Ashes Of Dominion: Sangre y Elementos - Capítulo 53
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Capítulo 53: Episodio 47. ¿Aliado O Enemigo?
Ressan, Urtrox…
La mañana de aquel domingo avanzaba con cautela, o eso era lo que quería aparentar. Dentro del cuartel de los Abysswalkers había un completo frenesí de movimientos entre los pandilleros. Parecía como si ese día no fuera uno de descanso para ellos. Fischer caminaba a pasos apresurados, su expresión era el mismo infierno encarnado, mantuvo en todo momento sus puños apretados. Su mirada era filosa, como dos perfectas cuchillas listas para cortar hasta el diamante más puro. Todos se apartaban de inmediato para darle paso, y no ser blancos de su furia descomunal. Ronter caminaba por vía contraria, y a diferencia de Fischer, él estaba tranquilo…relajado, como si nada pudiera escaparse de sus manos.
––Capitán, ¿escuchaste lo que esta pasando por las aldeas que están alrededor de la frontera con Kaer´Marun? ––pregunta Fischer ya cerca de él con los brazos extendidos hacia los lados sin perder la expresión.
––Sí. ––afirma sin perder la calma. ––La loca de Gretchen volvió a las andadas. ––suspira agotado. ––Volveremos a pasar lo mismo de hace cuatro años, ya tiene bajó sus dominios las aldeas Poltyer y Thurker. ––se encoge de hombros. ––Bueno, sus pandillas eran mediocres, todos son de nivel medio. ––mueve una mano restándole importancia. ––Da igual, eso no es lo que importa ahora.
––¡¿Qué no importa?! ¡¿Acaso te volviste loco?! ––grita irritado con el ceño fruncido. ––¿No ves lo que esta pasando aquí? Esos idiotas quieren apoderarse de toda Ressan…van a terminar lo que empezaron hace cuatro años…y tú estás demasiado tranquilo al respecto…hay que informarle al Señor Brax, para que haga algo o nos de una orden para atacar… ¿Qué vamos hacer?
Ronter coloca una mano sobre su hombro, sin perder ni por un solo segundo su expresión.
––Tranquilizate chico. ––lo intenta calmar tratando de hacerlo entrar en razón. ––No tienes nada porque alarmarte. Todo estará bien, nosotros somos más fuerte que esos locos de los Revolt Core…y te tenemos a ti y a la loca demente de Persia, y eso sin contar a nuestro Señor…estamos más que seguros que estaremos bien…Ginthar estuvo a punto de lograrlo, pero nuestro Señor lo detuvo en seco. ––da varias palmadas sobre su hombro. ––Relájate, estaremos bien, no podrán venir en nuestra contra…ahora mismo tenemos cosas más importantes en las que pensar.
––¿Más importante que esto? ––él seguía igual de irritado, sin lograr entender bien aquella pasividad de parte de Ronter.
––Persia tuvo un pequeño altercado hace dos días. ––informa cruzándose de brazos. ––Hace unos momentos logró comunicarse conmigo…según me dijo, veinte de los de ella murieron por un veneno, no sabe quien pudo haberlo hecho…diez murieron por los monstruos, y los otro veinte los pudo infiltrar en Edria hasta esperar las ordenes del Señor Brax de atacar…tuvo que tener un pequeño enfrentamiento con Anaylix para poder lograrlo. Tiene una grave herida en el costado. Me envió su localización, voy para allá con uno de nuestros doctores…esta en la frontera entre Edria y Kiria.
––Maldición. ––gruñe con los puños apretados, baja ligeramente la mirada ladeando la cabeza. ––Hasta esa loca puede resultar herida. ––levanta la mirada enfocando sus ojos con los de él. ––Entonces, si te vas, ¿Quién quedará a cargo?
––Obvio que tú, Fischer. ––lo señala con el pulgar con total indiferencia. ––Vianne sigue en su misión de encontrar la copa de Norvhal…hasta ahora no ha podido encontrar nada…es normal, ese lugar es enorme para terminar rápido…se tomará su tiempo…y tú eres quien sigue después de ella.
––Nunca me había quedado al frente. ––murmura sorprendido.
––Siempre hay una primera vez para todo. ––le da un fuerte golpe en la espalda que logra deshabilitarlo por un segundo. ––Sabes que no puedes hacer nada sin consentimiento del Señor Brax…mantente pendiente en todo momento de tu Moniky, puedes recibir alguna llamada mía o de él, incluso de la misma Vianne…ya le informé de todo esto al Señor Brax, tengo su permiso…mañana es la reunión con los viejos, así que posiblemente estaremos ausentes por dos o tres días…no hagas nada estúpido.
Él asiente obediente, un poco más calmado: ––Sabes que no puedo hacer nada sin permiso de nuestro Señor…es obvio que no haré nada al menos que él me lo pida.
––Bien, compórtate. ––gira sobre sus talones, levantando una mano en señal de despedida. ––No te olvides de seguir entrenando el Devufz, aún no lo controlas del todo.
Ronter se va perdiendo entre el inmenso pasillo. Fischer aprieta con fuerza sus puños, sus nudillos se vuelven blancos.
––Lo lograré. ––murmura para si mismo apretando los dientes. ––Ya lo verán, haré esa técnica mía por completo.
Gira sobre sus talones dirigiéndose al área de entrenamiento, ante las miradas atentas de sus compañeros.
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Isla Maldita…
La isla no parecía parte del mundo, sino un fragmento arrancado del mismo infierno y arrojado al mar. Sus rocas negras, retorcidas y afiladas como huesos expuestos, se elevaban en formas imposibles, como si algo debajo aún intentara salir. Una oscuridad espesa la cubría por completo, devorando toda luz; ni el sol se atrevía a tocarla, como si temiera lo que despertaría. La niebla no flotaba…se arrastraba, como si tuviera voluntad propia, filtrándose entre grietas profundas de donde surgían sonidos que helaban la sangre: gruñidos húmedos, crujidos de carne, alaridos desgarrados que no pertenecían a ningún ser vivo conocido. A veces parecían cercanos, otras tan lejanos como un recuerdo, pero siempre estaban ahí…siempre escuchando más allá de lo imposible. El aire olía a algo antiguo, a muerte y a algo peor…algo que nunca debió de existir…y en medio de esa pesadilla, había una certeza insorportable: aquella isla no estaba vacía…estaba hambrienta.
Pero por dentro, aquella isla siniestra parecía una ciudad perfectamente habitada…sus calles estaban adoquinadas, había varios puestos de mercados: de frutas, panadería, pescadería, dulces, embutidos, etc. Varias casas por los alrededores te indicaban que había personas normales habitando en aquel lugar de muerte, muchos niños corrian con libertad, como si no pudieran temer a nada, las personas caminaban con calma, con una paz única que en muchas aldeas de Elandar desearían tener. En el centro de todo aquel lugar estaba una imponente edificación de más de doscientos metros de ancho…ese sitio era donde estaban todas las mercancías del mercado negro, desde Monikys hasta Caimun…todos los inventos de Kiria estaban en ese lugar.
Theo junto con Pandora estaban dentro del edificio, ambos vestían de manera casual y cómoda. Él miraba todo con asombro, como un pequeño niño en su primera visita a una fabrica de chocolate. Mientras ella se encargaba con una eficiencia alarmante en solicitar todos los materiales de la lista que él le había entregado.
––Muy bien jefa, tenemos todo lo de esta lista disponible. ––anuncia una agente que la estaba atendiendo. ––Estarán siendo enviadas a Tierra de Nadie dentro de dos días, ¿le parece bien?
––De acuerdo. ––indica ella calmada. ––No te olvides de hacerme el descuento de empleado Premium.
––Si jefa. ––comienza a escribir algo en su computadora con rapidez.
––¿Descuento de empleado Premium? ¿Qué es eso? ––pregunta Theo al lado de su madre.
––Verás tesoro, los empleados tenemos un porciento de descuento en todos los productos. ––comienza a explicarle Pandora con calma enfocando su vista en él. ––Tenemos una jerarquía como cualquier empresa: primero están los chicos de las sombras con un 30% de descuento, luego los agentes, como esta chica y los chicos que están conmigo con un 40%, seguidos de los gerentes, osea Karlion, el gerente de este lugar que lo conoceras más tarde y yo, la gerente de Tierra de Nadie con un 60%, y por último en la cima de todo, nuestra jefa con un 70%.
––Vaya, es asombroso, todo esta perfectamente organizado en este lugar. ––asiente impresionado. ––Por cierto, pensé que esta isla era una extensión del infierno como se le conoce, pero solo se puede observar eso por fuera, por dentro es muy distinto…es una ciudad, ¿Por qué?
––Esta es la única parte habitable de esta isla. ––indica ella levantando un dedo como si fuera una maestra dando una lección. ––El resto de este lugar si es verdaderamente una extensión del infierno…hay lugares inexplorables, que nadie se ha atrevido aventurarse…y los pocos que lo han hecho no han salido jamás. Aquí viven los miembros del mercado negro y sus familiares, se sienten más seguros aquí…ninguna pandilla a puesto un pie aquí para invardirnos: primero, porque no pueden acabar con la fuente de sus productos, y segundo, por las bestias que tenemos aquí.
––¿Cómo que por las bestias? ¿acaso las sueltan cuando viene alguien atacarlos? ––pregunta muy interesado en el tema.
––Sí. ––afirma con cierto brillo de orgullo reflejado sobre su rostro. ––Nuestra jefa logró domar algunas de ellas…están en el calabozo…son alimentadas y tratadas bien todos los días sin falta.
Él abre los ojos de par en par completamente atónito. No podía creerse lo que estaba escuchando.
––¿Cómo? ¿Cómo…lo hizo? ––tartamudea.
––No tengo ni la más minima idea. ––su voz se volvió juguetona con una pizca de sadismo encantador. ––Fue algo asombroso como esas bestias la respetaron como si fuera su creadora…hasta su hija logró domar algunas de ellas.
Theo perdió levemente todo el color del cuerpo. Ella lo miró, y no pudo aguantar una ligera risa. Se abraza a su brazo. Comienza a caminar hacía la salida prácticamente arrastrándolo.
––Vamos a comer algo, así te muestro un poco de este lugar. ––la voz de ella estaba muy animada. ––Luego iremos a la oficina de Karlion hacerle una pequeña visita.
Él solo puede asentir aún impactado, su voz apenas si se pudo escuchar: ––Sabía lo temible que es esa mujer, y más cuando me la presentaste aquella vez como tu jefa…pero, esto es demasiado…domar estas criaturas…es algo fuera de toda lógica…y que esa chica pueda hacer lo mismo, es más escalofriante…ahora entiendo porque no le tiene miedo a nada.
Ella rie bajito, tapándose ligeramente la boca: ––Bueno tesoro, no le puedes tener miedo a nada cuando tu madre maneja una red poderosa a su antojo…con una simple orden tiene a todos estos chicos dispuestos a dar su vida por ella. Así de sencillo es.
––Es demasiada información que procesar en tan poco tiempo. ––murmura con la cabeza dando vueltas como si estuviera mareado, mientras tres pajaritos imaginarios volaban en circulo sobre su cabeza.
Ambos salen del lugar, donde la intensa luz de los faroles los reciben. Theo se coloca la mano libre sobre la cabeza, como si estuviera evitando que está se fuera de su sitio. Levanta ligeramente la mirada. Parpadea varias veces confundido. Se quita los lentes y los limpia. Se los coloca de nuevo. Parpadea otra vez.
––¿Qué hace ella aquí? ––pregunta pasmado.
––Vaya, no sabía que mi jefa vendría hoy. ––Pandora enfocó su vista al frente, con una sonrisa burlona.
Delante de ellos, pero dirigiéndose hacía otro camino, iba Arka junto con Nya y Layne, las tres tenían ropas cómodas acorde a ese día. Nya miraba todo con genuino asombro con un dedo sobre su labio inferior, mientras Arka tomaba su mano con firmeza y protección, ella junto con Layne caminaban como si fueran las dueñas del lugar, con una calma y seguridad envidiable. Nadie más, a parte de los que trabajaban para ella sabían quien era realmente. Las personas las miraban, algunas con curiosidad, y otros con recelo, pero otros ya estaban acostumbrados al verlas por ahí.
Pandora arrastra a Theo para acercarse a donde ellas. Arka al sentir su presencia se detiene, levanta una ceja mientras una sonrisa burlona se escapa de sus labios al verla.
––Pandora querida, ¿Qué haces aquí? ––pregunta Arka cuando Pandora ya estaba cerca de ellas.
––Solo vine a solicitar unos materiales, y de paso a enseñarle todo este lugar a mi pequeño. ––responde con calma con la misma expresión burlona, pero sin perder el respeto, como si estuviera hablando con una vieja amiga de años. ––Y usted jefa, ¿Qué hacen por estos lugares? Es muy raro verla aquí si no se trata de algo importante. ––mira a una Nya muy curiosa que seguía observando todo a su alrededor. ––Es esta pequeña, ¿cierto?
––Si es ella, su nombre es Nya. ––explica calmada. ––Y estamos aquí, porque ella tenía mucha curiosidad con respecto a este lugar. ––se encoge ligeramente de hombros. ––Como hoy es un día de salir en familia, me parecio buena idea en traerlas.
Pandora asiente sin perder la expresión, por su parte Theo no podía apartar la vista de una calmada Layne, que estaba ajena a esa conversación manteniendo su vista en un cierto punto del camino. Ella sintiendo aquella mirada sobre su rostro, ladea la cabeza en dirección a él.
––¿Se te perdió algo en mi rostro, Theo? ––pregunta calmada. ––¿Desde hace cuánto tiempo que nos conocemos?
––Hace seis años de aquel acontecimiento. ––responde arreglándose los lentes un poco avergonzado conociendo perfectamente lo que venía.
––Entonces sabes que no me gusta que se me queden viendo de esa manera, ¿cierto? ––indica sin perder la calma. ––Me resulta bastante incómodo, y siento como si me estuvieran invadiendo mi espacio personal…bueno, al menos que sea un enemigo…porque de esa manera sería más satisfactorio para mi el querer matarlo de maneras divertidas. ––lo mira fijamente con una ligera sonrisa burlona con aire juguetón. ––¿Y tú y yo no somos enemigos? ¿o si?
Él suspira rascándose la nuca, con una sonrisa nerviosa: Ay, Layne… ¿Por qué siempre eres así cada vez que nos vemos? Siento como si en cualquier momento me podrías atravesar con una daga de hielo directo al cráneo.
Ella rie por lo bajo un poco divertida ante su expresión: ––Bueno, tú mismo me pediste que fuera así cada vez que nos viéramos para no levantar algún tipo de sospechas en las figuras de nuestras madres.
––Eso es cuando estamos con personas ajenas a nuestro ambiente. ––explica un poco relajado con una sonrisa ladeada. ––Pero, cuando estamos así podemos ser nosotros mismos.
––Ay, como digas. ––suspira fingiendo agotamiento. ––Por cierto, ¿Cómo está ese amigo tuyo? Es bastante divertido…y algo encantador.
––Te divertiste bastante ese día, ¿eh?
––Algo así. ––se encoge de hombros. ––Fue divertido ver a Thanus así.
Él rie divertido. Mientras sus madres mantenían una conversación a parte. Layne volvió a fijar su vista en el mismo punto de hace un momento, sus ojos estaban afilados, irradiando una frialdad inferior a los ceros grados.
––¿Ocurre algo? ––pregunta Theo arqueando una ceja con los brazos cruzados notando aquella intensidad en su mirada.
––No pasa nada. ––responde ella con calma, sin quitar su vista de aquel lugar. Dirige su mirada a donde Arka. ––Mamá, puedes quedarte aquí con ellos, yo puedo continuar…
––¿Y dejarte sola? Eso jamás. ––Arka la interrumpe en seco, arqueó una ceja, su expresión era una mezcla de dulzura con autoridad maternal que no admitía ningún tipo de réplica. ––Nunca te he permitido caminar sola por estos lugares, y menos más allá de la isla.
Ella suspira resignada. Pandora y Theo observan curiosos la escena.
––¿Algo interesante que quieran ver? ––pregunta Pandora con picardía.
––Es algo que queremos confirmar. ––responde Arka con una sonrisa cómplice. Observa a Nya, su expresión cambia a una con dudas. ––Aunque, pesándolo bien, no me parece adecuado llevar a una pequeña más allá de la isla. ––mira a Pandora. ––¿Podrías quedarte con ella por favor?
––¡No! ––Nya hace un tierno puchero con un enojo infantil descomunal, pisa con fuerza el suelo. ––Yo también quiero ir a ver. ––señala con un dedo a una muy divertida Layne. ––Ella me dijo que la trajiste a este lugar con solo cinco años…no es justo…yo quiero ir…no me traten como una bebé, ya sé pelear…además, ya controlo mejor mi elemento…estoy a un solo paso de ser nivel avanzado.
Theo abre los ojos como platos. Abre su boca a tal punto que su mandíbula caía al suelo. Pandora con aire travieso, coloca su mano en la barbilla de él cerrándola levemente con gracia.
––¿Esa pequeña va ha llegar a nivel avanzado? ––tartamudea Theo señalando con un dedo tembloroso a una Nya que levantaba el mentón con orgullo mientras una sonrisa arrogante (esas que te recuerdan a Layne) brilla en su rostro.
Layne acaricia con suavidad la cabeza de Nya con orgullo evidente mostrado en su expresión.
––Sí, ¿no es perfecta? ––asegura ella como una hermana mayor presumiendo las habilidades de su hermanita. ––Sabe hacer espadas y golems, aprende muy rápido…solo falta que pueda hacer a la vez todas esas técnicas sin perder la concentración ni llevar al colapso su núcleo…por lo general es asombrosa.
––¿Cuántos años dicen que tiene? ––su voz sale temblorosa, mientras su cuerpo iba perdiendo color, sin dejar de apuntar su dedo en Nya.
––Ocho años, ¿no es increíble? ––Arka brillaba con el mismo orgullo que irradiaba de Layne. Coloca una mano sobre el hombro de Nya que estaba más que feliz de sentir la admiración de ellas dos.
Theo se vuelve literalmente una estatua. Pandora no puede evitar reírse ante el comportamiento exagerado y dramático de su hijo.
––¿Quién es su maestra, jefa? ––pregunta tratando de aguantar una carcajada, al ver como Theo tenía lágrimas de piedra. ––¿Acaso esta en la Academia?
––Mañana será su primer día en la Academia. ––responde calmada sin perder su expresión. ––Por el momento Layne es su maestra…esta aplicando en ella mi forma de entrenar junto con las del maestro.
Pandora asiente. Theo levemente va cayendo al suelo de rodillas, sin entender como una pequeña niña ya lo estaba superando por mucho. Layne vuelve a enfocar su vista en aquel punto. Se pone de cuclillas. Coloca una mano en el suelo. Aprieta con fuerza sus dedos en la tierra. Entrecierra los ojos.
––Será mejor adentrarnos al bosque. ––anuncia sin perder la postura. ––Hay una energía bastante similiar a la de esos dos…aunque, no se siente tan poderosa…y no me refiero a la de nuestro querido Dayrux.
Arka abre los ojos con asombro: ––¿Estás diciendo que hay otro de ellos?
Layne se incorpora. Se sacude las manos. Un leve frío gélido se desprendió de ella. Una leve sonrisa sádica se posa en su rostro.
––Ahora mismo ya nada me sorprende con esta situación. ––una calculadora se había incrustrado en sus cuerdas vocales. ––Supose que era más que imposible que solo ellos dos se quedarán en la Tierra…según la historia de la señora Laucher había muchos de ellos gobernando todos los países y regiones del mundo.
––Se pudieron quedar algunos. ––analiza Arka con una mano en el mentón, tenía el ceño levemente fruncido. ––Eso quiere decir que si esta en este lugar entonces…
––Va detrás de las copas. ––termina la frase sin apartar su vista de aquel punto.
Pandora se queda observándolas. Ella ya sabía toda esa información. Gina era la mano derecha de Arka, Saulon la izquierda, y Pandora era sus ojos y oídos.
––Todo este asunto aún me tiene sorprendida. ––su voz era sensual con un toque de picardía. ––Imaginar que mi querido David es un Arcaneo. ––hace un ademán con la mano. ––Ahora entiendo como es que nunca envejecía, y porque nunca intento algo conmigo por más que me insinue. ––suspira derrotada viendo como Theo seguía en su trance sin prestar atención a la conversación. ––Y yo que quería darle un nuevo papi a este niño…pero bueno, no todo se puede en este mundo.
Arka ríe por lo bajo, tapándose ligeramente los labios: ––Eres un caso perdido, amiga.
Pandora suspira con una mirada traviesa. Sostiene entre sus manos a su hijo. Coloca una mano de él sobre sus hombros.
––¿Puedo ir con ustedes? ––pregunta un poco más centrada.
––No veo porque no. ––Layne ladea la cabeza a donde ella. ––Me vendría bien un poco más de ayuda. Tener a cuatro elementales de tierra no esta nada mal, y más cuando dos de ellos son nivel supremo. ––señala con el pulgar a un inconsciente Theo. ––Él es muy bueno ocultando secretos…y es muy inteligente para interpretar algunas situaciones de manera rápida. Solo tenemos que tener cuidado por lo que nos podamos encontrar. Ellos no pueden matar personas, pero si puden mandar a alguien a matarla…además, no sé si todos los arcaneos tienen ese poder de conceder algún deseo, tendré que preguntárselo a él cuando lo vea.
Ambas asienten calmadas, cuando se disponían a seguir aquel camino unas presencias irrumpen el lugar. Era un grupo de cien pandilleros entre ellos hombres y mujeres. Algunos de ellos se les podía ver a simple vista el tatuaje de su pandilla: un circulo perfecto, en el centro tenía dos rayos cruzados, arriba de ellos había una corona rota por la mitad, a su alrededor estaban los cuatro elementos en perfecta sincronía. Todas las personas estaban calmadas, como si realmente ellos no pudieran hacerles daño…o, mejor dicho, que ellos se iban arrepentir de haber puesto un solo pie en ese lugar de manera desafiante.
Las tres observaban con una calma escalofriante. Nya por su parte tenía una expresión tranquila, los miraba con una indiferencia impropia para alguien de su edad, se estaba conviertiendo de a poco en la copia exacta de Layne en algunas expresiones.
Uno de ellos, una mujer alta y fornida da un paso al frente. Su rostro era la personificación misma del más puro sadismo.
––Miren nada más a las figuras que tenemos aquí. ––su tono era burlesco, mientras las señalaba a ellas. ––A dos altos mandos de Dominion y el rostro principal del mercado negro. ––se lamio el labio inferior de manera provocadora. ––Que lindo domingo…se volvió más divertido.
Las tres la miraban con desdén como si fuera una simple mosca rondando por sus rostros. Lo que provocó que la mujer apretará los puños, pero sin perder su expresión para no demostrar que aquella indiferencia la había afectado. De pronto, otro grupo de solo veinte personas se acercaron en dirección contraria pasando al lado de las tres. Un hombre musculoso de estatura baja, que parecía un enano de un libro de fantasía guiaba la marcha de aquel pequeño grupo. Sus ojos carmesíes se enfocaron en la figura de Arka. Asintió levemente con la cabeza en señal de respeto, ella hace el mismo gesto con una sonrisa picara. Él se detiene frente al grupo de invasores con una calma endemoniada.
––¿Qué tenemos aquí? ––su voz era ronca con cierto toque de humor, se acaricia levemente su barba. Lentamente va moviendo la cabeza de un lado a otro como si estuviera inspeccionando aquel grupo. Levanta una ceja. ––Conozco todos los tatuajes de las pandillas de Elandar, ya sean grandes o pequeñas…y por lo que veo ustedes son miembros de los Children Of Lightning. ––se cruza de brazos. ––Puedo saber, ¿Qué hacen en mis dominios?
––¿Y tú eres? ––pregunta la mujer con desdén mirándolo de arriba a bajo.
––Oh, me disculpo mi lady. ––hace una leve reverencia como si se estuviera presentando con la nobleza. ––Este humilde servidor es Karlion Yornex, el gerente del mercado negro de esta isla, elemental de agua nivel avanzado. Por ordenes expresas de mi mandamás soy el responsable de todo lo que ocurre en este lugar, sea grande o pequeño, y debo de hacerme cargo. ––se pone erguido. ––No se lo tome personal, pero ordenes son ordenes, y yo respeto mucho a mi jefa…así que si gusta la dejaré decidir, pueden irse por las buenas por donde vinieron o con mucho gusto nosotros los enviaremos con la Huesuda en primera clase.
Ella arquea una ceja. Sin previo aviso, crea una daga afilada de hielo, y la lanza con violencia. Con una rapidez sobrehumana, la daga lo roza a él en la mejilla provocando una fina línea de sangre. Dirigiéndose directamente hacia el rostro de Layne. Pero esta nunca llegó a tocarla. Arka con la mano cubierta de piedra la detuvo de inmediato a centímetros del rostro de ella. Una sonrisa astuta se forma en los labios de Layne, que mantenía la calma. Arka apretó con fuerza la daga rompiéndola en pedazos, sin perder su expresión.
Él se truena el cuello sin inmutarse: ––Bien, decidió que fuera un viaje en primera clase con la Huesuda. ––los mira uno por uno sin perder la expresión. Cierra levemente los ojos. ––Si mal no conté…son cien en total…cinco contrincantes para cada uno de nosotros.
––¿En serio piensas que podrán con nosotros? ––ella se burla con los brazos cruzados. Señala atrás con el pulgar. ––La mayoría son nivel avanzado, curtidos en combate…hemos derrotado un sin número de pandillas y familias nobles sin que nadie se percate de nuestra presencia… ¿y crees que veinte de ustedes podrán con cien de nosotros?
Él se acaricia levemente la barba: ––Una vez leí por ahí que los números no ganan batallas, pero si ayudan…en nuestro caso, un número es solo eso, un simple número…lo que realmente nos importa es la mentalidad con la que vamos al combate…una mentalidad ganadora que tenemos que darlo todo en batalla sin morir. Y es por esa razón que hemos sobrevivido tanto tiempo, y que este lugar no ha colapsado. ––entrecierra los ojos, como si fuera un mismo iceberg que los estuviera abriendo. ––Prometí a mi familia que pasaría el resto del día con ellos…y yo siempre cumplo con mis promesas…así que terminemos rápido con esto.
Truena los dedos, en señal a los suyos de que comiencen atacar. Uno de ellos piso con fuerza el suelo levantando las manos. El suelo se mueve en forma de olas para deshabilitarlos. Karlion crea una imponente esfera de agua desde el cielo. Baja la mano, y junto con ello la esfera cae en el medio de los pandilleros provocando que se dispersaran. Otro de los chicos creó veinte esferas de aire, envolviéndolos en grupo de cinco. Algunos pandilleros destruyeron las esferas con rapidez creando dagas, ráfagas u otras esferas más potentes. Karlion y sus chicos estaban siendo rodeados cada uno por cinco pandilleros. Él tenía de frente aquella mujer, que se lamia el labio inferior de manera provocadora.
Él se mantuvo sereno, y fresco como una lechuga recién cosechada. Theo se estaba recomponiendo un poco. Observó rápidamente la escena. Todo su cuerpo se tenso listo para atacar.
––Hay que ayudarlos. ––su expresión se endureció. Iba a dar un paso al frente tratando de soltarse del agarre de su madre. Pero ella lo detuvo con calma.
––No te preocupes, estarán bien, Karlion es un gran guerrero…él único capaz de enfrentarse a esos monstruos marinos y salir vivo para contarlo. ––informa ella con gran orgullo mirando la espalda de aquel hombre que ya se disponía en luchar.
––Pero mamá… ––intenta razonar para poder ayudar en aquella batalla.
––Esto es solo una fachada. ––interrumpe Layne con los brazos cruzados, observando todo con ojo de halcón de una manera fríamente calculadora.
––¿De que hablas? ––pregunta él con el rostro mostrando confusión.
––Justamente en el momento en que sentí una energía bastante peculiar es que ellos aparecieron. ––explica ella sin perder la compostura. ––Esto solo me dice que alguien orquesto todo esto para pasar desapercibido, manteniendo a Karlion y sus chicos entretenidos por un momento. ––gira sobre sus talones dirigiéndose hacía más allá del bosque. ––Necesito que intente percibir cualquier energía que sientan poderosa o en su defecto levemente poderosa.
––¡Hey! ¿los dejarás a su suerte? ––pregunta irritado. ––Tú sola puedes con todos ellos, ¿no? ¿Por qué no los ayudas?
Ella lo mira por encima del hombro con una frialdad absoluta que haría congelar todo el planeta.
––Tu madre te acaba de decir que ellos solos pueden hacerlo…confio plenamente en las capacidades de Karlion, muchas veces me ha salvado la vida para poner en duda sus habilidades y liderazgo…asi que te puedo asegurar una vez que volvamos a este lugar ellos habrán vencido sin ninguna dificultad. ––vuelve a dirigir sus pasos por el camino. ––Ahora mismo hay algo que necesita mi total atención. Algo más divertido e interesante.
Arka junto con Nya la comienzan a seguir. Pandora se aferra al brazo de Theo y comienza a jalarlo para caminar detrás de ellas. Él no podía dejar de mirar atrás, donde el duelo estaba a punto de dar inicio. Layne se mantenía serena sin mirar atrás, se quita las sandalias, Arka y Pandora hacen el mismo gesto. Nya no podía apartar sus ojos de aquel lugar, mientras se iban adentrando cada vez más.
El bosque empezó a darles la bienvenida cerrándose sobre ellos como una trampa viva, un laberinto de troncos ennegrecidos y retorcidos que parecían retorcerse con un sufrimiento eterno. La oscuridad no era ausencia de luz, sino una presencia espesa que se aferraba a la piel, sofocando cada respiración. A cada paso, la hojarasca crujía con un sonido demasiado húmedo, demasiado orgánico, como si pisaran algo que aún latía. Y entonces estaban las miradas…invisibles pero innegables, clavándose desde todas las direcciones: entre las raíces, desde las copas imposibles, desde la negrura misma. Ojos que no parpadeaban, ojos que no pertenecían a ningún animal conocido, brillando con una inteligencia cruel y paciente. A veces un susurro, a veces un gruñido bajo, demasiado cerca del oído…y el terror más profundo no era lo que se veía, sino la certeza de que algo caminaba a su lado, sincronizando sus pasos, esperando el momento exacto para dejar de observar…y empezar a cazar.
Theo comenzó a mirar con mayor atención cada rincón del bosque, sintiendo como su cuerpo se tensaba. Apretó con fuerza su puño, creando una espada de tierra. Sus ojos se enfocaron en las tres mujeres que iban descalzas. Él ligeramente se va quitando las suyas. Al tocar aquel suelo con los pies desnudos sintió un fuerte temblor recorrerle todo su cuerpo.
––¿Qué demonios es esto? ––pregunta alarmado.
––Es la energía elemental de este lugar, es muy poderosa. ––explica Layne calmada guiando la marcha sin ningún tipo de preocupación. Miró de reojo por encima del hombro a Nya que mantenía girando su cabeza de un lado a otro como si estuviera memorizando todo el lugar. Invoca tres lobos de dos metros de tierra cubiertos en lava. Dos de ellos flanquean a Nya y Arka. Y el otro se coloca detrás de Theo y Pandora.
Theo abre los ojos con asombro, observando al imponente animal, que miraba todo a su alrededor como un perfecto depredador cuidando de su manada.
De pronto…
Un fuerte temblor sacudió todo el bosque de manera violenta. Provocando que ellos fueran perdiendo el equilibrio. Pandora creó varios pilares de tierra para que se pudieran sostener. Una fuerte luz roja fue apareciendo levemente con varios rayos, mientras una fuerte neblina roja se iba desplazando. Layne abrió los ojos de par en par reconociendo de inmediato la energía que se iba acercando a ellos de manera violenta. Con velocidad crea un cubo de lava, quedando ellos cinco adentro junto con los lobos. Sin perder tiempo lanza alrededor del cubo una ráfaga controlada de agua helada, creando un cubo perfecto de obsidiana. Se mantiene firme en pie. Levanta ambas manos como si estuviera sosteniendo una tonelada de acero. Varias perlas de sudor comienzan a formarse en su rostro, mientras esté va tornando a un ligero rojo.
––¡¿Layne?! ––grita Arka sintiendo como todo su mundo se venía abajo al verla de esa manera.
––Tranquila, estoy bien. ––trata de calmarla sonando serena. Crea cinco esferas de hielo de unos diez centímetros, y los coloca justo en la frente de cada uno de ellos. ––Esta energía elemental es demasiado poderosa, alguien esta intentando quitar la protección de las copas… ¡rayos! Esto es malo…se están llevando las tres copas de David. ––en sus pensamientos. ––Con una copa era bastante difícil mantener la concentración en el cubo de obsidiana para que esté no se viera afectado y se destruyera por la presión de la energía elemental de ella…pero, como son tres…la energía es descomunal, es demasiado intensa…estoy aumentando la mía para mantener el cubo en pie y que no nos afecte de llenó…sería muy peligroso si nos llegará a impactar, por esa misma razón quería venir sola para no ponerlos en riesgos. ––mira por encima del hombro a una Arka que había perdido todo el color del cuerpo. ––Tengo que hacer algo para que no se enfoque en mi energía…ambas sabemos que solo yo puedo repeler las energías de las copas a través de este cubo. ––su voz sale clara y segura. ––Mamá…Pandora, mantengan su concentración en la tierra para saber con exactitud la dispersión de esta energía, y poder bajar el cubo.
Arka se pone erguida, su voz sale firme como una montaña: ––Hazlo tú, Pandora. ––ordena.
Layne la mira de reojo. Abre los ojos como platos. Arka pisa con fuerza la tierra. Extiende ambas manos a los lados. Las levanta ejerciendo fueza sobre ellas. Algunas gotas de sudor estaban invadiendo su rostro. Aunque una sonrisa astuta brillaba sobre sus labios. Había creado un muro grueso de piedra afuera del de obsidiana reforzando la protección.
––¡¿Qué estás haciendo?! ––grita Layne alarmada sin perder la concentración, pero sintiendo como la presión de aquella energía se iba disminuyendo de a poco.
––Te prometí que yo iba a cargar el 99.99% de todas tus cargas, cariño. ––murmuró con un ligero temblor en la voz sintiendo la presión de la energía sobre el cubo de piedra, sus mejillas se van enrojeciendo. ––Esto no es nada para mí.
Layne aprieta con fuerza los dientes, sintiendo un leve sabor a hierro proveniente de sus encías. Pandora mantuvo ambas palmas sobre la tierra, aferrando sus dedos en ella, como si intentará fusionarse con el suelo. Se concentró en la ligera, pero poderosa energía elemental que pasaba por debajo de la tierra. Nya mantenía la vista entre Layne y Arka, sus ojos estaban en blanco observando como las dos lo estaban dando todo de sí en ese momento. La preocupación la estaba calcomiendo en ese instante. Theo estaba en la misma posición que Pandora, tratando ser de ayuda, aunque no entendía lo que estaba pasando. Los lobos gruñían sintiendo aquel poderoso peligro rodeándolos.
………………………
En la cueva de una de las siniestras montañas de aquel infernal bosque, una figura encapuchada estaba de pie enfrente de la mesa de obsidiana que mostraba las tres copas incrustradas. Una mano fina y delicada de mujer empezó a rozar con las yemas de sus dedos los bordes de las copas que desprendían un inteso humo rojo. Su rostro estaba oculto por la capucha, pero se podía notar un largo mechón de cabello azul, y una sonrisa cargada de arrogancia.
––Mira nada más que hermosas copas presencian mis humildes ojos…sus energías son poderosas…no me había sentido así desde que tuve la de Regonex en mis manos…siento como me oprime el pecho…tuve que usar mucha energía para quitar la protección. ––su voz era sensual con un toque seductor. ––Le dije que David no iba hacer tan estúpido de dejarlas en Norvhal…nosotros somos los únicos en crear lugares como estos, no entiendo como no se le ocurrió venir aquí. ––suspira. ––No puedo creer como un mocoso como Brax sea parte de una de las doce constelaciones…pensé que eran más astutos e inteligentes…lamentablemente para mí, Hidra no tiene la misma energía elemental como si la tiene Sagitario, si no fuera así, no estaría ayudando a ese mocoso…aunque tengo que admitir que su plan no es tan malo como suena.
Coloca ambas manos sobre la mesa. Un humo azul intenso empieza a emanar de ella rodeando por completo toda la mesa, sacudiéndola levemente. Las copas poco a poco se van levantando de la mesa. Ella aprieta más las manos. Unos leves rayos azules comienzan a surgir en el lugar. Las copas quedan ligeramente sobre la mesa. Ella sonrie con astucia, las cubre en una esfera de obsidiana.
––Aún no le diré que las tengo. ––murmura para sí misma girando lentamente la esfera moviendo una mano con gracia. ––Esperaré a que él consiga la de Kiria y Edria…nuestro querido Joshki se esta haciendo cargo de ello. ––una risita burlona se escapa de sus labios. ––Pobre hombre, cuando se entere que nuestro querido hijo esta en los planes de Brax de seguro querrá morir…será bastante divertido verlo cuando llegue ese día. ––comienza a caminar moviendo la esfera por el aire. ––Veinte años conociendo a ese niño y aún así nunca pude sentir aquel amor de madre…supongo que por eso no me molesto cuando Brax me dijo que lo iba a usar. ––se pone un dedo sobre el labio pensativa. ––Me pregunto si me dolerá el verlo morir…bueno, supongo que ese día lo averiguaré. Y pensar que ese hombre quería tener más hijos…pero lamentablemente para él, Louise murió…nunca imagine que un humano me sería tan útil como ella.
Va saliendo de la cueva mientras una ligera risa macabra se va escuchando por todo el lugar, en forma de eco.
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Edria, Winex…
El sol decidió tímidamente aparecer sobre aquel cielo. Las nubes seguían grises aguantando el dolor del luto que se presenciaba por todo el lugar. La casa que hace unos días vibraba con una jovial alegría, ahora estaba sumida en una gran tristeza. El laboratorio seguía igual, el cuaderno estaba en la misma posición, el lápiz descansaba sobre él, la silla permanecía igual…la única diferencia era que él ya no estaba ahí, solo su bata decidió quedarse en aquel lugar cubriendo el espaldar de la silla, como si él nunca se hubiera ido.
Lyra, observaba todo, sus ojos antes brillosos, llenos de alegría y vida, ahora estaban apagados, sin animos de querer abrirlos por completo. Su rostro aún rojo por el llanto tenía marcas de las lágrimas que se habían desbordado de sus ojos. Fue pasando sus manos por aquellas mesas frias de metal que seguían sujetando los frascos. Juliet se mantuvo caminando detrás de ella a cierta distancia para darle espacio. El silencio entre ambas era sepulcral, como aquel cementerio en que ahora descansaba el cuerpo de Richor.
Lyra se acercó hasta la silla. Se sienta. Observa fijamente el cuaderno. Toma entre sus dedos el lápiz. Una lágrima cayó sobre el cuaderno. Luego otra. Otra…y otra. Hasta que no pudo aguantar más, y el llanto crudo y cruel volvió a surgir de ella, como una melodía sonando su nueva realidad. Cruza ambas manos sobre la mesa, apoyando su rostro entre ellas. Juliet la abraza por la espalda siendo el ancla y el apoyo de su hija en ese momento.
Arriba en la casa, algunas personas decidieron seguir acompañando a la familia un instante más. Kianny sin alma, estaba sentada en el sofá flanqueanda por sus hijas. Anaylix estaba de cuclillas frente a ella acariciando con suavidad sus manos, tratando de transmitirle tranquilidad o algo de fortaleza. Brax junto con Ryner permanecían alejados en una esquina cabizbajos. Lyhon estaba sentado en un escalón de la escalera principal acompañado de Zakaryx. Kael estaba al lado de David, mientras Wytharo descansaba sobre su hombro.
Un repentino temblor sacudió todo el cuerpo de David. Frunció el ceño. Se tenso de inmediato.
––Tsk. ––chasqueó la lengua algo irritado. ––Alguien se atrevió en levantar la protección. ––murmuro para si mismo. Se enfocó rápidamente en un cabizbajo Brax. Golpeo ligeramente un pie sobre el suelo. ––No es un clon de los de él…es el original…su alma y su núcleo siguen en su cuerpo. ––achica los ojos, un intenso brillo gélido se cruza sobre ellos algo impropio de aquel hombre. ––Un humano no puede quitar esa protección, solo otro Arcaneo puede hacerlo…eso quiere decir que hay otro a parte de nosotros dos y Dayrux. ––se pone una mano sobre la barbilla mirándose los pies. ––¿Quién podría ser? Debe de ser alguien de una de las constelaciones menores. ––se rasca la nuca. ––Esto se volvió más complicado de lo que creí…con que así se siente cuando te roban algo. ––suspira.
Kael lo miraba con curiosidad arqueando una ceja al igual que Wytharo que estaba tomando cada una de sus expresiones. David lo mira de reojo volviendo a sus aguas. Lo toma sin previo aviso del cuello de la camisa. Kael abre los ojos sorprendido.
––Vamonos mocoso. ––dice David arrastrándolo hasta la puerta que daba al patio trasero de la casa. ––Es momento de que conozcas los negocios de tu padre espiritual.
––¿Qué? ¿de que rayos estás hablando? ––pregunta irritado tratando de zafarse de aquel agarre a duras penas sin poder lograr nada. ––¿A dónde rayos me estás llevando?
David le propina un puñetazo en la cabeza. Kael se la sostiene con ambas manos completamente adolorido.
––Shhh. ––se pone un dedo en los labios en señal de silencio. ––Cállate mocoso, no ves que estamos en duelo…tienes que aprender a respetar estos momentos. ––pasa al lado de Daymond, se detiene un momento. Mira por encima de su hombro a donde estaba Brax. ––Mántenlo vigilado, regreso en un momento con el chamaco. ––pone una mano sobre su hombro. ––Te dejo a cargo del changarro. ––levanta la mano libre despidiéndose, mientras con la otra arrastraba literalmente a Kael. ––Pórtate bien.
Se va retirando con calma. Daymond se mantuvo observándolos hasta que desaparecieron por la puerta. Volvió a fijar sus ojos en Brax de manera penetrante, tratando de leer algún movimiento de su parte.
En el patio trasero. Kael resignado levanta la mirada en dirección a la espalda de David.
––¿Me puedes decir a donde vamos? Por favor.
––Vaya, con que al fin aprendiste buenos modales, nada mal mocoso. ––una leve sonrisa burlona se curva en sus labios. En un solo movimiento perfecto lo sostuvo debajo de sus brazos como un simple saco de papa. Wytharo se coloco sobre sus hombros. ––Me dijiste que me ibas ayudar con tu artificial mano derecha…es momento de que descubras en que te estas metiendo…tenemos el tiempo encima. ––mira el cielo. ––Estaremos ahí en menos de diez minutos…sostente fuerte muchacho, el pronóstico de hoy anuncia fuertes vientos.
––¿Qué…? ––Kael no puede terminar la frase. David se pone de cuclilllas. Da un fuerte salto. Una doble ráfaga de aire y fuego salen de sus pies levantándolos por el cielo. A una alta velocidad.
Wytharo se sostiene con fuerza del cuello de David. Kael se aferra a la camisa de él, su boca estaba abierta por la presión que ejercia el aire sobre su rostro. En cambio, David estaba muy calmado, como si estuviera acostumbrado hacer algo como eso.
––Esto…es…increíble… ––trata de decir Kael torpemente debido al aire.
David lo observa de reojo. El rostro de Kael brillaba por la emoción y la adrenalina por aquel viaje. Una media sonrisa se posa sobre los labios de David. Vuelve a fijar su vista al frente sin perder la concentración. El mar debajo de ellos los contemplaba, mientras el cielo le daba una cálida bienvenida.
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Isla Maldita…
Layne junto con su grupo seguían avanzando por el interior del bosque. Ella y Arka aún tenían los rostros rojos. Layne no podía apartar sus ojos de ella, estaba bastante preocupada por la energía que Arka había utilizado para contener las energías de las copas. Arka permanecía calmada sosteniendo la mano de Nya. Una leve sonrisa de orgullo y satisfacción se quedo en sus labios, al sentir aquella descomunal energía elemental. Los dos lobos guiaban la marcha vigilando todo a su paso. Theo se mantenía erguido con la espada de tierra en su mano, caminaba al lado de Pandora como un guardian cuidando el tesoro más valioso del mundo, mientras el otro lobo permanecía detrás de ellos con la misma intensidad que sus dos hermanos.
––Cuando regresemos a casa le pediré a la abuela que revise tu núcleo. ––la voz de Layne ya no tenía aquel tono calculador ni frío, ahora mismo era una hija preocupada por el bienestar de su madre.
––Tranquila, estoy bien. ––la voz de Arka era serena y cálida, tratando de transmitirle tranquilidad. Abre y cierra ligeramente su mano desocupada. ––Jamás en mi vida había sentido tanta energía elemental, ni siguiera las tormentas o aquella copa desactivada habían logrado ponerme así. Fue increíble…pero también muy peligroso y agotador. ––la mira con reproche. ––Ya no quiero que vuelvas a intentar hacer algo como esto con la copa que tenemos bajo nuestra custodia, y con ninguna otra, ¿de acuerdo?
Layne suspira con una leve sonrisa traviesa: ––Menos mal que sigues siendo la misma…trataré de evitarlo lo más que pueda para que tú no vuelvas hacer lo mismo.
Arka le dedica una suave sonrisa. Nya las mira a ambas sintiendo un profundo alivio de que las dos estaban bien. Layne volvió a enfocar su vista al frente, sintiendo a través de la tierra húmeda del suelo los restos de energía elemental que habían quedado de las copas. Ninguna criatura del lugar logró en ningún momento atacarlos. Los lobos se lanzaban de inmediato cada vez que una de ellas intentaba acercarse a ellos de manera amenazante. Pandora y Arka crearon cada una dos golems de tierra de dos metros para dosificar la protección. Theo hizo lo mismo con otro golem igual, aunque el suyo no tenía la misma fuerza que el de ellas dos debido a la diferencia descomunal entre sus energías.
Layne mantuvo el paso con calma, sin bajar la guardia ni por un solo segundo. Se detuvo en seco al sentir un ligero estremecimiento recorrerle por todo el cuerpo. Abrió los ojos perpleja, algo confundida. Se puso de cuclillas. Pone una palma en la tierra. Entrecierra sus ojos, un sin número de preguntas y escenarios comenzaron a formularse en su mente. Una sombra oscura invadió sus ojos.
––Esta energía… ––murmura para sí misma. ––Es imposible…aunque ahora mismo en esta situación esa palabra es desconocida. ––se incorpora levemente, sacudiéndose las manos. Fija su mirada en una montaña con una abertura con varios picos que parecían colmillos. ––Es ahí. ––informa al grupo, dirigiendo sus pasos en esa dirección.
Los demás la siguen. Arka frunce el ceño analizando la tierra mientras caminaba. Layne se detiene en la entrada a la cueva, observa los picos filosos que se esparcían por todo el lugar. Antes de que ella pudiera hacer algo, Theo da un paso al frente acercándose donde ella.
––Yo me haré cargo. ––indica él con calma al lado de ella. ––No sé lo que esta pasando aquí, pero no seré de menos.
Ella ladea la cabeza con una ceja levantada de manera divertida. Él pisa con fuerza la tierra. Levanta las manos. Las extiende adelante, moviéndolas en forma de olas. Sobre aquellos picos empezó a formarse un puente firme y plano de tierra. Layne le da varias palmadas en la espalda de manera juguetona.
––Nada mal, has entrenado mucho desde la última vez que tuvimos aquel amistoso enfrentamiento. ––su voz tomo un ligero tono sensual cargado de picardía.
Él se sonroja levemente con una media sonrisa: ––Tuve que hacerlo después de la paliza que me diste ese día…literalmente barriste el suelo conmigo…aunque aún no soy digno de enfrentarme ni siguiera a tu sombra.
––Estás más cerca de eso de lo que crees. ––guiñó un ojo cómplice, y comenzó adentrarse al interior de la cueva.
Él parpadeo varias veces. Arka y Nya la siguieron. Al pasar al lado de él, Arka le dio un pequeño puñetazo en el hombro, y siguió su camino. Pandora lo tomó del brazo, y lo comenzó arrastrar al interior, con una leve risita picara. Él se recompuso rascándose la nuca un tanto incómodo, con un leve sonrojo.
Los lobos se quedaron afuera del lugar como centinelas. Los golems entraron con ellos, flanqueando el grupo sin bajar la guardia. Al llegar al centro de la cueva, Layne se detiene de golpe al observar la mesa de obsidiana como centro de atención. Ella se va acercando a paso lentos. Arka le hace una ligera seña a Nya de que se quede tranquila en esa posición. Hace un ligero movimiento con su mano a su golem, y este se pone al lado de la niña como un guardian. Arka se acerca a la mesa, colocándose al lado de su hija. Pandora junto con Theo se acercan contemplando con detenimiento la mesa.
Pandora junto con Arka ponen una mano sobre la superficie de la mesa. Theo la analiza con los ojos, observando de manera detallada la estructura. Layne roza con un dedo el borde de la mesa. Entrecierra los ojos. Mira los huecos donde estaban anteriormente las tres copas.
––Esto es increíble. ––susurra Pandora impresionada. ––Es solo una mesa, pero desprende una energía única, es muy similar a la de David.
––Es porque yo la hice. ––se escucha detrás de ellos la voz sarcástica de David.
Los cuatro voltean rápidamente la mirada atrás. Lo vieron. David estaba siendo detenido por los golems, los cuales irrumpían el paso.
––Por favor, podrían decirles a estos colosos que me dejen pasar. ––señala de manera despreocupada a los golems. ––Tuve que dejar unos cuantos lobos divirtiéndose con los de ustedes para poder entrar.
Layne fríamente calmada, lo observa: ––Dejénlo pasar. ––ordena.
Los golems obedecen echándose a un lado. David da un paso, pero sus ojos se fijan de manera penetrante en el rostro de Nya. La pequeña al sentir aquella intensidad en esa mirada, se asusta y corre donde Arka escondiéndose detrás de sus piernas. David se acerca al grupo, sosteniendo debajo de sus brazos a un inconsciente Kael, cuya cabeza estaba funcionando como silla para un muy calmado Wytharo. Layne y Theo arquean una ceja al mismo tiempo al fijarse en él.
––Buenas. ––saluda David levantando la mano libre. ––Vaya veo muchos rostros conocidos aquí. ––se fija en una pícara Pandora que no apartaba su vista de él. Luego se enfoca en Theo. ––Con que tú también estás aquí con tu pequeño, eso quiere decir que ya sabes quien soy realmente, ¿cierto?
Ella asiente sin perder su encanto seductor así él.
––Sí. ––afirma. Señala a Arka. ––Mi jefa me lo comentó todo. ––se acerca a él poniendo un dedo sobre su pecho, lo mira de manera provocativa con aire seductor. ––Ya lo sé todo acerca de ti querido, que lastima…realmente si quería tener algo serio contigo.
––¡Mamá! ––exclama Theo con el rostro rojo de vergüenza, y los puños apretados.
––Relájate, tesoro. ––mueve una mano restándole importancia, con una ligera risita encantadora, sin apartarse de David. ––No iba a reemplazar a tu padre, solo iba acontinuar lo que dejó a medias…lamentablemente eso no podrá pasar.
David arquea una ceja algo divertido, mientras sus ojos se fijaron en los de ella: ––Sabes demasiado acerca de mi humilde persona.
Ella sonrie de manera descarada. Luego enfoca sus ojos en Kael que mantenía los suyos en forma de espiral giratorio, mientras varios parajitos imaginarios giraban alrededor de su cabeza. Ella lo pincha en la frente.
––Así que viniste con este niño. ––su voz era burlona, sin perder la sonrisa. Levanta la mirada donde él. ––Supongo que sabe quien eres, ¿cierto?
––Sí. ––afirma, sujetando mejor a Kael. ––Es mi ayudante. ––alza la cabeza chocando su mirada con la de Layne, que estaba cruzada de brazos, observándolo detenidamente. ––Por cierto, ¿Qué hacen todos ustedes aquí?
Él se acerca a donde ella junto con Pandora. Nya se aferró con fuerza a la blusa de Arka. Ella le acarcia la cabeza con suavidad indicándole que todo estaba bien.
––Sentí cierta curiosidad acerca de las copas que hasta hace un momento seguían en su custodia, señor. ––explica Layne sin perder la expresión, aunque su tono era lo bastante respetuoso al dirigirse ante aquella deidad. ––Ahora hay algo más importante que esto. ––su rostro se transformó en la personificación misma de la seriedad. ––Esto no es obra de Brax…no era su energía elemental la que sentí hace unos momentos, pero si era muy similar a la de ustedes…aunque no con la misma fuerza…hay otro de ustedes, ¿no es así? Un Arcaneo menos poderoso.
Él suspira ya cerca de la mesa, quedando frente a ella. Mira cada uno de los huecos con atención. Coloca su mano libre sobre ella. Theo junto con Pandora rodearon la mesa, él se mantuvo en silencio tratando de asimilar lo que estaba escuchando sin perder detalle. Arka se mantuvo al lado de Layne mientras Nya seguía detrás de ella, pero luego sus ojos se abrieron con asombro al ver a Kael. Se acerca más a él, mirando la parte izquierda de su rostro.
––¿Kael? ––lo pincho en la mejilla buscando alguna reacción en el chico. ––¿Eres tú? ––da varios golpecitos en su mejilla. ––¡Kael! ¡sí eres tú! ¿Qué tienes?
––Tranquila pequeña, esta bien. ––David la mira con calma. ––Solo es el impacto del viaje, estará bien.
––Es muy raro ver a ese chico tan tranquilo. ––murmura Theo con una mano sobre el mentón.
––¿Lo conoces, tesoro? ––pregunta Pandora bastante curiosa.
––Sí, es el chico del cual te comenté. ––responde Theo. ––Nos ayudo mucho esos días, aún nos sentimos en deuda con él y sus amigos…
––No nos distraigamos del tema principal. ––interrumpe Layne sin apartar sus ojos de David. ––Entonces señor, ¿Quién es el Arcaneo que se llevó las copas? ¿Acaso lo conoce? Sabía donde las tenía… ¿Cuántos más de ustedes se quedaron en nuestro mundo?
––No lo sé. ––confiesa, fijo sus ojos en la mesa. ––En cuanto regresamos a Tierra Sagrada, solo me enfoque en que mis hermanos estuvieran todos bien…me refiero a los de las constelaciones principales. ––enfoca sus ojos en ella. ––Somos los más poderosos de todos, los que dominamos en Tierra Sagrada, somos la mayor autoridad de ese lugar. Tenemos una jerarquía de mando, después de mí, sigue Sakura para ocupar mi lugar y luego están Exteilar, Juliux, Jylen, Fernyz, Suylox, Meryz, Dayrux, y por último el mocoso de Brax. Tenía que confirmar que ellos estuvieran bien después de que sentí el intento de asesinato de Brax a Dayrux. No me enfoque en los demás, en ese momento no lo vi importante…tampoco le solicité a Sakura un censo de todos nosotros. Y no tengo contacto con ellos para que me informen quien más se quedo en la Tierra a parte de nosotros tres.
Layne baja la mirada levemente analizando la situación. Arka frunció el ceño imaginándose un ligero escenario casi imposible para ella. Kael se fue recuperando. Parpadeo varias veces confundido. Sus ojos se posaron en Nya, que lo miraba preocupada.
––¿Nya? ––murmura con miedo a que ella desapareciera delante de sus ojos.
––¡Kael! ––ella lo abraza del cuello con toda la fuerza que le permitían sus pequeños brazos.
David notando aquella escena. Baja lentamente a Kael. Él queda de rodilla, y la abraza con fuerza.
––¿Estás bien? ––preguntó sin soltarla. ––La mocosa arrogante no te ha hecho ningún daño, ¿cierto? Aunque lo dudo, mi diosa Arka no lo permitiría.
––Estamos aquí, cachorrito. ––interrumpe Layne fingiendo fastidio.
Él abre los ojos al escuchar su voz. Gira su cabeza en dirección a ella. No pudo evitar que una pequeña sonrisa cálida se escapará de sus labios. Layne le devolvió una traviesa. Arka notó aquella interacción entre los dos y sonrió con ternura, Layne ya le había comentado todo lo ocurrido junto con su decisión y eso ella lo respetaba en lo absoluto, jurando que la apoyaría en todo.
Kael se incorpora. Pone una mano sobre la cabeza de Nya, observándola.
––Estoy muy bien. ––dice Nya con una sonrisa radiante. ––Layne y la tía Arka me cuidan mucho. ––su voz sale muy emocionada, casi brincaba sobre sus pies. ––Estoy a un solo paso de llegar al nivel avanzado, Layne es mi maestra…me esta entrenando como lo hacen realmente en Dominion, y mañana entro a la Academia.
––El maestro tenía razón…no teníamos nada de que preocuparnos. ––revuelve ligeramente su cabello de manera juguetona, como un hermano mayor juega con su hermanita. Una ligera sonrisa melancólica se forma en sus labios. ––Estoy bastante feliz de que estes bien…aunque no nos daremos por vencidos…vamos a ir por ti cuando seamos más fuertes.
Ella rie bajito: ––Eso si Layne los deja primero.
––¡Hey! ¡Nya! Te estás pareciendo a esta mocosa arrogante. ––finge estar ofendido de manera dramática.
––Sigues igual de animado. ––bromea Theo con los brazos cruzados.
Kael lo observa, levanta una ceja sorprendido: ––¿Theo? Tú también estás aquí. ––luego sus ojos se enfocaron en Pandora, después en Arka. Sus ojos literalmente se transformaron en corazones latiendo, una enorme sonrisa de enamorado se curva en su rostro. ––¿Qué es lo que presencian mis impuros ojos? Son dos diosas divinas alegrándome el día, el mes, el año…la vida misma…
Arka y Pandora ríen por lo bajo, colocándose con elegancia una mano en los labios. David suspira y le da un zape en la cabeza. Kael se frota en el golpe.
––Concentrate mocoso, estamos en un tema delicado aquí. ––recrimina David sin perderse de sus aguas. ––Deja en paz a las damas, ¿acaso quieres que sus hijos te maten?
––¿Hijos? ––pregunta confundido aún con la mano en la cabeza. Mira a un furioso Theo que lo fulminaba con la mirada con la espada de tierra en la mano, listo para matarlo en cualquier momento. Señala a donde Pandora sin apartar su vista de él. ––¿Ella es tu mamá?
––¡Sí! ––afirma conteniendo la ira. ––Es mi madre, y más te vale respetarla o te mato…no vuelvas hablarle o ha insinuártele de esa manera.
––Lo mismo digo yo, cachorrito. ––la voz de Layne era frialdad absoluta, su mirada eran dos perfectas dagas afiladas. ––No te atrevas hacer eso con la mía.
Kael traga en seco. Nya divertida toma su mano y la balancea de manera divertida.
––Ya, vamos a lo que nos compete. ––dice David rascándose la nuca. ––Solo hay una manera que se me puede ocurrir de saber si hay otro de nosotros. ––se fija en Nya. Se acerca un poco más. Se coloca de cuclillas, la mira directo a los ojos. ––Pequeña, me permites hablar con mi hermano, por favor.
––¿Eh? ––ella le sostiene la mirada confundida.
Layne se acerca a donde él, se cruza de brazos: ––¿Cómo lo hará?
––Solo es tocar su frente para que el alma de Dayrux tome posesión de su cuerpo por un momento. ––explica sin perder la calma, y sin quitar su mirada de Nya. ––Quiero saber si él puede saber algo que nos pueda ayudar.
Layne suspira, mira a Arka buscando aprobación o desacuerdo.
––¿Es peligroso para ella? ––pregunta Arka preocupada acercándose más a ellos.
––No se preocupen. ––David trata de calmarlas. ––No es doloroso, estará bien…después de todo, yo estoy aquí. Nada malo podrá pasar mientras yo este aquí.
Layne y Arka se mira por un momento, Nya las observa a ambas, esperando su decisión pacientemente. Kael la observa con una ceja arqueada comprendiendo que la niña ya se había acostumbrado a ellas.
––De acuerdo. ––concede Arka. Lo mira fijamente. ––Con todo el respeto que se merece señor, más le vale que a Nya no le pase nada malo, ¿de acuerdo?
––Ay, pero que distante te escuchaste. ––ladea la cabeza en dirección a ella. ––Pensé que ibamos a seguir siendo amiguitos… ¿Por qué tanto respeto?
Ella suspira resignada: ––Ya no puedo verte de la misma manera en cuanto descubrimos quien eras realmente, y más sabiendo lo que significas para el Lord.
––Como digas, pero trata de tratarme cada vez que nos veamos como si no supieras nada de esto, ¿de acuerdo? ––se encoge de hombros. ––Bueno, al menos que quieran levantar sospechas.
––Lo tendré pendiente. ––indica ella tratando de calmarse enfocando su vista en Nya.
––Muy bien, ya tengo el permiso de tu tía. ––dirige sus ojos de nuevo en Nya. ––¿Tengo el tuyo?
Nya se fija en Layne y Arka. Ambas le sonríen en señal de que todo estará bien. Ella suspira, volviendo su atención en él.
––Esta bien. ––afirma ella manteniendo la calma, mantuvo sostenida la mano de Kael en todo momento.
David coloca dos dedos sobre la frente de ella. Le da un golpe en la frente con su dedo índice ayudado por el pulgar. Nya abre los ojos de par en par sintiendo un temblor recorrerle por todo su cuerpo. Cierra los ojos. Su cabello blanco va cambiando a verde. Todos la observan con atención. Kael aprieta ligeramente su mano con la de ella. Nya va abriendo lentamente los ojos, dejaron de ser azules para pasar a verde. Parpadea varias veces, enfocando su vista en David.
––¿Cómo has estado, Dayrux? ––una leve sonrisa se muestra en los labios de David.
––David… ––susurra con lágrimas en los ojos, la voz seguía siendo la de Nya, pero la presencia y la energía habían cambiando. ––¡David! ––se lanza a él abrazándolo del cuello. Las lágrimas empiezan a salir a mares. ––¡David! Aún no puedo creer lo que me hizo Brax…yo lo cuide y eduque como mi hermanito, y así me trató…no tengo un cuerpo al cual regresar…ya no quiero seguir invadiendo el cuerpo de Nya…es una buena niña…no quiero que él le haga algún daño solo para tener mi núcleo y hacer su absurdo plan.
––¿Sabes lo que ese mocoso esta planeando? ––David se aparta un poco del abrazo. Coloca sus manos sobre sus hombros.
––Sí. ––afirma estrujándose un ojo mientras trataba de calmarse. ––Me lo contó todo mientras esperaba mi muerte…dijo que iba a cambiar las reglas de nuestro mundo y el de los humanos…que él mismo iba a crearlas usando las diez copas…pero que para eso tenía que tener diez cuádruples con energías similares a las nuestras, y que iba a esperar el tiempo que sea suficiente hasta que ellos nacieran. Él sabía que la escencia del núcleo elemental se había quedado en la Tierra. ––entra de nuevo en llanto. ––Y lo malo es que no estaba solo…Camil de la constelación de Hidra estaba a su lado, mirándome con indiferencia como si fuera un simple insecto.
––¿Camil? ––susurra Layne impactada con los ojos abiertos como platos. Mira rápidamente a Arka que estaba igual que ella con la mano cubriéndose la boca. ––La energía que sentí…era de ella…
David la miró por encima del hombro: ––¿Algo que quieras aportar a la clase, niña Virell?
Ella suspira: ––Señor, ¿acaso usted conoce a Camil Astrus?
––¿La esposa de Joshk y la mami del pequeño Ranuz? ––mira el techo de la cueva pensativo. ––No, no hemos tenido la oportunidad. ––se encoge de hombros. ––Yo no salgo de Norvhal al menos que sea para ir a Kiria, y cada vez que esa familia va a nuestras ferias ella nunca viene con ellos…Joshk siempre a tratado de presentármela. ––achica sus ojos. ––¿Por qué? Piensas que puede ser esa Camil.
Ella toca la mesa: ––Al llegar aquí sentí a través del agua de la tierra una energía ligeramente similar a la de Ranuz. ––lo mira. ––Conozco bastante bien la energía de mi jefe y sé que no podía ser él porque no pude sentir la energía de Joshk…así que supuse que solo podía ser la de su madre.
––Yo también la sentí. ––secunda Arka para reforzar el descubrimiento de Layne. ––Conozco un poco la energía de Camil, y esa se acercaba bastante a la de ella.
David baja ligeramente la cabeza tratando de asimilar esa información. Pandora se coloca una mano en el mentón, frunció el ceño, bastante pensativa, al igual que Theo. Dayrux observaba el soporte de la mesa, la estatura pequeña de Nya no le permitía poder mirar más allá. Kael por su parte enfocaba su mirada entre Arka y Layne.
––Ahora que las veo juntas me gustaría comprobar algo que me ha tenido inquieto desde ese día. ––pensó manteniendo la calma. Cerró sus ojos concentrándose al máximo. Se pusó de cuclillas poniendo una palma sobre el suelo. Abre sus ojos parpadeando varias veces. Las vuelve a mirar a ambas, que lo observaban con una ceja arqueada algo confundidas, al entender que él sintió sus energías. ––Sí es su madre, sus energías son similares…pero entonces, ¿Por qué mis padres la adoptaron si tenía una madre? quizás era muy joven para tener una hija o no se sentía preparada y decidió dejarla con mis padres. ––se incorpora lentamente con la mirada abajo. ––Tal vez la recuperó en el momento en que se enteró de las muertes de ellos…según el maestro, él conoce a Layne desde los cuatro años, esa misma edad en que la secuestraron, tal vez mi diosa Arka la rescató de esa pandilla, sabiendo que era su hija. ––una sonrisa astuta se pinta en sus labios. ––Esta historia es confusa pero muy interesante…aunque ya es pasado…no puedo estar tan enfocado en algo que paso hace años…ahora mismo necesito entender lo que esta ocurriendo aquí…por lo visto todos ya saben acerca de David, y muchas cosas más de las cuales no estoy enterado.
––¿No es imposible que sea esa Camil? ––pregunta Pandora sacándolos a todos de sus pensamientos. Hace un ademán con una mano. ––Ella esta casada con Joshk, además que tiene dos hijos con él. ––enfoca su mirada en David. ––Según lo que me dijeron, ustedes no pueden estar con un humano, o si no esté muere entre sus brazos, eso quiere decir que no pueden tener hijos, ¿o si?
––No, no podemos tener hijos ni con humanos ni con nosotros mismos, aunque tengamos órganos reproductores, no podemos…por eso nacemos a través de las constelaciones. ––Dayrux se adelanta a explicarlo antes que David.
––Que desperdicio…y yo que me estaba ilusionando. ––suspira divertida con los ojos cerrados.
––¡¿MAMÁ?! ––exclama Theo con el rostro rojo lleno de vergüenza, y los puños apretados.
––Tranquilo Tesoro. ––lo mira con picardía. ––Están bastantes grandecitos para enteder estos temas. ––enfoca sus ojos en una Arka que trataba de contener la risa. ––Al menos claro, que Layne aún no sepa cómo vienen los bebés a este mundo.
Layne arquea una ceja con burla, cruzándose de brazos.
––Sí lo sabe. ––suspira Arka con una leve sonrisa traviesa. ––Tenía diez años cuando me lo preguntó…no sabía lo peligroso que sería que mi hija tuviera una amiga mayor que ella.
Pandora ríe bajito, aunque de vez en cuando enfoca sus ojos en David, que trataba de apartar su vista de ella, mientras Theo lo fulminaba con la mirada. Dayrux observaba aquella interacción algo perplejo.
––¿Y si los adoptó? ––insinua Kael buscando entender lo que estaba ocurriendo.
––Tienen similitud en sus energías con la de ella y Joshk. ––indica Arka.
Layne analiza rápido la situación, y piensa para si misma: ––No es una mala idea, puede que haya hecho lo mismo que yo hice con mi sangre y energía elemental para que sean similares a las de mamá. ––enfoca sus ojos en David, su voz sale clara y segura. ––¿Ustedes pueden cambiar a su favor la estructura del ADN?
––Sí, podemos hacer cualquier cosa referente al cuerpo humano, o con cualquier ser vivo. ––informa. Señala con un dedo el techo de la cueva. ––Por ejemplo, ya te había dicho que yo fui quien creó esta isla con todo y monstruos incluidos.
––Si ese es el caso, entonces ¿Joshk lo sabe? ––pregunta Arka.
––No lo creo. ––niega rápido Layne. ––Si fuera así no hubiera buscado a Brax para pedir aquel deseo, ella lo hubiera hecho…lo más importante es saber porque ella se tomaría todas esas molestias de crear una familia.
––No solo eso…conozco a Camil desde hace años y ha crecido como un humano normal. ––agrega Arka. Señala a David. ––No como él que se ha mantenido en la misma forma desde que lo conozco.
––También podemos transformar nuestros cuerpos a nuestro antojo. ––explica Dayrux. ––Podemos hacerlo envejecer como rejuvenecer.
––¿Por qué no hiciste eso? ––pregunta Pandora mirando a David. ––Te hubieras ahorrado que nos diéramos cuenta de quien eras en realidad.
––No lo vi necesario. ––responde rascándose la cabeza. ––En todos estos años nadie se había interesado al respecto hasta ahora. ––se acaricia su mejilla. ––Además, no podía privar a las personas de ver este hermoso y joven rostro tallado por los mismos dioses…bueno, por el mismo Capricornio.
––¿Y si por esa razón formó una familia para no llamar la atención? ––pregunta Theo entendiendo un poco el tema.
––Puede ser que tengas razón. ––analiza Layne con calma. Dirige su mirada donde su madre. ––Conoces a Camil desde años, ¿alguna vez la viste embarazada?
Arka frunce ligeramente el ceño, pensativa: ––Ahora que lo mencionas…sí, la vi embarazada tanto de Ranuz como de Millier…pero como dice Dayrux, pueden transformar sus cuerpos…quizás fingió que estaba embarazada.
––Entonces, si Joshk no sabe nada… ––murmura Layne analizando todo observando la mesa de obsidiana como si en ella buscará alguna respuesta.
––Ellos pueden inducirles recuerdos a los humanos. ––dice Kael calmado, ya un poco entrado en el tema. ––Brax me lo explico…quizás ella hizo lo mismo con ese hombre…tal vez le hizo creer que habían estado juntos y por eso quedó embarazada…aunque no entiendo algo, Ryner me dijo que su hermano es idéntico a su padre, entonces no podría ser adoptado…además me dijo que esa mujer era casi idéntica a su madre y por eso fue más fácil para él quererla.
Layne entrecerró los ojos de manera analítica, su mente estaba empezando a moverse como un perfecto reloj suizo recién comprado. Apoya una mano sobre la mesa. Sobre ella crea cuatro esferas, una de fuego, aire, agua y tierra. Todos la observan con atención tratando de entender lo que estaba haciendo. Coloca la de fuego en el centro de la mesa mientras las otras lo rodeaban.
––Antes que todo, quiero saber algo… ¿Dónde gobernaba esa tal Camil de Hidra? ¿y cuál es su elemento dominante?
––David me puso como encargado de saber a donde se habían ido nuestros hermanos una vez llegamos al mundo humano. ––empieza a explicar Dayrux acercándose a ella. ––Camil gobernaba en la ciudad de Saitama que esta en Japón…según lo que pude escuchar en una conversación que tuvo con Brax, mientras él me seguía en los que pensaba que eran mis últimos días, ella le dijo que la trataban como la diosa que era, no como en Tierra Sagrada que era tratada como una igual, por eso decidió matar a Jiker que gobernaba en Tokio para no regresar. Sabía que nosotros habíamos venido con nuestras copas así que decidió venir a Elandar a buscarlas…y supongo que te diste cuenta que su elemento dominante es el agua, pudiste sentir su energía a través de ella, además que la mesa aún posee algunos rastros de ella.
––Dayrux, usted es más interesante de lo que imaginé, y sabe más de lo que quisiera admitir. ––una sonrisa astuta se posa en sus labios. ––Algo más, ¿se pueden casar con un humano sin consumar el matrimonio?
––Hum, creo que sí. ––afirma David. ––Cuando nos referimos que no podemos estar con un humano porque este muere en nuestras manos hablamos de que no podemos tener ese tipo de unión física.
––De acuerdo, ahora tengo un poco esto más claro. ––asiente ella sin perder la sonrisa. Enfoca sus ojos en la esfera de fuego. ––Vamos hacer un pequeño análisis acerca de nuestra muy querida Camil Astrus. Supongamos un pequeño pero probable escenario…no solo se casó con Joshk para no levantar sospechas, si no más bien porque quería tener a un peón entre sus manos…pero sería raro que dos personas enamoradas y con buena salud no tuvieran hijos, asi que decidió buscar a alguien para tenerlos…como dice el cachorrito, pudo inducirle algún recuerdo a Joshk o hizo algo para que él estuviera con otra mujer…ahí suponemos que puede entrar la madre de Ryner.
––¿Por qué piensas que podría ser realmente la madre de ese niño? ––pregunta David tratando de entender los puntos de ella.
––Según el cachorrito, Ryner le comentó que Camil tiene un gran parecido con su madre. ––prosigue ella. ––La madre de él, era elemental supremo de fuego…ese es el elemento dominante de Ranuz y Millier, y justamente también es el de Joshk…Millier tiene un gran parecido a su madre, asi que supongo que buscó por esa razón a la madre de Ryner, para no levantar sospechas en el parecido de sus hijos.
––Pero cariño, Millier es dual de agua y fuego. ––indica Arka analizando todo lo que ella estaba diciendo. ––Además, ambos tienen el mismo color de pelo y ojos que Camil.
––Mamá, ellos pueden cambiar todo eso. ––Layne enfoca sus ojos en ella. ––Pueden dar los núcleos elementales…como Ranuz solo nació con un núcleo elemental, tal vez no quería llamar más la atención si Millier nacía igual…por eso le puso el núcleo del agua.
––Aunque todo eso sea cierto, solo son suposiciones. ––comenta David tomando entre sus manos la esfera de tierra que ella había creado. La lanza al aire como si fuera una pelota. ––Tenemos que tener más pruebas acerca de esa mujer…y no solo eso, saber con exactitud donde tiene mis copas…y como Brax, también es una Arcanea corrompida, y por lo que nos ha dicho Dayrux, ellos dos trabajan juntos.
––Ahora mismo ellos tienen en sus manos ocho copas. ––murmura Pandora pensativa. ––Están a tan solo dos copas de iniciar sus planes.
––Tienes razón. ––concede Layne. ––Solo faltarían los cuádruples supremos, y ya nos tienen en la mira…me pregunto si ese tal Daymond sigue con vida.
––Sí. ––afirma David calmado. ––Ese mocoso esta conmigo, y ya esta al tanto de todo…bueno, menos de lo que acabamos de descubrir.
––¿Daymond a estado todo este tiempo contigo? ––pregunta Arka sorprendida.
––No todo este tiempo. ––niega. Luego coloca su mano sobre Kael. ––Ha estado deambulando por ahí como un simple vagabundo…es el tío de este mocoso.
Arka y Layne abren los ojos como platos ante aquella confesión. Ambas se miran perplejas.
––Espera David, ¿estás diciendo que el cachorrito es el hijo de Jazziel? ––Arka lo mira aún impactada.
––Sip, es su hijo mayor. ––afirma tranquilo. ––Se pudo librar de las manos del verdugo de sus padres.
Un imponente iceberg se mudó en los ojos de Layne, sus pensamientos se movieron con mayor eficacia: ––Así que ese tal Daymond podría ser mi supuesto padre biológico…sabía que era extraño ser hermana de sangre del cachorrito, según lo que él mismo me dijo, su padre era dual supremo de agua y tierra, y su madre elemental de agua avanzado…no podría haber nacido yo de esa unión…pero eso no me importa…ni siguiera me interesa esa vida pasada ni quien ese hombre en mi vida. Ya tengo un verdadero padre y una madre, y no los cambiaría por nada en el mundo. Lo más importante ahora es saber donde están esas copas.
Arka la miró queriendo saber lo que estaba pasando por esa cabeza brillante después de descubrir tantas cosas acerca de su pasado en tan poco tiempo. Layne notó de inmediato esa mirada sobre ella. Su expresión se suavizó de repente al verla. Le dedicó una tierna sonrisa como si estuviera diciendo tranquila esto no cambiará nada de lo que significas realmente para mí. Arka entendiendo aquel lenguaje, le devuelve una sonrisa cargada de amor.
––¿Qué vamos hacer con respecto a las copas que le quitaron a David? ––pregunta Dayrux.
Layne vuelve a tomar una expresión más fría y calculadora: ––Primero quiero saber algo, ¿los arcaneos de las constelaciones menores pueden conceder también deseos?
––Sí. ––asiente David con la cabeza. ––Pero, a diferencia de nosotros, ellos tienen que usar una gran cantidad de energía elemental…prácticamente tuvo que usar toda su energía para levantar la protección de estas copas, creo que apenas si pudo salir caminando.
––Fue muy imprudente de tu parte dejarlas a simple vista, querido. ––recrimina Pandora. ––¿Por qué las dejaste aquí dentro? ¿no había otra forma de tenerlas seguras? Quizás en un lugar menos visible.
––Si las tenía bien ocultas. ––indica. Señala el suelo con un dedo inquisidor. ––Estaban debajo, en lo más profundo de este lugar…estaban desde esta dirección al mar. Tenía un pez abismal y un calamar gigante protegiéndolas…pensé que sería una buena idea, ese niño no podría sentirlas si estaban debajo del agua…nunca fue muy bueno con los otros elementos, siempre prefirió el fuego ante todo…no imaginé que tendría a alguien tan buena con el agua.
––Ya con todo esto dicho, se me ha ocurrido una idea. ––un brillo cargado de astucia se ilumina en el rostro de Layne. Alza las cuatro esferas, incluida la que David aún tenía entre sus manos. Aprieta sus puños y las destruye en un parpadeo en varios fragmentos. ––Vamos a suponer que por el momento ella se va a quedar con las tres copas, hasta que tengan las de Kiria y Edria…
––¿Por qué supones que ella hará eso? ––interrumpe Theo sin lograr a comprender lo que ella estaba insinuando.
––Estoy tratando de pensar como ella. ––explica con calma. ––Eso mismo es lo que haría yo…tener esas tres seguras en mis manos hasta que él consiga las demás…por esa misma razón vamos a ir por las de él.
––¿Qué? ––Arka arquea una ceja. ––¿Cómo harás eso? No vas a poner tu vida en peligro, Layne.
––Tranquila, déjame terminar. ––prosigue manteniendo la misma expresión. ––David vino aquí rápido, eso quiere decir que pudo sentir como quitaban la protección, ¿cierto?
––Sí, coloqué un mini golem de tierra en forma de sello…solo yo sabía donde estaba, si alguien más intentaba desactivar la protección iba a provocar que el golem se destruyerá por la energía que tendría que usar para eso…y en ese preciso momento una ligera descarga eléctrica me iba a cruzar por la columna. ––explica calmado, como si eso fuera lo más sencillo del mundo.
––Vamos a suponer que Brax tiene ese mismo sistema. ––ella enfoca su vista de nuevo en la mesa, crea una copa de lava, luego rocía sobre ella agua helada, convirtiéndola en una de obsidiana. Crea un diamante de hielo, y lo incrusta en el medio de la copa. ––Iré con un grupo de mis mejores chicos a buscarlas, mientras David lo entretiene, al mismo tiempo que mi madre hace lo propio con nuestra adorada Camil…aprovecharemos que Nya estará en la Academia, Millier tambien esta ahí, y justamente ambas estarán en la misma clase…debido a que Nya pasó los exámenes de admisión con excelencia, la pusieron en ese mismo salón. ––toma entre sus dedos la copa, una sonrisa arrogante se curva en sus labios. ––Camil siempre va a buscar a su hija sin falta, eso mismo hará mamá con Nya…en ese momento tendrán una salida de solo chicas para mantenerla distraída por ese momento…no notará nada sospechoso en mi madre, todo será tan casual como dos madres normales teniendo un simple almuerzo con sus hijas.
––¿Y si ella ya sabe que ustedes dos ya saben todo acerca de Brax y David? ––pregunta Pandora ladeando la cabeza. ––¿No notará algo extraño? Quizás pensará que ustedes ya sospechan acerca de ella.
––No. ––niega ella llenando la copa con agua. ––Para eso tendría que sospechar que nosotras estábamos aquí…además, no sabemos con exactitud todo lo que él le hubiera dicho acerca de que tanto sabemos nosotras dos…y él no sabe que yo estoy confabulada con David, así será más sencillo que no dude ni por un segundo de nosotras…lo difícil será levantar aquella protección…se desbordo una energía descomunal con solo tres copas…yo apenas puedo levantarla en una, casi llevando al colapso mi núcleo. ––mira a David. ––Realmente lo necesitaré a usted para llevar a cabo este pequeño suicidio…no se le ocurre alguna forma de mantenerlo entretenido.
––Hum…no lo sé… ––murmura David pensativo.
––Esperen un momento. ––interrumpe Kael levantando una mano. ––Él puede hacer un clon de si mismo a través de un golem…aunque lo entretenga de alguna forma, si el siente eso lo que dijo David, puede hacer un clon y llegar justo a tiempo a ese lugar.
Layne arquea una ceja algo impresionada: ––Vaya cachorrito, nada mal…no me esperaba algo como eso…en ese caso tendríamos que idear algo mejor para él.
––¿Qué tal un enfrentamiento con Daymond? ––propone Arka. ––Daymond es muy fuerte, aunque no podemos compararlo con un Arcaneo, pero aún así, podría ponerlo en aprietos…y si él intentará crear un clon, Daymond podría notar esa variación en su energía. ––apoya el codo de su mano en su palma. Mira a Kael. ––Supongo que le habrá mostrado al cachorrito como lo hace, e incluso el mismo David sabrá como hacerlo…pueden decirle a Daymond el inicio de esa técnica para que lo detenga de inmediato.
––Excelente. ––David asiente con orgullo. ––No esperaba menos de las mujeres más letales de ese zorro astuto…crearon un plan en cuestión de minutos. Es cierto lo que dicen: los hijos heredan la inteligencia de las madres.
––Me halaga bastante viniendo de alguien como usted, señor. ––la voz de Arka era respetuosa, pero con cierta malicia divertida. ––Estaré más tranquila si Layne va con usted.
––No te preocupes, yo cuidaré de esta niña. ––asegura calmado. ––¿Qué pasará con la de Kiria?
––Ya tengo un plan para eso. ––informa Layne con un brillo sádico postrado en sus ojos. ––Estaremos tres días en Kiria, debido a los nuevos inventos que tienen que mostrarles a los demás lideres…el Lord solo pudo ver unos cuantos, así que nos quedaremos con él…según mi mayor fuente de información de ese lugar, los viejos salen todas las tardes algún lugar los siete juntos, pondremos a varios topos y ratas de tierra por todo alrededor para que los sigan…tengo entendido que solo ellos saben donde está, por ende, supongo que van a verla para hacer algún experimento.
Él asiente entendiendo todo a la perfección.
––¿Y la de Edria? ––pregunta Theo con los brazos cruzados, con un sin número de preguntas en su mente, que pronto pediría respuestas de parte de su risueña madre que no podía apartar sus ojos de David.
––Yo la tengo en mi poder. ––responde con calma.
Theo abrió los ojos con asombro. Enfocó mejor su vista en la copa que ella había creado, al igual Kael que no podía apartar su vista de ella.
––Esperen un momento. ––Theo frunce el ceño. Se acerca a donde ella en largos pasos. Quedando justo a su lado invadiendo su espacio personal, pero tal parece que eso a ella no le molestaba. Pero si a Kael que frunció el ceño bastante molesto. Theo toma la copa entre sus manos rozando ligeramente sus dedos en la mano de ella. ––Esta se parece a la copa que teníamos nosotros…pero desapareció ese día en que nos atacó esa mujer…pero no sabíamos porque se la llevarían. ––la mira directo a los ojos, sus rostros estaban a varios centímetros muy escasos de distancia. ––¿Qué esta pasando aquí realmente?
––Te lo contaré después, con más calma. ––responde ella calmada.
––Bien, pero permíteme ir contigo ese día. ––pide él sin alejarse ni un solo segundo de ella. Mientras Kael hervía por dentro, su rostro estaba rojo de la ira que estaba tratando de contener.
––¿Por? ––ella arquea una ceja confundida.
––Nos robaron una copa…y es mi deber como el segundo al mando de los Warriors Of Dawn en buscarla. ––en su voz no había ni un solo gramo de duda, solo una fuerte convicción que hizo que ella sonría con un poco de diversión.
––Bien, no tengo ninguna objeción al respecto. ––concede ella tranquila. ––Al menos que tu madre se oponga.
Pandora suspira resignada: ––Aunque diga que no, sé que lo hará de todos modos…y pienso igual que la jefa, mientras David este con ustedes nada malo podría pasar.
David asiente cruzado de brazos y con los ojos cerrados. Kael se pone en el medio de ellos dos como un lobo Alpha protegiendo a su cría de un depredador.
––En ese caso, yo también ire con ustedes. ––la expresión de Kael era la determinación puesta en persona. Pero sus ojos eran dos llamaradas encendidas como si el mismo infierno decidiera colocarse en ellos, manteniéndolos fijos en los de Theo, que lo miraba confundido. En sus pensamientos un ligero sentimiento de protección lo invadía. ––Primero ese niño mimado, ahora este idiota niño bonito… ¿Qué le ocurre a mi amada Arka? ¿Por qué deja que su hija este rodeada por delincuentes hormonales? …además, ¿Por qué ella deja que él se acerque tanto? Según me dijo Lyra, ella barrio con sus palabras a Ryner, ¿Por qué no hace lo mismo con él?
Arka por su parte, miraba toda aquella interección con cierta diversión…pero sin dejar de dirigirle una mirada cargada de advertencia a Theo, que sintiendo aquella presión da un paso atrás, con un ligero sonrojo cargado de vergüenza. Pandora rie divertida fascinada por esos aires de juventud. David arquea una ceja negando lentamente con una media sonrisa pícara.
Layne ajena a todo ese caos, o eso era lo que ella quería aparentar, enfoca su vista en Dayrux que la observaba detenidamente. Layne se aparta caminado un poco más a donde él. Se pone de cuclillas.
––Hay algo que quiero confirmar. ––su voz se volvió respetuosa. Aunque fuera el cuerpo de Nya, aquella alma era una deidad. ––¿Por qué cada vez que intentó enfrentarme a Nya o mi madre de manera amenazante nunca sale como cuando ocurrió con el maestro?
––Es sencillo, no siento ningún tipo de maldad en ti. ––explica con una cálida sonrisa. ––Sé que no te atreverías en lastimar a Nya y mucho menos a tu madre…con Ginthar fue diferente, si sentí que podías matarlo en cualquier momento…por eso salí para protegerlo.
––Pero, ¿Por qué en esa forma tan monstruosa? ––pregunta.
––No tengo un cuerpo propio que pueda resistir toda mi energía elemental. ––se señala asi mismo con ambas manos. ––Al quitar ligeramente el sello de mi alma, también se quitaron los de mi núcleo y mi energía…el cuerpo de Nya no resistió ese abrumador y tan repentino poder, y por eso se transformó en aquel monstruo, sintiendo una fuerte variación en todo el cuerpo.
––El que usted este dentro de ella no le afecta, ¿cierto?
––Tranquila, ella esta bien. ––afirma tratando de calmarla. ––Jamás haría algo que pudiera lastimar a esta niña…y ya que nos conocemos mejor, la próxima vez que quieras saber algo solo dí mi nombre completo Dayrux Deymer, y apareceré de inmediato.
Layne asiente con una sonrisa ladeada. Él cierra los ojos. Su cabello se vuelve blanco. Abre los ojos lentamente. Parpadea varias veces. Sus ojos vuelven hacer azules.
––¿Layne? ––pregunta siendo ya Nya.
Ella le sonrie con ternura, acariciendo lentamente su cabeza: ––Ya nos podemos ir.
Se incorpora. Nya toma su mano sin entender nada de lo que había pasado. Arka se coloca al otro lado de Nya. Pandora se acerca más al grupo. Theo aún mantenía entre sus manos la copa. Wytharo nunca se había apartado del hombro de Kael.
––Ya con todo esto dicho, podemos regresar a nuestros respetivos lugares. ––indica David mirándolos a todos.
Nya mira a Kael algo confundida ladeando la cabeza.
––Por cierto, Kael, ¿Por qué tienes una ardilla? ––pregunta con un dedo sobre el labio.
––Es mi nueva mascota, su nombre es Wytharo. ––acaricia su cabeza con un dedo. ––Es del bosque de Edria, y pues me cogió cariño y yo a él. ––su expresión cambio de repente a una más triste y decaída al imaginar a Lyra destrozada. Enfoca su vista en Layne. –-Por cierto, ¿tienes la flor ancestral contigo? Lyra me dijo que su bisabuela te la entregó para que se la dieras a tu padre y que pudiera hacer una medicina para el de ella.
Arka arqueo una ceja confundida al escuchar la palabra “padre”. Mira rápidamente a Layne que simplemente se encoge de hombros restándole importancia. Sabía que Layne quería a Lester como un padre, pero no imaginaba que lo dijera abiertamente a otras personas.
––Como podrás notar no tengo la necesidad de tener esa flor todo el tiempo en mis manos. ––la expresión de ella era indiferencia absoluta, como si hubiera cosas más importantes que esa simple flor. ––Está en mi casa, ¿Por qué lo preguntas?
––El padre de Lyra falleció ayer. ––informa sin perder la expresión.
Theo y Nya abren los ojos como platos. Nya se tapa con ambas manos la boca, mientras sus ojos empezaron a empañarse. Theo baja la mirada con cierto pesar ante aquella perdida. Él sabía lo que se sentía perder un padre, Pandora colocó una mano sobre su hombro, comprendiendo aquella tristeza en él.
––Lamento escuchar eso. ––dice Layne, pero sin perder la expresión. En su mente un pesamiento la invadió. ––Kara me había dicho que fue ese hombre quien la entregó a esos dementes, y le provocó todo ese daño…tengo que darle la noticia de que su verdugo al fin murió…realmente no quería ayudarlos con la medicina, pero como fue mi abuela quien me lo pidió no tuve más opción que aceptar…sonara feo, pero realmente me alegra bastante la muerte de ese hombre. ––su voz sale clara. ––Supongo que querrás que le devuelva la flor, ¿cierto?
––Sí, por favor. ––afirma él. Baja la mirada. ––Pasó por mucho para poder conseguirla, y supongo que querrá tenerla en sus manos…no lo sé, pero así lo siento. ––levanta la mirada. ––¿Podrías hacerlo por favor?
––De acuerdo, la llevaré conmigo a Kiria y se la entregaré a Anaylix para que se la de a ella.
––Se la puedes dar en persona. ––informa David. ––Ellos iran conmigo a Kiria. ––se rasca la nuca. ––Bueno, ahora que lo pienso, no sé si ella querrá venir después de esto. ––mira a Kael. ––Tal vez el viaje de ella con ustedes llegó a su fin.
Él baja la cabeza con una leve sonrisa triste, imaginándose como todo eso podría llegar a su fin en cualquier momento.
––Seré feliz en cualquier decisión que ella tome. ––suspira resignado.
Wytharo se sube a su cabeza. Layne observa callada la escena. Arka se pone de cuclillas frente a Nya. Limpia con los dedos varias lágrimas que habían empezado a salir de la niña. Layne pone una mano sobre la cabeza de Nya con ternura. Luego enfoca su mirada en David.
––Señor, ¿acaso sabe quien es el líder de los Children Of Lightning? ––pregunta manteniendo la calma. ––Ahora mismo un grupo de cien de ellos están invadiendo este lugar…llegaron al mismo tiempo en que sentí la energía de Camil. Usted es el líder de los Steel Howl y Brax por su parte tiene a los Abysswalkers comiendo de sus manos…supongo que ella hace lo mismo con esa pandilla…como son de Norvhal usted debe de saber más acerca de ellos, ¿cierto?
––Bueno, la líder de ellos antes era Louise Klarce, la madre del niño mimado. ––se pone una mano en la nuca. ––Ahora mismo desconozco si tienen algún líder…solo he visto a su segunda al mando Doyne Muster. Esa pandilla es igual que al de Keynath, matan por contrato, pero lo diferencia es que son más rápido…no te enteras de quien te mato ni siguiera en tu lecho de muerte…ay, son tan sádicos…a mi niña Abigail no les agrada en lo absoluto, siempre tengo que controlarla para que no cometa una locura. ¿Piensas que Camil es la mente maestra detrás de esa pandilla?
––Ahora mismo nada me sorprende, señor. ––indica ella con una sonrisa astuta, pone una mano sobre su mentón. Luego su voz denota un cierto aire de tristeza. ––Debo de admitir que si me molesta y me duele lo que esta pasando…si es cierto que esa Arcanea es Camil Astrus, entonces esa familia esta más perdida de lo que pensé…creí que con Joshk estaban arruinados, pero ahora ella, quien es el pilar de todos ellos, prácticamente están destruidos. ––su mirada se vuelve analítica. ––No la puedo confrontar…sé que no puede matar personas, pero aún así no me pienso arriesgar y más cuando vivimos en la misma región…tengo que moverme con más cuidado…no me gustaría pensar lo que se le pueda ocurrir a esa mujer para acabar con mi familia por la mano del Lord.
Arka en esa misma posición levanta la mirada en dirección a ella, comprendiendo el verdadero peligro que pronto las acecharía.
Layne la mira dedicándole una suave sonrisa: ––No te preocupes, estaremos bien…tenemos que evitar el plan de esas dos deidades corruptas…tendremos las cinco copas de él, luego buscaremos la de Kiria, y por último las que tiene ella.
––¿Cómo sabrás donde las tiene? ––pregunta Pandora, con la ceja arqueada.
––En el lugar más inesperado de todos, pero al cual solo ella tiene acceso. ––su sonrisa cambia a una de astucia con un aire calculador, levanta un dedo, ladea la cabeza en dirección a ella. ––La casa de Kara.
Todos abren los ojos como platos sin lograr a creerse lo que ella estaba diciendo, menos Arka que se hacía a la idea.
––¿Por qué piensas eso? ––pregunta David bastante interesado en las capacidades de ella en analizar todo eso en cuestión de minutos.
––Sencillo. ––se encoge de hombros como si fuera lo más obvio del mundo. ––Si ella está al frente de los Children Of Lightning, dudo mucho que las ponga en su cuartel y mucho menos en algún lugar de esa región en la que usted está…y como dije, tampoco la pondrá donde están las de Brax…y siempre es mejor tenerlas cerca, pero tampoco la pondrá en su casa para no levantar alguna sospecha con su familia…entonces, la única opción más realista es la casa de Kara…es fácil de entender, ella es la única con llave de esa casa, Kara le ha dado total libertad de estar ahí las veces que desee y hacer lo que quiera…por eso la idea no es tan descabellada como suena.
Arka se pone una mano en la barbilla, frunce el ceño, pensativa: ––Y como Kara ahora mismo esta en unas largas vacaciones es más fácil para ella entrar con las copas y guardarlas donde desee. ––la observa a ella. ––Y quizás ella no sepa que tú también tienes acceso a esa casa.
Ella asiente levemente: ––Sí, la misma Kara me dijo que no le iba a decir a nadie más que yo tenía llaves de su casa, por si un día estuviera tan ebria que necesitaría mi ayuda sin que nadie se diera cuenta…y no creó que ponga alguna protección en ellas.
––La energía de la protección es descomunal y podría llamar la atención, al no ser que la tenga a varios metros debajo de la tierra…y debido a que es la casa de esa niña no podría tener algo como eso. ––comenta David. ––La tendría escondidas en algún lugar, cubriéndolas con un cubo de obsidiana o en su defecto uno de cristal reforzado.
––Exacto. ––concuerda ella. ––Por eso no nos preocuparemos mucho por esas copas…tomaremos las de él…en cuanto sepan que les robaron las copas, ambos podrán más atención en recuperarlas, y vamos aprovechar ese momento en que ella tendrá la guardia baja para tomar las tres copas, pero solo será cuando tengamos la de Kiria…así señor podrá regresar con las diez copas a Tierra Sagrada, y ellos no podrán hacer nada al respecto.
Él asiente satisfecho con un aire de orgullo, como un padre que ve los logros de su hija.
––Vaya querido, debería de darte algo de vergüenza. ––la voz de Pandora era bastante seductora mientras se acerca un poco más a él. ––Cien años aquí en nuestro mundo tratando de conseguir esas copas, y una niña de catorce años ya tiene un plan casi perfecto para recuperarlas todas. ––pone un dedo sobre su pecho de manera provocadora. ––Eres muy inteligente…si realmente quisieras tenerlas todas, hace tiempo lo hubieras logrado… ¿acaso te enamoraste de este mundo y por eso no hiciste mucho esfuerzo en buscarlas?
––Mejor dicho, tiene miedo de lo que le pueda hacer su Alto Mando y con eso lo que le podría pasar a Veni, ¿cierto? ––Layne arquea una ceja, un aire bastante gélido empezó a emanar de ella, olvidándose por un momento a quien tenía al frente.
Él las mira a ambas, levanta el rostro con aire cargado de autoridad.
––Tienen razón. ––su voz sale dura pero no con frialdad, se cruza de brazos entrecerrando los ojos. ––Tanto Brax como yo podríamos tener hace ya mucho tiempo las copas…pero tal parece que él tampoco tiene muchas ganas de hacer sus planes, y yo pues…no sé lo que le podría ocurrir a Veni una vez que mi Alto Mando me haga rendir cuentas delante de él…supongo que tengo miedo de lo que le pueda pasar…aún no estoy preparado para dejarlo ir.
––Él no es inmortal, ¿cierto? ––pregunta Arka ya levantada. ––Usted tiene el control sobre su vida…y eso de la escencia del núcleo, también lo afectó a él.
––Sí. ––afirma volviendo a sus aguas. ––Todo lo que dicen es cierto…él puede manipular los elementos de la misma Madre Naturaleza…no tiene un poder absoluto y tampoco es inmortal…solo yo decido cuando muere.
Layne baja la mirada levemente, susurra: ––En serio, ya nada me puede impresionar…jum…que aburrido se esta volviendo todo esto. ––suspira y empieza a caminar a la salida con pasos seguros y firmes con los hombros erguidos.
––¿A dónde vas cariño? ––pregunta Arka con cierta diversión mezclada con picardía.
––Iré a ver que Karlion no haya acabado con toda la diversión. ––dice sin voltear atrás ni un solo segundo y sin detenerse. ––O en su defecto buscar alguna de estás criaturas y poder domarlas como mascota…supongo que será más divertido que todo este asunto.
Su figura se va perdiendo por la entrada de la cueva. Arka hace una leve seña a sus golems para que la protejan. Ambos colosos asienten obediente y empiezan a caminar para seguirla. David se queda mirando por esa misma dirección sin ningún tipo de expresión en el rostro, mientras Pandora lo sigue observando de manera inquisidora como si quisiera averiguar algo más.
––¿En serio todo esto le parece aburrido? ––pregunta Kael atónito. Voltea su mirada a Arka. ––¿Cómo fue que criaste a tu hija? ¿acaso se te cayó muchas veces desde chiquita?
Arka rie bajito con cierto toque de humor: ––Bueno, jamás se me cayó…siempre la cargaba como si fuera el cristal más delicado y frágil del mundo…y aún lo sigo haciendo cuando está tan cansada que no siente sus piernas…pero no es que le parezca aburrido nada de esto…más bien le parece lo más desafiante a lo que se ha tenido que enfrentar…ahora mismo luchar con algo le permite reflexionar y organizar mejor sus pensamientos.
Kael asiente comprendiendo un poco: ––La conoces bien.
––La conozco como la palma de mi mano. ––su expresión se suaviza por completo, observando con detenimiento el lugar por donde ella se había ido. ––No existe aún nada de ella que se me escape. ––toma la mano de Nya. Le sonrie con ternura. ––Vamonos, tengo que evitar que esa niña destruya toda esta isla, y más cuando hay un puesto con sus dulces favoritos.
Nya asiente con una sonrisa radiante. Pero antes de irse, se acerca a Kael y lo abraza con fuerza. Kael se pone de cuclillas para abrazarla mejor.
––No se preocupen por mi. ––susurra ella sin apartarse de él. ––Por increíble que parezca estoy en buenas manos. ––se aparta un poco para verlo. Enseña su muñeca izquierda donde descansaba su Moniky. ––Mira, tengo contacto con el maestro…lo llamo todos los días sin falta desde que ellas me llevaron.
––Supongo que no hace falta que te busquemos, ¿cierto? ––una sonrisa cargada de melancólia se posa en sus labios, sus ojos brillan con tristeza…todo ese viaje había sido para buscarla, y ahora es para detener los planes de Brax.
––Creo que sí. ––su rostro se ilumina. ––Ahora mismo tienes cosas más importantes de las cuales preocuparte, ¿no crees?
Él sonríe revolviendo su cabello. Ella acaricia la cabeza de Wytharo. Se acerca a Arka tomando su mano. Ambas empiezan a salir. Nya mira atrás una vez más y levanta una mano en señal de despedida, que Kael corresponde.
––Nosotros también nos vamos, ¿cierto, mamá? ––Theo se acerca a Pandora tomándola con delicadeza del brazo.
Ella suspira divertida: ––Si tesoro, vámonos. ––mira una vez más a David. ––Lo dejó en tus manos cuando vayan por esas copas…protégelo como me protegiste a mi aquella vez. ––aprieta ligeramente su mejilla con picardía y le guiña un ojo.
Theo prácticamente la empieza arrastrar mientras ella rie a carcajadas encantada por la sobreprotección de su muy celoso hijo. David los ve alejarse junto con los golems de ellos. Kael también los observa con las manos dentro de los bolsillos. Luego mira atrás, a la mesa donde permanecía la copa que Layne había creado. La toma entre los dedos y la gira lentamente como si la estuviera contemplando.
––Ella es increíble. ––su voz era de orgullo con una media sonrisa. ––Creó esto como si fuera una simple ráfaga…ideó todo un plan en cuestión de minutos…es alguien sorprendente.
––Bueno, no por nada es la Segunda General de Dominion y su estratega suprema. ––informa David observándolo. ––Además ya conoces a su madre, ya sabrás de donde heredo aquella inteligencia… ¿nos vamos? O ¿quieres explorar más este lugar?
––Sí, quiero verlo todo. ––lo mira con una sonrisa astuta. ––Y de pasó, necesito que me pongas al día con todo lo que acaba de pasar…y sobretodo esas dichosas copas…y lo que realmente esta planeando Brax.
David asiente con una ligera sonrisa. Posa su brazo por encima de los hombros de él. Comienzan a caminar hacía la salida a pasos tranquilos. Kael seguía con la copa entre los dedos. Wytharo decidió dormir sobre su cabeza.
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