zaria luna renacida de fuego y sangre - Capítulo 14
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14: -Leyenda 14: -Leyenda Licaon se encontraba sentado junto al fuego, con la mirada fija en las llamas danzantes que chisporroteaban bajo el cielo estrellado.
A su lado, Kael permanecía en silencio, observando cada gesto de su príncipe.
Un poco más allá, Einar el mago de la manada —un hombre de apariencia joven, ojos sabios y túnica gris— se mantenía en posición de escucha, con las manos apoyadas sobre su bastón de madera retorcida.
El campamento estaba en alerta.
Los soldados patrullaban en silencio con los sentidos agudizados.
En el carruaje, el curandero revisaba cuidadosamente a Zaria, que aún yacía inconsciente, su cuerpo exhausto apenas moviéndose con cada respiración.
—En el bosque..
pude ver muy poco—murmuró Licaon, rompiendo el silencio con voz grave—.
Su cuerpo…
brillaba con una luz que no era de este mundo.
Sus ojos se tornaron completamente violetas frios.., y de sus manos surgieron garras de plata.
No era un ser común.
Era…
otra cosa.
Algo que jamás había visto.
El mago entrecerró los ojos, frunciendo el ceño en profunda concentración.
—Lo que describes, mi príncipe… —dijo con tono pausado— no corresponde a ninguna transformación licántropa conocida.
Pero… me recuerda a antiguos relatos.
Leyendas que los ancianos nos contaban junto al fuego.
Licaon lo miró intrigado con seño fruncido y ojos entrecerrados El mago respiró hondo, como si al hacerlo convocara memorias enterradas.
—Historias de una antigua raza bendecida por la Madre Luna.
Seres que nacían con una conexión profunda con la magia lunar.
Se decía que su verdadero poder se manifestaba solo cuando encontraban a su pareja destinada.
Ellos vivian forma similar a la humana y tomaban la forma de la raza de su vinculo,sus capacidades eran extraordinarias.
Velocidad, fuerza, regeneración, resistencia magica… incluso sus descendientes heredaban parte de ese don.
Licaon desvió la mirada del fuego hacia el rostro del mago, atento.
—¿Estás diciendo que Zaria es especie de criatura y tomo la forma de mi lobo sin ser de mi especie?
—No lo afirmo, pero lo que presenciaste coincide demasiado.
Según las crónicas más antiguas, su verdadera forma no era la de un lobo como el nuestro, sino una figura humanoide, salvaje y elegante, con garras como cuchillas, ojos brillantes… y una fuerza descomunal.
Casi imposible de vencer.
—Pero esa raza desapareció hace siglos —agregó Kael—.
Fueron cazados por su poder, ¿no es así?
El brujo asintió lentamente, su rostro sombrío.
—Los brujos los anhelaban.
Usaban hechizos prohibidos incluso ofreciendo sacrificios de vida, muy crueles, para forzar vínculos con ellos, intentando generar descendencia mágica.
Pero… el vínculo solo funcionaba si era real, profundo, mutuo.
De lo contrario, los hijos eran inestables o nacían sin poder.
Así que, una vez que los utilizaban, los eliminaban.
Fue un genocidio lento, cruel… y silencioso, que esos brujos se hayan convertido en cenizas después de morir solo significa dos cosas magia oscura y la otra es que alguien no quería pruebas, es un hechizo de autodestrucción después de la muerte.
—Se dice que la misma Diosa los llevo con ella para que dejen de sufrir en esta tierra.
Ya que se borraron de la faz de la tierra.
Un largo silencio se apoderó del grupo.
Solo el crujir de la leña rompía el aire tenso.
—Pero mi príncipe… —continuó el mago—, esas historias son tan antiguas que muchos las creen solo mitos.
El último registro de un seleneo fue hace más de doscientos años… si Zaria realmente es una de ellos… no solo es la última, es una joya viva.
Y muchos matarían por poseerla.
Seguiré estudiando el tema en cuanto lleguemos al castillo, deberíamos partir de inmediato mi príncipe.
Licaon volvió a mirar las llamas.y todo comenzaba a tomar sentido.
Sus ojos dorados reflejaban el fuego, pero su mente estaba lejos.
Zaria es realmente especial para mi… la protejere a toda costa de ser necesario.
No dejaré que vuelvan a lastimarla.
—Yo tampoco lo dejaré —replicó Fen.
Nuestro vínculo era más que una conexión emocional era especial pero para otros es poder.
Poder que su hermano Lucien podría querer… o que los brujos podrían perseguir sin descanso.
El futuro no sería fácil.
Pero una certeza se afirmaba dentro de él, tan firme como sus latidos: No dejaría que nadie la tocara.
No mientras él viviera.
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