Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Z entropy theory - Capítulo 20

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Z entropy theory
  4. Capítulo 20 - 20 Una ilusión tan cruel
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

20: Una ilusión tan cruel 20: Una ilusión tan cruel Ami se sobó la rodilla al caer y una mano cayó al lado de ella, conectada por un hueso envuelto en venas.

La cabeza pasó rodando junto a Ami, rebotó tres veces contra el piso antes de detenerse.

Los ojos aún parpadeaban.

“Tu carne tiene un sabor singular,” dijo la cabeza, relamiéndose los labios.

“Esos ojos…

Me pregunto si sabrán tan dulces como se ven.

Esa nariz puntiaguda…” Ami cogió la cabeza con repulsión, tocándola para asegurar si era real.

El resto del cuerpo desmembrado subió al piso superior.

Todas las extremidades están separadas pero conectadas por hilos de carne.

“Ah, mi cuerpo ha llegado,” le llamaremos D.

Retomó la huida, cargando la cabeza.

//”Aléjate del anfiteatro principal,” le advirtió el venerado maestro, al verla correr al final del pasillo de las jaulas.

El resto del cuerpo de D se detuvo.

La cabeza suspiró.

//”Aquí nació el primer ser puro de las estrellas.

Por supuesto, no es tan perfecto como yo.” En el suelo había restos humanos dispersos.

La sangre había creado una capa viscosa que cubría todo el piso.

Ondas extrañas llegaron desde las profundidades de la sala.

En el fondo, poco iluminado, algo se despertó.

[SISTEMA: DERROTA AL SER NACIDO.

RECOMPENSA: CRISTAL DE NIVEL] Ami aventó la cabeza hacia la oscuridad.

La cosa dentro reaccionó.

Es una masa de seis patas unidas a una boca gigantesca que se abría y cerraba.

Las luces se encendieron.

Alguien más estaba en la sala.

//”Hola, D.” //”C,” respondió D.

//”El error de Dios,” sacó una espada envuelta en llamas negras.

“Dios me prometió la redención si me ocupaba de ti…” //”C siempre habla tonterías,” interrumpió D.

“Es tan melodramático.” //”Vengo del limbo,” ignoro a D.

“Te vi escapar.

Yo no tuve suerte…

me atraparon.” Extendió la mano hacia Ami.

“Regresemos juntos a casa.

Es tiempo de que descansemos y dejemos en paz el mundo de los vivos…” El Venerado Maestro jaló a Ami dentro de su mente.

Las nubes flotaban suspendidas en un espacio, el piso en un compás gigante.

En la punta, el pequeño Venerado Maestro arrastró varios bloques cristalinos de recuerdos desde la gran biblioteca mental.

//”Hemos trabajado duro,” organizó los fragmentos.

“Restauramos una gran cantidad de recuerdos fragmentados.” (Son recuerdos inútiles sin la habilidad que le robaron).

//”¿Qué hay de los recuerdos del limbo?”, preguntó Ami (¿quién era Pelimorada antes de escapar?).

El Venerado Maestro se rebuscó entre los cristales.

//”Encontré algunos de ellos,” explicó.

“Son memorias borrosas, difíciles de interpretar.” //”Ya lo presentía.

Llegué a internalizarlo en algún momento.” El Venerado Maestro incrustó los fragmentos directamente en el cuerpo de Ami.

Su postura cambió.

De vuelta en la sala, Ami le contestó a C con una voz diferente.

//”Tú mejor que nadie lo sabes.” Aquel ser de luz, no pensaba más que en el trono de Dios, el tirano.

//”Es el destino,” respondió C, apretando el mango.

//”A la mierda el destino,” escupió Ami.

“¿Qué clase de enfermo nos crearía rotos?” //”Me importa un bledo tus sentimientos,” replicó C.

La criatura de seis patas avanzó, C la rodeó por el flanco izquierdo – es un ataque de pinza coordinado.

Ami saltó hacia arriba, vienen del mismo lugar.

En el limbo, las almas han odiado y amado con la misma intensidad.

Sacó dos pistolas largas.

La primera bala atravesó una de las patas de la criatura, la segunda se dirigió hacia C, quien la desvió curvando en zigzag.

//”Dos contra uno,” recargo al esquivar las llamas negras de C.

//“Si yo existo, entonces Dios cometió un error.

Si me mantiene viva, es porque no sabe cómo detenerme.

Y si no sabe, no es perfecto.

Y si no es perfecto, no es absoluto.” El cuerpo de C unió la cabeza cercenada al son del chasquido húmedo de cartílago.

//”¡Ahs, sé mi comida!”  Corrió en cuatro patas, salpicando la sangre viscosa del piso.

El Ser Nacido de las Estrellas reaccionó al unísono—una de sus patas masivas atravesó el techo sobre Ami.

Los escombros llovieron.

La espada de C cayó.

Ami levantó una pistola horizontalmente, la hoja chocó contra el cañón metálico y fue desviada hacia el suelo sacando chispas.

Sin pausa, disparó con la otra arma directo a la cabeza de C.

El impacto lo hizo tambalearse hacia atrás justo cuando los escombros alcanzaron a Ami.

Un bloque de concreto le golpeó el costado, expulsando el aire de sus pulmones.

Cayó de lado.

Las patas del Ser Nacido—gruesas como columnas, terminadas en garras de hueso expuesto—descendieron para aplastarla.

Ami rodó en sentido inverso de los escombros que seguían cayendo.

Disparó al abdomen de la criatura.

El Ser Nacido aulló.

Sonido que no debería salir de ninguna garganta.

La boca se abrió y mordió el suelo donde estaba Ami.

Adentro, dientes del tamaño de espadas y tentáculos musculosos se aproximaron desde las paredes palpitantes del esófago.

//”¡Descarga todo el cargador en el cristal luminoso del fondo!”, gritó el Venerado Maestro.

Ami entrecerró los ojos.

Incrustado en la pared de carne al fondo de la garganta, brillaba un cristal azul pálido.

Las balas galoparon.

Una, dos, cinco, diez.

El cristal se agrietó en cada impacto.

Afuera, C se levantó tambaleante, con la cabeza terminando de reconstruirse.

“¡No, mi comida!” //”Prepárate.” dijo D.

El Ser Nacido de las Estrellas explotó.

Vísceras y fragmentos de hueso estelar se esparcieron en varias direcciones.

Ami salió expulsada del centro de la explosión, cubierta de icor negro que humeaba al contacto con el aire.

[SISTEMA: CRISTAL DE NIVEL ADQUIRIDO Y LISTO PARA SER USADO] [WARHAND HA EVOLUCIONADO] La piel se endureció formando placas quitinosas negras.

Los 10 dedos crecieron, autenticas espadas afilada, rebanaron de un tajo horizontal a C.

//”Otra vez no—” alcanzó a decir C.

El cuerpo se separará en la altura del abdomen.

Las partes cercenadas cayeron en ambas direcciones.

D perdió el impulso inicial, retrocediendo dos pasos.

Levantó su espada de llamas negras.

El Warhand se movió por instinto.

Las garras interceptaron la hoja.

Con un movimiento de muñeca, Ami torció el arma.

El metal gimió y se partió en dos.

Él cayó de nalgas al suelo.

En el limbo, en este momento, en la vasta eternidad del espacio.

Las acciones de D reverberaron.

El sentimiento llegó —esa sensación infinitamente cruel.

¿Por qué Dios arremete en el roto corazón de D y Ami?

//”Yo seré el castigo de la chica sola en la oscuridad.” Ami escuchó las voces.

Los Seres Sombra susurraban.

//”¿Buscas hacer daño?” Otra voz, más clara.

Le recuerda que ella podría ser una ilusión.

//“Demonios, ángeles, dioses, aliens, humanos… Todos hacen daño, ellos son la ilusión… buscan la luz para escapar de mí.” Ami soltó a D.

Las garras del Warhand temblaron.

Se miró la mano transformada.

Luego levantó la vista hacia D, hacia C arrastrándose, hacia la destrucción del lugar.

//”¿Dónde está mi hermano?”, preguntó Ami.

D tosió, escupiendo algo oscuro.

Le preguntó a C, aún estabilizaba las mitades recién unidas.

//”¿Había alguien parecido?” C, tocó el abdomen, pensativo.

//”Lo recordaría,” respondió.

“Nunca olvidaría el sabor de Ami.” Ami intervino.

“Yo soy adoptada.” //”Ilústrame con una descripción de ese pequeño.” Ami tragó saliva.

//”Lleva una gorra con lucecitas.” Los ojos de C se abrieron de golpe.

//”Bingo.” D asintió.

//”Lo recuerdo,” dijo.

“Apresúrate.

Se encuentra en lo alto de la pirámide.” Apartó los escombros a un lado, el camino esta libre.

