunque las sombras siguen acechando en los bordes de mi visión.
Hoy seré ascendida, me dieron una plaza.
Le caí bien al jefe.
O le gustó cómo me veía con falda corta; es difícil saberlo en ese negocio.
El semáforo pasó a verde, y aceleré.
Cierto, seguía contando…
sé que es inusual que una chica sea la primera en dar el primer paso.
Yo lo invité a salir.
Estaba tan nervioso que casi tira su café sobre mi blusa.
Fue adorable.
El doctor dice que es bueno que tenga amigos, que socialice.
No le he dicho que es más que un amigo.
No le he dicho que nadie más puede verlo ¿verdad?.
Aceleré la moto aún más.
Mi vida es corta, los médicos no lo dicen directamente, pero lo sé.
No viviré muchos años.
Llegará el punto en que pierda la cordura, seré solo un cascarón vacío, o algún medicamento terminará matándome.
Los efectos secundarios se acumulan.
Mi novio me espera en el parque, con un libro bajo el brazo y esa sonrisa que hace que todo valga la pena.
No importa lo que digan los doctores sobre ‘alucinaciones persistentes’.
Le llevé sus flores favoritas: girasoles.
Le recuerdan al campo donde creció, me dijo una vez.
Un lugar que nunca visitamos juntos porque no existe, al menos no en este plano.
A veces, cuando los medicamentos están en su punto más alto, él se desvanece.
Y yo me quedo sola, en un banco del parque, sosteniendo flores que nadie recibirá.
Pero hoy no.
Hoy los medicamentos están fallando.
… ..
.
Yo sé que pronto se irá de nuevo.
Cada vez se queda menos tiempo.
“Ella vendrá por mí, jejeje.” ¿Que de quién hablo?
¿Te confunde mi repentino cambio de tema?
Es natural.
“Es una de mis personalidades.
“Ella se encuentra cargando el peso.
Ella, mejor dicho yo, se la tragó el abismo.
Ojalá algún día encuentre la luz que tanto busca.” “Yo la encontré hace mucho tiempo.
No negaré que me dio cierta curiosidad saber quiénes son mis padres biológicos.
Lo que me hicieron es imperdonable.” Camine por el parque, cargando las flores en mi mano izquierda.
“Algo que me ayudó fue verlos más allá de ser mis progenitores.
Son personas.
Las personas cometen errores.” A veces siento que quiero rendirme, pero algo en mi alma me dice que siga adelante.
No estaría aquí si no luchara con todas mis fuerzas.
Este mundo es hermoso.
Solo quiero vivir un poco más…
¿es mucho pedir?
Mi mano alcanza una burbuja que solo yo puedo ver, flotando frente a mí.
Tú no puedes verla, pero créeme, está ahí.
En esa burbuja me veo escapando del limbo, mi primer recuerdo consciente.
“Recuerdo mi primer llanto, el rostro de mi progenitor despidiéndose de mí, y la felicidad de mis padres adoptivos al acogerme en brazos.” Tres años han pasado.
Estoy sentada en el mismo lugar, sosteniendo rosas rojas.
Al otro lado del parque, alguien tiro su celular.
Al tocar el piso, cientos de manos emergieron del dispositivo, “Te estuve esperando.” Entre las rosas tengo escondido un explosivo.
“He pensado mucho en ti durante estos años.” La explosión fue más hermosa de lo que había imaginado.
Mi conciencia se desvanecía y escuché una respiración pesada cerca de mi oído.
Una chica.
Su aliento era cálido contra mi mejilla.
Perspectiva de Ami Se limpio la nariz con el dorso de la mano.
Ami corría por el techo.
Avanzaba boca abajo, y su pelo morado caía hacia el vacío.
Abajo, o más bien arriba desde donde ella estaba, ese hijo de puta la seguía apuntando con su arma.
El ácido pasó silbando junto a su oreja.
Dejo un agujero humeante en el metal.
Respiraba cada vez más rápido.
“¡No hay escape, Ami!” “¡La gravedad siempre gana, pendeja!” Llegó a la pared y se impulsó contra ella con todas sus fuerzas.
