ARTHAS: "Historia de un Heroe Caido" - Capítulo 27
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- Capítulo 27 - 27 CAPITULO 27 Lordaeron ciudad de Reyes
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27: CAPITULO 27: Lordaeron ciudad de Reyes 27: CAPITULO 27: Lordaeron ciudad de Reyes Lordaeron Capital de reyes, hermosa y eterna Lordaeron, sus bastos jardines igualan la belleza de las bastas mansiones élficas, la luz rebosa de fuerza y la voluntad de sus ciudadanos es orgullosa y arrogante, grandes plazas de belleza indescriptible y magia fugaz se alzan sobre los palacios mas bellos y lujosos, sus gentes caminan orgullosas y con un aura de poderío retan al destino, por que esta es la capital del gran imperio de los hombres del este, y en la cúspide de la perfección rebosante de luz dorada, permanece el palacio imperial, hogar de la familia imperial y sede principal de la guardia personal del emperador.
Detrás de aquel trono vacío, permanece una belleza sin igual, cabellos radiantes de color dorado y una fina piel de porcelana, largas pestañas y ojos azules como el mar, sumida en sus pensamientos caminaba lentamente hacia los balcones reales, Jaína..la doncella de kul tiras, bella y valiente, se dirige al palco real mientras recuerda con tristeza el cálido abrazo de su amado, se encontraba sola y perdida en sus sentimientos, cuando entre pasos ligeros, observo con sorpresa la presencia de alguien peculiarmente importante, -“Hace mucho que no te veo, Jaina..”- su voz era tranquila y serena, llevaba finas túnicas de color rojo intenso y una deslumbrante corona adornando su frente, su bello rostro no podía ser igualado por doncellas mortales, aquella mujer que ostentaba el titulo de Reina de Alterac y princesa Imperial, no era ni mas ni menos, que Caila Menethil, Segunda Hija del Rey Terenas II y hermana del Emperador Arthas I, una de las mujeres mas importantes dentro del imperio de Lordaeron, mientras llevaba entre brazos a su único hijo, fruto de su unión con el Rey Prestor de Alterac, caminaba lentamente hacía Jaina mientras llamaba su nombre con emoción, -“Caila, no pensé que si quiera podrías llegar a recordarme, es un honor..”- Jaina respondió cortésmente mientras observaba con sorpresa al pequeño recién nacido entre los brazos de Caila, no pudo disimular su expresión con sutileza cuando entre pequeñas rizas, la misma reina de Alterac y Princesa Imperial, sonrió tiernamente, -“Este es mi pequeño hijo, se llama Terenas III, igual que mi padre”-.
Explico Caila alegremente, Jaina se sintió algo avergonzada pero no pudo evitar sentir algo de alivio en su corazón, por creer que había ofendido de cierta manera a la princesa imperial , solo cuando Caila se acerco lo suficiente, Jaina entendió que la princesa deseaba conversar sobre algún tema de interés, por lo que decidió acompañarla sin vacilar, los lujosos pasillos del gran palacio de lordaeron son la obra de arquitectura mas grande del continente, vastos corredores y deslumbrantes jardines llenos de vida y color sin igual.
-“Se que la relación que llevas con arthas, es un poco incierta, pero no puedo desestimar la necesidad de un heredero de primera línea para la sucesión al trono del impero, tampoco niego la fuerza que posee mi hermano, pero aun así , por la seguridad y el futuro de nuestro reino, debe de haber un príncipe imperial, por eso.
Como prometida imperial debes de asegurar el linaje de las dos casas mas importantes del mundo conocido, Jaina..
yo se que Arthas te ama, solo debes de dar el primer paso, esta bien?”- la tensión se podía sentir en el ambiente, y aun cuando la propuesta dejaba en total desconcierto a Jaina, ella no podía evitar sentir el llamado de su corazón, sentía profundamente el amor y deseo recorrer cada parte de su cuerpo.
-“Arthas”….- únicamente los pasillos del gran palacio fueron testigos de esa Reunión.
Tierras de Kuel Talas Los grandes campos dorados de Kuel talas, Y el hermoso horizonte resplandeciente de una tarde brillante, -“Escucho ecos de gloria y canciones de paz”- arthas observo con indiferencia las grandes villas de los altos elfos, niños elfos jugando por los parques, y arboles bailando al unísono de la briza, el llanto de las hojas era tenue y tranquilo, mientras pensaba con calma el destino de este pueblo, no puedo evitar tener el recuerdo de un cálido lecho y una hoguera caliente, pequeños lienzos en su mente, se trataban de un ligero deseo confuso, a veces cálido y otras tristes y confusas, mientras atravesaba la gran villa dorada de aldarión, no pudo evitar la presciencia de un imponente árbol, hermoso y deslumbrante, su tronco era tan grueso y retador, el emperador entre pensamientos, pudo sentir el aura de aquel árbol y la inmensa fuente de poder sagrado que emanaba de sus tallos, intrigado se acerco lentamente, mientras era observado por los capitanes de la guardia forestal, los nobles campesinos de la villa sintieron un aura dominante por el entorno, a su alrededor, la prominencia del emperador de la humanidad era tensa y poderosa.
Su armadura oscura como la noche más lúgubre, irradiaba un brillo centelleante cómo las grandes estrellas que rodean el cielo negro y mortífero, su corona, un fino lienzo de laurel dorado adornaba con imponencia absoluta, sus brillantes cabellos plateados, su gloriosa guardia personal, los mejores soldados que el imperio de la humanidad puede ofrecer, le acompañaban con fervor.
-” Su Majestad imperial, mi señor,”- un noble paladin de plata, con determinación se acercó hacia las cercanías de su emperador, y agachando la cabeza con el más fino respeto y devoción, habló sutilmente mientras expresaba, la más sincera lealtad y deber.
-“Su Excelencia, Nuestro ejército, a Rodeado por mar, tierra y aire, todas las fronteras del reino elfico, El lord Mariscal Garitos, está un poco impaciente, la barrera que tienen lo elfos sobre sus tierras evitan que nuestros grandes acorazados invadan sus cielos, no obstante, los mensajes nos siguen llegando gracias a los pequeños gorriones , que tenemos adiestrados, cuáles son sus órdenes su Exelencia?”- la pequeña fuerza del emperador, fuerzas de elite, están siendo superadas 10 a 1, por el ejercito elfico, en campo abierto, el Imperio aniquilaría a las fuerzas elficas, no obstante Ni el mejor armamento ni la preparación, es suficiente, para poder igualar la versatilidad en sus bosques, la mejor táctica, según el lord Mariscal Garitos, es forzar al ejército elfico a salir de su preciado bosque, para poder destruirlos a campo abierto, las legiones establecidas frente a la entrada de kuel talas, son residentes de las ciudades fronterizas, está parte de la población se encuentra muy recelosa hacia el trato con los elfos, debido a su Indiferencia en guerras pasadas, por ello se ah mantenido un sentimiento de resentimiento y rencor hacia los elfos, un rencor que al pasar con los años y diferentes reyes Menethil a perdurado.
-” Su Majestad imperial, acaba de llegar un mensaje del la capital, vuestra hermana, la princesa Calia, desea informaros que,….uhm, la princesa Jaina, OS estará esperando a vuestro regreso triunfante a lordaeron su excelencia “- Arthas recordó el cálido cuerpo de Jaina, ya hacía tiempo atrás , la calidez de ese recuerdo hizo un eco en el pasado del emperador, -” Jaina”..- los sentimientos comenzaron a nublar sus pensamientos, y un dolor indescriptible comenzó a apoderarse de su mente, y entonces cuando el emperador parecía confundido, un pequeña voz tenue y cálida se exparcio por todo su cuerpo .
-” Arthas, eres el ser más perfecto y superior a los hombres mortales, tus poderes podrían igualar a los de un dios, pero te encuentras limitado, por esos recuerdos débiles, debes ser cruel y egoísta, un asesino a sangre fría, sin emociones ni sentimientos, el imperio no necesita debilidad, mi amado Arthas..”- La calma había llegado a la mente del emperador y su aura inestable, ahora permanecía solida y apaciguada, observando el horizonte, la imagen del gran árbol tomo su atención.
-” Digame, no pensé que la realeza elfica, estuviera al mando de sus ejércitos, no puedo ni imaginar las habilidades de combate de una gran rosa, como son las vuestras, general sylvanas, su belleza no solo es superficial, la grandeza de sus habilidades de mando son asombrosas, acaso no deseais vos, venir a visitar el imperio, sin duda os esperaré y os atender con todo lo que mi gente pueda ofrecerles.”- Arthas observo a Sylvanas y sonriendo carismáticamente , se dirigió hacia ella con respeto y prudencia, había formado una admosfera, en la que la elfa sintiera que ambos estaba en el mismo nivel, y pudieran tratarse de iguales,.
” Su majestad , veo que sois muy adulador para ser alguien de tu alta alcurnia, pero admito que puedes ver el esfuerzo de uno”- Sylvanas únicamente hizo un gesto, de agradecimiento y sonrio levemente, tenía rostro serio, y un aura de control y disciplina.
Arthas sonrió gentilmente, y continuo su camino junto a su escolta de elfos.
-“(Incluso alguien como él, puede sonreír con calidez?, No lo entiendo del todo, por qué me siento tan cómoda estando cerca de él?, No lo conozco, y es un desconocido para mí y para mí gente, entonces por qué??..)”- sylvanas permanecía, hundida en sus pensamientos mientras avanzaban a paso ligero por el camino central.
-” Creo que es un buen momento para tomar un descanso, podríamos seguir, pero no admirar estos fabulosos campos seria pecado, no lo crees?”-.
Arthas menciono eufórico mientras, observaba descaradamente a sylvanas, -“Eh, si.., digo, tienes razón, harías bien en hacerlo majestad”-.
Sylvanas se encontraba en un ligero trance , y aturdida no pudo hacer más que asentir calurosamente, con la orejas coloradas,.
-“Está villa es famosa por sus viñedos dorados, y su buena calidad de vino”-.
Menciono sylvanas , acaloradamente mientras se aproximaban con rapidez.
-“Este lugar, y el pavimento es sencillo, y humilde, me recuerda mucho a ese lugar, tal vez, regresando al imperio lo visitaré..
“-.
Los aldeanos de la villa se acercaron extrañados , por la imponente presencia de aquel ser, y la de su aura.
-” Su Majestad ese edificio de allí, es el ayuntamiento, esa será vuestra residencia por esta noche, espero que sea de su agrado”- menciono sylvanas, a la par que dictaba órdenes a sus subordinados.
-” Comprendo, guardia personal del emperador, permanecer aquí y asegurar la zona, mientras tanto eh de recorrer la villa por mis medios, no os preocupéis general sylvanas, mis acciones no son más que la de la curiosidad y la admiración por el trabajo de vuestra gente espero que lo comprendais”-, dicho esto, el emperador Arthas, se encamino por las calles de la villa, bajo las miradas expectantes y sorprendidas de los aldeanos,.
Su mirada penetrante y imponente.
Los campos de villa viñedo, son los más hermosos de entre todas la villas elficas de kuel talas, sus reservas de vino, y su hospitalidad son la corona que la distingue con orgullo.
-“Alessia, debes tener cuidado cuando estés recorriendo los viñedos, se rumorea que hay soldados imperiales en nuestras tierras,”- se escuchaba aun elfo de cabello carmesí y ojos escarlata reprochar con preocupación a una pequeña elfa de gran parentesco.
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