Born Of An End - Capítulo 23
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Capítulo 23: Capitulo 23: Esquirla de EDA
Tragué saliva. Sudor frío resbaló por mis mejillas, lenta y silenciosamente helada.
— P-Pero… ¡¿Q-Qué hago sin mis brazos Altair?! ¡Mierda! ¡¿Cómo voy a completar este Santuario así?!
Altair flotó hacia mí. Se acercó despacio, con un brillo preocupado en sus pupilas felinas, mientras su llama titilaba débil, como si pudiera apagarse en cualquier momento.
— Lo sé, Neil… —murmuró él.— S-solo cálmate un poco Neil, tengo una solución. Por eso te dije que saques la Esquirla de EDA y la Esencia de Vacío
— ¡¿De qué maldita Esquirla y Esencia me estás hablando, Altair?! — escupí frustrado.
Altair me miró sorprendido, casi incrédulo.
— ¡¿Cómo que no sabes…?! ¿Estás seguro de que no recibiste ningún mensaje sobre algo llamado Esquirla de EDA o Esencia de Vacío?
En ese instante, algo hizo clic en mi mente. Y recordé el mensaje que me salió cuando mate a las dos Criaturas Renacidas
‘[¡Has obtenido una Esquirla de EDA!]’
‘[¡Tú Esclavo ha obtenido una Esencia de Vacío!]’
— ¡Espera! — solté de golpe.— Ahora que lo dices, sí, me salió algo como eso…
Un dolor punzante atravesó mi brazo derecho.
— ¡Agh! ¡Mierda…! — apreté los dientes.— ¿Cuál es el plan, Al?
— ¡Escucha Neil! — continuó Altair con urgencia.— ¡Tienes que mirar tu inventario! ¡C-Comprueba si realmente tienes esos objetos!
— ¡Está bien! Pero… ¿Cómo veo mi inventario?
— ¡¿No lo sabes?! — exclamó él.— ¡Oh, Dormon…! Solo di: Inventario del Núcleo
— D-De acuerdo…
Tragué saliva nervioso, luego, me concentre en decir esas palabras.
— Inventario del Núcleo
Al instante, mi Núcleo de EDA reaccionó y una pantalla negra surgió frente a mí, con letras blancas apareciendo una por una, con un brillo tenue.
—[INVENTARIO DEL NÚCLEO]—
Esquirla de EDA +4
Esencia de Vacío +4
Sed del Dominante
“¡Si las tengo! ¿Y eso? ¿Sed del Dominante…? ¿Qué es eso…?”
Fruncí el ceño.
“¡Mierda! No tengo tiempo para esto. Luego lo veo.”
Inmediatamente aparte mi mirada de la pantalla negra con letras, y mire a mi pequeño compañero con entusiasmo.
— ¡Los tengo, Al!
— ¡BIEN! — Altair soltó un suspiro de alivio.— Gracias a Dormon… Ahora sácalos, Neil. La Esencia y la Esquirla
— ¡Está bien!
Fijé mi mirada en las palabras ‘Esquirla de EDA’ y ‘Esencia de Vacío’. Y con un pensamiento, las letras de ambos objetos se iluminaron, y desaparecieron del Inventario del Núcleo.
Al instante…
Ambos objetos aparecieron en el aire frente a mí y cayeron sobre mi regazo con un tintineo suave, como pequeñas campanas de bronce.
Altair se lanzó hacia ellos con una rapidez que no había mostrado antes.
— ¡SÍ! — exclamó él, casi extasiado.
Con su boca, atrapó una gema negra de forma ovalada, cubierta de extraños grabados grises a su alrededor y sin dudarlo, Altair se la tragó de un solo bocado.
Y no se detuvo hay. Fue una tras otra, devorando todas las Esencias de Vacío que había sacado.
Yo solo podía mirar, atónito.
Cuando terminó, fue a una pequeña roca a mi costado y se dejó caer, soltando un suspiro largo y satisfecho.
— Aaaah… — murmuró.— Estoy tan… Lleno
— ¡Altair! — exclamé desesperado.— ¿¡Y yo qué hago ahora?!
Altair giro su cabeza sorprendido.
— ¡Ah! ¡Cierto! — dijo él de forma hilarante.— Casi me olvido de ti, Neil. Ya te ayudo
Pude ver cómo mi pequeño compañero llameante se le complicaba flotar, y todo se debía a su inmensa barriga.
Cómo si fuera coincidencia, la mía comenzó a rugir con fuerza.
Finalmente Altair llegó hasta mi regazo y tomó entre sus dientes una gema blanca perlada en forma de rombo.
— ¿Shi vesh eshto? — dijo Altair con dificultad.
— Sí… ¿Y ahora?
— ¿Vesh… Lo que hay en medio de la eshquirla?
Me incliné un poco más y entonces lo vi. En el centro de la gema, había una pequeña esfera amarilla, como si fuera una canica atrapada en su interior.
— Sí. ¿Esa bolita amarilla, verdad?
Altair escupió la esquirla. Esta cayó junto a las demás con un leve tintineo.
— Si. Dentro de ella, está la solución a tu problema — explicó.— Acerca tu brazo torcido
Con esfuerzo y un dolor que quemaba como fuego directamente en mis tendones, moví mi brazo hacia él.
— ¿Q-Qué vas a hacer, Al…?
— Voy a verter EDA Pura en tu herida — dijo con firmeza.— Ese líquido dorado… Es Energía del Alma condensada. Una sustancia muy rara y codiciada por muchos, que no son Crecientes como tú. Ya que solo las obtienes en un Santuario y las dan las Criaturas del Santuario
Tragué saliva.
— D-De acuerdo…
— Bien, aquí voy
Altair acercó la esquirla a mi brazo y un ‘crack’ se escuchó cuando Altair rompió la pequeña canica amarilla del centro.
Fragmentos amarillos y cristalinos cayeron sobre mi abdomen.
Luego, Altair inclinó la gema y el líquido dorado comenzó a fluir. Era espeso, casi como gelatina viva.
Descendió lentamente, hasta alcanzar las heridas abiertas de mi brazo derecho.
Y entonces… La EDA Pura se movió, por si solo. La sensación era fría pero a la vez, se sentía como si hubieran pequeños destellos calientes en su paso.
La EDA Pura se deslizó dentro de los agujeros de mi brazo derecho, infiltrándose en lo más profundo de mi carne.
Y fue hay, cuando lo sentí todo. Mis tendones moviéndose, reacomodándose, girando y deshaciendo ese maldito enredo imposible.
— ¡AGH! ¡MIERDA! — grite entre dientes, mientras los apretaba para resistir tal dolor.
Sentí como mi brazo se comenzó a calentar de a poco y un dolor brutal explotó dentro de mi extremidad.
Desde los tres huecos que me hicieron las rocas del Dominante, comenzaron a salir pequeños fragmentos de piedra azul. Uno tras otro. Cayendo al suelo como restos insignificantes.
Apreté los dientes con fuerza, conteniendo el dolor que me irradiaba del brazo. No sabía si aquella cueva era realmente segura, y lo último que quería era repetir mi error y atraer la atención de alguna Criatura del Santuario… Una que fácilmente pudiera triplicarme en fuerza.
“¡Aguanta… Aguanta… Aguanta, Neil!”
Mi mandíbula temblaba por la presión. El sudor frío recorría mi sien mientras cada segundo se sentía eterno.
Y entonces… Poco a poco, el dolor comenzó a ceder. El líquido dorado hizo su trabajo y mi brazo se recompuso por completo.
Parpadeé, incrédulo. Donde antes había un brazo con un gesto imposible, ahora solo había una piel intacta. Cómo si nunca hubiera sido herido.
— F-Funcionó… — jadeé, sin poder creerlo.
— ¡Te lo dije, Neil!
Abrí y cerré la mano varias veces, probando cada movimiento. No había dolor. No había rigidez. Era perfecto.
— Es… Increíble… — susurré sorprendido.— Está como nuevo… ¡Ahora el otro!
Esta vez yo mismo me iba a vertir la EDA Pura. Tomé una Esquirla de EDA y presioné con el pulgar la pequeña esfera dorada en su centro.
La canica estalló con un leve chasquido.
Sin perder tiempo, vertí la EDA Pura sobre mi brazo izquierdo. El líquido descendió como una sustancia viva, espesa, adhiriéndose directamente al hueso expuesto. Pero no era suficiente… La herida era demasiado grande, para la poca sustancia que verti.
Así que tome otra esquirla, apreté su centro y está vez, verti su sustancia dorada al rededor de la herida.
Fue hay cuando ambas sustancias se fusionaron y comenzaron a reconstruir mi brazo izquierdo.
Observé sin poder apartar la vista, cómo el hueso astillado se alisaba y se regeneraba volviendo a su forma original. La carne brotó desde la EDA Pura, cubriendo cada espacio vacío. Los tendones se entrelazaron nuevamente, firmes y funcionales. Luego, aparecieron los nervios, delgados, delicados, reconectándose como pequeños hilos con vida.
De pronto, el dolor regreso, violento, intenso y familiar. Era exactamente la misma sensación, cuando Kaos me atravesó el pecho para implantarme el Núcleo de EDA y después me regenero.
Aún con todo este dolor, no grite, no podía ¡Me volvi repetir a mi mismo que no podía repetir ese error! Cuando llame la atención de los Depredadores del Bosque o del Dominante del Bosque. Así que, solo hice lo único que podía hacer, resistir.
Después de algunos minutos de pura agonia, finalmente termino.
Una exhalación caótica escapó de mi pecho, como si hubiera estado conteniendo el aire todo ese tiempo.
— F-Finalmente…
Moví el brazo con cautela y me respondió bien, fuerte y estable.
— ¡Esto es… Increíble, Al!
— Lo sé, Neil — respondió con una ligera burla.— Pero intenta que no se vuelva costumbre eso de perder ambos brazos en una pelea por favor
Aunque estaba agotado, sonreí por su pequeño broma.
— Haré lo posible…
Luego, el silencio se asentó entre nosotros.
Mis ojos se posaron en la fogata. Las llamas crepitaban, danzando en un ciclo hipnótico, se retorcían, se elevaban y luego… Volvían a su forma inicial, así una y otra vez.
— Oye, Al… — solté sin previo aviso.
— ¿Sí, Neil?
— ¿Qué pasó con el Dominante del Bosque? ¿Cómo es posible que siga vivo?
Altair arqueó una ceja llameante.
— Pues… ¡Yo lo maté, por supuesto! ¿No es genial?
Lo miré, completamente desconcertado.
— ¿¡Qué!? ¿Tú?
Vi como la mirada de Altair se afiló por mi sorpresa.
— ¿Qué pasa? ¿Creías que no te sería útil?
— N-No… No es eso — negué rápido con la cabeza.— Es solo que… Cuando te devoró… Pensé, pensé que habías muerto
Tragué saliva.
— Lo siento, Al. Dudé de ti.
Altair sonrió con una leve arrogancia.
— No importa ¿Que más da? Está muerto, y eso es lo único relevante ahora mismo
De pronto, un recuerdo cruzó mi mente como un relámpago. Fue el momento cuando el Dominante se convirtió en el lobo negro envuelto en llamas feroces.
— ¡Espera…! ¿Ese eras tú?
Altair titiló un instante.
— ¿A qué te refieres?
— ¡Ese lobo negro, con fuego, eras tú! ¿Verdad? — solté con emoción.
— Ah… ¿Eso? — respondió Altair con naturalidad.— Sí… Me convertí en él, o mejor dicho ¿Tomé su cuerpo prestado?
Parpadeé, sorprendido.
— ¿Cómo hiciste eso?
Altair miró la fogata, pensativo.
— Parece que tengo una habilidad especial. Puedo poseer el alma y el núcleo de las Criaturas del Santuario — hizo una pequeña pausa.— Y déjame decirte que… ¡Se sintió increíble! ¡Ja! Ya decía yo maldita sea, después de todo vengo de un Dios Antiguo, en algo tenía que ser útil
— ¿Y que pasó después…?
— ¿Después? Mmmmh pues… Cuando tomé su cuerpo, te vi tirado, moribundo. Cómo pude te agarre de la camiseta y rápidamente fui a buscar un lugar “seguro”. Entonces encontré esta cueva, no es perfecta, pero sirve por el momento
Altair se acomodo en el aire levemente y luego dijo:
— Aunque hay un límite en mi poder. Solo puedo mantener la posesión unos ocho minutos. Después de eso… Les dreno toda su EDA y como su Alma fue afectada por la mía, eso les causa una especie de convulsion física y terminan muriendo. Aunque no creo que pueda hacerlo con Criaturas que tengas más fuerza que el Domiante, ya que el maldito antes de morir se resistió, pero al final cayó como un saco vacío — Altair me señaló con sus ojos el interior de la cueva.— Su cuerpo debe estar por ahi tirado
Altair giro su mirada y luego me miró molesto.
— ¡Y tú, luego tardaste dos días en despertar y quién sabe cuánto más podía resistir sin mis esencias!
Sentí un nudo en la garganta.
“¿D-Dos días? Con razón tengo tanta hambre, pero sobre todo, pase dos días sin hacer un avance significativo ¡Maldita sea!”
Luego mire la cara molesto de mi pequeño compañero y me relami mis labios secos.
— Perdón… — murmuré con vergüenza.— Todo fue mi culpa. Si no hubiera gritado o golpeado con tanta fuerza la tierra, esas Criaturas ni siquiera se hubieran aparecido
Baje la mirada.
— Perdón, yo las atraje y si no fuera por tí… Seguro yo, yo… — otro nudo cruzo mi garganta.— Yo hubiera muerto hay mismo
Apreté los puños con impotencia.
Altair al escucharme solté un leve suspiro.
— Ya, ya, no importa. La verdad no sé porque en ese momento te pusiste chiflado pero ¡Estamos vivos maldita sea! ¡Eso es lo que realmente importa…! ¿No? — Altair en ese instante me ofreció una sonrisa.
Levanté la mirada sorprendido, y una pequeña sonrisa se formó en mi rostro.
— Si… Tienes razón, estamos vivos
— Entonces relájate un poco, compañero
Altair descendió y se recostó sobre una piedra cerca de mí, dejando que su llama titilara con suavidad, y cerró los ojos como si nada más importara.
Lo observé en silencio y varios pensamientos intrusos rondaron en mi cabeza.
“Maldición… Soy muy débil”
Mi expresión se tensó.
“Mi primer encuentro con esas Criaturas y casi muero”
Bajé la mirada, apretando los dientes.
“Si no fuera por Al, por haber poseído al Dominante del Bosque ahora… Ahora mismo estaría muerto”
Cerré los ojos con fuerza.
“¡No quiero ser una carga! No quiero que Altair tenga que arriesgar su vida por alguien como yo…”
Abrí los ojos lentamente, con una determinación nueva formándose en el fondo.
“Necesito hacerme más fuerte y Altair sabe muchas cosas, más yo. Sobre los Santuarios. Sobre las criaturas y sobre este mundo”
Miré a Altair, que descansaba en silencio.
“Tengo que preguntarle, es ahora o nunca”
Me aclaré la garganta, rompiendo la quietud de la cueva.
— Oye… Al…
Altair abrió uno de sus ojos llameantes, sin moverse demasiado.
— ¿Sí, Neil?
Dudé apenas un instante, pero luego hablé.
— ¿Sabes…? ¿Estaba pensando, si conocés alguna forma de que me vuelva más fuerte? O tenías algun consejo que darme
Altair giró la cabeza hacia mí, ahora completamente atento.
Sus ojos se entrecerraron.
— Espera… — hizo una breve pausa, como si no creyera lo que acababa de oír.— ¡¿No lo sabes?!
Sonreí con torpeza, mientras me rascaba la nuca.
— Ehm… No. No soy precisamente una persona “normal” — dejé escapar una pequeña risita nerviosa.— Así que… Todavía me faltan muchas cosas por aprender
Altair me observó con una mezcla de intriga y duda.
— No indagare mucho pero… ¿Te acuerdas de las Esquirlas, verdad?
— ¡Si! — respondí.
— Bueno, aparte de ayudarte con tus heridas, esa es la herramienta que te ayudará a fortalecerte y llegar al siguiente Subrango de tu propia Rango
Asentí levemente y me llevé un pulgar a mi labio inferior, pensativo.
— ¿Y qué hago con ellas…? — fruncí ligeramente el ceño.— ¿Me las como o algo así?
Altair se quedó en silencio un segundo. Luego, frunció sus cejas llameantes y negras.
— ¿Qué…? ¡No! ¿De verdad no sabes nada? Por Dormon… — Altair sacudió su cabeza con resignación.— ¿Sabes aunque sea abrir tu información personal?
“¿Dormon…? Lleva diciendo ese nombre hace rato ¿Que será?”
Desviando mis pensamientos le respondí:
— Eh… No. Perdón, Al —respondí con una sonrisa incómoda.— ¿Cómo se hace?
Altair soltó un suspiro largo y flotó frente a mí.
— Escucha. Solo tienes que decir: Perfil de Creciente. Ahí aparecerán todos tus datos, y créeme, cuando te digo que es bastante información
Asentí lentamente y me concentre en las palabras que iba a votar de mi boca.
— Perfil de Creciente
Al instante, una pantalla de texto lo suficientemente grande apareció frente a mí.
— [PERFIL DEL CRECIENTE] —
Nombre: [Neil (Vástago del Vacío)]
Rango: [Renacido]
Subrango: [Tenue — 0/550]
Fruncí las cejas al leer que justo al lado de mi propio nombre, estaba el titulo que el mismisimo Dios del Vacío quería que me convirtiera. En su Vástago.
“¿Esto es toda la información? Bah, supongo que exagero”
— ¿Ya lo ves, Neil? — preguntó Altair, con cierta cautela.
— Sí… — respondí sin apartar la mirada de la pantalla.— …veo el Nombre, Rango y Subrango. Todo esto me lo explicó alguien antes de entrar al Santuario, Al
Altair entrecerró los ojos.
— Entonces sabes algunas cosas. Eso es bueno
— Sí… Si no fuera por el Dios Kaos, estuviera aún peor que ahora
El silencio cayó de golpe.
— ¡¿D-Dios?! — Altair se giró hacia mí de inmediato.— ¿Hablaste cara a cara con uno? ¿Estás seguro que no se presentó como: Portavoz de Dios?
Parpadeé, confundido.
— Eh… Si, muy seguro. Se presentó como el Dios Kaos ¿Por qué?
Altair negó lentamente con la cabeza.
— No. Eso no tiene sentido. Si realmente hubieras estado frente a un Dios verdadero…
Altair hizo una pausa, y de forma sombrío dijo:
— No estarías aquí
Un escalofrío me recorrió de golpe y entonces, recordé que estaba dispuesto a destrozarme mi propio cráneo cuando solo ví un poco de la silueta del Dios del Vacío.
— ¡Te creo! Pero… ¿Entonces el Dios Kaos me mintió?
— Es común — respondió Altair con frialdad.— Hay entidades que se hacen llamar a su mismos “Dioses” solo para inflar su propio ego. Juegan con quienes no saben distinguir la diferencia
Hice una mueca y guardé silencio.
— Pero dejemos eso de lado — continuó él.— Mira tu Subrango ¿Qué números te salen?
Volví a mirar la pantalla y busque mi Subrango.
Subrango: [Tenue — 0/550]
— Soy Subrango Tenue y me sale al lado un cero, de quinientos cincuenta
— Perfecto — asintió él.— Ahora toma una Esquirla de EDA.
Obedecí y agarre la última piedra blanca y perlada que estaba en mi regazo.
— Bien — dijo Altair.— Ahora tienes que absorber la EDA que contiene en su interior. Dime ¿Recuerdas los tres principios de un Creciente?
— Sí… —respondí.— Sentir, Absorber y Manipular la EDA
— Exacto ¿Dominas algún principio?
— Solo sentirla, más o menos
— Es suficiente para empezar. Concéntrate en la Esquirla. Siente la EDA dentro de ella Neil
Tragué saliva.
— Está bien
Cerré los ojos. Como aquella vez frente a Kaos. Respiré profundo. Dejé que mi mente se calmara, y luego forcé a mi Núcleo a responder.
Un calor suave comenzó a expandirse cerca de mi abdomen.
Cuando abrí los ojos, algo había cambiado.
Mis pupilas brillaron tenuemente y entonces las ví en el aire.
Pequeñas motas doradas danzando por toda la cueva, con otras partículas a su alrededor del mismo color que las seguían con emoción. Se movían como corrientes de agua vivas dentro del aire, ondulando con una calma hipnótica.
Sonreí sin darme cuenta.
“Nunca me cansaré de ver esto”
Luego, bajé la mirada hacia mi mano izquierda.
La última Esquirla de EDA que me quedaba, soltaba un pequeño resplandor amarillo dentro de ella. Pude ver cómo en su interior, diminutas partículas doradas vibraban, como si celebraran su propia existencia.
— Listo, Al… —murmuré.— ¿Ahora qué?
Altair asintió, satisfecho.
— Bien. Escucha con atención. Los Crecientes poseen algo llamado Canales de EDA. Imagínalos como… ¡Conductos! Pequeños tubos que nacen de tu Núcleo y recorren todo tu cuerpo — Altair hice un breve pausa.— Por ahí, fluye la energía que te fortalece y también la energía que absorberas
Asentí lentamente.
— Ahora, cierra los ojos otra vez. Toma una Esquirla, siente su energía y absórbela completamente. Solo debes guiar que la energía en su interior, viaje por tu brazo hasta llegar a tu Núcleo ¿De acuerdo?
Asentí con firmeza y como me lo dijo Altair, lo hice. Sentí el calor en mi palma. La EDA vibraba, viva, y esperando hacer absorvida.
Ahora tocaba la parte más difícil. Aborberla.
Pasaron varios minutos largos. Apenas logré que algunas motas doradas avanzaran desde la Esquirla hasta mi antebrazo.
— ¡Maldición…! — gruñí, frustrado.— No puedo hacerlo
Altair, recostado contra la roca, mordisqueaba distraídamente una astilla de madera azul.
— Sí puedes — dijo sin prisa.— Solo te falta control y cabeza fría
Altair se giro un poco hacia mí.
— Haz que esa energía fluya por tus Canales, y guiala directamente hasta tú Núcleo — de pronto, él esbozó una sonrisa ladeada.— Sé que esas pequeñas cabronas doradas no cooperan fácil. Pero esto es cuestión de Fé, Voluntad y Disciplina
Suspiré, resignado.
“Así que… Fé Voluntad y Disciplina…”
Mire mis manos y luego las cerré con fuerza.
“¡Bien! ¡Lo intentaré otra vez!”
Volví a soltar un suspiro hondo y me concentré. Con tanta práctica, ahora me resultaba más fácil percibir la EDA incluso sin cerrar los ojos. Era un avance.
Apreté con fuerza la Esquirla de EDA y traté de absorberla. Era extraño, cuanto más enfocaba mi mente en la piedra perlada, más sentía su poder cálido recorrer mi mano y llegar lentamente hasta mi antebrazo.
Cuando creí que ya no podía forzar más mi concentración, apreté los dientes y la forcé aún más.
“¡Venga! ¡Fé, Voluntad y Disciplina”
Gotas de sudor comenzaron a deslizarse por mis mejillas. Sacudí la cabeza para apartarlas, y algunas salpicaron directo sobre Altair.
— ¡Ey, ey! ¡Aguarda! ¡Eso no, Neil!
Lo ignoré por completo.
Mis ojos estaban fijos en las motas doradas. Danzaban dentro de mi Canal de EDA izquierdo, y me fijé como avanzaban muy pero muy lentamente.
Después de varios minutos de lucha constante entre las motas bailarinas. Vi por primera vez como estás, llegaron hasta mi hombro.
Por un breve instante, me emocioné de más, perdiendo la concentración y las motas doradas regresaron de vuelta hasta la Esquirla de EDA.
Abrí impactado los ojos al ver todo mi esfuerzo desaparecer por un breve descuido.
— ¡¿QUÉ?! — apreté los dientes con impotencia.— ¡Malditas…! ¡Malditas hijas de puta!
Por un momento me plantee tirar la Esquirla de EDA y hacerla añicos, pero sabía que lo arruinaría todo si lo hacía, y eso me hizo enojar aún más con las motas danzantes.
Chasquee la lengua y me obligue a relajarse.
Dentro de otro lapso de tiempo, logré por segunda vez que las partículas doradas llegaron nuevamente hasta mi hombro izquierdo.
“Más… solo un poco más…”
Fruncí el ceño. Cada segundo era una lucha constante de sobreesfuerzo mental. A veces, perdía la concentración y las motas retrocedían varios centímetros, como si se burlaran de mí, las muy malditas.
Seguí guiando a las motas doradas por todo mi hombro izquierdo. Hasta que, las partículas doradas llegaron hasta mi pecho. Ahora sí, realmente faltaba poco.
“Vamos… ya casi…”
Y Finalmente, lo sentí… Una de ellas rozo mínimamente mi Núcleo, y en ese instante, todo cambió.
Como una bestia hambrienta, mi Núcleo de EDA reaccionó con violencia, absorbiendo toda la energía que lo tocaba. Lo que antes era muy difícil, de repente se volvió solo un poco difícil.
En cuestión de segundos, toda la EDA de la Esquirla fue devorada por mi Núcleo de EDA.
Solté la piedra perlada de golpe, como si recién en ese momento me diera cuenta de que la estaba apretando con todas mis fuerzas.
De repente, frente a mis ojos apareció un mensaje.
[¡Has absorbido una Esquirla de EDA, te has vuelto más fuerte!]
Otro mensaje surgió de inmediato.
[Subrango: Tenue — 1/550
Mi corazón dió un vuelco y mire como ese ‘0’ inmóvil, había cambiado por primera vez, a un ‘1’.
Sentí una leve vibración en mi interior. Algo en mi Núcleo reaccionó, como si realmente hubiera dado un paso adelante.
Entonces, gesticule sin darme cuenta una sonrisa sincera.
Solté el aire que llevaba reteniendo quién sabe cuánto tiempo y dejé que mi cuerpo se relajara contra la pared de la cueva.
La roca estaba tibia por mi propio calor.
“¡Si! Maldita sea, por fin… Por fin estoy realmente avanzando”
— Aaaah… finalmente lo logré, Al — murmuré, con la voz cansada
— ¡Bien, Neil! — Altair revoloteó sobre mí, su llama negra danzando suavemente antes de posarse a mi lado.— Escucha esto con atención Neil
Giré un poco la cabeza para verlo.
— Estos principios no están de adorno Neil. Si quieres hacerte más fuerte, y sobrevivir aquí, tienes que dominarlos. Absorber la EDA no solo sirve para las Esquirlas, también para la EDA del ambiente
Fruncí el ceño ligeramente.
— ¿A qué te refieres?
— Abre tu perfil otra vez. Ahí lo entenderás
Lo miré con duda, sin embargo le hice caso. No sé si fue por la Esquirla que acababa de absorber, pero esta vez vasto un solo pensamiento sin mucha concentración para que la pantalla apareciera al instante.
Di un pequeño brinco de sorpresa.
“Eso fue rápido”
Sin perder tiempo, comencé a leer.
— [PERFIL DEL CRECIENTE] —
Nombre: [Neil (Vástago del Vacío)]
Rango: [Renacido]
Subrango: [Tenue — 1/550]
Una sonrisa se escapó sin que pudiera evitarlo, al ver nuevamente ese ‘1’. Tal vez ahora era insignificante, pero para mí, significaba que no todo estaba perdido.
Luego, volvi a mirar a mi pequeño compañero.
— Listo, Al ¿Y ahora?
— Pasa de página. Te dije que era mucha información ¿No me digas que pensabas que eso era todo?
“¿Página?”
Parpadeé.
— La verdad, si pensé que sería todo
— Pues no. Eso no es todo tu perfil Neil, mira bien
Gire mi cabeza y miré la pantalla de texto. Buscando alguna respuesta y entonces lo ví.
En la esquina inferior izquierda había un: 1/6.
“¿Seis páginas…?”
Con un simple pensamiento, la pantalla cambió, como si estuviera pasando una hoja invisible.
Nueva información llenó el espacio oscuro.
— [NÚCLEO DE EDA] —
Rango del Núcleo: [Infructuoso]
EDA del Núcleo: [Semi Vacío]
Descripción del Núcleo: [Núcleo pequeño e inestable. Su brillo es débil y su capacidad de absorción y filtración de EDA es torpe.]
Me lleve un pulgar a mi labio inferior sin darme cuenta, mientras examinaba la frase ‘su capacidad de absorción y filtración de EDA es torpe’.
Luego, baje la mirada hacia mi pecho.
“Así que tú también tienes un rango…”
— ¿Lo viste? — preguntó Altair.
— Sí…
— Entonces leíste que la absorción y filtración de tu Núcleo es eficiente. Y si no me fallan los cálculos no deberías tener mucha EDA ¿Verdad?
— Si ¿Cómo lo sabes? — dije con sorpresa en mi tono.
Altair se quedó en silencio unos segundos y luego… Simplemente ignoró la pregunta.
— Neil, voy a ser claro contigo. Debes cuidar tus reservas de EDA. Nunca puedes quedarte sin EDA en medio de una pelea. Por eso necesitas dominar el segundo principio
“¿Por qué evita mi pregunta…?
Hice una pequeña mueca e ignore lo sucedido.
— ¿Y por qué es tan importante tener EDA en el Núcleo?
Altair suspiró levemente.
— Porque gracias a eso puedes usar tu… ¿Cómo le dicen ustedes? ¿Marca…? ¡Ah sí! ¡Marca Divina! — Altair se aclaro la garganta.— Bueno, a lo que iba. Gracias a las reservas que tienes en tu Núcleo, puedes usar tanto tus Marcas Divinas, reforzar tú cuerpo en EDA, entre otras cosas. Sin EDA, no eras nada en combate
Analice cada palabra que salió de su boca y luego de un rato, me di cuenta que el tenía razón. Sin EDA no soy nada en combate.
— Además… —continuó.— …absorber EDA atmosférica para tu Núcleo es mucho más difícil que hacerlo con una Esquirla. La EDA de las Esquirlas ya está practicando refinada. La del ambiente, no
Sus ojos brillaron con seriedad.
— Si absorbes EDA sin filtrar, solo para tener algo de ella y que tú Núcleo no quede vacío, déjame decirte que es la peor decisión, tu cuerpo podría deformarse. Cambios en la piel ¡Hasta mutaciones! Cosas que no quieres ver ni experimentar… Créeme
Sin darme cuenta, la expresión de Altair cambió por completo. Su mirada ya no era la de siempre, había algo más, era… Preocupación y miedo. Incluso su frente llameante comenzó a emitir pequeños destellos blancos y negros, cada uno era inestable.
Un escalofrío me recorrió la espalda al escucharlo. Entendía perfectamente lo que me había dicho. Cada palabra tenía sentido, era lógico y necesario. Sin embargo, maldije en mi interior, al saber que tenía que si o si, tenía que aprender otro concepto que no tenía ni idea.
Cerré los ojos por un mínimo instante y luego los abrí. Acto seguido, suspiré con calma.
— Está bien, Al pero… ¿Te parece si empezamos mañana?
Moví un poco el cuerpo, acomodándome mejor.
— Necesitamos descansar, y también encontrar comida. La verdad, tengo mucha hambre
Altair me observó unos segundos y luego asintió.
— Tienes razón. Mañana cazaremos más Criaturas del Santuario. Eso nos hará más fuertes, y a mí me dará de comer. Lastima que las Esquirlas no ayuden con tu alimentación también
Sonreí levemente.
— No pasa nada, ya estoy acostumbrado a pasar con hambre y sed
De pronto, vi cómo mi pequeño compañero se alejaba hacia la entrada de la cueva.
— ¡Al! ¿A dónde vas?
Él se detuvo y giró apenas la cabeza.
— Haré guardia. Después de lo que pasó y de todo lo que te estoy contando, me hizo darme cuenta que no podemos confiarnos. Además, ahora mismo, yo tengo más fuerzas que tú
Al escuchar sus palabras asentí en silencio.
De pronto, un sentimiento de impotencia me invadió de golpe, apretándome el pecho. Entonces, por un momento me mordí el labio inferior y con vergüenza dije:
— Al… Gracias y… Lo siento. Por ser una carga
Él no se giró esta vez.
— ¿Gracias? — respondió con un tono ligero.— ¡Entonces asegúrate de devolvérmelo el doble! ¡¿Entendiste?!
Solté una pequeña risa.
Miré su silueta fuego negro llameante recostarse contra una pared en la boca de la cueva.
— Sí claro, lo que tú digas compañero
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