Su cuerpo giró en el aire.
Sacó la guadaña El tipo cambió a su cuchillo de carnicero.
El Posoleador, así le decían en la calle.
Un narco que veía en descuartizar gente una forma de arte y el objetivo de Ami.
Chocaron las armas.
Aterrizó de nuevo en el techo.
Estaba cansada hasta los huesos.
Este era joven, quizás de unos 21 años, con músculos marcados bajo esa camiseta negra.Tenía esa sonrisa de cretino.
Ami no podía negar que era apuesto.
“¿Ya te cansaste, Agente especial?
Algo golpeó a Ami.
Una fuerza invisible.
Sus rodillas se doblaron, la guadaña resbaló de sus manos y estaba cayendo del techo.
“¿Qué diablos…?
“No fui yo, ¿qué chingados te pasó?” Se acercó con cautela, le puso el pie sobre el pecho, presionando lo suficiente para que no se levantara.
“Quiero respuestas, perra.
¿Quién te mandó?
¿Cómo sabías que estaría aquí?” Ami no respondía.
Algo extraño pasaba.
El narco se agachó, aún manteniendo la presión sobre ella.
“Oye, reacciona,” le dio una bofetada no demasiado fuerte.
“¿Qué diablos te pasó?” //”Ah…
sobreviví.
¿Dónde estoy?” El narco saltó hacia atrás.
//”¿Qué mierda…?” //”Maldición, mis medicamentos,” se froto la sien con fuerza.
“Justo ahora tenía que pasar.” //”Oye, ¿tú estás bien de la cabeza?” //”Es gracioso que tú me lo preguntes.” Lanzó un golpe a traición con su cuchillo.
La guadaña apareció en sus manos, bloqueó el ataque y pateó al narco en el abdomen, enviándolo varios metros atrás.
El Posoleador cambió su propia gravedad.
Su cuerpo salió disparado hacia una de las tuberías cercanas, adhiriéndose a ella en vertical.
Disparó tres veces.
El narco repelió cada bala con su cuchillo, enviándolas a rebotar contra las paredes oxidadas.
//”Esto es jodidamente cool.
Bastante badass, ¿no crees?” Solo pudo menear la cabeza, incrédula ante el tipo que tenía enfrente.
Un asesino en serie con el poder de un superhéroe y la mentalidad de un niño que juega videojuegos.
//”Te falta cerebro.” “He venido a matarte.” El Posoleador inclinó la cabeza, como un perro que escucha un silbido distante.
“El Cuerpo de Investigaciones Especiales Antinarcóticos —CIEAN— me ha encargado esta misión,” continuó Ami con una voz desprovista de toda emoción.
“Traerte vivo o muerto.” //”¿CIEAN?
Es la primera vez que escucho eso.
Maldito gobernador, ¿nos vendió?” //”Respuesta incorrecta.” Sacó un maletín de su uniforme.
//”Escuché sobre lo sucedido en la capital.
Son ustedes, ¿verdad?” //”¿Quién soy ¿Por qué no recuerdo nada sobre mí?
¿Quién eres tú?” dijo alguien en la cabeza de ami.
Esa pequeña distracción fue todo lo que el Posoleador necesitaba.
Cargó contra ella.
Manipuló su propia gravedad, convirtiéndose en un proyectil humano que se lanzó con la fuerza de una bala de cañón.
Salieron disparados hacia el exterior.
El Posoleador se incorporó primero, sacudiéndose los escombros.
Por toda la zona urbana se extendían figuras vestidas con trajes negros y las capas blancas ondeaban a sus espaldas.
Era una operación a gran escala.
Una jodida operación militar.
//”No puede ser.” Era el loquito del centro.
El vagabundo que hablaba con los árboles y al que todos evitaban.
Pero, vestia con el mismo traje negro y la misma capa blanca.
Nadie vestido con esas características se veía cuerdo.
Ami se repuso entre los escombros, sacudiéndose el polvo de cemento de su uniforme.
Los otros miembros del CIEAN pasaron de largo.
Disparó tres veces en rápida sucesión.
Las balas se ralentizaron en el aire, antes de caer inofensivamente al suelo.
El chico había aumentado la gravedad alrededor de él.
De inmediato sintió sus piernas se volvían plomo.
//”¿Te gusta mi campo gravitacional, perra?” La luz de la luna que iluminaba el callejón se curbo hasta que desapareció.
En su lugar quedó una mancha oscura.
Esa luz formó el contorno de una espada, creo un agujero negro con forma de hoja.
La primera estocada desgarró el aire.
Ami se arrojó hacia un lado justo cuando la espada de vacío pasó junto a su cabeza.
El lugar donde había estado contrajo y explotó.
Cada espadazo creaba una nueva herida en la realidad.
Las aberturas se multiplicaron por todo el lugar de combate.
Una de las grietas la rozó el brazo izquierdo.
La sangre brotó.
Sin otra opción, saltó hacia el edificio más cercano.
Encontró refugio en el asidero de los ladrillos desgastados.
Una vez en la pared, apretó el botón de su maletín.
La motosierra-espada se materializó en su mano derecha.
Soltó un espadazo ascendente que alcanzó hasta donde estaba Ami.
La grieta que se abrió era dos metros que desgarró la pared del edificio de arriba abajo.
Dio un paso al costado en el último segundo.
Su cabello morado revoloteó al explotar la abertura.
Cargó de nuevo, repitiendo el mismo ataque que los había sacado de la fábrica: manipuló su gravedad personal para convertirse en un proyectil humano.
Esta vez Ami estaba preparada.
Saltó del edificio para chocar contra él en el aire.
Lo detuvo con una mano.
El impacto lo detubo, pero Ami no había terminado.
Lo tomó del rostro con ambas manos, uso el propio momento para girar en el aire, y lo estampó contra el concreto En el fondo del crater, se escuchó una risa.
“Ahora sí… Agente Especial.” Cambio de escena a la linea temporal actual.
[SISTEMA: ARMAS EQUIPADAS] (Porque esto dudando, soy la agentes de grado especial, Ami.
Los humanos son mas aterradores.
A patear culos alienigenas) La señorita Jiménez tomó del brazo a la madre de Ami.
“Es peligroso,” le advirtió.
“Tu hija…
no sé qué le dio esos poderes sobrenaturales, pero es fuerte.
Lo vi con mis propios ojos.” //”¡Te espero en casa, Ami!” //”Sí, mamá.” Eso no fue un adios.
Regresaria.
(Se que hacer.) Buscó en las alcantarillas cercanas.
(Ahi) Se aventó hacia la oscuridad del tunel.
Las botas chapoteando en el agua turbia que corría por el túnel principal.
Corrió por los túneles, guiándose por su instinto y por las señales que su sistema interno le proporcionaba.
Detectó aire acondicionado a 300 metros de distancia – el sistema de ventilación de la pirámide.
Subió las escaleras de mantenimiento que llevaban a la superficie.
El aire cambió – menos húmedo.
Confirmo que estaba cerca del sistema de ventilación principal.
Llegado a un antro dentro de la pirámide.
En el escenario, detrás de la mesa de DJ, estaba él.
El chico que había conocido en su vida pasada.
//”Te conozco,” dijo él, quitándose los audífonos.
//”Emm…
este es otro mundo.” asentó Ami.
En la parte derecha del lugar, varias figuras se movieron entre las sombras.
Vestían túnicas oscuras que arrastraban por el suelo.
El Venerado Maestro dijo que ninguno es humano.
//”¿Qué dices?” preguntó el DJ.
//”Tienen algo dentro, igual que tú.” Respondio el venerado maestro.
//“Oye, ¿a donde vas?” Caminó entre la multitud y salió al pasillo principal.
La parejitas se besaban contra las paredes.
Siguió el andar de las personas vestidas con túnicas.
Desaparecieron en un callejón lateral que parecía no tener salida.
Tanteó la pared frontal.
Los dedos encontraron una irregularidad, un interruptor oculto entre los ladrillos falsos.
Lo apretó.
Las escaleras le llevaban hacia arriba.
Arriba estaba el Jardín de los Dioses, un sitio turístico cerrado hacía 10 años después de una serie de “accidentes” inexplicables.
El jardín era un cementerio de cadáveres de las fuerzas del Vaticano – reconocibles por sus crucifijos, junto con los cuerpos de los de tunicas.
Una batalla había tenido lugar aquí, y nadie había ganado.
[SISTEMA: COFRE DETECTADO EN PROXIMIDAD] Deambuló por la zona, siguiendo las indicaciones de su sistema.
“¿Una pared?” //”Está atrás,” dijo una voz familiar.
Sus dedos encontraron piedras sueltas.
Detrás había un cofre antiguo.
El cofre se abrió al reconocer la llave que llevaba consigo.
[SISTEMA: HABILIDAD ÚNICA PERDIDA FRENTE A ALICE N.] [¿EQUIPAR NUEVA HABILIDAD ÚNICA?] [HABILIDAD ADQUIRIDA: VILLANA PRINCIPAL] “¿Eh?” Ami frunció el ceño.
“¿Qué diablos significa eso?” El sistema le arrojó una respuesta que la dejó helada.
[YOU ARE AN ERROR] “Habla en español,” exigió Ami.
[ERES UNA ANOMALÍA EN EL GRAN CONSTRUCTO QUE DIOS CREÓ.
EN OTRAS PALABRAS, UN VIRUS QUE EL SISTEMA DEBE ELIMINAR] “Ahora entiendo menos.” El sistema reformuló su respuesta una vez más: [DEBES ESTAR MUERTA] Le cayó el veinte.
“Ya entiendo.” La Hermana María de las Lágrimas Santas fue escupida del piso hacia arriba.
El piso se quebro al ascender seguida de un humano con un apéndice onírico.
“Ami, vámonos.
Nuestra prioridad es otra.” Se metió al pasillo, pero detrás de ella otro humano la atacó.
Ami se tiró al piso.
//”Creí ser más rápida que un humano con sistema.” //”Sé que secuestraron gente,” le gritó a la criatura.
“¿Dónde la tienen?” //”¿Hablas del sacrificio?” Su sonrisa se amplió.
Tiene dientes demasiado pulcros para un humano estandar.
Incluso al abrie la boca más de lo humanamente posible, mantenía esa belleza perturbadora “Es hora de comer.” El apéndice se enroscó alrededor de su muñeca.
Los dientes probaro la carne.
//”¡Suéltame!” Sacó una de las pistolas gemelas y le disparó en el estómago.
El proyectil atravesó la criatura.
La herida comenzó a cerrarse.
“Demonios…” Desprendió el pedazo de carne que tenía en la boca, aún pegado al brazo de Ami.
“Ahhh” Sacó su lengua – relamiendo la sangre del pedazo de carne de Ami, y lo masticó lentamente.
[SISTEMA: CORRE.
NO TIENES EL NIVEL SUFICIENTE.] “!Vamonos ami¡” dijo el venerado maestro.
El chico la persiguió, esta vez usando su apéndice onírico para adherirse a las paredes.
El camino que tomó Ami se cortó.
Frente a ella se abría un precipicio que daba a la sala principal de la pirámide.
No había otra opción.
Dio el salto de fe.
Bajo ella los Illuminati, Masones, los Templarios y una mujer de pelo blanco lideraban la batalla.
El chico extendiendo su apéndice onírico como un arpón viviente que buscaba engancharla.
Kara apareció de la nada y cortó al chico en el aire.
“¡Salgamos de aquí!
¡Estamos perdiendo!” Ami aterrizó al otro lado de la sala, saltó con tanta fuerza que se estrelló contra el mismo piso.
[SISTEMA: ESTÁS CERCA DE TU OBJETIVO.] Las jaulas eran pequeñas, apenas lo suficiente para que una persona se sentara.
Había docenas de ellas, dispuestas en filas.
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