Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

zaria luna renacida de fuego y sangre - Capítulo 16

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. zaria luna renacida de fuego y sangre
  4. Capítulo 16 - 16 -Miradas
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

16: -Miradas 16: -Miradas Zaria se sentó al borde del lecho improvisado dentro del carruaje, aún con el corazón latiendo con fuerza.

Licaon estaba a su lado, apoyado en una de las paredes de madera, observándola en silencio.

No parecía ansioso, pero sí profundamente atento.

—Tenemos que hablar de lo que sucedió —dijo finalmente, rompiendo el silencio.

Ella lo miró.

Sus ojos violetas todavía reflejaban confusión.

Se frotó los brazos como si aún sintiera el frío del bosque.

—¿Creés que… eso que viste es mi verdadera naturaleza?

—preguntó con voz baja—.

No conocí a mis padres.

¿Y si por eso me abandonaron?

¿Y si me descartaron por “rara”?

Licaon frunció el ceño con dolor al escucharla., que ella se expresar tan abiertamente a casi un extraño, hablaba de él dolor que la consumía o tal vez era el vínculo haciendo lo suyo…

—Zaria… — El se acercó con calma, sin invadir su espacio, pero dejando claro que estaba allí—.

No hay nada defectuoso en ti.

Tal vez eres diferente pero eso no es un castigo.

Es parte de algo… y vamos a descubrirlo, Juntos.

Te prometo que vamos a averiguar todo sobre tu origen .

No estás sola .

Ella tragó saliva.

Sus dedos jugueteaban con el dobladillo de su camisa.

Pero cuando lo miró, una chispa de esperanza comenzaba a brillar entre la niebla de dudas.

Licaon la miró con seriedad, pero sus ojos transmitían algo más que firmeza.

Amor.

Comprensión.

Y un deseo silencioso de protegerla, no por lo que era… sino simplemente por ser ella.

—No me importa si eres una criatura o un milagro de la luna.

No me importan tus poderes ni lo que podés llegar a ser —dijo con voz profunda—.

Yo te elijo por lo que eres.

Por lo que siento cuando estás cerca.

Y eso no va a cambiar.

Ella sintió que algo cálido se derretía dentro de su pecho.

Confiaba en él.

Aunque todo fuera incierto, él era su certeza.

—Gracias…

—susurró—.

Él acarició su mejilla con el dorso de la mano, despacio, antes de apartarse con una sonrisa suave.

—Ahora vestite.

Vamos a comer algo y luego seguiremos viaje.

No quiero que te sientas mal.

Hoy, el camino continúa.

◇◇◇ Antes de partir, Licaon la llevó hasta un lago cercano para que pudiera refrescarse.

El agua era cristalina, rodeada de árboles altos que formaban un pequeño santuario natural.

Zaria se desvistió sin miedo, lazaba miradas furtivas aunque su seguridad estaba renovada sabía que estaba siendo vista… aunque también respetada.

Licaon desvió la mirada por momentos, pero cuando volvía a observarla, su deseo era evidente.

por lo que representaba, por su cuerpo, por todo lo que ella era.

Keila susurraba divertida en la mente de Zaria, —mmm..creo que alguien nos observa ATENTAMENTE …—disfrutando del rubor que se extendía por las mejillas de Zaria.

Más tarde, comieron con la manada junto al fuego.

Kael había preparado carne asada, y los soldados hacían guardia con la tensión aún en el aire.

Nadie olvidaba el ataque.

Nadie bajaba la guardia.

Habían viajado por días pero esa noche seguía presente.

Zaria y Licaon compartieron el pan y la comida en silencio, pero sus miradas decían mucho más que cualquier palabra.

Era increíble como su vínculo se había fortalecido sanando sus mentes y almas.

Licaon observaba a su gente, pero su mente estaba inquieta.

Sabía que había cosas que aún no podía decir.

Como el hecho de que Lucien, su propio hermano, había mostrado un interés excesivo por Zaria.

No quería creerlo.

No quería pensar que su sangre compartida estuviera pensando en su amada.

Por eso, por ahora, preferia no hablar de tema.

Lo que sería inevitable dentro de dos días.

Por ahora disfrutaría de su amada Pero algo ardía en su pecho, una sospecha que se negaba a disiparse.

Esa noche, cuando partieron de nuevo hacia Crescentia, la luna iluminaba el camino… y las sombras de los secretos los seguían, cada vez más cerca.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo