ARTHAS: "Historia de un Heroe Caido" - Capítulo 26
- Inicio
- ARTHAS: "Historia de un Heroe Caido"
- Capítulo 26 - 26 CAPITULO 26 Marcha a Lunargenta
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
26: CAPITULO 26: Marcha a Lunargenta 26: CAPITULO 26: Marcha a Lunargenta -“Que se prepare el ejercito”-, fue la orden de su Majestad Imperial, Los grandes senadores llevaron consigo el decreto de su señor.
-“Su Majestad Imperial, cuantas legiones desea enviar a Kuel Thalas?, pero sobre todo quien liderara este ejercito?”-.
El senador Cornelio se arrodillo ante su emperador e inclinando la cabeza pregunto con firmeza, bajo la mirada fugaz del resto de nobles del imperio, los sentimientos de envidia y celos se hicieron notar por toda la sala del senado,-“Moviliza 10 legiones de infantería, un batallón de buques aéreos y a toda la armada Naval Imperial,.
Yo encabezare este ejercito, avisadle al Mariscal Heraklion que su emperador le necesita, Partiremos mañana..”- Sus ordenes fueron directas y sin rodeos, mañana el gran ejercito imperial dirigido por su excelencia Arthas I.
Marchara hacía el reino elfico de kuel Thalas,.
-” 100,000 hombres, no es un gran numero.
Su majestad Imperial solo demostrara presión sobre los elfos,”- Exclamo el senador Cornelio, las ordenes de su Majestad fueron reportadas a los altos mandos del ejercito, mientras discutía con el senador Preved los planes del Emperador, trataron de intuir las acciones de su majestad,-“Parece ser la acción mas lógica, una guerra con los altos elfos solo seria una perdida de tiempo, y un gasto de recursos innecesario”- refuto el senador Preved.
-“Esperemos que a si sea, la mente de su Majestad es indescifrable.
Nunca se sabe lo que esta pensando o lo que piensa hacer.”- respondio Cornelio, observo a su amigo Preved mientras disfrutaban de un agradable vino exportado de Andorhal.
-“A todo esto, Su majestad Imperial no a tenido contacto con ninguna doncella durante todo este tiempo, no?.
La importancia de un heredero de Primera línea que asegure el futuro de este Imperio es necesaria, tu tienes una bella hija no Cornelio?, ya pensaste en presentarla a su majestad?.”-.
La sorpresiva pregunta de Preved dejo pasmado a Cornelio.
-“Idiota, Su majestad no tiene tiempo para eso, por el momento su excelente administración a transformado lo que antes éramos a un futuro glorioso, no niego que me preocupa la sucesión en primera línea al trono, es mas, creo que incluso mi propia hija no esta a la altura de su majestad,.
Mañana se decidirá el futuro de Kuel Thalas.”- (Día de la Marcha) -“¡Atención!”- 100,000 legionarios de oscura armadura formaron frente a la cúpula Imperial, el cielo testigo de cientos de buques Aéreos de guerra, permaneció eclipsado.
-“¡Salve el Imperio!”-.
Ante ellos su Emperador se hizo presente, Su oscura armadura y su corona de laurel dorado fue determinante para elevar la moral de sus legionarios.
El ejercito Imperial se embarco en los grandes buques flotantes de guerra, encabezados por su Majestad Imperial , su viaje a Kuel Thalas era cuestión de Horas,.
La Guardia Imperial acompaño a su Emperador en el buque Insignia 50,000 legionarios de Elite eran la vanguardia del Ejercito Imperial.
-“Mi Mariscal, que planea su Excelencia exactamente?”-, pregunto Julius, un joven general al servicio del Mariscal Heraklion, -“Las ordenes de su Majestad fueron claras, lo mas probable es que quiera ejercer presión sobre los altos elfos para que de ese modo cumplan con su parte del acuerdo comercial, de todos modos se lo tienen bien merecido.
Su excelencia les ofreció la mano con ese acuerdo bastante favorable.”- Explico el gran mariscal,.
-“Eso quiere decir, que no entraremos en combate directo’?, pero movilizar a toda la armada naval no es un poco exagerado?”- refuto el general Julius.
-“Desde luego que no, su Majestad Imperial hace las cosas por alguna razón, después de todo.
Cada acción que toma es por el bien y la supremacía del Imperio”- Respondió tranquilamente, el Gran Mariscal Heraklion es un hombre de cuna noble, maestro de armas y orgulloso paladín imperial, es bastante conocido por su amabilidad y por su humilde forma de vivir, pese hacer noble y ostentar el cargo de senador es considerado algo extraño dentro del circulo de altos nobles.
-“Mirad mi señor!, casi hemos llegado a las tierras elficas!”- exclamo el vigia, -“Ah, las bellas tierras de Kuel Thalas, estos hermosos bosques y sus doradas praderas, sin duda un lugar hermoso en el cual vivir.
Mi sueño es tener una casa allí, incluso tal vez formar una familia.”- Alego el mariscal, observo con asombro aquellas tierras y no pudo evitar soñar con ilusión un futuro probablemente cercano.
-“Bien Preparaos para desembarcar, a partir de aquí iremos a pie”- -Lunargenta- La belleza de la ciudad capital de los altos elfos es sin duda un gran bastión de magia y sabiduría, solo cuando la armonía de la gran sala real fue interrumpida por visitantes inesperados, el Gran Rey Anastherian caminante del sol presintió en sus pensamientos un gran desconcierto.
– “Su Majestad, ha llegado un emisario Imperial a nuestras fronteras.”- exclamo un elfo de finas vestimentas, mientras dirigía la palabra hacía Anastherian,-” Su presencia por el momento no es relevante, dile que las puertas del sol de los altos elfos están cerradas hacia el mundo indefinidamente”- Respondió el Rey elfo con indiferencia, pues las tres grande puertas del sol que protegen su reino es el arma de defensa definitiva contra cualquier enemigo.
-” Su majestad, el emisario esta siendo escoltado por un gran ejercito Imperial.
Además, nuestros espías han divisado la cresta de la familia imperial entre sus naves, es posible que el emperador se encuentre entre ellos, Majestad.”- Aunque las palabras del noble elfo eran seguras de si mismas, todavía se podía notar preocupación en su exclamación.
En ese instante , Anastherian el gran rey de los altos elfos quien dominaba con poder absoluto y mano de hierro todas las tierras mas allá de las grandes puertas del sol, interrumpió sus pensamientos cuando intrigado le solicito a su capellán invitar a la máxima autoridad del ejercito imperial.
-” Entonces, no hagamos esperar a los invitados, que la fuerza de forestales de la general Sylvanas les escolte hacia la capital”-.
Las palabras del gran rey elfo, eran una orden absoluta para sus súbditos, quienes sin vacilar desesperaron cuando el caminante del sol proclamo.
-Nave insignia Imperial- -“Su Majestad Imperial, nos a recibido un capellán elfo, nos informo que esperásemos hasta que el Rey Anastherian de su acontecimiento”- Hablo Cornelio, quien observando el perfil del emperador se inclino y explico la situación con seguridad.
-“!Bellacos¡ Hacer esperar a su Majestad Imperial de esta manera, es una ofensa indescriptible.
Merecen ser castigados!”- Respondió el senador Pravel, -“Es verdad que esta acción es grosera, pero tenemos que respetar su reglas, al menos por el momento.
Después de todo no somos barbaros y tenemos que actuar como un imperio civilizado”- contesto el senador Cornelio,- “Su Majestad!
el capellán elfo a salido a recibirnos.
-“Llévame ante él”- Arthas, quien se encontraba observando desde la borda del gran buque insignia la majestuosidad de las tierras elficas, en ese momento hizo sentir su voz con firmeza, inquietantes y apresurados todos los nobles y altos mandos del ejercito, corrieron con prisa para cumplir con la orden su Emperador.
Cuando el gran buque insignia rozo el suelo de la hermosa tierra elfica, solo ante ellos se encontraba la gran puerta del sol.
Y frente a ella, el capellán elfo.
-“Imladrys, puedes decirme por que el rey ordeno movilizar a toda la guardia forestal?”- Refuto una elfa de plateada armadura y hermoso rostro de porcelana, solo detrás de ella un gran ejercito de elfos, caballeros y soldados pertenecientes a la guardia forestal formaban con valor,.
-“Majestad, Nuestro Amado Rey Anastherian a Ordenado que usted escolte al máximo dirigente del ejercito Imperial,.”- explico Imladrys, el capellán elfo.
-“De entre todas las cosas, este no es el trabajo para la guardia vanguardista forestal, no se en que estará pensando el Rey.”- exclamo sylvanas, la general de la guardia forestal.
-“Nobles Altos Elfos de Kuel Thalas!”- La conmoción del ejercito elfo se hizo notar, cuando un Emisario Imperial, exclamo con fuerza.
Solo para que después de este acto un centenar de caballeros de oscura armadura y túnicas rojizas envolviera el campo con su presencia.
-“Te escuchamos, Emisario.
Hemos venido hasta aquí para escoltar a su máximo dirigente hacia la ciudad capital, o acaso vuestro dirigente no desea mostrarse?”- Respondió Sylvanas, con indiferencia.
El rostro del emisario escondía un leve aura asesina por la respuesta de la general.
-“De ningún modo, noble general.
Estoy esperando con ansias su hospitalidad”-, la piel de todos los presentes se paralizo inmediatamente, los orgullosos elfos de las tierras de kuel thalas.
Observaron con asombro y temor, a aquel hombre que se alzaba por encima del Imperio y cuyo poder se extendía por bastos territorios, bajando de la nave insignia se hizo presente.
Su Majestad Imperial, El Emperador del Imperio, Arthas I Menethil.
-“Atención!, Se hace presente su Majestad Imperial!”-.
cuando sus grevas tocaron el dorado suelo elfico, todos sus súbditos se arrodillaron ante el, inclinándose son sumo respeto y devoción.
-Solo tengo permitido escoltar a su máximo dirigente y a una guardia de 60 soldados, Majestad- refuto Sylvanas con indiferencia, en si misma admitió con recelo el poder que emanaba el emperador,.
-Como Osais!?, que tipo de insulto este?-, El senador Pravel exclamo con disgusto, acompañado por varios otros senadores y el murmureo de cientos de soldados imperiales, se pusieron a la defensiva alistando sus armas para saltar sobre los elfos en cualquier momento, -“Alto, Acepto sus términos Noble general, me acompañaran 60 miembros de mi guardia personal”- respondio Arthas con tranquilidad, los rostros de inseguridad del resto de nobles y senadores imperiales era grande, pero cedieron cuando el emperador acepto los términos de la general.
-“Entonces, la suerte esta echada.”- con esas palabras, la guardia personal de Arthas se embarco hacia el interior de las tierras elficas,.
-“Las hermosas tierras de kuel thalas”- susurro el emperador, hermosos campos de dorado color y una briza refrescante de deslumbrantes arboles dorados.
“60 guardias imperiales, armaduras oscuras y capuzones rojizos.
yelmos emplumados y temple de acero, iban montados a trote ligero, encabezados por su emperador seguían a los salvaguardistas forestales de la general sylvanas, hermosos campos y bosques dorados-” -“La ciudad fronteriza de Andilien, mas allá de sus muros permanecen grandes comarcas y villas de los altos elfos, incluso mientras avanzamos somos testigos de una belleza indescriptible,.”- Arthas encabezo su partida sobre un gran corcel de armadura plateada, la agonía de escarcha emanaba un aura de inquietud y presión, solo sus caballeros de temple y armadura oscura eran lo suficientemente fuertes para resistir su aura, los desdichados elfos permanecieron intrigados y a la defensiva durante su marcha hacia la capital de kuel talas.
Las grandes puertas de la ciudad capital “Indilien” los bellos muros de la ciudad fronteriza, casi podían igualar en tamaño a la bella andorhal,.
-“¡Abrid las puertas!, hace su ingreso la general Forestal Sylvanas briza veloz y el ejercito forestal,”- Ante el, Arthas observo a cientos de elfos que se apresuraban en salir de sus viviendas, la calidez y la hospitalidad de los grandes elfos de kuel talas no es de subestimar.
Admirando con asombro, cientos de elfos de plebeya índole observaron pasar un cuerpo de caballeros oscuros, y yelmos emplumados, encabezados por el que podría ser su líder , una figura dominante y majestuosa, su mirada penetrante infundía en ellos un miedo y respeto indescriptible,.
Solo cuando una pequeña alma, de melena radiante.
le hizo frente a invencible y el gran corcel orgulloso y fiero la observo.
alzando una hermosa orquídea de plateado color la dirigió hacia el gran emperador.
Arthas, tomando las riendas de su leal corcel lo desmonto con elegancia y afinidad, elevando en brazos a la pequeña elfa de melena gris brillante, acepto su regalo con amabilidad.
Entonces el gran emperador desenfundo la agonía de escarcha ornamentada con finos trazos dorados y la alzo sobre su cabeza, y un hermoso poder escarchado salió desde su filo hacia el interminable cielo, el enorme horizonte se vio adornado por centellantes pétalos de escarcha que adornaron toda la ciudad de “indilien” mientras caían sobre esta lentamente.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com