C le gritó.

//”¡Detenla!

¡No dejes que salga!” D encogió los hombros.

//”Usé mucho la regeneración.

Dormiré un poco.” Se desplomó contra la pared.

Ami confrontó a C una última vez.

La mascará mostró dos almas del limbo, tomadas de la mano.

C extendió la mano y tomó la de Ami, es el reconocimiento mutuo de un pasado compartido.

//”Corre,” le dijo simplemente.

Ami estrecho una vez, luego corrió hacia la luz de la salida.

C la vio alejarse.

20.1 Memorias del limbo Hace mucho tiempo, un viejo anciano perdió lo más valioso en vida.

Vagó incontables eones en un mundo de grises y blancos.

El tiempo no existía allí—solo la infinita culpa y arrepentimiento.

En el fondo de esa tormenta eterna vio colores.

Pelo morado, de Ojos rojos, color sangre, de Piel marfil.

Una niña hiperactiva saltando entre las sombras.

El anciano le preguntó.

//”Niña de colores, ¿Qué haces aquí?” Ella le respondió con una sonrisa que no debería habitar ese lugar.

//”Salgamos juntos del limbo.

Me esperan en casa.” El anciano negó vehementemente.

//”Estás muerta.

Eres una pecadora como todos nosotros.” La niña le tomó de la mano.

Los dedos eran cálidos—imposiblemente cálidos en el frío eterno del limbo.

//”Ves, mi mano sangra.

Papá me salvó de la muerte.” El anciano palpó la sangre caliente.

Fue familiar el calor corporal.

//”Niña de colores,” dijo con la primera sonrisa en milenios, “iniciemos nuestra aventura.” De vuelta al presente.

Ami se perdió en la luz de la salida, cegada momentáneamente después de la oscuridad del anfiteatro.

Los prisioneros humanos en las jaulas laterales le gritaban.

//”¡Ayuda!” //”¡Sácanos de aquí!” //”¡Por favor!” Ami rompió los candados de las hileras mientras pasaba corriendo.

No se detuvo a verificar si salían—no había tiempo.

Volvió al puente colapsado.

Abajo había muchos cadáveres, arriba escuchó varias explosiones seguidas, de fuego de artillería pesada.

Encontró el ascensor en la parte posterior del puente colapsado, medio oculto entre los escombros.

Entró y presionó el botón más alto.

(No volverá a suceder lo del hospital), se repitió.

El ascensor ascendía, le resulta familiar el mismo bucle.

(Hice todo mal en el hospital, es mi culpa que papa este muerto).

Golpeo el cristal del ascensor al presionar la frente.

El contorno de la máscara quedo mallugado.

La puerta entreabrió.

Ami extendió las paredes de metal trabadas, le tembló el miembro izquierdo.

Pronto le daría abstinencia—había pasado demasiado tiempo desde la última dosis.

Escaló el breve barandal de seguridad de la explanada en lo alto de la pirámide de Teotihuacán.

El viento era extrañamente gentil, arrastraba cenizas y el olor a ozono de las armas de energía.

Pasó de lado el letrero turístico que explicaba el significado de las palabras náhuatl.

“TEOTIHUACAN: LUGAR DONDE LOS HOMBRES SE CONVIERTEN EN DIOSES” Una nave espacial evacuaba los restos de las seis columnas Illuminati, Masones templarios y C.U.M.

La nave disparaba ráfagas de artillería contra las mareas de monstruos deformes de la gran explanada de lo alto de la pirámide.

Kara era cargada por Tinhithus.

Saltaron desde lo alto hacia el vacío.

La pequeña Santa Lágrima se rehusaba, forcejeaba con dos soldados que intentaban subirla a la nave.

//”¡Yo no puedo perder, no ahora!”, gritaba la chica.

La comandante de pelo blanco la noqueó usando la culata de su arma.

//”Lo siento, niña.” Ami apareció en la entrada de la explanada.

La comandante de pelo blanco la vio—la chica de pelo morado cuya ropa ondeaba en el viento.

¿Quién es esa chica?, pensó.

Es la de la televisión… le faltaba un tornillo.

Ella sola nunca ganaría contra las aberraciones del espacio.

Las criaturas prestaron atención a la chica parada en la entrada.

Cientos de ojos sin párpados se giraron hacia ella.

Ami es la última esperanza.

Del cielo—desde la nave que ya comenzaba a elevarse—escuchó un grito que cortó el silencio.

//”¡VIVE!”

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo