Born Of An End - Capítulo 18
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18: Capitulo 18: Dios del Vacío 18: Capitulo 18: Dios del Vacío [Un Dios Antiguo te llama] “¿Dios Antiguo?
Kaos me dijo que todos los Dioses Antiguos murieron ¿Cómo es posible que me llame uno?” Apreté los dientes con fuerza, resistiendo el dolor que emanaba de mi pecho, de mi núcleo.
Quemaba demasiado, y ese calor se esparcía por mis venas, como si una corriente de lava fluyera por ellas.
“¡MALDICION!” Pensé jadeando.
[El Dios Antiguo ordena una reunión de inmediato.
Si te rehusas tu Núcleo de EDA explotará y morirás] “¡¿M-Moriré?!” [¿Aceptas?
[SI] [NO] ] Cerré los ojos con fuerza y apretando mi camisa, acepte.
“¡SI!” De pronto, todo desapareció.
El sonido, el tacto, incluso la sensación de mi propio cuerpo.
No escuchaba mi respiración.
No escuchaba mi corazón.
Ni siquiera podía escuchar mi propia voz dentro de mi mente.
Era como si mi existencia hubiera sido arrancada del Cementerio de Armas.
Abrí los ojos de golpe y solo vi oscuridad.
Una oscuridad tan absoluta que iba más haya de mi vista.
Una oscuridad tan profunda, que parecía devorar la realidad misma.
No era simplemente la ausencia de luz, era algo más antiguo, más denso, como si la propia nada me estuviera observando.
Intenté hablar, pero ningún sonido salió de mi boca.
Entonces un frío silencioso recorrió mi existencia.
Me exalte al por fin sentir algo e intente mirar mi cuerpo.
Sin embargo, no había nada, ni manos, ni piernas, ni siquiera una silueta.
Era como si me hubiera convertido en una conciencia flotando dentro de un abismo infinito.
El pánico comenzó a apretar mi pecho.
“Mierda… ¡¿Qué está pasando?!” Me quedé en silencio unos segundos.
“Wow, de verdad no puedo escuchar mis propios pensamientos” Entonces pasó.
Una corriente de aire atravesó el vacío, pero no era un simple viento.
Sentí cómo aquella corriente no solo recorría mi ser físico, si no que iba más haya.
Como si algo gigantesco hubiera respirado cerca de mí.
Por un instante, diminutos destellos cruzaron lo que quedaba de mi percepción, pequeñas luces.
No, estrellas.
Millones de ellas.
La corriente pasó lentamente a mi lado, como una nebulosa viva.
Mi mente tardó varios segundos en comprenderlo.
Eso… No era un simple viento, si no era la respiración de algo más colosal.
Un terror primitivo recorrió cada fragmento de mi ser.
No lo sentía, pero sabía que estaba dando grandes bocanadas de aire, como si cada que respirara ese mismo aire se escapara de mis pulmones.
Cómo si la presencia que tenía al lado no me permitiera respirar.
Gire lentamente hacia el origen de aquella presencia.
Y entonces… Seis grandes ojos se abrieron en la inmensa oscuridad.
Aunque no eran simplemente ojos.
Parecían seis soles blancos, suspendidos en el vacío absoluto.
Su luz no iluminaba nada, solo existían allí, observándome.
En ese momento lo comprendí.
Yo no estaba en un lugar, estaba en frente de algo tan inmenso que mi mente no podía comprender su forma.
Entonces la criatura respiró nuevamente.
De sus fosas nasales no salió aire, salió una tormenta de pequeñas estrellas.
Una nebulosa espesa se expandió lentamente en la oscuridad, girando alrededor de aquella presencia como si el universo entero fuera su aliento.
Y entonces lo ví.
Una silueta.
Su silueta.
Estaba iluminada por un resplandor gris salpicado de pequeños puntos blancos, como estrellas atrapadas en su propia forma.
Su cuerpo parecía serpentear en el vacío, cubierto por placas plateadas que a simple vista recordaban a escamas.
Y lo más inquietante era su cuerpo, y que esté, no parecía tener un final.
Alcé la cabeza lentamente.
Y lo que vi fue peor.
El costado de su cabeza estaba cubierto por algo que parecía una máscara de hueso pulido.
Encima de ella flotaba una especie de corona negra de…
Mi vista no me dejaba verla bien.
Force mi visión y me di cuenta que aquella corona, no era una corona normal.
Estaba hecha de brazos, muchos brazos.
Que se retorcían lentamente en el aire, goteando una sustancia oscura que parecía brea pura.
Un frío repentino recorrió mi estómago.
Las náuseas llegaron de inmediato y sentí que iba a vomitar.
Rápidamente bajé la mirada, incapaz de seguir observando aquella cosa.
“O p-p-por Dios… ¿Q-Qué es… e-e-esa cosa…?
Intenté mirarlo de nuevo.
Solo un segundo más.
Cómo si su apariencia abstracta me llamara y deseara que la abservaran más.
Pero en cuanto alcé la vista, algo dentro de mi cabeza rechazó lo que estaba viendo y mi visión se distorsionó.
Era como si cada vez que intentaba enfocarlo, la realidad misma se doblara para impedir que lo comprendiera.
Un dolor agudo atravesó mi cabeza.
Sentí presión detrás de los ojos, como si mi cerebro estuviera siendo forzado más allá de sus límites.
Y un grito gutural salió desde el fondo de mi esófago hasta llegar a mi garganta.
Me agarre la cabeza con ambas manos y me retorcí hacia atrás.
—¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
¡DUELE!
El dolor era insoportable.
Sentía como si agujas incandescentes atravesaran mis ojos una y otra vez.
— ¡PARA!
¡POR FAVOR!
¡T-TE LO SUPLICO!
Los seis grandes ojos se curvaron de forma divertida.
[El Dios del Vacío le divierte tu sufrimiento] [El Dios del Vacío te propone un trato] [El Dios del Vacío dice que si aguantes dies segundos más te recompensará] Y entonces, el cronómetro comenzó a correr.
[10] Me agarré la cabeza con fuerza y tiré de mi cabello hasta que mis dedos comenzaron a entumecerse.
[9] [8] El dolor en mis ojos era tan intenso que empecé a rasgarlos con mis propias uñas, intentando arrancar la sensación de mis cuencas.
[7] [6] Comencé a golpear mi cabeza con los puños una y otra vez.
Tiré de mi cabello con tanta fuerza que mechones enteros se desprendían y flotaban en el abismo negro.
Sentí algo caliente recorrer mi frente.
Sangre.
Mi sangre.
Caía como una cascada sin parar.
[5] [4] El dolor volvió con más intensidad en mi cabeza.
No podía soportarlo.
Era frustrante.
Tenía que detenerlo.
Así que me lleve ambas manos directamente a los ojos y los arranque sin dudar.
Mares de sangre salieron de mis cuencas vacías.
— ¡AAAAAAAAAAAAAH!
[3] [2] Pero el dolor en mi cabeza no se detenía.
Así que hice lo único que se me ocurrió.
Introduje mis dedos en las cuencas vacías y tiré de mi cráneo hacia lados opuestos.
— ¡S-SÍ!
¡C-Con esto…!
¡Con ésto se detendrá…!
— dije extasiado.
[1] Mi cabeza se estiraba cada vez más.
Solo faltaba un poco.
Un empujón más.
¡SOLO UNO!
Hasta que… [0] [El Dios del Vacío le sorprende que no hayas colapsado] [El Dios del Vacío dice que regenerara tus heridas] Mi cabeza comenzó a vibrar.
Y de pronto…
Todo el dolor desapareció.
Mis ojos volvieron.
Mi cabello volvió y la sangre desapareció.
Cómo si todo fuese un sueño.
Un sueño sumamente macabro y yo solo acababa de despertar.
Respiré con dificultad, temblando.
—¿Q-Qué suc-cedió?
Mi voz apenas era un susurro.
— Ese n-no f-fui y-yo [El Dios del Vacío te advierte que no lo vuelvas a mirar a menos que el te lo diga] Bajé la mirada inmediatamente jadeando.
“¡S-Si!” Fue cuando me di cuenta de algo, en lo más profundo de mi ser comprendí una verdad absoluta.
Si esa cosa lo deseaba, mi existencia desaparecería en menos de un instante.
Entonces, sentí otra vez esa desesperación del principio.
Cómo si mi corazón amenazará en salir de mi propio pecho con cada latido.
Mis manos comenzaron a temblar.
Mis dientes chocaban entre sí dentro de mi boca.
“¡Malditos… n-no se muevan…!” Apreté los puños con fuerza.
Me mordí el labio inferior hasta que la sangre llenó mi boca.
Sin embargo, está vez no sentí dolor.
Solo miedo.
Un miedo tan puro que parecía congelar mi alma.
Los seis ojos descendieron ligeramente, observándome con atención.
Como si evaluaran algo.
Entonces apareció un mensaje frente a mí.
Las letras flotaban en la oscuridad como si hubieran sido escritas sobre la propia realidad.
[El Dios del Vacío está observando tu Historia] Mi garganta se tensó.
“¿Mi… Historia?” Los seis ojos se curvaron levemente.
Como si aquella cosa estuviera… ¿Divirtiéndose?
Otro mensaje apareció.
[El Dios del Vacío se regocija al ver tus pecados] Mis manos se cerraron con fuerza.
No por ira, si no por puro instinto.
El siguiente mensaje apareció lentamente.
[El Dios del Vacío considera que eres un Mortal interesante] Un silencio eterno cayó sobre el abismo.
Y luego apareció otra línea.
[El Dios del Vacío cree que podrías ser un buen Vástago] Mi mente se congeló, pero antes de que pudiera reaccionar, otro mensaje surgió.
[El Dios del Vacío desea Bendecirte] Hubo una pausa.
Una pausa tan larga que sentí que el propio tiempo había dejado de existir y entonces apareció la siguiente línea.
[Si rechazas esta Bendición…] Los seis ojos brillaron con una intensidad aterradora.
[El Dios del Vacío devorará tu Espíritu y tú existencia será absorbida por el Vacío eterno] Mi garganta se cerró.
Y otra línea apareció.
[¿Aceptas?
[SI] [NO] ] No quería aceptar, pero sabía que no tenía otra opción.
“¡¿QUE SI ACEPTO?!
¡POR SUPUESTO QUE ACEPTO!
¡ESTO ES EXTORSIÓN MALDITA SEA!” Vi como el botón de ‘[SI]’ se ilumino y luego se desvaneció junto con toda la pantalla del mensaje.
Los seis ojos brillaron intensamente.
Y un último mensaje apareció.
[El Dios del Vacío espera que no lo decepciones.
Si fracasas, el Dios del Vacío irá personalmente al Inframundo y te reclamará como su esclavo eterno] Tragué saliva con dificultad.
“S-sí señor…” Entonces mi alma fue arrastrada de regreso.
El vacío desapareció como si nunca hubiera existido y mis sentidos regresaron de golpe.
“Siiii puedo sentir todo de nuevo” Sentí alivio, pero ese alivio duró apenas un segundo, hasta que otro dolor brutal explotó dentro de mi Núcleo de EDA.
“¡Nooo puedo sentir todo de nuevo!” Mis piernas cedieron y casi caí de rodillas.
Apreté los dientes mientras mi respiración se volvía irregular.
Otro mensaje apareció frente a mis ojos.
[Felicidades.
El Dios del Vacío te ha otorgado una Bendición.] [Has recibido tu primera Marca Divina.] Respiré con dificultad.
— ¿Estás bien, joven?
— preguntó Kaos observándome con preocupación.
— S-Si…
Kaos…
L-Lo logré ¿Ahora qué?
Kaos asintió lentamente.
— Ahora solo tienes que decir: ‘Ver Marcas Divinas’.
Entonces podrás ver todas tus Marcas Divinas, junto con su descripción, su clase y su fase — E-Entendido… Estaba a punto de decir las palabras cuando otra pantalla de mensaje apareció frente a mí.
Pero este era diferente, las letras eran de un rojo intenso.
[El Dios del Vacío desea otorgarte un último regalo.] [¿Aceptas?
[SI] [NO] ] Fruncí el ceño.
“¿Otro regalo?
Después de todo lo que acababa de pasar, ¿Qué podría ser?
Sin pensarlo demasiado, acepté antes de que me saliera la típica advertencia de muerte sin piedad o esperanza.
[El Dios del Vacío te ha otorgado una Restricción.] Parpadeé confundido.
“¿Restricción?” Alcé la mirada hacia Kaos.
— Oye Kaos… Una pregunta —Dime, joven —¿Qué es una restricci-?
No pude terminar la frase.
Un dolor abrasador explotó en mi mano izquierda.
— ¡¡AAAAAHHH!!
El grito salió de mi garganta sin control.
Caí al suelo retorciéndome gracias al dolor insoportable de mi mano.
Era como si algo estuviera grabándose dentro de mi carne y mi alma al mismo tiempo.
Mis dedos se cerraron con fuerza mientras mi cuerpo temblaba violentamente.
— ¡K-Kaos…!
— logré decir entre jadeos.— ¿¡Q-Qué está p-pasando!?
Pero algo más estaba ocurriendo.
El Cementerio de Armas comenzó a parpadear violentamente.
El dolor seguía en mi palma izquierda, arraigada como si fueran las raíces del árbol más grande del mundo.
Entonces, mi consciencia comenzó a marcharse poco a poco.
Las miles de armas incrustadas en el suelo temblaban.
El propio dominio de Kaos estaba colapsando.
— ¡Mierda!
— exclamó Kaos.
Por primera vez desde que lo conocí, su voz mostraba verdadera urgencia.
Kaos rápidamente se arrodilló a mi lado.
— ¡Joven!
¡Mi dominio está desapareciendo!
¡Escucha con atención!
Apreté los dientes con fuerza, tratando de pelear con mi propia consciencia y no desmayarme.
Mientras que el sudor caía a mares de mi frente.
— ¡Cuando entres en la prueba repite estas palabras!
Kaos se inclinó más cerca de mí.
— Estado de Prueba No respondí.
El dolor era demasiado para poder formular otra palabra.
— ¡¿Me escuchaste?!
— insistió Kaos.
Seguí sin responder.
— ¡Vamos Joven!
¡No lo olvides!
¡Estado de Prueba!
¡¿Escuchaste?!
¡Estado de Prueba!
¡Estado de Prueba!
¡No debes de olvidarlo!
¡Estado de Prueba!
¡Joven!
¡Estado de Prueba!
¡De Prueba!
En ese momento, el suelo del Cementerio de Armas comenzó a desmoronarse.
Las armas se apagaron una tras otra.
El dominio entero se estaba derrumbando.
Kaos se paró y puso las manos sobre su espalda.
— Una cosa más joven — dijo con suavidad.— Por favor, no mueras.
La realidad se volvió blanca y entonces, apareció un último mensaje frente a mis ojos.
[El Santuario del Renacido está iniciando.] [¡Te deseamos buena suerte, prospecto a Creciente!] Y la luz lo consumió todo.
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